Pero ¿por qué carallo arde Galicia? - Jot Down Cultural Magazine

Pero ¿por qué carallo arde Galicia?

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A las once de la noche del pasado viernes catorce de septiembre, Iván Lago —veinticinco años, estudiante de ingeniería técnica informática salió de su casa de Maceiras para buscar a su gato, que tiene la mala e incómoda costumbre de escaparse de casa con la luna. Incrustada entre la costa y el monte, Maceiras es una pequeña aldea gallega en la frontera imaginaria de la Costa da Morte con el inicio de las Rías Baixas. «Cuando estaba a pocos metros de mi casa, con todo oscuro, escuché el grito de una vecina». Y enseguida su llamada desesperada: «¡Lume! ¡Lume!». Que, como todo el mundo sabe, significa fuego en gallego. Iván corrió hacia los gritos por un pequeño camino que sale de la aldea construido y asfaltado por los propios vecinos hace más de cuarenta años. Cuando llegó descubrió un conato de incendio, unas pequeñas llamas que nacían y comenzaban a devorar la maleza. «En cuanto lo vi me di la vuelta y corrí a casa a avisar a mis padres. No sé si hice lo correcto, fue lo que me salió. Después llamé al 085». El 085 enseguida llegaremos a eso es el teléfono gratuito del que disponen todos los gallegos cuando divisan un incendio forestal y que tiene hasta una cuenta de Twitter y su correspondiente hashtag: #seveslume085 (si ves fuego 085). «Mi padre —prosigue Iván se echó al fuego. También el resto de vecinos. Aquí la gente se echa al fuego, de verdad. Se tiraron a él con cubos y mantas. ¡Mi padre estaba intentando apagarlo en zapatillas!». Mientras los vecinos de Maceiras trataban de sofocar las pequeñas llamas, el monte, enorme allá arriba, oscuro y sereno, contemplaba la batalla sabedor de que la derrota de los vecinos suponía su muerte. «Cuando por fin lo apagamos, encontré de casualidad un pequeño aparato. Era un depósito con un líquido, una mecha y un mechero de laboratorio. Le hice una foto y después vino un técnico forestal y se lo llevo», dice Iván. «Por cierto, que ese técnico forestal fue todo lo que vino, después de llamar al 085. Y tardó una hora», desliza quejoso. La noche siguiente los vecinos montaron guardia. Sabían que la cosa no quedaba ahí. Y acertaron. A las cuatro de la mañana volvió a ocurrir. «Otra vez llamas, en el mismo sitio. Esta vez ya ni llamamos al 085, lo apagamos nosotros mismos». La madrugada del domingo llegó el tercer intento, en el mismo punto. «Esta vez no pudimos controlarlo, las llamas se hicieron demasiado grandes». Por suerte para los vecinos de Maceiras el fuego avanzó hacia el arroyo que atraviesa la aldea y se extinguió, atrapado entre el agua y la carretera que, cuarenta años atrás, habían construido los vecinos. «Este año aguantamos», dice una mujer que escucha el relato de Iván, en un bar a pocos metros de donde se produjeron las intentonas. «El año que viene, a saber».

La zona donde se originó el fuego que Maceiras pudo controlar, luce ahora chamuscada, con algunos arbustos carbonizados. Alrededor, espesa maleza que se amontona y se extiende, monte arriba, cubriendo la ladera. ¿Por qué tres intentos de prender fuego aquí? ¿Quién fue? «Sabemos perfectamente quién fue y por qué lo hizo, pero eso es algo que te vas a ir de aquí sin saber».

En la carretera de vuelta, la que une Maceiras con Finisterre y pasa al pie del emblemático monte de O Pindo, las montañas están negras. Hechas carbón por otro fuego que sí tuvo éxito, que sí se extendió. Toda esta zona estaba en proceso de regeneración después de que un incendio similar la arrasase en el año 2006. El deprimente paisaje, sin embargo, solo supone una pequeña parte de las once mil hectáreas que se han quemado en Galicia este año, casi un tercio de la superficie total que se ha carbonizado en toda España. Y eso que Galicia ocupa apenas un 6% del total del suelo del estado. Más datos: desde 1991, año en el que comenzó a funcionar el servicio de defensa de incendios forestales, han ardido en Galicia 613.000 hectáreas en 188.070 incendios, según un informe de CCOO. No está de más recordar que una hectárea son diez mil metros cuadrados (que cada uno calcule la equivalencia en campos de fútbol). Para hacernos una lamentable idea, desde 1991 en Galicia ha ardido una superficie equivalente a la provincia de Ourense. O dicho de otro modo: una cuarta parte de Galicia reducida a cenizas. Que se dice pronto.

«Se ha instalado la idea de que el de los incendios forestales es un problema que no se está solucionando e incluso que va a más. Pero no es cierto». Interviene Tomás Fernández Couto, secretario general de la Consellería de Medio Rural de la Xunta. «En los años 90 había un promedio de nueve mil incendios al año. A principios de los 2000, unos siete mil. Actualmente, en Galicia, hay unos tres mil quinientos incendios al año (unos diez al día, de media), que son muchos, pero que son tres veces menos. Esta es una realidad que no siempre se dice». Otra realidad es que, pese al descenso general, en los últimos diez años en Galicia ha tenido lugar un tercio de todos los grandes incendios ocurridos en España (se considera gran incendio el que calcina más de quinientas hectáreas). En 2012 se dieron tres grandes incendios gallegos y este año ya van siete.

La gran pregunta es, ¿por qué? Si hay que sintetizar en una sola respuesta por qué Galicia arde sin control año tras año podría utilizarse la siguiente ecuación: superficie forestal sin parangón en el resto de España + propiedad privada de esta superficie en forma de minifundios laberínticos + abandono de estas propiedades por el éxodo de las nuevas generaciones hacia zonas urbanas + cultura del fuego como herramienta tradicional gallega. Esta suma ofrece gran parte de la solución a la gran pregunta, a las noticias que, una y otra vez, vemos en la televisión o escuchamos en la radio y nos alertan de un nuevo incendio en el noroeste. Hay más respuestas, sí, pero no se engañen. Ninguna resuelve tantos incendios en Galicia como la ecuación expuesta.

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Una casa en Carnota que refleja una de las problemáticas más importantes por las que arde Galicia: maleza alrededor de las casas, algo que está prohibido, ya hay que tener el perímetro de cincuenta metros limpio. Pero se incumple constantemente, lo que facilita que el fuego llegue a las casas.

Galicia alberga el territorio forestal más productivo de toda la UE, con diferencia. Hay, aproximadamente, un millón y medio de hectáreas forestales en Galicia de las que el 96% pertenecen a particulares. El problema es que este 96% está dividido hasta el hartazgo debido al imperio del minifundismo que prevalece en Galicia. La tradición de dividir las tierras entre los hijos y estos entre los nietos y así sucesivamente ha convertido Galicia en un puzle de un millón y medio de hectáreas en el que hay un dueño por cada tres hectáreas que, de media, las ha divido en quince parcelas que, para colmo, no tienen solución de continuidad, es decir, están separadas físicamente entre sí. Esta desorganización no tendría necesariamente que ser un problema si no fuera por la gran cantidad de núcleos urbanos que hay esparcidos por Galicia: treinta mil según datos de la Xunta, lo que supone el 50% de todos los que hay en España. La mayor parte de ellos padece el abandono de las nuevas generaciones. En Galicia, como en otros tantos sitios, la juventud huye del rural para instalarse en las zonas urbanas. Unas dos mil aldeas gallegas están desiertas y otras tantas tienen entre dos y tres vecinos. Esto ha desembocado en un abandono completo o muy elevado de los terrenos forestales. Los quince terrenos divididos en las tres hectáreas que suman el millón y medio de hectáreas forestales privadas apenas están cuidadas. Esto es, están llenas de maleza, arbustos y toxeira. Los viejos aldeanos no tienen tiempo, dinero ni ganas de desbrozar. Solución: la que siempre se ha utilizado en Galicia, la herramienta rural por excelencia que forma parte de la cultura y simbología gallegas: el fuego.

«La falta de ordenamiento y el abandono son la mecha de los incendios en Galicia», explica Jose Precedo, periodista de El País Galicia que ha cubierto durante muchos años el fuego forestal gallego. «Un campesino no tiene dinero para limpiar su terreno y le prende fuego. Ese fuego se extiende enseguida por el resto del monte, igual de descuidado, y ya tenemos otro incendio más». Cada año, en Galicia, hay medio millón de quemas de rastrojo. Con que un par de ellas se descontrolen, ya hay dos grandes incendios preparados. «Prenderle fuego a tu parcela es más barato, de hecho, es casi gratis. Y queda completamente limpia», explica Iván, el vecino de Maceiras. «Esto tiene solución: ordenar el monte, organizar una política de ordenación territorial», expone Precedo. «Pero esto supone medidas y programas a largo plazo, algo que choca de frente con la política. Aquí la Xunta, y todos los gobierno anteriores de todos los colores, han preferido reducirlo a un problema de delincuencia y centran sus soluciones en medidas a corto plazo, medidas electoralistas». La Xunta, en boca de Fernández Couto, responde: «Es muy difícil controlar un millón y medio de hectáreas divididas hasta el infinito entre propietarios privados. Aplicamos medidas públicas de control y gestión a unas setenta mil hectáreas nuevas cada año, pero es imposible llegar a todas».

Ricardo Rivas es agente zonal de los servicios de extinción de Medio Rural. Dirige y coordina los incendios forestales desde el distrito IV de Galicia, con base en Noia. Galicia se divide en distritos forestales con distintos grados de riesgo y con equipos de bomberos que, para muchos, son la élite de España. Ricardo lleva dieciocho años luchando contra el fuego y pocas personas como él o sus compañerospara hablar del asunto. «Efectivamente la quema de rastrojo para limpiar los terrenos es un gran problema. No solo les sale gratis limpiar así, sino que a veces hasta cobran indemnización si las focas (hidroaviones) les rompen algo con el agua o si la bulldozer les derriban árboles», explica. «Mira hasta qué punto aquí el fuego es una herramienta de trabajo y se aprecia, que nosotros hemos llegado a incendios y algunos vecinos nos han dicho: “¡deja que se queme esa parte, hombre! ¡No lo apaguéis justo ahora!”. También nos han insultado, nos quieren echar, nos han tirado piedras y hasta nos hemos encontrado con que habían defecado dentro del camión mientras estábamos trabajando».

Para evitar la quema de rastrojos intentarlo y frenar sus consecuencias, la Xunta lleva años aplicando medidas. Además de haber invertido quince millones de euros solo este año para limpiar el monte, en Galicia, desde junio hasta octubre, entra en vigor la campaña antiincendios, en la que, entre otras cosas, se refuerzan los servicios de extinción, se extrema la vigilancia y se prohíbe quemar nada en cualquier propiedad rural. El resto del año, para quemar, hay que tramitar un permiso a la administración. Además, cualquier casa en zona rural debe tener limpios cincuenta metros de su perímetro: los treinta primeros sin un árbol y los veinte últimos con los árboles separados. Incumplir esto supone graves multas. «El problema es que muchos no lo hacen retoma Ricardo, y con las propiedades tan descuidadas el fuego aquí se extiende rapidísimo». Por si fuera poco, y en lo que supone otra crítica recurrente de la sociedad gallega, los planes de prevención destinados a concienciar y sensibilizar a la población rural del peligro de usar el fuego no parecen estar funcionando.

Por eso Iván y el resto de vecinos de Maceiras sabían quiénes habían prendido fuego. Quiénes fueron los vecinos que quisieron limpiar su terreno de rastrojo y casi logran limpiar todo el monte. «Pero aquí nadie dice nada», admite Iván. «Nadie denuncia, ni por tener el terreno sucio ni por plantar fuego». Como siempre, en Galicia, todo es silencio, que tituló Manolo Rivas. «Aquí hay mucho fuego sigue Ivány necesitamos ayudarnos entre nosotros. No puedes estar a mal con el vecino. Si le denuncias a lo mejor no te ayuda en el próximo fuego». «¿Sabes quiénes son los únicos que denuncian? Los que vienen de Madrid o Valencia, jubilados que compraron casa aquí y viven aquí todo el año. Esos sí que denuncian». Leo Picallo, vecino de Corcubión, fue brigadista forestal durante dos campañas de extinción de verano. «Claro que todos sabemos quiénes son, pero ¿que vas facer?. No puedes denunciar si no lo pillas in fraganti. Es su palabra contra la tuya», argumenta. «Pero si a nosotros nos mandaron hacer base (esto es, mandar una brigada a vigilar una zona concreta) en puertas de casas, joder. Nos enviaban a vigilar a casas concretas porque sabían quiénes eran. Y aun así lo consiguen». Y lo consiguen porque no siempre son los propios vecinos quienes prenden fuego. En no pocas ocasiones contratan a gente para que lo ejecute. «Es más sencillo pagar a un paisano para que lo haga». Quien toma la palabra es un vecino de Ourense que prefiere no dar su nombre. «A los campesinos les conviene económicamente y se protegen entre ellos. Todo el mundo en los pueblos sabe quién quema, pero nadie denuncia porque para empezar, sería actuar contra sus propios intereses, y para terminar, aquí se ve como algo totalmente normal. “El monte es nuestro y, si queremos, lo quemamos” es una frase que escuché hace unos años y que define perfectamente la posición de la Galicia más sombría y rancia».

El 84% de los incendios en Galicia son intencionados, según un estudio hecho público por el Seprona de la comandancia de la Guardia Civil de A Coruña llamado Los incendios forestales en Galicia y su investigación. Este porcentaje puede resultar engañoso porque en él se incluyen las negligencias por la quema de maleza u otras prácticas campesinas. Pero, al fin y al cabo, es un fuego que alguien comenzó. El porcentaje de incendios intencionados en el resto de España se reduce al 33%. Los accidentales y fuegos naturales suponen el 7% en Galicia frente al 40% de España, el mismo porcentaje de los enmarcados por causas desconocidas, 7%, cuando en España es del 26%.

