John Adams, la pequeña epopeya patriótica de HBO

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john adams

Estamos ya condicionados a asociar el logo de HBO con series de gran calidad, y evidentemente no todas son The Sopranos, The Wire, Deadwood o la que quieran ustedes nombrar. Pero es raro que una producción de esta cadena decepcione. Para quien haya terminado ya las típicas gemas de HBO y busque un buen placebo, esta miniserie de siete capítulos que se emitió originalmente en el año 2008 podría constituir una opción más que interesante.

La serie está centrada en la figura de John Adams, segundo presidente de los Estados Unidos de América y sucesor de George Washington en el puesto. Como puede deducirse, esto es una excusa para narrar el proceso de independencia de las trece colonias británicas en Norteamérica, las mismas que dieron lugar a los Estados Unidos de América. Así pues, es una serie donde la historia y la política juegan un amplio papel… pero que nadie se asuste, porque los guionistas han sido lo bastante astutos como para introducir las dosis necesarias de drama de personajes entre tanto suceso histórico. Por ejemplo, las peripecias personales del propio Adams y su familia bastan para mantener el interés de aquellos que quieran evitarse una mera lección de historia.

Tom Hollander en su indescriptible encarnación del rey Jorge III.
Tom Hollander en su indescriptible encarnación del rey Jorge III, mi momento favorito de la serie.

También ayuda bastante el nivel medio de las interpretaciones, que como de costumbre en HBO, es muy bueno. El reparto no es tan impecable como en otras series de la cadena, pero en lo principal está muy conseguido. Paul Giamatti brilla con su encarnación del propio Adams (muy hábil a la hora de ganarse subrepticiamente la simpatía del espectador) y tanto o más convincente es Laura Linney interpretando a su mujer. Otros secundarios memorables son, por ejemplo, Tom Wilkinson como el excéntrico Benjamin Franklin o un Stephen Dillane (o lo que es lo mismo, Stannis Baratheon en Juego de Tronos) que está fantástico dando vida al taimado idealista Thomas Jefferson. No todo el elenco raya a la misma altura, lo cierto es que contiene algún ligero altibajo, pero en general la labor de casting es muy acertada.

Como era de esperar en una producción de HBO, la escenografía es perfecta y la recreación visual de la época pasmosamente verosímil. No voy a entrar en la veracidad histórica del argumento, esto queda para los entendidos en la historia de ese periodo. Pero sí es aquí donde podemos encontrar algunos puntos discutibles en el guión. Por ejemplo: en los primeros episodios cuesta entender los bruscos cambios de opinión de John Adams con respecto a la posibilidad de que las colonias se independicen de Inglaterra. Esto podría parecer un detalle secundario, pero no lo es: desde el punto de vista dramático y de configuración del personaje, su actitud respecto a este asunto resulta central. La personalidad de Adams evoluciona junto a sus ideas políticas, así que este hueco en el tramo inicial del argumento supone un handicap. No sé si se debe a que los estadounidenses dan por sobreentendidas ciertas cosas o sencillamente a que se apresuraron con el guión, o —más verosímilmente— se vieron obligados a recortarlo. Pero bueno, es un pequeño bache en el arranque de la historia que luego se supera sobre la marcha.

Por otra parte, y al menos bajo una mirada europea, se echa de menos el cinismo y la crítica que otras series de HBO suelen contener en gran cantidad. Entiendo que para los estadounidenses se trata de narrar el hecho fundacional de su nación, pero hay algunos aspectos que aparecen tan mitificados que (y más estando ya en pleno siglo XXI) resultan un tanto forzados. Por ejemplo, esa especie de aureola sobrenatural que parece rodear al personaje de George Washington, al que por lo visto no han querido dotar de aristas —como sí hacen con otros «padres fundadores» como Franklin, Jefferson o el propio Adams— y que termina resultando un personaje plano e inesperadamente neutro, cuando lo que supongo que se pretendía era proyectar una imagen de grandeza . O el momento del nombramiento de ese mimso Washington como primer presidente, instante de una solemnidad supuestamente lacrimógena que termina resultando un tanto risible y más propia de películas patrioteras de otros tiempos. Pero bueno, son pequeños matices que de todas formas no estropean el resultado general.

George Washington, inexpresivo cual polvorón navideño.
George Washington, inexpresivo cual polvorón navideño.

