Cuando la escribió, pensó que era una copia. Cuando se escuchó tarareándola, se dijo: es demasiado buena. Incluso para mí. De hecho, cuando se la había mostrado a John, aún en pijama en ese ático de la calle Wimpole, al acabar de esbozarla sobre el piano, le preguntó. Y nada. Después, con la maqueta grabada fue de estudio en estudio. De músico en músico. De productor en productor. Seguro que esta pieza no es mía, fijo que alguien la ha escrito antes, ¿verdad?
Aquella fue la primera canción de un beatle que se hizo sin los otros beatles. Paul se lo guisó y se lo comió todo el solito. Machacó a sus compañeros tanto durante semanas, sin sacar de ellos nada que lo satisficiera, que los dejó de lado a la hora de grabar. Apostó por esta melodía como nunca antes, no me la toquéis, es cosa mía. Y sus compañeros respondieron celebrando a escondidas el castigo del jefe. George Martin pensó que si en ese corte la aguja solo iba a rascar el sonido registrado por Paul McCartney y un cuarteto de cuerdas, no cabían riesgos: había que colocarla la penúltima del disco. No imaginas un sitio más humillante para una canción, colega.
Huevos revueltos. A eso olía aquella mañana de 1965. A huevos revueltos. Claro, a qué va a oler en una casa del centro de Londres a esa hora. A desayuno. Y pese a ocupar la habitación de invitados, en el desván, Paul podía percibir el inconfundible aroma mientras barruntaba las notas en su cabeza y trataba de fijarlas sobre las teclas blancas y negras. Pelo revuelto, ideas confusas, una genialidad abriéndose paso.
Yesterday, la canción más trillada del planeta, la más estándar dentro del repertorio del grupo de música pop más universal, esa pieza que parece que está ahí de toda la vida, marcando el paso, fue en realidad una revolución. Nunca se había hecho algo así. Tan sencillo, tan básico. Y a la vez tan distinto. ¿Pop con violines y violas? Hasta la fecha, la primavera de 1965, los cuatro chicos de Liverpool habían limitado sus innovaciones a recortar un poco sus flequillos, a descalzarse alguna vez sus botas picudas… pero no habían perdido las esencias: música fácil, baladas de amor con armonías vocales, letras sencillas y algo de rock’n’roll básico. Pero esto era una cosa melancólica, de desamor, qué decirte Paul, casi hasta filosófica.
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Gran artículo, como es marca de la Casa. Sólo un pero: la mirada se coloca demasiado a posteriori. Creo que The Beatles, en esa época, tenían los egos más controlados y primaban el interés del grupo sobre lo demás.
Muy buen artículo, pero creo que exageran un poco, Paul estuvo de acuerdo desde el principio en dejar la canción para el final del disco, todos pensaban que era una balada demasiado suave, para la imagen que daban en esa época, George Martin, fue quien se dio cuenta del potencial e insistió en grabarla, y le regaló el cuarteto de cuerdas a Paul por su cumpleaños, el escribió la melodía, años más tarde hizo lo mismo con Lennon en la canción In my life, que tocó ese sensasional teclado barroco.
De acuerdo en todo, salvo en lo del teclado barroco en In my life: es un piano convencional tocado más lentamente (a la mitad de velocidad), una octava inferior y posteriormente reproducido al doble de velocidad. Un saludo.
Ahora me entero que los Beatles se portaban como arpías de cafetería, y precisamente en su época más tranquila.
El día que el autor escriba otro artículo sobre la época en que estaba Yoko, no espero menos que anillos llenos de cianuro.
Decís que hablo de inquinas y tal… Son sólo interpretaciones humanas de sentimientos encontrados: admiración u envidia suelen casar mal y provocar reacciones explosivas… Me resisto a creer en las épocas en un grupo que duró en la cresta no mas de ocho años. Yo creo más en una evolución basada en acontecimientos concretos. Yesterday fue uno de ellos, sin duda. Y a la vez que fiestas hubo enfados. ¿Qué verbo usamos para los funerales? Celebrar, ¿no? Todo es ambivalente. Saludos
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Hasta Richard Clayderman tiene una versión…lo que si es cierto es que ni gente como el GIgante Ray Charles no supieron hacer una versíón decente…quizás no es posible…de hecho es difícil encontrar una versión buena de los Beatles.
Hay teorías sobre eso… pronto plasmaré la mía.
Un abrazo
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De acuerdo a mi analisis, si cantamos la canción y en ves de decir Yesterday le ponemos… Besame…. besame mucho.. de Consuelo Velazquez… es una copia, pero al estilo de McCartney… Revisenla y Ustedes decidan…
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