De la mano de la limpieza de terrenos va la búsqueda de regeneración de cultivos y pastos. Se trata de otro de los grandes focos incendiarios en Galicia pero que no deja de ser una nueva utilización del fuego como herramienta. «Cuando las llamas son en las zonas altas del monte explica Ricardo Rivas es por ganado. Queman zonas enteras para mejorar el pasto, pero muchas veces se extiende al resto del monte. Cuando el fuego es en las zonas bajas de la montaña, es por el cultivo». Ganaderos y agricultores queman sus terrenos para empezar de cero, pero, una vez más, la no ordenación del territorio convierte todo en un caos por el que una parcela que se incendia contagia rápidamente a las demás. Prueba de la importancia de este fenómeno es que, en las zonas de Galicia donde sí están organizados los ganaderos, como es el caso de la Mariña Lucense, en el norte, apenas hay incendios. «Hombre, allí el clima también ayuda, que es más frío y húmedo», apunta Ricardo. Con eso y con todo la diferencia es meridiana: en la última década en Ourense y Pontevedra hubo setenta y cinco mil y cincuenta mil incendios respectivamente. En Lugo no llegaron a quince mil. En algunos municipios lucenses, como Trabada, solo se quemaron 0,08 hectáreas el pasado año, eso a pesar de estar cubierto del que tal vez sea el mayor combustible incendiario en los montes gallegos: el eucalipto.

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Punto de inicio de un incendio la pasada semana en Maceiras, que los vecinos lograron sofocar.

El mapa de los incendio en Galicia divide la Comunidad en diecinueve distritos forestales, algunos de ellos calificados como ZAR, zonas de alto riesgo. Cada distrito cuenta con un jefe de distrito, tres técnicos forestales y varios agentes. El peor distrito, el distrito que cada año arde sin remisión, es el de Ribeira, el distrito forestal XI. : «Es la peor zona de España y seguro que una de las peores de Europa. Tenemos claro que todos los veranos arde», explica Ricardo. Cuando a Ribeira llegan los días 30-30-30 la suerte está echada.

Hay entre siete y once días al año que son críticos para el monte gallego. Son los llamados 30-30-30. En ellos hay más de 30 grados de temperatura, menos del 30% de humedad y vientos de más de 30 kilómetros por hora. Esos vientos, en Galicia, solo los trae el Nordés. «Aquí cuando hay Nordés temblamos porque es matemático: si sopla Nordés hay incendio», dice Ricardo. «Esos días, con un mechero en el monte, montas una fiesta de cien hectáreas en unos segundos», continúa. «Sin viento, el fuego es circular; si hay viento, hace una lengua que avanza. Como haya Nordés a noventa kilómetros por hora las llamas avanzan más rápido que una persona corriendo a campo abierto. ¿Sabes lo que es eso?». En el año 2006 hubo más días 30-30-30 de lo habitual, lo que convirtió aquel año en el de peor recuerdo para los gallegos, con noventa y cinco mil hectáreas quemadas. «Pero el peor que me viene a la memoria es 2011, porque llegó el fuego después del verano, en octubre, y ardió todo y teníamos menos medios», dice Ricardo. Ese año se quemó parte del parque natural de As Fragas do Eume.

No son pocos los campesinos y agricultores en Galicia que desvían culpas. Una creencia muy arraigada y generalizada es que el fuego se debe a las mafias madereras, que utilizan, una vez más, los incendios para regenerar y revalorizar montes. «Eso lo sabe todo el mundo», asegura el vecino de Ourense que prefiere mantenerse en el anonimato. «Las organizaciones de la madera contratan a gente para que quemen terrenos. Por eso en donde los madereros están organizados no arde el monte», se queja. Este argumento sostiene también que muchos de los incendios madereros, como el sucedido en O Pindo hace un par de semanas, tienen como objetivo evitar la declaración de parque natural de determinadas áreas. Lo cierto es que, al contrario de lo que sucede con el abandono y desorden del medio rural, esta motivación apenas cuenta con sustento real. «Nunca se ha demostrado una trama», dice Jose Precedo, periodista de El País Galicia. «Se insiste en la vía delictiva pero sigue sin demostrarse. Siguen sin aparecer esas supuestas mafias y organizaciones de delincuentes». En declaraciones a El País Galicia, la Fiscalía Superior de Galicia señala que «no existe ese imaginario de que los incendios son provocados por el trinomio “madera-urbanismo-economía del fuego”. No hay ningún propósito criminal concertado».

Pese a ello, pese a la insistencia de la Fiscalía en desmentirlo y la ausencia de pruebas, la Xunta insiste en la vía de la delincuencia como explicación a gran parte de los incendios. Por eso prender fuego al monte ya se castiga con entre cinco y veinticinco años de prisión y por eso los detenidos son unos doscientos cada año, lo que convierte a Galicia en líder absoluto en España. «La cuestión es, ¿a cuántos de esos detenidos se condena?», se pregunta Jose Precedo. A día de hoy, hay solo ocho personas encarceladas por provocar incendios forestales según datos de Instituciones Penitenciarias. Ocho.

«Toda la política de la Xunta, de los últimos gobiernos gallegos sin importar el color, ha sido convertir esto en un problema de delincuencia, reducirlo a delincuentes», insiste Precedo. El bipartito PSG-BNG llegó a hablar de bandas de motoristas encapuchados que jamás nadie vio. El eslogan de la campaña antiincendios de este verano del gobierno gallego es: «Los incendiarios ejecutan nuestros bosques, no seas cómplice de un crimen. Denúncialo a las Fuerzas de Seguridad. Si ves fuego, 085». Precedo termina: «No se trata de criminalizar o de solo criminalizar. Se trata de dejar de aplicar medidas electoralistas con cuatro años vista y apostar por políticas a largo plazo que terminen con esto de una vez. Hay que ordenar y conservar los montes. La Xunta se empeña en reducirlo todo, una y otra vez, a un problema de orden público». Desde la Consellería de Medio Rural, su secretario general, Fernández Couto, responde: «En los días 30-30-30 hay unos cien fuegos diarios, cada vez más cerca de grandes núcleos urbanos con clara intención de hacer daño. Aparecen cuatro focos a la vez, esto no encaja con los motivos tradicionales de uso del fuego que sí aparecen en otras zonas concretas». Y añade: «No tengo constancia de que sea terrorismo, ¿pero y si lo hubiera? Responde a la misma casuística». El debate está servido desde hace lustros en Galicia.

El uso del fuego como arma delictiva, aunque menor y difícilmente demostrable, sí está presente. Existen cientos de casos de ajustes de cuentas entre vecinos, venganzas y hasta intenciones de descubrir las lindes de las propiedades, desaparecidas entre la espesa maleza. Una vez más, las veces que haga falta, el fuego como parte intrínseca de la cultura galega. «Aquí en A Pobra do Caramiñal explica Ricardohabía una banda que prendían fuego y luego daban un palo al banco, cuando la policía estaba en el monte. Hasta que llegó el ejército, les fue a casa y les dijeron: “Eh, que estamos por aquí, ¿vale?”. Y se acabó». Y es que el ejército, cada verano más, está presente en los montes gallegos. Hasta ese punto llega el problema.

«Y después los hay que plantan fuego para ver la fiesta», completa Ricardo. Los incendiarios y pirómanos abundan en Galicia, pero ni mucho menos son la explicación al problema. La Guardia Civil calcula que los incendios de este perfil no llegan al 7%. «En Boiro tenemos al capitán Cerillas, un vecino que ya sabemos que le gusta ver movilizados a los bomberos», cuenta Ricardo. Leo Picallo añade: «Un día estaba en un bar y uno cargado de cubatas empezó a gritar, “¡ese fuego lo planté yo!”. Como fardando de eso». Pero nadie dice nada.

Una colilla, la chispa de una obra o un tren que pasa, una brasa mal apagada, un rayo. O intereses urbanísticos. O mineros. La lista del resto de motivos que incendian Galicia es larga, pero si se limitara a ellos, si no entrase en juego la realidad del suelo gallego, no pasarían de ser incendios como los que cada año suceden en cualquier otro punto de España.

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Paisaje que se ve desde la carretera que une Carnota con Finisterre, al lado del monte de O Pindo.

Tanto fuego, tanto incendio, ofrece una contraparte digna de valorar. Galicia cuenta con los servicios de extinción más eficaces de España y probablemente con uno de los mejores de Europa. Eso, a pesar de las protestas de los sindicatos, que reclaman un mando único ya que, además de los servicios de la Xunta, existen dos empresas privadas subcontratadas, algo que, dicen los sindicatos, afecta a la coordinación. Además hay brigadas municipales, que dependen directamente de los ayuntamientos, lo que enreda todavía más el panorama. No está de acuerdo Ricardo, que lo simplifica: «Las empresas subcontratadas dependen de nosotros, hacen lo que les decimos». Añade: «Que eso no es un problema lo demuestra el hecho de que somos los mejores». Y lo dice muy en serio. Tras años de incendios, Galicia ha logrado una suerte de élite de servicios de extinción. «Se lo puedes preguntar a cualquier bombero forestal de España», dice Ricardo. «Hace unos años vinieron unos compañeros de Navarra a echarnos una mano. Había un incendio de cuatrocientas hectáreas en Oia. Ellos flipaban, claro, lo más grande que habían visto eran cinco o 1diez hectáreas. Les dije que subieran por un lado y al rato los tenía abajo: “eso no puede apagar”, me dijeron. Subió una brigada gallega y en veinte minutos estaba apagado». «De verdad no lo digo por vanagloriarme, te lo dice cualquier bombero de España».

Y por eso Galicia es plaza valorada. Un bombero forestal, un agente o un ingeniero de montes que trabaje un par de años en Galicia, hace currículum. «Uno viene aquí una par de temporadas de incendios y ya no le falta trabajo más en el resto de España». Y todavía así las brigadas gallegas escuchan otra de las creencias instaladas en Galicia sobre el origen del fuego: que son los propios bomberos quienes los provocan para cobrar. «Yo no sé de dónde sale eso», dice Leo. «Nosotros cobramos siempre, no solo cuando salimos». Ricardo añade: «Eso es como decir que los policías ayudan a que se den atracos porque cobran cuando los evitan. En dieciocho años de carrera no he conocido un solo bombero que prendiera fuego a nada».

La profesionalidad se desprende de su pasión por lo que hacen. «Es que engancha, ¿eh?», dice Leo. «Es un trabajo con mucha adrenalina y le acabas cogiendo mucho el gusto. Ahora, es muy duro. Igual estás dos días seguidos en un incendio y acabas lleno de golpes». Ricardo coincide. «A mí solo de ver humo ya me hierve la sangre, me encanta lo que hago pero que quede claro que es muy, muy duro. Muchas horas, corriendo por el monte, huyendo de las llamas». Un día casi no vuelve a casa. «Estábamos unos siete con una bulldozer, en Ourense. El fuego nos rodeó completamente y nos pusimos debajo de la pala. El conductor de la bulldozer gritaba, “¡no quiero morir, tengo una hija recién nacida!”. Yo también, joder, pensaba. Pero mantuve la calma. Al menos de cara al resto. Decidimos prender un contrafuego, con mecheros, era nuestra única opción. Y funcionó, logramos que se ahogara y tuvimos una salida. Pero llegué a pensar que no lo contaba».

La fascinación por el fuego y su uso, ya sea en el bando de los incendiarios, de los campesinos, de los delincuentes o incluso en el de los bomberos, es asombrosa en Galicia, una tierra donde el aguardiente arde hasta convertirse en queimada que sirve para purificar los espíritus, una tierra donde se celebra la noche de San Xoan más espiritual, saltando las hogueras sin remisión cada verano. Donde perviven los fachóns, los manojos de paja para alumbrar los caminos, o el magosto, donde se asan las castañas en las hogueras. El fuego como elemento básico de la cultura, purificador, cotidiano y necesario, tal y como relataba Manuel Murguía: «Se encierra en sí mismo, es puro como la llama y purifica cuanto toca. Sin él, nada en la tierra. Él vence a las tinieblas y el mal que en ellas se oculta, él es el principio, es el padre, el hermano, el hijo, el amigo del hombre…».

«Aún tienen que pasar varias generaciones para que se deje de usar el fuego como ahora, para que deje de ser una costumbre en las aldeas», dice Ricardo. El fuego como amigo, como herramienta, como tradición. Ante eso, ¿que vas facer?

Fotografía: Nacho Carretero

158 comentarios

  1. es que los gallegos son de armas tomar, si los hubiese conocido antes de venir a vivir aqui desde luego no hubiese venido

    • O que dis é unha auténtica burrada! e vouno deixar aquí, porquue faltarche ó respeto sería munición pra xustificar as túas verbas. Senón che gusta Galicia, sempre podes marchar…

      • no entiendo la burrada, es mi opinión personal de mas de 17 años aquí. Y si pudiera irme lo haría, pero no es tan fácil como dicen por aquí.

        • “Si alquien te dice que tienes cara de camello, enfádate.
          Si dos te dicen que tienes cara de camello, discutelo.
          Si tres te dien que tienes cara de camello, ¡mírate en el espejo!”

          (Proverbio árabe)

        • vai embora. há trens, coches, avióis, e muitíssimos ouztros paises. os galego sempre pudemos emigrar porquê não emigras tu?

    • Bueno, el artículo es sobre los fuegos de Galicia, no sobre los gallegos. Una vara mala la hay en todas partes, en cada región, en cada país. No generalicemos, porque si de algo se conoce a los gallegos, es por todo lo contrario a lo que tú has dejado caer. Para muestra, y por desgracia, lo sucedido recientemente en Santiago con el accidente del tren. Esa solidaridad no la encuentras así como así.

    • Eso tiene fácil solución.

