Siglo XXI, la mejor cantera de baloncesto que hubo - Jot Down Cultural Magazine

Siglo XXI, la mejor cantera de baloncesto que hubo

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Sergio Rodríguez, el máximo exponente de los Centros de Formación Siglo XXI.
Fotografía: Cordon Press

Uno de los rankings a los que más suelen prestar atención en la NBA no indica directamente ningún aspecto del juego, sino el carisma de un jugador entre los aficionados: las camisetas más vendidas. Dejando de lado cambios de número o equipo, que hacen que un determinado jugador tenga un impulso en la lista, o hypes como el de Jeremy Lin o Jason Collins (primer jugador en reconocer públicamente su homosexualidad), los primeros puestos suelen estar copados por los mejores jugadores de la liga incluso si llevan bastante tiempo lesionados, como sucede en los casos de Kobe Bryant o Derrick Rose. Si en la liga ACB tuvieran centralizada la venta de camisetas y se pudiera elaborar una lista similar, no parece descabellado afirmar que durante los dos últimos años la más vendida sería la de Sergio Rodríguez, ya que su estado de forma, estilo de juego y su calidad le hacen ser el jugador más popular. Y, siguiendo con la línea de suposiciones, también es muy probable que no disfrutaríamos del talento de El Chacho de no haber pasado por los Centros de Formación Siglo XXI (en adelante, Siglo XXI), unas instalaciones de alto rendimiento para edades comprendidas entre los catorce y diecisiete años que nacieron en la década de los noventa.

Siglo XXI se creó a finales de los ochenta en un principio orientado a la categoría femenina con el objetivo de suplir la ausencia de canteras de calidad que pudieran sacar el máximo partido al potencial de las jóvenes jugadoras. Posteriormente (en la temporada 1996/1997), y con aspiraciones análogas, se abrieron otros dos centros para categoría masculina (que son de los que vamos a hablar), en Galicia y en País Vasco, que estaban financiados por la Federación Española de Baloncesto (FEB), el Centro Superior de Deportes y el gobierno autonómico respectivo. Siglo XXI se ocupaba de formar durante cuatro años (dos de categoría cadete —catorce y quince— y dos de juvenil —diecisés y diecisiete— ) a jugadores que se captaban de regiones donde no existía un club con cantera potente o que no habían sido descubiertos aún por equipos con tradición. Durante los sectores o fases finales de categorías inferiores, los técnicos se informaban unos a otros de promesas que probablemente se quedarían en nada puesto que las grandes canteras no iban a captarlos. Así, asturianos (como Saúl Blanco), gallegos (Fran Vázquez), navarros (Txemi y Alex Urtasun) o canarios (El Chacho) acababan en Siglo XXI.

Jugadores de Siglo XXI-País Vasco nacidos en el año 1985-1986. En la fila de abajo, en el centro de la imagen, Sergio Rodríguez y Saúl Blanco. Fotografía cedida por Carmelo Echevarria

Jugadores de Siglo XXI-País Vasco nacidos en el año 1986-1987. En la fila de abajo, en el centro de la imagen, Sergio Rodríguez.
Fotografía cedida por Carmelo Echevarria

En sus primeros tiempos, costaba convencer a los padres de que dejaran salir a sus hijos de casa para estar internos a cientos o miles de kilómetros de distancia, ya que Siglo XXI no era aún muy conocido. Son entendibles los recelos. En primer lugar, los clubs futboleros (Barcelona y Real Madrid) y después los tradicionalmente más mimosos con el trabajo de la cantera (Málaga, Joventut, Estudiantes…) eran destinos más apetecibles o al menos más reconocibles para cualquier chaval (y/o para sus padres) que tuviera cierto talento para el baloncesto. O simplemente daban más seguridad que una iniciativa de futuro incierto: hay que recordar que estamos hablando de baloncesto a mediados de los noventa, aquellos tiempos en los que se pinchó la burbuja de la medalla de plata de Los Ángeles 84 con la progresiva retirada, trágica desaparición o bajón de rendimiento por la edad de los emblemas de aquella generación (Corbalán, Fernando Martín y Epi, respectivamente) y sobre todo por el angolazo del 92 y el chinazo del 94, dos derrotas que dejaron muy tocada la moral de los aficionados nacionales al baloncesto, que parecieron hundir la popularidad de este deporte y, por extensión, la carrera profesional —el porvenir económico, hablando en plata— de los jóvenes que lo practicaban. Además, como Siglo XXI eran centros vinculados a la FEB y no a los clubs, que son los que dirigen la ACB, tampoco parecían claras las salidas una vez finalizado el ciclo. Por si fuera poco, para avivar estos recelos, los clubs de la ACB llegaron a vetar la participación de Siglo XXI en los torneos de categorías inferiores; la razón era simple: Siglo XXI casi siempre los ganaban. Por ejemplo, en el Torneo de Menorca de 2011 ganaron al F.C. Barcelona de nueve puntos, al Kinder de Bolonia de treinta y nueve y al Real Madrid ¡de cuarenta! O en el Torneo junior de L’Hospitalet de 2002, el más prestigioso del país y para muchos el campeonato de España oficioso, Siglo XXI-País Vasco quedó en segundo posición sufriendo su única derrota en la final frente al Olimpija de Ljubljana de un pívot con movimientos ágiles en la pintura y muñeca de seda, un tal Erazen Lorbek, que fue el MVP del campeonato. Los hermanos Urtasun, por su parte, vendieron cara la derrota ofreciendo un recital de juego, sumando cincuenta y nueve puntos entre ambos. Siglo XXI-País Vasco había derrotado por el camino hacia la final a Unicaja, FC Barcelona y Caja San Fernando. El concurso de mates de aquel torneo se lo llevó otro integrante de Siglo XXI-País Vasco, Saúl Blanco, tres años antes de que machacara pasándose el balón por debajo de las piernas en el concurso de la ACB.

