Cicatrices
“Arrieros somos y en el camino nos encontraremos”. Fue la primera frase, bañada en rabia y venganza contenida, que Francisco Liaño, portero del Deportivo de La Coruña entre los años 1991 y 1996, le dirigió al Valencia C.F. tras el partido. Minutos antes, en aquella tarde-noche del 14 de mayo de 1994, el portero ché, José Luis González, había detenido un penalti en el último minuto de la última jornada que impidió al Deportivo lograr el campeonato. El penalti lo tiró —centrado y flojo— el serbio Miroslav Djukic, líbero elegante y sobrio que dio nombre a aquel capítulo imborrable de la Liga española, si acaso el más dramático; sin duda el más cinematográfico: el penalti de Djukic.
Aunque los arrieros, efectivamente, se encontraron —el Deportivo se alzó con la Copa del Rey la temporada siguiente frente al Valencia— la cicatriz no se borró. En A Coruña se decía entonces que sí, que se había consumado la venganza, que se había compensado el daño. Pero no. Años más tarde, en la temporada 99-00, el equipo blanquiazul ganó la Liga. Se convirtió en el noveno equipo en hacerlo en la historia y tanto la prensa como los foros deportivos de cualquier índole coincidían: “Ahora sí, la herida ha cicatrizado”. Pero seamos francos: tampoco entonces lo hizo.
El penalti de Djukic siguió y sigue ahí. Y siempre lo hará. No podía ser de otra manera si hablamos de un equipo gallego: sin importar lo que se haya logrado después, el paisano del coruñés barrio de Monte Alto —taza de Ribeiro en mano y codo en barra— se lamentará siempre de aquello. Es lo que el psicólogo y experto de la memoria, Daniel Schacter, denominó pecado de la memoria o persistencia. Consiste en la incapacidad de superar la carga emocional de un suceso traumático, es decir, la imposibilidad de olvidar un recuerdo negativo. La persistencia emocional empuja a revivir, una y otra vez, el hecho, preguntándose qué hubiera pasado si se hubiera actuado de otro modo, lo que suele terminar en depresión grave que, en ocasiones extremas, puede conducir al suicidio. El diagnóstico encaja perfectamente en Galicia, el país del orballo, de la negra sombra de Rosalía de Castro, de la larga noche de piedra de Celso Emilio Ferreiro. Encaja con las cruces en las rocas de las rías, con el lamento del campanario que toca a muerto y con el deambular de la Santa Compaña. Con el ‘conxuro’, los malos espíritus y el sentimiento trágico de la vida. Con la saudade —que te impide estar bien aunque estés bien— y con la incapacidad para olvidar, aunque la vida te sonría. Encaja, definitivamente, con lo que supuso el penalti de Djukic.
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¿Es ya el segundo artículo en JD sobre esto o le habéis borrado los comentarios al antiguo?
Podríais haber puesto el link a la rueda de prensa de Arsenio de aquel día. Ni mil Mourinhos y Guardiolas juntos podrán, jamás, superar semejante derroche de piesenlatierrismo innato. Y no debemos olvidar que fue la única vez en su vida de entrenador que perdió una liga, lo único que había vivido Arsenio antes habían sido ascensos y descensos. Arsenio es así, no lo ha aprendido.
Pues nada, ahí va:
http://www.youtube.com/watch?v=xMewaufqszQ
Muy bien articulo , emocionante sin duda . Pero ..
El Orbayu… Es en Asturias, no en Galicia y mucho menos escrito orballo.
La Saudade es en Brasil , para los gallegos es Morriña .
De nada
Estás MUY equivocado Manu. En Galicia sí decimos «orballo». En el gallego existen, además, alrededor de 70 palabras para nombrar diferentes tipos de lluvia. Y el término «saudade» también es muy empleado como sinónimo de morriña; ¿conoces, por ejemplo, «Un canto a Galicia» de Julio Iglesias? «Teño morriña, teño saudade»
De nada
P.D. – Excelente artículo. 10/10.
Llego con tres años de retraso, pero menuda forma de cubrirte de gloria por ir de listo.
Saudade y morriña no son el mismo concepto, siquiera.
Joder es lo mejor que he leído sobre fútbol en toda mi vida! Y ni siquiera lo viví! Q pasada de crónica, q manera de narrar. Enhorabuena.