    • Si te hubieran conocido antes, no te hubieran dejado entrar…
      Vivi varios años en galicia, y te puedo asegurar que jamas encontre a ningun gallego tan imbecil como tu

    • Igual te has confundido de sitio y no sabes ni dónde estás. Hay que ser muy ignorante para hacer ese comentario. Abre los ojos o pírate hombre.

    • pois vaite, home, que te retén

    • Menudo payaso faltón. Pírate y llévate a unos cuantos de aquí que han de ser tan cretinos como tú.

  2. Absolutamente magnífico y revelador. Lo que pasa es que te deja la impresión de que si son los propios gallegos los que queman sus montes es casi imposible evitarlo.

    • Una impresión equivocada. Es un error pensar que los gallegos le prendemos fuego a algo que es de lo que más nos vanagloriamos… Hay muchas y muy diversas causas, pero lo que dice de que: “El monte es nuestro y, si queremos, lo quemamos” es un comentario que muy poco o nada se ajusta a la realidad… Eso se podría decir hace 50-60 años, cuando se desconocían muchas cosas sobre la cultura forestal, pero esta ignorancia profunda fue y sigue siendo desterrada…

      • No estoy de acuerdo. Eso puede ser así en tu caso, que supongo serás una persona con una formación media y unos ciertos intereses si estás leyendo Jot Down; está claro que al menos acceso a internet tienes. No obstante, en muchas aldeas esas costumbres no se han extendido: este Agosto, el incendio de Oia, lo inició un pastor de 74 años para regenerar los cultivos. Mi padre aún recuerda participar en los años 70 en las rozas, días en los que, cortafuegos mediante, se le prendía fuego a terrenos con el fin de renovarlos; obviamente, en multitud de ocasiones aquello se descontrolaba, lo que llevó a que en mi zona se abandonase esa práctica ya hace años.

        Lo que quiero decir es que, cosas que desde nuestra perspectiva pueden parecer impensables, son por desgracia más que frecuentes y están – como dice el artículo – fuertemente arraigadas en la metodología e ideosincrasia de una parte de la población que no somos ni tú ni yo, pero que existe y está ahí.

        En todo caso, estoy muy de acuerdo con el artículo en que si los montes estuviesen cuidados, el daño sería mucho menor.

        • Hola no se si podras ayudarme, hoy he visto en las noticias que en galicia les estan prohibiendo repoblar zonas quemadas, que ellos que estaban poblando con encinas y robles de la zona, que si los pillaban repoblando les van a denunciar, me gustaria muchisimo ponerme en contacto con este grupo de personas que intentan repoblar sea la zona que sea, ya que quiza mi granito de arena, para mi muy interesante pudiera ayudarlo. sabes como puedo ponerme en contacto con ellos? soy de Lerida y de galicia no tengo ni la mas minima idea, asi que si puedes ayudarme, seria de agradecer, saludos

      • me he expresado mal quizá, he debido decir “unos pocos gallegos”, ya que tanto los que queman como los que se juegan la vida apagando lo son

      • Se adapta totalmente a la realidad Victor. Soy de Ourense, tengo 49 años y desde que tengo uso de razón recuerdo arder el monte, verano tras verano. He ido a ayudar a apagar fuegos y he oído comentarios del tipo “por min como que arda todo o monte”, “deixádeo que arda así non se crían bichos”, o el que fue mejor aún, de un concejal de un ayuntamiento Limiano ” a ver se arde todo dunha vez e así non temos que gastar os cartos en contratar xente para as cuadrillas”. Así que no pienses que esa ignorancia profunda fue y sigue siendo desterrada, porque todavía está muy presente. Por eso Ourense es la provincia en la que más incendios se producen de toda España. Y por cierto, hay varios datos erróneos o no muy acertados en el artículo. En Ourense la mayoría de la superficie forestal es de “mao común”, con lo que duele menos que se destruya y, por otro lado, en zonas donde arde muy poco, como Lugo, el sistema de herencia que se sigue es el del mayorazgo, con lo que la superficie agraria no está tan dividida como en Ourense. Por último, hay mucha gente interesada en que siga ardiendo el monte porque eso significa trabajo temporal…creo que sobran más explicaciones.

    • Gustaríame saber en mans de quen está este “magazine cultural”!

      O pseudo-xornalismo cada vez fede máis.

  3. Dais mucha información pero no es completo: faltan cosas fundamentales como el sistema de contratación de brigadas en la era Fraga (les pagaban por obra, vamos que eran ellos mismos los que le plantaban fuego para tener trabajo en muchos casos) y falta también todos los millones de euros que se dejaron de invertir cuando volvió el PP a la Xunta. Eso por no hablar de que el dinero de prevención y extinción ya siempre tarde ya entrado el verano y mal.

  4. Buen artículo, en el que, sin embargo, me quedo con la sensación de que andamos buscando soluciones complejas a problemas con orígenes más simples. El propio autor lo dice: “Todo el mundo en los pueblos sabe quién quema, pero nadie denuncia porque para empezar, sería actuar contra sus propios intereses, y para terminar, aquí se ve como algo totalmente normal.”

    Ya podemos gastar dinero en políticas de prevención, tener las mejores brigadas de extinción de Europa, etc.; mientras reine la “ley del silencio”, no hay nada que hacer. Si parece claro que la quema de rastrojos y la limpieza de terrenos es la causa principal de los incendios provocados, una posible solución sería la expropiación de los terrenos quemados, de cara a su recuperación y, posteriormente, venderlos. Si el dueño pierde el terrenos que ha quemado, se lo pensará dos veces.

    • El problema es que la segunda o tercera causa es que el monte arda porque un vecino te lo quema porque según él “moviches a pedra que marca a linde” o cualquier otro motivo…

      • O porque no le vendiste o lameiro que él quería, o porque ha discutido contigo en el bar, o porque le has puesto los cuernos (por estos motivos he visto incendios en la aldea de mi madre). Lo cierto es que el artículo tiene razón en lo de la limpieza de matojos: cada vez menos población rural, más envejecida y con las fincas separadas a lo bestia; lo más fácil es prenderle fuego y a ver qué pasa.

  5. Os montes non arden porque haxa minifundio (eu teño varios montiños e nunca vin que empezaran a arder sós), nin porque estean abandonados, nin porque estén desbrozados ou non (non hai máis que ver en Oia ou Porto do Son como arderon centos de hectáreas “limpiñas e desbrozadas”)…. O MONTE ARDE PORQUE LLE PRENDEN LUME.

  6. En Malaga tambien hay muchos incendios. Aqui entra droga, en Galicia tambien, se imaginan lo facil q resultaria meter droga un dia que todo el dispositivo policial esta pendiente de un gran incendio?? Ns si es casualidad…

    • Pes tengo que decirte que en los días de grandes incendios, en la ría aumentaron los avistamientos de planeadoras en las costas, algo de razón no te falta, pero no es motivo fundamental…

  7. Que mal estamos quedando en este artículo. Ganas de ir a casa a repartir unas cuantas bofetadas. Bueno, y medallas a alguno pero bofetadas, muchas.

    Pero francamente si la raíz esta en lo que dicen lo veo difícil de solucionar, porque lo del abandono es una realidad que no va a mejorar, al contrario. La tierra estará repartida en miles de minifundios pero los que quedan cuidandola son un par de viejecitos cobrando una pensión asi que…

  8. Lo siento, pero echarle de entrada la culpa a la gente de a pie y a la división territorial y no sé qué gaitas me parece desinformar. No conozco lo suficiente las zonas rurales de provincias que no son la de Ourense, pero basándome en lo que conozco te aseguro que te equivocas de cabo a rabo.

    Si no hay ninguna mafia en torno a la madera, me gustaría saber qué hacían TTs y camiones de Finsa Maderera en la sierra de Fial das Corzas, en el Macizo Central ourensano, apenas unas semanas después de que ardiera por completo, siendo el mayor incendio en España en 2010. Y pongo ese ejemplo como puedo poner decenas sin salir del sur de Ourense.

    ¿Por qué no se prohíbe la venta de madera quemada? La Fiscalía puede decir lo que le dé la gana, que a ellos les sale más barato echarle la culpa a Sindo o a Milucho que echársela a los empresarios.

    Y otra pregunta en cuanto a la extinción: ¿por qué Medio Rural no explica con pelos y señales cómo y bajo qué condiciones se paga por sus servicios a los medios de extinción, sobre todo a los aéreos, y el importe de esos pagos? Igual sabiendo esto me explicaría esas noticias de paisanos que se encuentran pequeños artefactos incendiarios en sus fincas justo después de que pase el avión o el helicóptero de turno.

    Las autoridades saben bien lo que tienen que hacer para acabar con los incendios. No les tomemos por tontos.

  9. Este artículo es totalmente de la prehistoria. Al autor no se que gallego le quitaría la novia, pero a día de hoy aún le duele la patata. Nos pone a los gallegos como salvajes, que nuestra única vía de escape es el fuego para conseguir hectáreas para el ganado, yo querría ver una vaca escalando por los montes de carnota, o por encima de ribera, a parte de que ninguno de los pueblos citados en este artículo vive de la ganadería o de la agricultura, si no del turismo y la pesca, y no creo que para el turismo sea bueno un monte negro.

    Esta revista me gusta, de verdad sus artículos me parecen interesantes y trabajados ,pero después de leer esta injuria al pueblo gallego , los leeré con escepticismo pensando si están inventando o si al autor en cuestión tiene resquemor hacia el asunto.

    • El artículo no hay por donde cogerlo. Ahora bien, no vamos a descubrir que muchos incendios están provocados por ganaderos. Aunque el artículo sea malo tampoco vamos a negar algunas cosas evidentes.

      • Normal, por otra parte. Sois el lugar de donde han salido Franco, Fraga y Rajoy. El lugar que habitáis es precioso, pero la gente bueno.. supongo que hay cosas peores.

        • ¡Dios mio! Vaya comentario más repugnante y xenófobo…
          No sé si eres consciente de lo miserable que has sido.

        • Franco nació en una ciudad guarnición habitada por gente que venía de toda España. Ferrol era una “isla” de la armada española en plena Galicia. Poco de gallego tenía. Y por encima marcho siendo un niño.
          Y Fraga dudo que sea peor que cualquiera de los otros muchos ministros franquistas de toda España.
          En cuanto a Rajoy, ¿Es peor que el resto de peperos?¿De dónde es Aznar?¿Y Rato?¿Y el resto de grandes “figuras” de ese partido? Y mira que la lista de sinvergüenzas es larga…

        • Podriamos enumerar cientos de personajes gallegos positivos y também cientos de personajes no-gallegos tan desastrosos como los que acabas de mencionar. Por tus críticas a Franco, Fraga y Rajoy pareceria que eres un progresista pero por el fondo de las mismas se diria que eres uno de ellos.

    • Joer, qué piel más fina se gastan en Galicia. Si te explicara lo que es ser valenciano en estos tiempos de Gürtel y Nóos y Carlos Fabra, o lo que han tenido que oír los catalanes acerca de ellos en los últimos… bueno, cinco siglos o así, verías que esto no es más que una bienintencionada crítica cariñosa. :) :) :)
      Tanto si la culpa la tienen agricultores (gallegos), como si la tienen ganaderos (gallegos), como si son los narcotraficantes (gallegos), los bomberos (gallegos) o las compañias madereras (de Galicia), digo yo que si los bosques gallegos arden, algún gallego tendrá la culpa, ¿no? ¿O es que vais a empezar también vosotros con el “España nos quema”?

      • Muy buena respuesta. Es que parece que hay algunos pueblos que no pueden recibir ninguna crítica. Es obvio que en Galicia desde hace décadas (como mínimo) pasa algo muy grave con los incendios, y que la culpa es de los gallegos que queman el monte y de los que callan… En definitiva, de una parte importante de la población RURAL gallega. Y hay que decirlo. Punto.

        • Perdona, colega, pero una cosa es el pueblo gallego y otra los gobernantes gallegos.
          Este artículo echa la culpa al pueblo gallego, obviando y contradiciendo lo que se expone al inicio del mismo: que hay intereses ocultos, que hay poderosos ocultos.

      • aí falaches

      • Enorme!

      • En Valencia salió mierda con todas esas tramas y nadie piensa que los valencianos sean corruptos ni que sean los culpables de todo lo que pasa… a pesar de haber mantenido a los peperos durante años, como los gallegos con todo convencimiento en muchos casos de que votaban para bien.
        En Galicia no hay menos que lo que se ve en Valencia… solo que no salió aun a la luz… y si salió (acoso sexual de Baltar por un empleo, relaciones con narcotrafico de Feijo, etc…) se les dió muy poca importancia en los informativos que al fin y al cabo son los que hacen el tratamiento de la mierda.

    • Espera, espera, entonces según tú ¿quienes queman el monte en Galicia no son gallegos?. Menuda injuria que te has inventado, anda. No hay que tener la piel tan fina.

      • En Galicia quema el monte el que lo tiene a mano… La culpa no es de un pueblo, la culpa es de uns sistema político llevado desde hace tiempo y heredero del franquismo… y los que los votan lo hacen porque el sistema no permite salirse de lo que hay: Enseñanza, medios de información y confianza de los votantes (aqui y en cualquer lugar de España) en la oferta que se les dá para escoger. PP, PSOE y nada más… El resto es comparsa y si tienen soluciones eficaces (aplicadas en algun momento) se los aparta con juego sucio.

  10. Pingback: Pero ¿por qué carallo arde Galicia?

  11. Vaya por delante que aunque vivo en Galicia desconozco el día a día de las zonas rurales y si el artículo tiene justificación. Me creo que haya gente que reaccione de esa forma tan irresponsable y me creo que haya cierta “Ormettà” en los pueblos y aldeas…pero habría que ir a los origenes de esa forma de proceder….permítaseme el símil pero cuando aun perro lo apaleas y lo tienes sin comer, lo normal es que acabe volviéndose arisco y a la mínima pegue un bocado..¿es sólo culpable el perro?… El aislamiento y los palos que ha recibido el rural gallego a lo largo de varios siglos tiene sus consecuencias…Esta teoría sociológica me la he sacado de la manga por mi propia experiencia y es posible que haya mucha discrepancia.