Porque John Adams es un producto de HBO, con casi todo lo bueno lo que ello conlleva. No es el mejor producto HBO, pero tampoco es malo, en absoluto. Incluso contiene algunos momentos memorables. Mi favorito —de hecho una de mis secuencias favoritas en varios años— es la increíble entrevista de John Adams con el rey Jorge III: desde los preparativos protocolarios en donde explican a Adams cómo proceder, hasta el fin de la alucinógena conversación entre ambos, creo que se producen algunos de los momentos cinematográficos más brillantes que nos ha proporcionado HBO. Y eso es decir mucho, por más que se trate de una secuencia aislada. Creo que no me equivoco al pensar que a Stanley Kubrick le hubiese encantado esa escena: una increíble tensión acumulada, la contagiosa sensación de incomodidad y sobre todo el extraordinario trabajo del actor Tom Hollander encarnando a un envarado rey Jorge. Es la única secuencia de Hollander en toda la serie, pero ¡qué secuencia! Pocas veces he visto a un individuo personificar la majestad con semejante aplomo y contención: su expresión altiva y la mirada con la que mantiene a Adams convertido en un corderillo son tan impresionantes como —a su manera— hilarantes, porque en realidad todo el momento es como un brillante ejercicio de comedia camuflada. Pero, en todo caso, Hollander convierte su rostro en un auténtico espectáculo con un ejercicio sublime de supuesta inexpresividad que, más bien al contrario, expresa en cada momento precisamente lo que quiere. No suelo creer que un actor podría merecer premios por una sola secuencia… pero qué demonios, lo de Hollander en sus escasísimos minutos como Jorge III es sencillamente inolvidable.

Por lo demás, los siete episodios de John Adams basculan entre lo bueno, lo muy bueno y lo correcto, pero nunca se llega a lo precario y mucho menos a lo decepcionante. Es una muy buena miniserie, bien escrita (aunque diría que mejor filmada que escrita), bien interpretada y con un trabajo de producción encomiable. La prueba de que un producto relativamente menor de HBO sigue siendo esencialmente superior a lo que pueden llegar a hacer muchas otras cadenas.

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15 comentarios

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  3. Tenía ganas de ver esta serie y ahora me dan más ganas. Gracias, Emilio. Eso sí, tendré que buscar un buen hueco, porque 7 episodios en mi vida estresada es mucho tiempo…

  4. ¿Menor? Porque sea una miniserie y no una serie no es un producto “menor” para nada, guste más o menos. Se han gastado en producción lo que no está en los escritos.

  5. Magnífica banda sonora la del intro y los créditos de la serie.

  6. Muy buena serie, la vi en c+ y ahora me apetece volver a ver la escena de la entrevista con el rey.

  7. Maestro Ciruela

    En efecto, esa escena de Giamatti con Hollander pone la piel de gallina literalmente. Es difícil expresar tanto y de forma tan intensa por parte de ambos sin apenas mediar palabras. Y lo comento, porque precisamente estoy viendo la serie por segunda vez y la escenita de marras la ví antayer. En lo tocante a la serie, daría meses de vida porque cosas como esta se pudieran hacer por aquí de la forma en que se hacen por allí…

  8. Javier

    Esa escena de la recepción de la primera embajada de los EE.UU. al Reino Unido fue un momento histórico famoso. En la miniserie emplean las mismas palabras que se dijeron en esa ocasión:

    http://www.usgennet.org/usa/topic/preservation/epochs/vol4/pg25.htm

  9. Eduardo

    Tremendo articulo, ademas de la escena que mencionas con el Rey Jorge, me gusta la escena cuando le presentan la famosa pintura de John Trumbull, titulada la “Declaración de Independencia”, en especial sus comentarios sobre la historia moderna.
    http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=DT0qNAYJQWU

    un dato curiosos que no me había percatado hasta que leí el libro de McCullough y lo vi en la serie de HBO, John Adams murió curiosamente el mismo día que su gran rival político Thomas Jefferson, aunque después fueron amigos. Lo interesante es que ambos murieron el 4 de julio de 1826, en plena celebración del 50 aniversario de la Declaración de Independencia. Fueron los dos últimos supervivientes de los presentes en la Declaración de Independencia.

  10. Midnighter

    Es una gran serie, con una gran banda sonora, estilo “The last of the mohicans” y unos grandes intérpretes. Destacaría además que no es una serie autocomplaciente, mostrando las discrepancias de las distintas colonias cuando la independencia se pone sobre la mesa. Y también como es retratado John Adams en el plano personal, en el que no queda muy bien parado.

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