Pues yo sí estaba allí. Gran, gran artículo. Una historia contada muchas veces, pero ninguna como esta.
Proustiano, de repente me han vuelto a invadir las sensaciones de aquellos días en Coruña; las banderas, las hormigoneras y, sí, aquella sensación de que no podía ser, de que algo tenía que fallar.
Por cierto también hay una frase que el gran Segurola escribió sobre Djukic a los pocos partidos de haber llegado este la temporada del ascenso: «juega a 50 pulsaciones por minuto». Y así era… menos cuando se acercó a aquel punto de penalti.
Pingback: El penalti de Djukic; resiliencia serbia frente a persistencia gallega
Todo el mundo quería que ganara de Depor, pero la clave, más que en el último partido, estuvo en los empates con el Lleida y el Rayo. Esos dos puntos que se perdieron, valían el título. La Liga es al mejor de 38 partidos, no al mejor de la última jornada.
Aun así, lo tuvo todo de cara, última jornada en casa y penalty en el último minuto. No pudo ser. Respecto a Djukik, los penalties los falla quien los tira. A su remordimiento se debería sumar el que tendrán los que no dieron un paso al frente.
El asunto de las primas es algo que en un mundo tan profesionalizado y tan bien pagado debería ser perseguido. Todos los equipos lo han hecho. El Barcelona tuvo la jeta de hasta condecorar al presidente del Tenerife con la insignia de oro y brillantes. Por los servicios ofrecidos imagino, no por que el Tenerife luchara por su propio interés. Recordaréis la llamada que recibió Luis Milla días antes de uno de los famosos Tenerife- Real Madrid. El propio Lorenzo Sanz reconoció que unos milloncejos que faltaban en caja fueron a parar a los muchachos del Hércules que dieron buena cuenta del Barcelona en la última jornada de la temporada 1996/97. Entre los equipos vascos, qué casualidad, siempre se daba el resultado correcto cuando jugaban entre ellos para que no descendiera alguno o fuera campeón otro de ellos. En fin, creo que los futbolistas de Primera cobran demasiado dinero de su propio club para que tenga que venir un tercero a recordarle que su obligación con su camiseta y su afición es la de ganar.
Las cosas son como son y no cómo pudieron haber sido. Esa oportunidad voló y nunca volverá. No creo en las cuentas pendientes. Siempre queda que este equipo está en la memoria de todos los aficionados, lo que no es poco.
Coño, he estado a punto de echar la lagrimita… me ha recordado a los amigos de los veranos coruñeses de entonces. Había que verlos, pobriños.
Gracias a Jot Down por este fabuloso artículo. Ha sido fantástico poder vivir en vuestras palabras aquella noche de fúbol. Yo tenía 4 años entonces. Ha sido de las mejores (por no decir la mejor) crónica deportiva que he leído. Mi más sincera enhorabuena!
Gran parte de la culpa la tuvo Arsenio, que en un partido trabado que sólo se podría haber salvado por una falta, una jugada a balón parado o un penalty, quitó a Donato del campo, que era el encargado de faltas y penales.
Emocionante artículo. Aquella noche Coruña salió a la calle igual porque necesitaba mostrar el orgullo por su equipo. Sin embago, como dices, las victorias posteriores no consiguieron sacar esta espina. A la segunda no es lo mismo.
Magnífica crónica. Lendo e lembrando aqueles momentos, estivem a piques de por-me a chorar.
Eu aliás, na altura morava em Barcelona e lembro bem como, além da minha simpatia pola cidade, polo Barça e por toda Catalunha, estava feliz, pletórico, orgulhoso da equipa da minha cidade fazendo história, também para toda a Galiza, para todo o futebol galego.
Contudo, é certo que o sonho era demasiado grande e que levávamos o medo metido no corpo. As últimas partidas e as derrotas do Dépor confirmaram-nos que o medo, mesmo nom falarmos dele, flutuava no ambiente e era coletivo. E assim chegamos à derradeira partida.
Começou o jogo e, rodeado de afeiçoados catalães, nom fui quem de me mexer da cadeira em toda a partida. Passavam os minutos e os poucos galegos que por alá corríamos eramos a cada momento que o sonho podia quebrar em cada momento e que a esperança esmorecia.. e chegou o penalty de Djukic.