    Una cosa que no entiendo es que si los montes están abandonados, que lo están, nadie los limpia porque a nadie les interesan…porque apenas quedan casas con un par de vacas que se puedan alimentar del pasto, etc…¿por qué les prenden fuego?. El autor por un lado dice que nadie cuida el monte pero por otro lado dice que se quema para limpiarlo…¿con qué fin? ¿no hay algo de paradójico en todo esto?. Si a esto se le suma el hecho de contratar un sicario para que te queme una parcela de monte, pues la verdad es que para mi la teoría cojea un poco.

    Sin duda, desde mi punto de vista, la teoría de las madereras comprando restos de incendio tiene mucho más sentido.

    Por cierto….demasiado extenso el artículo…por favor, gente de JotDown un poquito de síntesis no vendría mal a sus artículos (por un lado de mucha calidad en general).

    • Es que no es “contratar un sicario” en plan mafia, es buscarse a algun desgraciado que le prenda fuego por unos pocos euros.

      Lo que se explica eso es lo que dice el artículo del minifundio. Si somos 50 en la aldea con pedacitos de tierra repartidos por toda ella (mas pedazos que gente, inclusive), si, vale, no es productivo, somos pocos, pero es que yo el pedacito este de esta piedra hasta esta otra lo queria limpio, para lo que sea. No para una gran explotación ni nada, pero lo queria limpio. Y vamos a poner que usted no es un cabrón insensible sino que va, lo limpia, lo desbroza, y quema los restos.

      Ya, pero es que justo esta en mitad de otras 6 o 7 mini-propiedades que estan sin limpiar. Y esas lindan con… con todo el resto de la aldea y del monte. Como ese fuego se salga de madre, o queden restos, o como usted sea un hijoputa, aquello es como fumar en un polvorín.

  12. A mi la reflexión que me viene también es, exactamente, como va a quedar el rural gallego. Porque vamos, el de hoy se parece al de hace 30 años en poca cosa. Si antes mi abuela se pateaba toda la aldea o como mucho iba en el “carro das vacas” para visitar todas sus parcelas, que si esta de monte para limpiar, que si la otra para las vacas, que si esta para el maiz… pues la generación de mis padres le da a la huerta de al lado de casa y poco mas. Y mis padres estan en 70-80 años: ni mi hermano ni yo tenemos pinta de dedicarnos a nada ahi. ¿Para qué? Si hay que currar como un animal y se saca uno entre poco y nada comparado con cualquier otra actividad…

    Yo es que me veo una Galicia selvática de aquí a uno años, vamos.

  13. Soy Iván Lago, uno de los entrevistados, y me veo en la obligación (moral) de responder. El artículo, además de plagado de imprecisiones, hace ver a los gallegos como una especie de paletos retrasados , una clase de sociedad medieval que adora al fuego.
    Durante la entrevista con Nacho, que duró casi una hora, yo hablé de cosas como la puesta en valor del monte, la coordinación vecinal, la prevención, la autogestión…. Nada de eso se menciona. Nada.
    Y por último y más importante , a la pregunta de “Sabes a quién pertenece el terreno quemado?” yo contesté “Yo sí lo sé, PERO ESO TE VAS A IR DE AQUÍ SIN SABERLO” que como podéis notar es muy diferente a saber QUIÉN PRENDIÓ EL FUEGO.
    Si yo tuviese la más mínima prueba del autor del incendio habría ido a las autoridades, como fuimos con la mecha que rescatamos del primer intento de incendio. Mi intención , y el motivo por el que accedí a ser entrevistado, es que la gente vea el acoso que sufrimos por parte de los incendiarios, el abandono administrativo que sufrimos y el silencio mediático.
    Por lo tanto, hay un mundo aquí en Galicia muy distinto al que os pinta este artículo, un mundo de vecinos concienciados con el medio, dispuestos a alzar la voz , a luchar por salvar hasta el último metro cuadrado de terreno. Aunque eso suponga que ningún otro medio vuelva nunca a hacernos caso…

    Iván Lago.

    • Yo no se donde este articulo nos deja a los gallegos como retrasado paletos, pero bueno… Cuanto complejo aun por superar que tenemos.

      • Penúltimo párrafo: “La fascinación por el fuego y su uso, ya sea en el bando de los incendiarios, de los campesinos, de los delincuentes o incluso en el de los bomberos, es asombrosa en Galicia (…)”
        “Donde perviven los fachóns, los manojos de paja para alumbrar los caminos, o el magosto, donde se asan las castañas en las hogueras. El fuego como elemento básico de la cultura, purificador, cotidiano y necesario (…)”.
        Mi abuelo hablaba dos “fachos”, no he visto uno en mi vida. Las castañas se asan en brasas. Elemento básico de la cultura… las gaitas, “o polbo a feira” e o churrasco.
        Do “lume” xa andamos moi queimados.

    • Yo tengo un cacho de “monte” en Carnota (que ardió), aunque no vivo allí. Y la impresión que he sacado de las conversaciones con los vecinos es que estaban preocupados (antes del incendio) y que lo pasaron muy mal durante y después. Creo que en el rural se está bastante concienciado respecto a los incendios. Y no solo los jóvenes, si no personas de 50/60 años.
      Por esto me cuesta mucho creer las conclusiones que saca el autor del artículo: Que los gallegos somos unos inconscientes (como poco) adoradores del fuego. Mucha gente perdió mucho y pasó mucho miedo.
      Gracias a Iván Lago por contar su experiencia y me gustaría que el autor del artículo explicase o fundamentase un poco más sus opiniones/conclusiones.
      No cargo contra él, pero creo que (igual me equivoco) tenía las conclusiones demasiado claras antes de empezar el artículo.
      Si no es así, mis disculpas.

    • Pero a ver, no sé cómo le dáis tantas vueltas, que si la prensa que si tal… Es una obviedad como un castillo que en Galicia se le pega fuego al monte de una manera muy alegre en comparacón con el resto de España… que Galicia es uan región bastante húmea y sin embargo cada año salen fuegos por todas partes mientras que zonas que son auténticas hogueras en potencia como sierra morena, extremadura… pues ni comparación.

      Es una pena que os importe la IMAGEN que se da o no se da más que el solucionar el problema que está en la propia sociedad gallega, porque no creo q nadie argumente que es “gente de fuera” la que va a Galicia a pegar fuego.

      Haber cuando un día sacáis al vecino hijo de puta que prendió el fuego, le dáis una paliza en medio del pueblo y después lo entreguáis a la guardia civil. Verás como no había más incendios en la zona.

    • Gracia Iván por confimar lo que algunos ya sospechábamos

      • Totalmente de acordo con Chios, si cada vez que pillan a un incendiario os propios veciños se ocuparan de el irian a menos os incendios cada ano.

    • He leído el artículo y no tengo la sensación de que los gallegos sean “una especie de paletos retrasados , una clase de sociedad medieval que adora al fuego”; esa es una apreciación muy particular que haces tú (y no el autor).
      Lo que he entendido es que hasta el momento en Galicia hay a quien le resulta más fácil -y más barato- quemar el monte que hacer las cosas bien (y esto es algo que no solo pasa en Galicia; en todo el Norte de España rural se usa el fuego como herramienta; es algo más antiguo que el tabaco).
      Lo que me parece lamentable es esa ambigüedad con la que juegas, muy gallega por cierto, de decir las cosas a medias, de decir y no decir, de decir “Si lo se, pero te vas sin saberlo”, y luego quejarte porque el artículo no ha quedado como querías. Lo tenías tan fácil como haber hablado claro. Eso de “si lo se pero no te lo digo” alguien serio sencillamente no lo hace. Las cosas se dicen o no se dicen. Estás en tu derecho de callarte, pero no de confundir. Puedes decir: prefiero no responder a esa pregunta. Eso puedes decirlo. Pero decir “yo si lo se, pero te vas a ir de aquí sin saberlo” ¿qué clase de respuesta es esa?.

    • Gracias Iván por clarificar. Con certeza que los gallegos están hasta los mismisimos.. de los incendios. No es cierto que estemos tan contentos con supuestas culturas del fuego que traen desgracias. Si hay cultura del fuego tambien la hay en otras partes pero cuando algo no resulta es por algo. La mala explotación del suelo, la mala ordenación del territorio tanto forestal como demografica y las mayorias absolutas de los mas “españoles” de entre todos los partidos, son los que nos llevan a la desgracia… porque ellos si son los desgraciados, no los gallegos que si los votan es por la misma razón por la que Franco tuvo casi un 90% de los votos em 1966 en toda España.

  14. Hola Iván Lago

    ¿Cómo que no se habla de la puesta en valor del monte, de la prevención y de la ordenación? Es en lo que se basa el artículo. Otra cosa es que no haya puesto tu opinión. Además, desde cuando un autor está obligado a poner todo lo que le dice el entrevistado? Él te entrevista y luego refleja lo que le venga en gana, ya haya estado una hora o dos. No sé si te has dado cuenta de que no el artículo no va sobre ti, va sobre los incendios en Galicia.

    • No tengo ningún interés ni ansia de protagonismo. De hecho a otros medios me he negado a atenderlos (Antena 3 ) porque ya se veía a leguas su intención de hacer periodismo basura.
      Lo único que uno espera es que se refleje la realidad que vive y cuenta al entrevistador. Si mis palabras se descontextualizan, si se da la visión que se da de mi tierra tengo todo el derecho a indignarme.
      Contaré mi realidad, le guste o no le guste a los lectores. Si esa realidad no es lo suficientemente interesante como para aparecer en el artículo a mí me la trae al pairo completamente.
      Nada se menciona en el artículo de la indignación vecinal, de las marchas que se van a hacer…. parece que somos todos unos primitivos con antorchas.
      Si usted no lo ve así perfecto, pero todos y cada uno de mis vecinos que han leído esto sí lo sienten así.
      Y quizás una cosa nos diferencia a nosotros de usted: nosotros hemos mirado al fuego a la cara, amenazando nuestras casas. Hemos luchado contra él con nuestras solas manos, sin medios y nadie que nos ayude. Quizás si estuviese en este mismo lado nos entendería.

      Iván Lago.

    • “Él te entrevista y luego refleja lo que le venga en gana”–>ole, ole y ole…el periodismo español en estado puro reflejado en una sola frase
      Deduzco que eres periodista, se te nota por tu amor a la verdad

  15. Fundamentalmente por que los gallegos le pegan fuego.

  16. Soy lector habitual de la revista por el, a mi entender, buen nivel de la gran mayoría de los artículos. Este no es uno de ellos.
    No se si al señor Nacho Carretero le debe dinero algún gallego o que mala experiencia habrá tenido por estos lares, pero me parece una falta de respeto considerable el generalizar con que es el propio pueblo gallego -le falta llamarnos gañanes- el que le pone fuego a todo su monte para poder tener hectáreas a las que llevar a nuestras vacas. Ni se ha documentado correctamente ni ha estado remotamente bien en la manera de exponer los motivos.

    En mis 7 campañas antiincendios en Galicia he visto muchas cosas. Es cierto que en algún pueblo nos han rodeado el coche a nuestra llegada los vecinos invitándonos a que dejásemos arder porque que si no “igual arde mañana” , pero eso ha pasado en dos incendios en 7 años, en pueblos recónditos en el que viven esencialmente ganaderos y que utilizan la quema de monte bajo (nada de arbolado) como método para regenerar pastos porque es de lo que viven y no de manera casi generaliza como se insinúa en el artículo.

    También nos han mandado (tanto la guardia civil como el propio distrito forestal) hacer guardia delante de determinada casa porque “sabían” que era su dueño el que ponía fuego, el problema radica en que necesitas pillarlo en el acto, cosa practicamente imposible, para poder tomar medidas legales contra el.
    Esto ha ocurrido en 2 pueblos durante 7 años, por lo que eso de que todo el mundo sabe quien planta me parece que se lo ha sacado de la manga. Puede que la gente se lo imagine, pero nadie puede probarlo.
    No se en que mundo vive usted, pero puedo garantizarle que la gente lo último que quiere es ver arder su pueblo o su terreno, y si supiese quien es el desgraciado que pone fuego 95 de cada 100 darían el nombre o incluso se tomarían la justicia por su mano.

    En cuanto al resto de motivos… no se mediante quien se ha documentado para decir que no, pero lo de que las madereras o cualquier empresa que utilice la madera como materia prima no utilizan el fuego en su beneficio es TOTALMENTE CIERTO y me atrevería a decir que son los culpables de gran parte de los incendios de este país. No se trata deque arda por limpiar o no limpiar tu terreno, se trata de intereses económicos . Siempre se ha tratado de eso . Y seguirá así mientras no se cambien las leyes .

    Por último, que ya me estoy extendiendo… lo de que se ha reducido el número de incendios en los últimos años… quizás usted no lo sepa, pero desde que está en el Gobierno de la xunta el señor Núñez Feijoo los incendios de menos de 20 hectáreas no constan en las estadísticas. Y le aseguro que son MUCHOS . Pero es más fácil falsear las estadísticas que decir la verdad, no vaya a ser que salga a la luz la penosa situación laboral de los que nos dedicamos a esto y lo que está pasando en realidad.
    Ah, otra cosa. Yo mismo he perimetrado GPS en mano más de un incendio y puedo asegurar que se falsean los datos, NUNCA sale la superficie real ardida, siempre es de menos. Siempre .