Aferrando-nos a um cravo ardente, contivemos a respiraçom, procurando esconjurar os maus augúrios. E falhou.
Juro que nunca, nenguma outra vez, jurei tanto contra o céu e contra a cidade e os habitantes em que vivia, levando bandeiras azul-granas, tocando as buzinas dos carros e mostrando impudicamente a sua ledícia, o seu triunfo sobre o débil, enquanto eu voltava desfeito emocionalmente à casa para chorar desconsoladamente na intimidade da minha habitação.
Porém, a memória nom é em vão. Daquela tomei a determinaçom de nom voltar a simpatizar nem torcer por nenguma outra equipa que nom fosse da minha Terra, da minha estirpe…
Força Dépor!!
Força Celta!!
Força Galiza!!!
Una cronica emocionante. Me ha traido tanto recuerdos… fue un dia duro para el deportivismo, y supongo que tenemos que tratar de pasar pagina, por mucho que nos cueste… Resurgiremos con fuerza!!
Un gran trabajo y una mejor cronica, enhorabuena!!!
Lo que comenta Bebeto de que Djukic no fallaba nunca penaltis no es cierto.
No recuerdo si la misma temporada o la anterior, Djukic falló otro en el Bernabéu.
Gran artículo.
¿No existian más topicos sobre Galicia y los gallegos? Me parece una falta de respeto
Hay cosas que no recordaba :)
Artículo impropio de la calidad habitual de Jot Down, lleno de tópicos y lugares comunes. Invito al autor a que venga por Riazor a cualquier partido este año y repase los 15 últimos años de historia Deportivista para ver si el penalty famoso está superado o no.
Creo que el autor ha ido muchos años a Riazor y seguiré yendo, a lo mejor incluso más de los que hemos ido algunos de aquí.
Genial articulo, nada de tópicos y mucha verdad!
Carlos, hay alguno que sea mentira? Y antes de que lo preguntes, soy coruñés y esto lo vivi de pleno
Genial articulo
Buen artículo pero eso de que no se superó y lo de que el Superdepor molestaba en Coruña como «apodo» del equipo???!!!
Por el resto está muy bien narrado pero demasiado anclado en tópicos pretéritos
Genial. Los que estábamos allí acabamos de volver a temblar un poquito al leerlo. Recuerdo esa fatalidad asumida, ese pesimismo adelantado… Estaba con mi padre y en cuanto el árbitro pitó el penalti, no sé por qué, sabía que la fiesta no podía tener ese final tan perfecto. Me di la vuelta, empecé a llorar abrazado a él y me fijé en la cara de un viejo aficionado para comprobar si mi premonición se iba a cumplir. Se cumplió, pero no vi el penalti en directo. Solo escuché el silencio y los gritos de después. Y los llantos. Muchos. Sigo yendo al campo y estuve en todos los títulos ganados después, pero ni una Copa de Europa hará cicatrizar aquello. Nunca. Era una Liga y un momento único, con jugadores únicos. El fútbol nunca ha vuelto a ser como aquello. Y, claro, tenía 13 años.
Joder, qué cabr… con perdón, qué bien lo has d-escrito, me has puesto los pelos de punta y hasta me has hecho llorar.
Solo te equivocas en una cosa, Djukic es gallego, es coruñés 100%, y llevará ese fallo toda su vida, como todos nosotros, aunque nos digamos que ya está olvidado.
gran artículo
«Los foros valencianistas se llenaron de mensajes de apoyo al Dépor».
A qué foros se refiere, exactamente, el autor cuándo está hablando del año 94?
En mayo de 1994 había 20.000 usuarios en España. http://www.aui.es/index.php?body=histo_article&id_rubrique=255&id_article=2898#1994
así que supongo que los foros a los que se debe referir el autor deben ser, no sé, los tablones del bar de Manolo el del Bombo, no?
Excelente artículo, por otra parte.
En 1994 habia solo trece www registradas en españa, una de ellas un foro de valencianistas supongo!! Jajajajaaja se ha colado jajajajajaja QUE MAL!!!!!
Como nota aclaratoria, simplemente comentar que un foro es un ámbito cualquiera de intercambio de opiniones. Que el término, actualmente, se emplee más para referirse a foros de internet, no significa que haya perdido su acepción real. Comentar en un bar, en una tertulia, en un grupo de amigos… cualquier reunión para opinar es un foro. Así que no, no me colé.
Es mejor reconocer los errores (o errorcillos) que ofrecer una explicación cogida por los pelos y, además, un poquito condescendiente.
A ver, si el autor dice que se quiso referir a un foro de discusión (así lo entendí yo, pues en el contexto del escrito no cabe otra definición) habrá que creerle, dudo mucho que le apetezca ofrecer excusas baratejas. Un poco de bonhomía.
El texto es bastante claro en este sentido: “Los foros valencianistas se llenaron de mensajes de apoyo al Dépor”. No dice que «todo el mundo en los bares decía que…» ni «los medios de Valencia querían que…» No. Dice foros y dice mensajes. Vaya que no pasa nada con equivocarse, que uno se deja llevar por la emoción del recuerdo y se imagina que forocoches debía hervir en esa època. Pero no.
Gracias por explicarnos a todos qué es un foro.
Enhorabuena, es un artículo genial.
http://www.saberpsicologia.com/articulos/resilencia/soportar-los-golpes/9
Como viene siendo habitual en esta revista, muy buen artículo. Bonitos recuerdos de cuando en el fútbol aún quedaba algo de romanticismo.
Enhorabuena sr Carretero.
Articulo excelente…. Sabes transmitir las sensaciones que se tuvieron que vivir.
Felicidades
Muchas felicidades por éste magnifico articulo, es la primera vez que leo mas de 2 lineas sobre futbol. Voy a seguiros con suma atención!
Una de las mejores crónicas que he leído en toda mi vida. Aún tengo el corazón encogido en el pecho.
Recuerdo perfectamente el partido. La inmensa mayoría de valencianistas, por no decir todos, queríamos que ganara la liga el depor, así que no entiendo la rabia que desde entonces nació contra nosotros.
Según comenta el articulo el VCF recibió una prima pero ni tan sólo eso justifica que la culpa fuera «nuestra». El depor perdió la liga por sus propios méritos. No hay más verdad que ésa.
Muy buen artículo… aún me acuerdo como si fuera ayer…
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Muchas gracias a todos por los elogios y también por las críticas, claro!
Boa crónica, que tempos: Bebeto era Deus e Arsénio o seu Profeta. Levremo-los sempre connosco no coraçom!
E ainda, penso que Arsénio é seguramente o melhor treinador e pessoa que tenha dado o desporte espanhol: quando o Dépor andava a fazer História por Europa arengava os seus jogadores dizendo-lhes que pensassem nos emigrantes espalhados por todo lado e que fossem conscientes das alegrias que lhes causavam as vitórias do Deportivo. Grande!!
Só lembro que non gañamos a liga. Só lembro que estaba nos viños. Só lembro que choramos e nos emocionamos moitos. Só lembro que había que celebralo, daba igual. Só lembro que fun a 4 camiños. Mais non lembro que gañou a liga ese ano.
Querido Nacho;
Muy buen articulo,sobre un tema q conoces bien y de primera mano.
Le otorgas alta carga emocional,pero nunca mas de la que tuvo para muchos de nosotros,casi diría q te quedas corto…
Aunque en mi opinión te recreas de forma efectista en topicazos gallegos,que aunque en su mayoría mas que ciertos,perpetúan una imagen de galicia que a muchos nos gustaría que se superase en su evolución.
Yo estuve allí,en la grada de general,con mis amigos.Un chaval desconocido me abrazo llorando tras el fatídico penalti. Y hoy he vuelto a revivirlo y a sentirme orgulloso una vez mas de mi equipo y mi ciudad,afortunado de haber podido experimentarlo.
(aunque si me lo permites,dudo q en el 93 los valencianistas escribiesen mensajes en foros…)
Enhorabuena,y gracias.
Apertas
Es una artículo que engancha por lo bien narrado que está. Es un tema muy hondo, y muy característico del deporte que a veces describen como «miedo a ganar»; escenificación más paradigmática de este tema que la de aquella noche difícilmente se volverá a dar.
Con todo el respeto a los deportivistas, aquélla noche pensé que si el epíteto «perdedor» tenía una definición era ésta: «Quien entre ganar y perder, elige perder». Y es que parecía que el Deportivo evitaba ganar, empeñándose en defender con cinco precisamente el día en que la teoría defensiva no valía. Por otra parte, el Barcelona sabía que tenía que arriesgarlo todo, aun cuando ello le costara ponerse perdiendo 0-1 y después 1-2 al descanso. Había diferencia de dinero, diferencia de renombre de los futbolistas, pero también en carácter. Esa fortaleza anímica para imponerte a los rivales, ese carácter ganador no es fácil de conseguir.