    Por último. Empecé en esto trabajando directamente para la Xunta cobrando 1180 euros y con un contrato del 1 de junio al 1 de octubre. El años siguiente fui contratado 9 meses para podas, desbroces y labores de prevención y otros 6 meses al año siguiente. Desde entonces nos han ido reduciendo el sueldo hasta los apenas 800 (pagas extras incluídas) que están pagando ahora por apenas 2 meses de trabajo, nada de 4, 6 o 9. Y no es solo el sueldo . Este año las brigadas han pasado a depender de los ayuntamientos, eliminando casi al 100% a la gente con experiencia en este trabajo y contratando a dedo en la mayoría de los casos a gente sin experiencia pero afín al alcalde de turno, para asegurar votos. Hay brigadas con ropa de segunda mano, otras con material no apto para incendios, otras que van a los incendios en Berlingos y otras a las que se hace desbrozar, limpiar calles o montar gimnasios porque, a fin de cuentas, dependen de los ayuntamientos. Si se le pregunta a cualquier persona que haya trabajado en esto y que conozca el mundillo estoy seguro de que TODOS le dirán que este ha sido el PEOR año desde 2006 . Por la falta de preparación, por la falta de personal, por la falta de coordinación y por la falta de vergüenza desde la administración.
    Y todavía sale el señor Feijoo a decir que la campaña está siendo un éxito.

  17. O artigo, ao meu ver, fica coxo ao nom consierar um dos principais motivos dos lumes, a falta de politica forestal por parte do governo galego, em concreto do governo do PP que tirou abaixo varias iniciativas como as UXFOR o Banco de Terras etc… que com tempo se teriam demostrado eficaces. O minifundismo se supera facilmente com agrupaçons de proprietarios sempre que exista umha politica que fomente estas formas, e fomentar nom signifca imprimir 20.000 folhetos e deixalos nos distritos.
    Nom se analiza o inicio dos problemas dos lumes, que comezarom nos anos 50 com as prantaçons monoespecificas de P.radiata por parte do franquismo e contra os vizinhos.
    Deixa-se caer sem dizilo o mantra da “falta de conciencia medioambiental dos galegos”, algo falso que se ve nas duzias de mobilizaçons que tem o nosso povo as suas costas , desde residuos na fosa atlántica, encoros, Prestige, contra as fumigaçons do goniptero…. e também se ve no combate contra o lume. Eu trabalho no distrito V, Fisterra, fum a decenas de lumes este veram, tenho coincidido com duzias de vizinhos armados com desbrozadoras, mochilas de fumigar, foucinhos, sachos…que nos ajudarom a parar lumes. Vizinhos que me tenhem dado froita ou auga para beber e cos que me tenho atopado em qualquer das 24:00 que tem o dia.
    A chave está na POLITICA FLORESTAL. Com nordés sabemos que arde, mas nom arde igual eucaliptal ou pinheiral que umha fraga ou souto, alguém viu algumha vez um lume de copas numha fraga?. Com nordés TODO ardé, pero a distintas velocidades, com distinta intensidade, algúns lumes nom podes nim achegarte e outros pode-los controlar com as botas.
    A chave é a politica florestal a longo prazo, dar beneficio ao povo e que este fique no povo, mil veces dito e mil veces certo O RENDÍVEL PROTÉGE-SE, CUIDA-SE, VIGIA-SE.

    • Sin acritud,pero no entiendo casi nada. Me imagino que serás gallego,pero fuera de Galicia no se habla y no se entiende, al menos escrito. Hablado se entiende bastante, al menos yo, si…claro que soy gallego, aunque “non o fale casi nunca “.Pero para la mayor parte de los lectores de esta revista, y por tanto del articulo, que no sean gallegos , supongo que no se habrán enterado de casi nada. Un saludo

      • Es que non está escribindo en galego. Eu si, e estou seguro de que estás a entender o que escribo. O bobo ese fala prostituindo a miña lingua porque debe de se creer moi progre por mesturar o galego e o portugés para crear un híbrido abominable.

    • ¿agrupaciones de propietarios en Galicia? Coño, si el vecino no te echa una mano ni para fijar las lindes de los terrenos y registrarlos; si está peleado contigo porque no quieres venderle la finca que pega con la suya al precio que él quiere; si se te mete en tu finca con el ganado o para hacer lo que le sale de los cojones sin pedirte permiso o se inventa las servidumbres de paso, o te las niega. No me imagino yo las agrupaciones de pequeños propietarios que dices (al menos en la Ribeira Sacra, no sé si en Portugal será más fácil)

      • Es es consecuencia de la falta de política de ordenación territorial que si hay en otros países con minifundios, pero con una administración que administra.

  18. MUCHISIMAS GRACIAS IVAN !!!

  19. El artículo, sobre todas las cosas, se centra en la no ordenación y el abandono del monte gallego como base y motivo principal de los incendios en Galicia, además de obviedades como que no hay otro sitio con más monte que Galicia, por lo que las probabilidades de que arda son mayores.

    A partir de ahí se citan más realidades, aunque sin tanto peso: madereras, venganzas, delincuencia, accidentes, tormentas… y, sí, el uso tradicional del fuego en el rural gallego. Este uso tradicional no tendría por qué ser un inconveniente (ya que en muchas otras zonas rurales del mundo se usa igual), pero lo es porque hay un descuido total del monte: por un lado debido al abandono de la gente joven y por otro debido a la ausencia de políticas en este sentido de la Xunta. Es decir, no nos quemamos a lo bonzo, sino que no se ha trabajado en la prenvención y modernización del mundo rural gallego. En síntesis, más o menos adornado literaramente, esto lo que dice el texto.

    Sentirse ofendido porque en Galicia el uso del fuego como herramienta agrícola combinado con una nefasta política de ordenación territorial genera incendios, me sorprende. Como me sorprende que ese factor (el que el fuego aún se utilice) se interprete como que somos una secta de adoradores del fuego y que se invaliden automáticamente todas las demás razones expuestas. Opino que a los gallegos nos falta autocrítica, una sensación que siempre he tenido para con mi propio país. Y en la que me reafirmo.

    En cualquier caso, bienvenidas sean las críticas y bienvenido el debate. Gracias a todos por los comentarios. Saludos!

    • Me alegro de que lo aclares, pero a mi parecer tal y como lo has escrito en el artículo parece otra cosa, y de ahí que unos cuantos saltásemos.
      Mejor que sea cosa de un error redactando o cosa de mi comprensión lectora que lo que había pensado en un principio.

    • Gracias por la aclaración y tu actitud abierta ante la crítica y la opinión de los lectores.

      La postura que tengo hacia tu artículo es compleja, tanto como difícil es el tema, grave el problema y enrevesada la lectura de este texto que varias veces me ha hecho preguntarme: ¿cuál es tu intención? ¿qué pretendes denunciar?

      He comenzado leyendo un emotivo parráfo sobre una muchacho de Maceira, sobre un monte “personificado” que veía augurada su muerte… pero, superada la primera fotografía me he embarcado en un artículo enumerativo… muchos titulares desarrollados durante no más de 10 líneas que, dada la longitud del artículo es muy posible que abandones, quedándote con una conclusión erronea de Galicia, los gallegos, los incendios y de todo…

      Tramas políticas, desbroces irresponsables por ahorrarse unas “perras”, testimonios periódisticos de visión parcial… Parcial, como todo lo que se toca y que queda inconcluso.

      Tras acabarlo, me siento bombardeada por un montón de problemas inabarcables por falta de esclarecimiento..
      Siento que mi tierra está condenada a las cenizas y todo el mundo se encogerada de hombros, (parece ser que nosotros los primeros…)

      Si, soy consciente de todo el provecho que sacan los partidos políticos en sus campañas, de que muchas fincas no son desbrozadas, de las polémicas batallas sobre donde empieza mi terreno y dónde el de mi vecino…
      Pero tb se lo que es “echarse al monte”, se lo que es desear cumplir los 18 años, para poder meterte a voluntario para vigilar por las noches el verde que te vió nacer… he visto a una ciudad entera (Pontevedra) llorar y cancelar fiestas y actos durante los incendios del 2006; volcarse…
      Conozco personas que han adelantado sus vacaciones y las han usado para cruzar Galicia y apagar fuegos en otra provincia; porque amamos el bosque “que es nuestro”.

      Se que los gallegos tenemos un problema grave: empezando por que en muchas ocasiones no se denuncian estas fechorías y acabando porque aquí parece que todo el mundo saca cacho del problema.
      Pero no es cierto… SÓLO UNOS POCOS SACAN MUCHO CACHO de toda esta porquería.
      La mayor parte de los gallegos, la inmesa mayoría! sufre, lucha, sofoca, corre, suda… y espero que algún día venzamos.

      Este problema que debe ser afrontado también con la denuncia, con la determinación de llegar al fondo de este mal…Hemos de afrontar el problema con orden, las causas y los culpables. Sin miedo.

      Valoro el intento pretendido por este artículo, pero aun me pregunto: intento de qué? denuncia de quién?…

      Hay alguien bueno en toda esta historia o sólo somos una panda de analfabetos autodestructivos prolongando las Hogueras de San Juan en nuestros montes??
      Cuales son los fundamentos que te han impulsado a escribir?? cual es la conclusión??

      Me gustaría, una segunda parte de este artículo.. No una retractación, si no una nueva oportunidad para comprender a dónde llevan las infinitas vertientes que emprendes… ya que ninguna se habre paso al mar; todas se convierten en regato (riachuelo), que sordo, muere inconcluso.

  20. Me sorprende mucho el artículo. Jotdown se caracteriza por artículos largos, fundamentados, que dan diferentes puntos de vista y que tratan de ofrecer visiones globales o bien marcar claramente que están ofreciendo un punto de vista parcial. No es el caso de este artículo, es largo, sólo parte fundamentado y escueto en puntos de vista y que omite una parte importante de la problemática centrándose sólo en una. Es muy importante sacar a las claras que hay gente con una cierta tolerancia a los incendios forestales, es algo que se habla poco, que se suele silenciar y que es necesario sacar más a la vista. Leyendo el artículo da la impresión de que es el punto de vista mayoritario en el rural… no es la impresión que tengo. Tengo familia en dos zonas cerca de Negreira y Santiago, en mis casi 35 años de vida las he visto arder varias veces, nunca he visto a nadie que no lo lamentara, que jurara contra el incendiario y cosas así. En el reciente incendio de Carnota se pudo ver en la tele a muchos vecinos quejándose de muchas cosas, del incendio, del malnacido que lo provocó, de la falta de medidas de prevención, de la falta de atención de la xunta a sus demandas estos años, de la tardanza de los servicios de extinción…al contrario de lo que el artículo sugiere en la mayoría de los pueblos las brigadas son recibidas como salvadores, no como enemigos, los incidentes que se relatan son raros y se dan como habituales.

    De las cifras habla de la cantidad de incendios provocados, pero no entra en desglosar cuántos son por la principal causa que se alude en el artículo, limpieza de maleza… estaría bien dar esa perspectiva, en los últimos años de la burbuja los concellos con mayor número de incendios eran aquellos que tenían mayor crecimiento demográfico y construcción de vivienda nueva… ni una mención. Podían preguntar qué suele pasar alrededor de dónde se proyecta un polígono industrial o muchos polígonos de viviendas, cualquier gallego te podrá citar 3 o 4 casos de memoria sin esforzarse que, una vez proyectado se amplia el mismo después de un incendio en la zona. Tampoco hablan del sistema de contratación de brigadas, que depende un poco de cuánto se alargue la temporada de incendios, alguno de los pocos que cumplen condenas por incendiarios casualmente son brigadistas alargando alguna semana más su trabajo, recuerdo un par de casos en los últimos 3 o 4 años.

    Sinceramente, si no lo tienen, deberían pensar en poner una especie de defensor del lector, para mi este artículo no cumple los estándares que el resto de la revista tiene acostumbrado, da una visión parcial y que parece interesada del problema, por no hablar de ofrecer una visión negativa (otra vez más, parece ser un deporte en España) de los gallegos como gente huraña, desconfiada, con una actitud casi mafiosa que adora el fuego y parece bailar algún tipo de aquelarre cada vez que hay un incendio forestal

  21. Yo soy de un concello ourensano -no importa cual- que hasta no hace mucho se distinguía por ser de los inflamables, y la única explicación que se podía encontrar al fuego, amén del abandono del monte, era el de la madera. No se trataba ni de cultivos, ni de ganadería, ni mucho menos de afán urbanizador, porque lo que se cultiva o se pastorea allí es de escala doméstica y lo que se construye (construía) es (era) residencial, nuevo o reforma.
    Por lo demás miren, yo coincido con el artículo en que el problema de fondo es el abandono del monte. En Galicia mismo, allá donde hay una comunidad de montes organizada y que explota el monte de manera racional, o donde existe una actividad agrícola o ganadera de escala industrial, no hay incendios.
    Apunto una impresión personal. Hice el Camino de Santiago en el 93, junto con varios amigos de la aldea, yo a punto de cumplir 18 años. Hicimos el camino francés empezando en Sarria, y desde allí hasta Santiago. Ciento once kilómetros por los campos y montes de las provincias de Lugo y A Coruña. Entre otras cosas, uno se cruza por el camino pueblos y aldeas con granjas -principalmente de vacas-, campos cultivados o trabajados, o montes con árboles plantados en hileras. Aparte de la experiencia, recuerdo lo perturbador que me resultó no ver incendios, o zonas quemadas, o zonas donde se notase que una vez hubo un incendio (v.gr. pinos con ramas solo en la punta) y más siendo verano. A nosotros, que prácticamente crecimos con el fuego, coches de bomberos, aviones, helicópteros y demás. Más tarde encontré que era un paisaje muy parecido al que uno puede ver en Asturias, Cantabria o País Vasco, donde también tienen montes que, en cambio, no arden.

    • ¿Pero que chorrada es esa de que “donde existe una actividad agrícola o ganadera de escala industrial no hay incendios”? en la Sierra del Barbanza hay una “intensa actividad agrícola, forestal y ganadera” y la Sierra ha ardido por los cuatro costados.

      En la Sierra de A Groba también hay actividad forestal y ganadera y este año ha vuelto a arde de lo lindo.

      ¡Es que no sé de donde sacais esas chorradas! Ni que estuviéseis a sueldo de estos grupos que están haciendo del monte gallego su finca particular.