Joder que si existen más tópicos, y todos son reales y bastante menos generosos que los que se narran en el artículo. O tu no conoces la falsa leyenda de los gallegos arrojados por la borda!!!!!??????
Me pilló ese partido en Ecuador, de viaje. Recuerdo sentarme con una decena de amigos a escucharlo en RNE.
Recuerdo la angustia, recuerdo los nervios, recuerdo el penal. Recuerdo los saltos de alegría de los compañeros culés, que en su euforia tuvieron tiempo de abrazarnos y consolarnos, como buenos amigos; recuerdo como lloré aquella amarga jornada.
Nunca olvidaré ese partido, ni siquiera después de habernos quitado la espinita años después.
Recuerdo a Djukic por la potencia de su despeje, por las carreras por la banda y sus centros. Por su penal. Y no solo nunca le culpé por aquel error (cuando pude ver el video, me acordé de muchos muertos serbios por la mi_r_a de tiro que hizo, eso sí): Hay que tenerlos bien puestos para tirar esa pena. Y lo hizo.
Forza Depor. Sempre.
Gran bazofia de artículo, imposible llegar al final. Debe hacer mucho tiempo que no vas por Riazor, la gente no está pensando todo el día en la liga perdida, sino más bien en «Cómo voy a olvidar que el Deportivo ganó la liga».
Yo viví ese partido en el Camp Nou, y nunca, NUNCA, en casi 40 años de culé que voy al estadio esporádicamente, lo he visto más en silencio que aquel instante del penalti.
Me ha gustado mucho la narración emocional, pero discrepo en un par de puntos que creo que tienen que ver mucho con la tesis del artículo: para empezar el Depor no lo «ganó todo» como afirmas, esa temporada llegó a sumar 11 (¡ONCE!) empates a cero (así claro que el portero ganó el Zamora), principalmente contra equipos de la mitad baja de la clasificación. Como ha dicho alguien, suena a «miedo a ganar». Por contra, el Barça, después de perder 6-3 en Zaragoza, adoptó la actitud de su entrenador, que ese mismo día afirmó «esta Liga la ganamos nosotros», y a partir de entonces sumó 30 de los 32 puntos posibles (en 16 jornadas).
(Perdonad si algún dato no es exacto porque hablo de memoria, pero me quedaron bastante grabados y espero no equivocarme.)
Gran artículo
Aos que apelam agora a um presumido «espírito ganhador» do Barça contra um presumido «espírito perdedor» do Dépor, lembrar-lhes só que a Corunha é/era uma cidade de 200.000 habitantes num país de 2.800.000, mentres que Barcelona é uma cidade de 4.000.000 num país de 7.000.000 , com tudo o que isso significa a todos os níveis.
Logo, é bem fácil dizer-lhe ao peixe pequeno que tem «espírito perdedor» diante do PEIXE GRANDE .
De resto, apontar que só uma outra equipa duma cidade comparável em tamanho à Corunha ganhou a Liga nalguma ocasiom: a Real Sociedad, em 1980/81 e 1981/82, com a maravilhosa geraçom de Arkonada, Zamora, Satrustegi, López Ufarte, …
Pois bem: a Real Sociedad tem só 3 subcampionatos de Liga, por 5 que tem o Dépor. Logo, a gesta da nossa equipa nom é pequena.
Que vença Davide a Golias, só acontece na Biblia … e poucas vezes na vida real. Logo:
Força Dépor Sempre!!
Amote meu deportiviño
Igor, es hora de superarlo
El futbol me da igual,pero recuerdo perfectamente el partido y el Valencia puso mucho de su parte para que el depor ganara.Los que perdieron fueron ellos,asi de claro,lo que pasa es que Gonzalez metio la pata con la celebracion.Y como tiro Djukic…no hay palabras.Lo hubiera parado hasta yo.