      • ¿¡Intensa actividad agrícola, forestal y ganadera en la Sierra del Barbanza!? ¡Será de toxos! Ya en serio, me parece que no sabe Ud. de lo que habla. Cuando me refiero a actividad forestal, me refiero a comunidades de montes como las de la Mariña -que cita el artículo-, donde se planta y se tala de forma sostenida. ¿Ha visto alguno de esos montes arder alguna vez? Actividad agrícola a escala industrial la puede encontrar Ud., p.e., en Xinzo de LImia respecto de la siembra, recogida, almacenamiento y comercialización de la patata. ¿Le suena haber habido incendios por allí? En el interior de Galicia hay infinidad de pequeños productores de lácteos, a los que supongo -no lo sé- proveedores de compañías tipo Larsa, Feiraco, etc, ¿Sus montes arden? Lo mio, ya lo advertí, son impresiones personales, del conocimiento directo que yo tengo, que admito escaso; evidentemente si tiene algún ejemplo contrario de los que cito puede compartirlo, y si me convence gustosamente cambiaré de opinión. Hasta entonces, tenga en cuenta que ni el pulpo es animal de compañía ni el toxo es un cultivo. Saludos

        • Efectivamente pasa lo mismo en Ávila con los pinares: donde se explotan (sea por empresas o por los vecinos del pueblo, si son de propiedad común) no hay tantos incendios como donde no se explotan.

  22. ¿Por qué tres intentos de prender fuego aquí? ¿Quién fue? «Sabemos perfectamente quién fue y por qué lo hizo, pero eso es algo que te vas a ir de aquí sin saber».

    Si encima son gilipollas los demás no tenemos la culpa

    • Esas declaraciones son , directamente , inventadas. Busca mi comentario y verás EXACTAMENTE lo que yo dije. Si quieres saber algo más no dudes en contactarme en twitter. Un saludo.

  23. Tierra natal de Franco y Rajoy. Solucionado el enigma.

  24. Este artículo me parece de lo peor que he leído en JotDown con mucha diferencia.

    Vivo en una de las zonas más castigadas año tras año por los incendios forestales; el valle de Monterrei. Desde que soy pequeño recuerdo incendios año tras año, y no concuerdan con ninguna de las supuestas explicaciones que en este artículo se dan. Por un lado, suelen ser en zonas totalmente forestales, es decir, ni antes ni después del incendio se usan para cultivos o para pasto. Por otro lado suelen ser en monte comunal.

    Además de lo anterior, suelo salir en mtb por todos los montes de la zona, por lo que me conozco una buena parte de las pistas forestales. Es cierto que el monte no está cuidado (lo único en lo que el artículo tiene razón).

    Este año, 3 de los grandes incendios del valle han sido en zonas que ya habían ardido en alguno de los 6 veranos anteriores. Alguna de esas zonas habían sido repobladas con pinos que tenían, aproximadamente, una altura de un metro o metro y medio. Otras, simplemente habían sido dejadas para su regeneración natural y había sobre todo monte bajo.

    Me reitero en lo dicho anteriormente, ninguna de las zonas de estos tres incendios son usadas para pasto o agricultura.

    Me gustaría que este artículo fuese, si no retirado, si replanteado ante la cantidad de protestas de usuarios e inexactitudes manifiestas que incorpora.

  25. Que nos vengan a dar lecciones de civismo un holandés, un suizo o un danés pues nos tenemos que joder, pero que vengan del resto de españa a darnos lecciones a Galicia me hace reir. Otro día sacamos tópicos de Andaluces, Manchegos, Extremeños, Madrileños etc; y quedáis todos sembrados. Aquí ni somos más pirómanos ni más interesados; aquí lo que hay es más verde, y un mes de Septiembre que viene siendo peligroso desde ya hace años (30-30-30), los hdps que queman son los mismo que quemarían en otro lado si tuviesen que quemar.

    • Precisamente es lo extraño. Que haya incendios en una tierra donde llueve 300 días al año. Hay regiones de Expaña donde tienen más semanas de 30/30/30 que días tiene Galicia y a pesar de ello no hay tanto incendio.

      • La lluvia significa más monte, mas monte significa más “combustible” para el fuego, e ahí la relación. Donde no hay tanto monte, evidentemente, no puede arder tanto.

        • Esteeeeeee… no. Es imposible que crezca más de un árbol por metro cuadrado, no importa cuánta cantidad de agua le eches. Lo que hace la lluvia es cambiar el tipo de plantas que crecen crecen allí, o que estén permanentemente húmedas y verdes. El monte bajo mediterráneo, seco y pajizo, arde con mucha más facilidad que un árbol del tipo que sea. Hasta un eucalipto.

          • Y por eso el monte mediterráneo arde tmb todos los años, este verano no tanto es cierto. Pero bueno yo quería compararlo con el grueso de España, que en comparación es un desierto, no con esa zona del mediterráneo en concreto.

            El norte de Portugal que tiene unos montes y unas condiciones climáticas en Septiembre parecidas a Galicia arde tanto o más todos los años y que yo sepa allí no tienen problemas de lindes ni de “fascinación” por el fuego.

  26. fáltanche demasiados coñecementos sobre o antigo rural galego( agricultura, distribución-casa -labradio-monte-, habitos e costumbres, cambios nas extensión de terra labrada, habitos e costumes como que as toxeiras non se queimaban, nin os bosques ..) cos que entenderías millor os erros e as consecuencias que en parte nos levan a presente problemática. outras conclusións que nomeas son correctas, e outras son verdades a medias, como por exemplo falar do abandono e non saber por que acontece e por que é un problema ( seica dis un problema disto pero non e o acertado) .. pero bueno

  27. Recomiendo leer complementariamente:
    2011 Spectra quema Galicia de nuevo
    http://silvicultor.blogspot.com.es/2011/10/spectra-quema-galicia-de-nuevo.html

  28. típico artículo de periodista que no tiene ni zorra de lo que escribe, ( cómo nos tiene acostumbrados el periodismo de este país). este es un tema bastante complicado de explicar, y que sólo la ignorancia se atreve a generalizar el tópico..acaso todos los vascos van con metralleta??
    llevo 13 años trabajando directamente en la extinción de incendios , cuando digo directamente, digo con batefuego en mano, no delante de un ordenador, o en un dsspacho..cada incendio, tiene su causa y su motivo detrás..la distribución, organización y utilización del rural y monte gallego es muy diferente al resto de españa, aquí hay millones de personas que viven en, y del rural..hay muchos, muchísimos problemas de organización en este espacio entre propiedades, asociaciones, comunidades, empresas, organizaciones, administración…etc y desgraciadamente, el fuego es una solucion, una respuesta, una venganza..en fin
    no generalicen por favor, eso demuestra ignorancia absoluta

  29. Galiza no es España. Empezando por esta obviedad, el autor nos ahorraría toda esa retahíla de mentiras, verdades a medias, e improperios y tópicos lacerantes contra el gallego y su entorno.
    Además, el autor demuestra desconocer completamente la historia de esta tierra, y el clima socio-económico que determina esta historia tan alejada de los estándares de lo “español”, que eso sí parece entenderlo muy bien, como el consejo editorial tan desinformado de JotDown.

  30. En Galicia, la mayor parte de los incendios provocados se producen por motivos económicos. Hay incendios provocados por intereses ganaderos, por intereses de cazadores, por intereses madereros, por intereses urbanísticos… Es decir, detrás de cada uno de los incendios intencionados que hay en Galicia hay una persona o grupo de personas esperando sacar un beneficio económico directo o indirecto.

    En vez de hacer hincapié en esto, el autor de este artículo, marea la perdiz y empieza a culpar a que si el monte está abandonado (nada mejor que dárselo a una empresa privada para que ya no lo esté, je, je… nótese mi fina ironía), que no está desbrozado (como si los montes desbrozados no ardieran también), que si hay minifundio (como si el pequeño propietario tuviese culpa de que le quemaran el monte)…

    Es decir, sin quererlo, el autor, le puede estar haciendo el caldo gordo a los intereses económicos que están detrás de los incendios (ganaderos, madereros, de biomasa…) y que esperan sacar un beneficio de dinero o de cesión de tierras.

    Por último decir, que la mayoría del rural gallego está en contra de los incendios. Pero también hay mucho cafre. Pero mucho, mucho. Porque hay mucho vecino/a del rural que le prende fuego al monte, que hace caza furtiva, que pone venenos en el monte, o lazos… Los gallegos también deberíamos hacer un poco de autocrítica.

  31. No me creo nada.

  32. Vergonzoso. El autor de esta cosa tergiversa las declaraciones de un entrevistado, éste protesta por la falsedad, y el autor sigue sin rectificar ni aclararlo en el texto.

    Oh, sí, ha hablado en los comentarios, pero no en el texto del artículo, que es lo que mucha gente sólo lee y con lo que se quedará, como ha demostrado algún ejemplo.

    Mención aparte para el otro individuo que justifica el “derecho” de un periodista a manipular las declaraciones para que coincidan con su opinión a priori.

  33. Soy gallego, tengo un par de familiares en las brigadas, y lo que cuenta este artículo es totalmente cierto. Chapeu para el articulero.

    Los gallegos que se ofenden porque se piensan que este artículo los está dejando mal tienen la pilila pequeña. Pues claro que somos brutos y claro que somos bastos. Alguien tenía que mazar el pulpo. Y también somos muchas cosas más. Que levante la mano el gallego que no haya tenido en su familia algún problema con una finca (terreno). Mis tíos tenían una que encogía año tras año, sin que nadie se explicara por qué. Hasta que una noche vimos a la vecina con otras dos moviendo las lindes. Un par de años después, le plantaron fuego al cobertizo que tenía mi tía en la finca. Más tarde, mi tía dejó un perro y poco después se lo envenenaron. Y yo soy de ciudad, pero la gente de pueblo tiene historias como éstas a patadas.

  34. Cazurrolandia

  35. Como he dicho, acepto todas las críticas, las asumo y tomo nota de ellas. Creo que alimentan el debate de un tema que, se ve a las claras, está a flor de piel en Galicia. Sigo sorprendido de ver cómo mucha gente interpreta que el texto echa la culpa del fuego a los propios gallegos, pero, insisto, acepto las críticas.

    Lo que no acepto de ningún modo es quedar como un mentiroso. Jamás he mentido, manipulado o inventado nada en mi -corta- vida escribiendo. No lo he hecho ahora tampoco. Entiendo que no es lo mismo hablar en caliente que después verlo negro sobre blanco, pero que en el recular nadie me lleve por delante. Lo que hay en el texto es leal a lo que se me ha dicho. Y esto es todo lo que voy a decir al respecto porque no tengo ánimo de entrar en una guerra de guerrillas con gente con ganas de protagonismo.

    Saludos a todos!

    • Por mi parte me parece un artículo valiente, que pone por escrito lo que mucha gente piensa y dice con la boca pequeña o en conversaciones entre amigos.
      Un debate en profundidad sobre este tema es muy necesario y los ciudadanos hemos de exigir a nuestros representantes que se dejen de tonterias, de proteger sus traseros enfundados en trajes pagados por nosotros y trabajen por el pais.
      Independientemente de que esté de acuerdo con algunas cosas y otras no, le felicito por el trabajo y el coraje demostrado.

    • ¿Grabaste las entrevistas, por ejemplo la de Iván Lago?Imagino que sí, porque si escribes de oídas, mal vamos.

      Así que lo tienes fácil para defender tu honor. Sube tan solo el corte en disputa, donde según tú el dijo que sabía de quién era la finca quemada, y según él solo dijo que sabía quién prendió fuego a esa finca.

      Así de fácil sabremos quién dice la verdad y quién no.

    • Lo que resulta realmente sorprendente es que se critique al autor por poner de manifiesto algo tan obvio como que los que queman el bosque en Galicia son gallegos. En Asturias pasa exactamente lo mismo: no viene gente de fuera a quemar el bosque, son personas de aquí (asturianos) con ciertos intereses. Entiendo que se pueda criticar partes del artículo y que se pueda discrepar en muchas pero meterse con el autor por decir que los que queman el monte en Galicia son gallegos es el paroxismo del absurdo señores. A mi el artículo me ha gustado (aunque he sacado pocas conclusiones y creo que debería haberse ahondado más en las causas de las fuegos).

  36. a un servidor, alejado de Galicia y los gallegos, éste artículo me ha resultado interesante mas allá de las infrahistorias localistas con las que algunos ánimos encendidos (nunca mejor dicho) han llevado a ciertos lectores aterruñados a tirarse al cuello del articulista, que a mi juicio no ha hecho otra cosa que ajustar el foco a lo local para proyectarse en lo universal… la realidad del fuego provocado por el hombre es extrapolable a cualquier rincón del mundo mundial dónde haya algo que se queme y produzca beneficio o satisfacción… francamente, me importa un carajo el fuego en Galicia, me quemo con algunos mas cercanos y las causas de los mismos vienen a ser similares a las que acertadamente, aquí se hace referencia… gracias y enhorabuena al autor

  37. O galegiño, cazurriliño.

  38. No se muy bien quien redacta este articulo si un gallego de a pie o un político, sea como sea les diré que posiblemente será cierto que los pocos ancianos que quedan en las aldeas deje escapar” algún fuego” con todo lo grave que esto es…
    Y que esta bastante penada por la ley con multas considerables hoy día no sobra el dinero para arriesgares a perder en multas (o ir incluso a la cárcel) mas que las de pagar por que limpien una zona…
    Pero lo que más me llama la atención siendo gallega, viviendo los fuegos desde muy pequeña…
    De donde sacaran esta gente el dinero para alquilar una avioneta y mandar así quemar su parcela llena de mato…??? uffff creo que me quedo atrasada en esto de como se están organizando los ancianos de nuestras aldeas jajajaj pobres …!!!
    Dennos circo y pan y échenle la culpa al vecino problema resuelto

  39. Es sintomática la diferente vara de medir con la que JotDown trata a las diversas Autonomías. Incluso a las “históricas”, término que mucha pseudoizquierda utiliza para reivindicar los más rancios y reaccionarios privilegios medievales.