Entretenida mezcla de tópicos y recuerdos vagos. Por ejemplo, el Deportivo no empató contra el Rayo a nada, sino a ceros, pese a haber tirado entre los tres palos más de 20 veces en ese partido (Wilfred, portero del Rayo, firmó la que posiblemente sea la mejor actuación de un portero que se ha visto en Riazor en los últimos 20 años), lo que es algo más que nada. Lo de «el país del orballo, la negra sombra…» se califica por si mismo. Los que vivimos ese partido no lo olvidaremos nunca, porque fue inolvidable, pero la herida se cerró cuando ganamos la liga (tampoco olvidaremos nunca ese partido). Aunque tristes, los deportivistas nos sentimos muy orgullosos del desenlace de ese partido, pues pocas aficiones hubieran reaccionado como nosotros en una circunstancia similar.
Nao credo nos tópicos mais haber haynos.
Como barcelonista pasé mucho miedo con el penalty. Creí que el penalty era la fatalidad. Y después una alegría incontenible acompañada de incredulidad.
En la final de Berna de Copa de Europa de 1961 el FCB se presentaba como favorito con un equipo de ensueño. Cuatro tiros al palo, Ramallets haciendo de Djukic, derrota por 2-3 y la FATALIDAD una vez más.
Aquella derrota consagró al Barça como equipo perdedor y sólo ganó 2 ligas en 24 años. Eso, con millones de seguidores. Ser del Barça era ser del equipo débil.
En contraste, mirad dónde estamos ahora.
Aquel partido hundió al Barça durante dos décadas y media pero el penalty de Djukic no hundió al Depor. Tampoco hundieron al Depor las semifinales de Copa de Europa contra el Porto. Existe la mala suerte, pero no la fatalidad.
Aprovecho para saludar a todos los aficionados del Depor, en especial a Corunhês em Barcelona, que creo que no escogió el mejor día para ir al Camp Nou.
Força Depor y Força Barça!
Todo el mundo sabe que los valencianistas querian que el Depor ganara la Liga aquel año. La culpa es suya, si hubieran tenido los huevos suficientes para salir a ganar, el Valencia hubiera jugado a medio gas y hubieran ganado sobrados. Pero lo que no se le puede pedir a un equipo es que se deje ganar. Jugaron mal, tiraron mal el penalti y se lo tomaron mal, pero la culpa, y eso lo saben los jugadores y la afición deportivistas de sobra, fue suya y solo suya.
No pude acabarlo, dueleee….de carallo
mexan por nos e hai que decir que chove
Sin duda una de las mejor crónica que he leído en mi vida. Me transporta completamente a ese dia y el vaiven de emociones desde que pitaron el penal hasta que lo fallamos. Un 10!
Mal día.
Enorme artículo, yo aún guardo pegatas del «Depor Campeón de Liga 93-94.
Recuerdos al estilo Platoon vienen a mi cabeza:el burro pintado de blanquiazul por la Plaza de Portugal, los dos seiscientos fundidos en uno y de azul y blanco.
El Djuka no estuvo a la altura de sus paisanos si hasta Danilovic la hubiese enchufado.
Fantástico artículo, yo soy culé y creo que a muchos de los aficionados del FCB que lo vivimos no nos importaría haber perdido aquella liga.
Sobre el tema tópicos, estoy con lo que han comentado algunos. Si bien el autor los emplea de forma muy efectista, tiene que quemar bastante que a uno lo cataloguen básicamente de cenizo por ser gallego. Yo soy andaluz adoptivo y no veas que coñazo cuando te asocian con un graciosillo que sabe muchos chistes, baila sevillanas y tiene salero porque sí.
Brutal. Me ha encntado lo de Cruyff «Tranquilos, lo va a fallar”. Le define bastante bien.
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Me acuerdo de Nuñez llorando en el momento que le dijeron que lo había fallado.
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De aquel momento siempre recordaré la actitud de los jugadores de Valencia al finalizar el partido (y al ver fallar el penalty). Bochornoso espectáculo.
Desde ese gra dia (siento discrepar de la mayoría…o no…quizás no lo sienta) tenemos una peña que se llama peña González. lo celebramos como si hubiésemos ganado la liga nosotros. Y somos gallegos. Salud
Yo lo supere bien superado.Llore cuando la perdimos y llore cuando la ganamos ( del ciego que llevaba en el estadio) ya que pense que nunca tendríamos otra oportunidad.
Y el centenariazo, el Milan etc ya fue sobrarse.
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