    Por un lado, tenemos a que siempre que se entrevista a un catalán (incluso a muchos que no lo son) se le pregunta por los problemas de Cataluña. Nunca se le pregunta por los problemas de su comunidad a un entrevistado aragonés, canario o castellano-manchego; será que sus problemas no interesan a nadie, o al menos a los editores de esta revista. Y en esas entrevistas, Cataluña se nos acaba mostrando como un lugar tan especial, poblado por gente tan especial, que merece un trato especial y una financiación especial, algo a lo que los españoles cazurros y plebeyos se resisten.

    Y por otro, tenemos aquí a Galicia, a la que se pinta como un lugar atrasado, poblado por gente tan atrasada (no cuatro gatos, sino que al parecer los hay en todas y cada una de las aldeas) que queman su propio monte por envidia, ignorancia, ganas de fastidiar, retraso mental, o culto atávico a la Religión del Fuego. Y es que también son especiales, claro: especialmente idiotas, no como los del nordeste, seres de luz incomprendidos.

    • Joder, ya echaba de menos un comentario insultando a los catalanes. Se ha hecho de rogar pero finalmente ha llegado. Gracias, Fromm, por cumplir con el expediente!

      • De nada, chaval.

        Aunque, si llamarles especiales, que es justamente lo que ellos pretenden ser, es insultarles, entonces va a resultar que se están insultando a sí mismos.

      • Y por cierto, también en este artículo muchos gallegos se han sentido insultados, y aún más tras unos cuantos comentarios. Y cuando han protestado, les han venido a llamar cazurros del terruño, y el que se pica, ajos come.

        Aplícate el cuento.

      • ¿Dónde se ha insultado?. igual es que tienes la piel muy fina.

    • Claro, porque preguntarse por qué arde Galicia con mucha más intensidad que cualquier otra parte no es preguntar por los problemas de esa comunidad. Seguramente que los bosques gallegos ardan es un problema asturiano.

      • Que después de tanto tiempo que lleva funcionando esta revista, el único problema gallego que plantea sea el de los incendios, y la solución que básicamente da es que somos todos unos cafres, pues dice bastante sobre el pie del que cojea esta publicación.

        Quod erat demonstrandum, vamos.

    • Bravo!

      • El problema que les interesa a algunos de fuera de Galicia son los incendios porque son los que salen en el telediario. Y eso es porque les fastidian las vacaciones a los de Madrid. Con tanto humo…. A los gallegos nos interesan nuestros problemas y no suelen transcender porque a los otros españoles ni les va ni les viene. Que les importa la pesca sin no hay mar donde se toman las decisiones? Que les interesa la agricultura o la ganaderia si alli no hay ni hierba? Si se quedaran sin pescado, sin el sector agro-alimentario de Galicia, sin electricidad….pero es que los incendios les estropean las vacaciones.

  40. Pingback: Galicia Selvática | pmnogueira

  41. Dejando a un lado todas las causas que pueden ser subyacentes a cualquier incendio. De las creo firmemente que cada uno tendrá una etiología distinta. Creo que es interesante fijarnos en un punto clave, si se destina dinero por parte de la administración y cada año hay una mayor concienciación, promoción y actuación en estos por así llamarlos veranos negros no puede ser que el eje de todo es una dejadez y un lavado de manos por parte de las esferas gobernantes ante un problema que aunque de tinte catastrófico su subsanamiento puede ser bien sencillo.

    Porque no intentemos engañarnos no por destinar más dinero cada año o hacer más contratas de efectivos los incendios van a disminuir. Si es preciso esa quema para regenerar cultivos y pastos, adelante, controlenlos pero de una manera EXHAUSTIVA y adecuada.

    Si en cambio se deben a intereses de terceros, especuladores y favorecedores al bien particular, IVESTÍGUENLOS, PERSÍGÁNLOS Y JÚZGUENLOS.

    Y en tal caso de que sea por que sus efectivos se dediquen a hacer tareas de las cuales no aparecen en sus contratos cuando se les recluto para tal empresa, entonces denles trabajo. Monte hay mucho en Galicia para hacer con el cosas maravillosas eses efectivos no tienen solo la misión de apagar. Se pueden desbrozar, se puede cuidar, se puede mostrar al visitante, se puede repoblar de la flora autóctona y no introducir ninguna foránea…

    En fin son sólo una serie de apuntes que nos pueden dar otro prisma sobre este problema. Un problema a mi modo de ver de inoperancia y del que podemos disfrazarlos de todas las causas que más nos seduzcan.

  42. El incendio que arrasó parte de las Fragas do Eume se produjo a comienzos de la primavera de 2012, no en 2011. En otoño de 2011 los incendios forestales afectaron especialmente a la provincia de Ourense.

  43. Entrevista a Xosé Arca, axente forestal, e a David Iglesias, brigadista da helitransportada, sobre os incendios que consomen a comarca do Umia e a Galiza enteira.

    http://www.youtube.com/watch?v=tq9sspmFBbw

  44. Soy gallegoy me parte el alma que se produzca un incendio. Pero que se va a esperar de la gente (gente, no gallegos, catalanes, irlandeses o paraguayos… GENTE) visto lo visto en los comentarios: el que entra a insultar a los gallegos a saber porque, el que entra a la eterna guerra entre comunidades españolas, el que dice que si arde galicia no le importa porque no es gallego (que no comprende que el monte ademas de estar en galicia, esta en españa, en europa y en el mundo y nos afecta a todos), el que justificaria que un periodista inventara o manipulara declaraciones, el que no esta de acuerdo con el articulo y entra a insultar, …
    Se salvan 5 o 6 dando opinion, soluciones o causas. El fuego seguirá produciendose mientras haya intereses economicos detras y salga rentable ya sea al paisano, al politico, a el empresario … Si ademas de limpiezas de los montes, prevención, concienciacion, etc se trabajara politicamente y judicialmente para que a nadie le salga rentable que arda el monte.. el monte no arderá.

    Perdonen las palabras pero dejémonos de comportarnos como imbéciles y comencemos a tomar conciencia de que la naturaleza es de todos, y a todos nos afecta que se destruya.
    Hoy está muy de moda denostar a la casta politica por incompetentes, egoistas, prevaricadores,… y no nos damos cuenta que es el reflejo del pueblo que representa y que si le dan a cualquier paisano le dan un cargo politico relevante, hay muchas posibilidades de que fuera exactamente igual a lo que hay hoy por hoy. La casta politica en finlandia, noruega, belgica… es mejor porque el pueblo tiene otros valores, otra forma de pensar y otra actitud. Que hay de todo en todas partes, eso si… pero he viajado mucho, por lo menos por europa, y la actitud de los que te rodean NADA QUE VER. Para una muestra.. .los comentarios a este articulo.

  45. CACIQUISMO puro y duro. Mientras los gallegos no se decidan a mutar su forma de gobierno continuarán igual.

  46. Vives rodeado de monte. El monte no te da ni un euro y se convierte en una zona intransitable, llena de alimañas y que sólo da problemas: lo quemas y listo.
    Vives rodeado de un bosque explotado que te da ingresos entonces lo cuidas y mimas.
    Muchos de ciudad que presumen de saberlo todo me gustaría saber lo que harían si su casa estuviese rodeada por solares abandonados llenos de zarzas, garrapatas y ratas.
    Todo se reduce a eso, sí vienes de paseo es muy bonito el monte pero sí vives en él y de él lo que interesa es el bosque con talas periódicas que den un beneficio, el monte bajo sólo son rastrojos que quemar. Lo de vivir del turismo etc en una aldea Gallega es un imposible, tienes que vivir de la tierra y la tierra o da beneficio o mejor limpia y quemada que por lo menos no mete los bichos en casa.

    • Yo, que soy de pueblo, tengo tan claro como tú que las aldeas gallegas no van a vivir del turismo en la vida. También tengo claro que seguiréis siendo pobres como ratas por el resto de vuestras vidas; ¿y sabes por qué suceden y sucederán estas dos cosas? Precisamente por mentalidades como la tuya.

  47. Parte del artículo da en el clavo en cuanto a las actitudes ante el fuego o el problema que supone el minifundismo para la gestión del territorio. Sin embargo faltan algunas cuestiones básicas en este análisis. Por ejemplo, el hecho de que los montes estén infestados de especies introducidas y muy combustibles, como pino y eucalipto. Es mucho más fácil prenderle fuego a una plantación de pinos que a una carballeira, que sería la vegetación típica de la zona. La nefasta política forestal de repoblaciones tiene mucho que ver con los incendios en Galicia. También en el artículo se desacredita el rol de los intereses comerciales, pero es un hecho que en Galicia existe una enorme empresa que fabrica pasta de papel, y a la que le sirve lo mismo la madera quemada, que sin embargo le sale mucho más barata (creo que eran unos 6 euros/tonelada). Además, pino y eucalipto favorecen la aparición de toxo, xesta, silva, etc, con lo que el monte siempre acaba estando cubierto de maleza. Si se repoblase con castaños, carballos y otras frondosas, el problema sería mucho menor, porque no permiten el crecimiento de la maleza.

    Otra cuestión que se esquiva es el hecho de que buena parte de los fuegos se producen en terrenos comunitarios (de man común). Lo que es de todos acaba por no ser de nadie y su mala gestión genera indiferencia y desidia. La falta de educación asociada a una población envejecida y aislada o al menos su escasa concienciación está directamente relacionada con este problema.

    Y a pesar de lo que se dice hacia el final del artículo, existen muchos brigadistas que trabajan sólo en verano y que efectivamente tienden a intentar asegurarse el trabajo del año siguiente. No hablo de bomberos propiamente dichos, sino de un cuerpo mal retribuído y más o menos informal del que se dispone en los momentos de mayor riesgo.

    Está claro que la pregunta que abre el artículo no tiene una respuesta única pero en algunos momentos su tesis parece ser que Galicia arde porque como colectivo tendemos a ser unos incendiarios… Yo creo que además de los casos de quemas incontroladas, en la mayoría de los casos Galicia arde porque los montes están pésimamente gestionados y llenos de material combustible de escaso valor, que por lo visto nunca es lo suficientemente escaso.

  48. Me he divertido mucho leyendo los comentarios.

  49. Posiblemente ninguno de los hechos que se mencionan en el texto sea falso, pero en un artículo tan largo echo de menos una causa de gran importancia: la desastrosa gestión del problema por parte de la Xunta. Ejemplos no faltan: se critica el minifundismo pero no la casi inexistente política de concentración parcelaria; tampoco se refiere el autor al sospechoso sistema de contratación de cuadrillas (ciertamente tenemos bomberos de élite, mal pagados, pero también inútiles enchufados) y medios aéreos. Por no hablar de las escasísimas (yo diría que nulas) condiciones de repoblación de los terrenos quemados. Si es cierto que donde el monte es más rentable arde menos, ¿por qué desde el gobierno no se implementan políticas que propicien una explotación rentable del monte que vayan más allá propiciar las plantaciones de eucaliptos?. Por otra parte, el autor exculpa al sector maderero de un plumazo poco convincente.
    Lo que sí comparto es la sensación de que Galicia seguirá ardiendo verano tras verano, pues resulta demasiado cara una política eficiente contra el fuego, pues ésta no tendría a cambio unos réditos políticos al nivel de la inversión efectuada.

  50. No entiendo la generalización sobre los gallegos como provocadores del fuego. Soy de un pueblo de Ourense, provincia especialmente afectada por los incendios. Seguramente parte de los incendios sean causantes por la quema de matojos. Pero de ahí a la mayoría? No miremos a los intereses económicos para ciertos sectores o empresas con las zonas quemadas. Es más sencillo decir que los gallegos nos gusta que arda nuestra tierra. No comparto en absouto el artículo.
    Y en todos lados cuecen habas. En todos lados hay gente capaz de lo peor, pero no todos.

  51. “Lo que más irrita a la gente es que le digas la verdad”. H.L. Mencken

  52. El artículo es muy cojo. Ya no digamos el comentario de uno de los entrevistados…. hay que esforzarse un poco más en hacer las cosas bien, que luego nos quejamos de El Mundo.

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  54. Eu son de Ourense, e isto dos incendios dame moitísima pena, porque estamos destruindo o que temos, a nosa natureza. Os que lle plantan, porque a inmensa maioria son provocados, eu creo que e xente maior e de baixa economía, como e normal en Galicia, e xente inculta a gran maioria que realmente descoñece o daño que eso crea po monte, e damo moita pena, de corazón, porque é moi difícil pelexar contra iso, contra o inimigo que o temos dentro, e ademais a cultura galega de calar todo non axuda en absoluto. Eu traballo en Pamplona, na zona norte, e isto é moooooi verde, con unha inmensidade de monte e arbores, pois levo 5 anos e dígovos que ainda nunca vin ningún incendio, aquí non existen os cortalumes, porque non lles fan falla, e ademáis hai outra cultura polo monte, quéreselle ó monte, coidase. E tamén que o goberno invirte moito en limpeza e mantemento, así coma todo o gando que pasta día a día e tamén o limpa, e outra cousa importante e a mentalidade da xente, e da xente maior sobretodo neses temas. En fín, amo a miña terra pero a verdade e que sinto unha envidia sana deste sitio, porque xa quixera que a miña terra fose así ou parecida. A veces penso como estaría Galicia se non houbera incendios, sería impresionante ver todo verde, como me gustaría.

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  56. Tengo 30 montes de una herencia,por supuesto todos desperdigados,no sé que hacer con ellos ya que no quiero plantar eucaliptos o sea,si alguien está interesado en ellos,están en la zona de Ferrolterra,300E ferrrado(1F=500m)Harta de incendios y a pesar del artículo sigo sin entender el fondo.

  57. Nacho Carretero, me lo pasé bien leyendo tu libro de investigación sobre el narcotráfico en Galicia (Fariña), aún cuando no cuenta nada que no pueda encontrar en internet a golpe de clic.

    Con este artículo no puedo, y es literal: no fui capaz de acabarlo.

    “Una casa en Carnota que refleja una de las problemáticas más importantes por las que arde Galicia: maleza alrededor de las casas, algo que está prohibido, ya hay que tener el perímetro de cincuenta metros limpio. Pero se incumple constantemente, lo que facilita que el fuego llegue a las casas.”

    ¿¡EN SERIO!? ¿una de las problemáticas más importantes de los incendios en galicia es que no se corta el césped?

    “y con equipos de bomberos que, para muchos, son la élite de España.”

    aquí, si esto fuera serio hablarías del retroceso y clientelismo que genera el hecho de devolver las competencias sobre brigadas de apoyo a los ayuntamientos. Se desmanteló una empresa pública que aunque tuviera infinidad de fallos funcionaba mucho mejor que el sistema actual. La forma de actual de crear las brigadas incrementa la peligrosidad a la hora de enfrentarse a un incendio.

    “En los años 90 había un promedio de nueve mil incendios al año. A principios de los 2000, unos siete mil. Actualmente, en Galicia, hay unos tres mil quinientos incendios al año (unos diez al día, de media), que son muchos, pero que son tres veces menos. Esta es una realidad que no siempre se dice».”

    Quizás, si te informaras bien no darías esa cita y cifras por válidas. Una pista, mira la evolución en galicia a lo largo de los años, por parte de la administración, a la hora de definir un incendio como tal, igual descubres que suben los requisitos y que, por ejemplo, la mayoría de incendios de menos de una hectarea no se clasifican como tal y ni siquiera se registran oficialmente para maquillar el balance.

    Y ya me da pereza copiar las perlas que dedicas a culpabilizar unica y machaconamente al viejo campesino galleo(sic). Es una de las causas, no más, pero ya estoy cansado y no soy capaz de acabar el artículo. Hasta donde llegué es vergonzoso e insultante.
    No pienso volver a gastarme un céntimo en un libro tuyo.

    Te pega más ser tertuliano.

    • Una réplica excelente (lo digo sin ironía). Me había parecido un buen artículo pero tras leer tu comentario me ha dado que pensar. Me gustaría ver que tiene que decir el autor al respecto porque lo que dices de las brigadas y los datos falseados es muy enriquecedor. Además, que destacase lo del matorral cerca de las casas como una causa seria es algo que a mi también me chirrió bastante.

    • “Quizás, si te informaras bien no darías esa cita y cifras por válidas. Una pista, mira la evolución en galicia a lo largo de los años, por parte de la administración, a la hora de definir un incendio como tal, igual descubres que suben los requisitos y que, por ejemplo, la mayoría de incendios de menos de una hectarea no se clasifican como tal y ni siquiera se registran oficialmente para maquillar el balance”

      Lo que hace el hablar sin tener ni idea, se contabilizan todos los incendios, desde un mínimo de 0,01 hectáreas, que además van a la contabilidad nacional del ministerio
      Eres otro más (y van…) de los medio informados que oyen campanas y se equivocan con la caracterización de los incendios, ya que según su tamaño y sean en raso o arbolado se clasifican en incendios, conatos y quemas. El problema viene porque esa clasificación define “incendio” como ” Cuando la superficie arbolada quemada es mayor de 0,5 ha o, en el caso de que la superficie arbolada sea inferior a 0,5 ha, cuando su suma con la superficie rasa sea superior a 1 ha”, insisto, esta acepción de “incendio”, que puede liar, solo se usa para caracterizar el tipo de superficie quemada, pero para las estadisticas y el habla coloquial cuentan todos, usando el concepto de incendio que los engloba a todos, si te leyeras el pladiga, que se publica todos los años verías que se explica perfectamente…

      claro que peor todavía es otro más arriba que dice que sólo se cuentan los de más de 20 hectáreas… esos son a los que se le da publicidad, sólo eso…

      y lo de defender el chiringuito del seaga ya da una idea de por dónde vas…

  58. El artículo es buenísimo, pero no ahonda en las causas; dice que en Galicia (en el Norte de España en realidad) el fuego se usa como herramienta, y eso es algo obvio. ¿Pero herramienta para qué exactamente?, ¿solo para ‘limpiar’ o hay algo más?.
    Habría que incidir en quienes se benefician de los grandes incendios, en aspectos como las ayudas europeas de la PAC, que los propios guardas forestales señalaban como una de las causas principales en los incendios que asolaron Asturias en Diciembre de 2015.

  59. El problema que hay en españa no solo galicia son 3. primero no hay limpieza de los montes,hay que hacer limpieza durante todo el año para que no arda en el verano,solo con la limpieza se evitaria mas del 90% de zona quemada y es mas barato mantener a gente todo el año que gastar millonadas en apagar los incendios,segundo la falta de personal y sera porque no hay gente en el paro con ganas de trabajar,tercero piromanos contra los piromanos es dificil luchar pero si se cuida el monte con la limpieza y con mas gente trabajando durante todo el año no solo en el verano se evitaria tanto daño al ecosistema y vigilancia por medio de drones

  60. yo he vivido en primera persona incendios forestales donde el fuego llegaba a las casas y la gente del pueblo con los pocos medios que tenia salia a combatir el fuego jugandose la vida,yo mismo estuve bastante enfermo por intoxicacion de humo,con dolores de pecho,aqui la gente se juega la vida para apagar los incendios y mucha gente por desgracia muere,gente preparada como hace poco un brigadista en canarias o en otros tantos incendios que arrasan españa cada año,para mi el problema mas grande es la falta de limpieza del monte,aqui en galicia contamos con muchas pistas para cortar el abance del fuego pero no sirven porque es una zona de mucho viento y porque hay piromanos que enciendes 7 o 8 focos a la vez en dias de mucho viento,la solucion mas adecuada es la limpieza durante todo el año,que saldria mas barato y generaria mas puestos de trabajo

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  62. Nunca tantos articulos se escribieron y se siguen escribiendo tratando de dar explicaión a algo sin que nunca nadie quede satisfecho. De la misma magnitud sin lis incendios en el morte de Portugal todos los años y buena parte del argumentario se viene abajo. Aunque arda el monte cuando hay más calor, no siempre es asi. Alguno recuerda el pasado invierno cuando ardió repentinamente en diferentes focos y durante dias Asturias Cantabria y alguna comarca de Euskadi? El causante señores es el mismo. El mismo que puede empezar la campaña de incendios en Galicia y Norte de Portugal un año en febrero y parar en mayo, para luego reanudar en agosto. Podemos quedarnos con explicaciones superficiales o tratar de entender lo substancial. Pueden cambiar gobiernos y administraciones, pueden los maniaticos racistas ensañarse con el caracter de un pueblo que impotente apaga fuegos masivamente todos los años,que el culpable es uno, muy poderoso y sus razones serian hoy incomprensibles para la gran mayoría pero que entiende la deforestacion como un deber que debe cumplirse a toda costa. Hubo en el primer tercio del sxx un pensador en Galicia que en uno de sus libros más famosos propuso como primer punto de un programa político la reforestación forzosa de Galicia. Su filosofía era la misma para construir que lo que entienden otros que debe ser hecho para destruir y dominar. Y esto no es solo aplicable a Galicia sino que ha sido y es aplicable a otros territorios. Comprenderlo no implica compartirlo… Pero está ahí.

  63. na miña vida lein unha novela curta tan mala.

  64. Son de Ourense, verin teño 49 anos.
    Por dios ,vaia artículo más malo e alonxado da realidade, .
    Por que non lees este e aprendes un pouco

    O NEGOCIO DO LUME NO MONTE.

    Levamos moitos anos prantando os mesmos arbores, madeira barata para as industrias amigas, pirófitas, eucaliptos, piñeiros, pinos, todos estes árbores son bombas incendiarias …… sen intercalar árbores frondosas autóctonas para parar o lume como carballos ou castinheiros.
    Temos xente que pranta piñeiros e pirófitas ata no seu propio xardín …..
    Por riba, nos que mandan, O LUME CONVERTEUSE NUN NEGOCIO INMENSO ……. MAFIAS CON PATAS NA UNIVERSIDADE, ENTRE OS POLÍTICOS E NAS EMPRESAS …..

    Se non chegan os tolos que prendan xa mandan mercenarios co fan por eles ….

    Só nos laiamos do lume no verán ou cando vemos arder, arrepiamos cando vemos os animais carbonizados, detrás iremos nós.
    Asi o lume non hai quen o pare!.

    Todo o reconhecimento aos trabalhadores e trabalhadoras das Brigadas anti-incêndios florestais neste verao galego. Com escassos recursos e precárias condiçons laborais, defendem a Galiza de uns fogos claramente alimentados por quem tira lucro das suas conseqüências: o capital.

    Falemos claro. Cando os nosos montes arden, os únicos que salen beneficiados son :

    1.- As concesionarias anti-incendios. Xa que cantos máis incendios tenhan máis ganhan.

    2.- O Sector Urbanístico. Xa que despois tenhen a recalificacion dos terrenos queimados nalgunhas rexions.

    3. Industria papeleira. Xa que compra a madeira pra celulosa moito máis barata sin que o lume afecte pra nada a pasta de papel ou celulosa.

    4.- Industria madeireira. Xa que compra a madeira pra facer aglomerados tamén moito máis barata e sin que afecte a calidade.

    5.- As empresas que se adican a replantar e reforestar os nosos montes. A máis trabalho máis beneficios.

    A única forma de parar esto é a nivel político. Se é que realmente os políticos o queren parar.

    COMPARTE e que non pare ata que logremos cambiar as leises e aconseguir que non nos queimen os nosos montes.

  65. El fuego da una tregua a Galicia tras quemar 7.000 hectáreas y, un “gallego” como Rajoy, solo sabe decir que ve “difícil” la lucha contra los incendios porque es “muy fácil hacer el daño”… con su legislación, añado, que permite el negocio de la madera quemada y la recalificación del suelo, además de la ausencia de políticas PREVENTIVAS.

    Arde en verano lo que no se ’apagó’ en el invierno, escribí yo mismo (en 2012) para Público, … http://www.mrg-valencia.org/spip.php?article1073

  66. Es bueno el artículo.
    Los incendios se apagan en invierno pero si antes hay una ordenación del territorio: distribuciones forestales y ganaderas, cauces de regatos y su recuperación…
    Lamentablemente no puedo escribir todo lo que quisiera como, por ejemplo, vallas para pastoreo rotativo…
    Pero algo si quiero decir, porque a mi entender, ahí está la madre del cordero que impide el que se haga la ordenación del territorio, es el marco de plantación. Con celulosas hemos topado. Peor que la Iglesia.

  67. Soy de un pueblo gallego que ardió en 2006, en mi familia se ha usado siempre las fogatas para terminar con los desechos del propio campo y os voy a explicar como y porqué aun así estoy en completo desacuerdo con el articulo en el apartado que habla sobre la tradición del fuego en Galicia. Para empezar la tradición del fuego ( o al menos en la zona de la que soy, precisamente la costa de Pontevedra) Parte del respeto, tratándose de una fogata, no de algo tan alarmante como lo que visualizo con el artículo y se lleva a cabo durante los meses lluviosos y en los que la humedad del aire ( que aquí es generalmente alta) está por encima de la media, siempre en un campo limpio, en el que haya llovido con menos de tres días de antelación (lo que impide mucho su propagación) y siempre esperando hasta que este se consuma. Esto se lo enseñó así de mi bisabuelo a mi abuelo y así a mi madre y a mi. Y esto no es porque mi familia sea una lumbrera, sino que es la practica común en toda mi zona ( se comienza en octubre, posteriormente a la poda de la vid, ya que los demás restos que el campo produce, como la planta de maíz se utiliza como comida del ganado, incluso los carozos como inflamable para las cocinas de leña y el asado).
    En mi pueblo en 2006 se lucho contra el fuego con garras y dientes y nadie, repito nadie de los que allí estábamos, que eramos la inmensa mayoría, nos sentimos “aliviados” por que el monte estuviese “limpio” ni pensamos en la cuantía de las ayudas, no nos quedamos en casa y limpiamos el campo de al lado dejando al monte arder desde las ventanas. Durante 3 días y tres noches el pueblo lucho contra el fuego con sus pocos medios y sus mascarillas de sulfatar mientras las campanas de la iglesia llamaban por auxilio de los montes. Esto no solo afecto a una sola generación si no que nos unio a todas tanto en la lucha directa contra el fuego como el intento de hallar algún sospechoso, y no como se dice en el artículo para guardar silencio.
    Es así que los que vimos las llamas sobrepasar los arboles y las cenizas caer durante días del cielo no disfrutamos, y sufrimos con el bosque. Así que cuando leo un articulo donde se culpa a la cultura a la tradición siento que se nos insulta a todos los que allí estamos al pie del cañón que somos la enorme mayoría y aunque no dude de que haya gente sin escrúpulos en todas partes, buscar quizás una solución a la propagación del eucalipto como especie invasora que seca el suelo y ensucia el bosque, las leyes de recalificación de terrenos ( porque aunque no se cite en el artículo, para el propietario de un monte este es en si una caja de ahorros de la que echar mano con la venta de la madera de media cada 15 años, y a la que no se le saca beneficio quemada) y la falta de medios contra incendios, lo tarde que estos llegan al lugar, el endurecimiento de las normas a los operarios de aviación y la falta de efectivos que como bien recuerdo sufrimos ese fatídico 2006.
    Espero que mis palabras, que vienen de la experiencia de todo un pueblo, os hagan rectificar de algunas de vuestras opiniones Y que sepáis que los primeros en combatir el fuego en Galicia somos los gallegos.

  68. Pingback: Pero, ¿por qué carallo arde Galicia?

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