Pero aparte del desconocimiento inicial de Siglo XXI y del incierto futuro que parecía aguardar una vez finalizada la estancia en el centro, había otro aspecto que preocupaba sobre todo a los padres: la educación. Y fue esta última razón una de las más importantes para convencerlos ya que Siglo XXI se comprometía a que el nivel académico de sus hijos no bajaría del que tenían antes de entrar en el centro. Es más, como nos cuenta Carmelo Echevarria, codirector de Siglo XXI-País Vasco, la FEB suele dar un premio-beca anual al mejor expediente académico entre todos los chavales federados: durante varios años este premio fue a parar a integrantes de Siglo XXI.

Más tarde, cuando Siglo XXI se popularizó y se empezaron a ver sus frutos, ser convocado por los centros era un verdadero privilegio.

Centro de Perfeccionamiento Técnico de Fadura: la joya de la corona

Ni las mejores canteras de la ACB tenían los medios del Centro de Perfeccionamiento Técnico de Fadura, sede de Siglo XXI-País Vasco, un complejo deportivo que contaba con una residencia con habitaciones dobles, instalaciones médicas de alto nivel con el que realizar un estrecho seguimiento de los jóvenes jugadores, gimnasios con modernos aparatos de musculación y canchas, y a solo medio kilómetro del instituto donde acudían a clase (el centro gallego, por ejemplo, no estaba tan bien preparado ni tan cerca del instituto).

Centro de Perfeccionamiento Técnico de Fadura. Arriba, imagen del pabellón. Abajo, una de las habitaciones. Fotografías cedidas por Carmelo Echevarria

Centro de Perfeccionamiento Técnico de Fadura. Arriba, imagen del pabellón. Abajo, una de las habitaciones.
Fotografías cedidas por Carmelo Echevarria

Los jugadores, en torno a veinte todos los años (se seleccionaban al menos cinco para cada año de cadete y juvenil), tenían a su disposición un equipo de grandes profesionales: entrenadores, preparadores físicos y psicólogos, además de apoyos académicos. Dentro de Siglo XXI-País Vasco, codirigido por Echevarria y Txus Rojo, los chavales vivían para y por el baloncesto… y el estudio: se levantaban muy temprano para realizar entre una hora y hora y media de exigente preparación física dirigida por Julio Calleja, tras lo cual se duchaban, desayunaban e iban al instituto. Después de las clases llegaba el tiempo de la comida, siesta y deberes, siempre con el apoyo de María Ruiz de Oña (actualmente, psicóloga del Athletic de Bilbao). A media tarde comenzaban los entrenamientos individuales y colectivos durante tres o cuatro horas bajo la dirección de Carlos Sergio y José Manuel Naveira (*). Y después, a dormir. Así a diario durante cuatro años. Los fines de semana cambiaba poco la rutina: no había clases pero había partidos.

Lamentablemente, la trayectoria de Siglo XXI en categoría masculina fue bastante corta. Siglo XXI-Galicia finalizó en la temporada 1999/2000 por motivos presupuestarios, mientras que el centro del País Vasco (que acogió a los jugadores del centro gallego cuando este cerró), se clausuró en el año 2003 por un desacuerdo político (y por extensión, económico) entre el Gobierno Vasco (del PNV) y el Gobierno del Estado (del PP).

Visto desde fuera, lo lógico hubiera sido una financiación mixta entre FEB y ACB, puesto que ambos serían los principales beneficiarios de una formación de calidad de los jugadores. En el caso de la FEB, Siglo XXI reclutaría talentos nacionales que podrían formar parte de la Selección (en sus distintas categorías), mientras que la ACB, por ejemplo, se podría haber reservado el derecho de tanteo frente a otras ligas. O incluso ceder a jugadores de sus canteras a Siglo XXI, que se los devolverían al final de su formación. Pero claro, los clubs que dedicaban presupuestos importantes a ojeadores, reclutadores y cantera veían con malos ojos estos centros puesto que al final daban mimbres a otros clubs que no apostaban, o no lo hacían tan fuerte como ellos, por las categorías inferiores. O tal vez por interés egoísta de las propias canteras: si había otros que hacían ese trabajo (y según muchas opiniones, con mejores resultados), ellos se quedaban sin el suyo.

Fran Vázquez saludando a David Stern en la ceremonia del draft de 2005, en la que salió elegido en la posición número 11. Fotografía: Cordón Press

Fran Vázquez saludando a David Stern en la ceremonia del draft de 2005, en la que salió elegido en la posición número 11.
Fotografía: Cordón Press

Más de diez años después de su cierre, es interesante una reflexión: Siglo XXI no tenía a los mejores jugadores de su generación, sino «solo» a los mejores que no habían llamado la atención de las canteras de los clubs de la ACB. Viéndolo desde este punto de vista, y teniendo en cuenta que por Siglo XXI pasaron en torno a noventa chavales, el resultado es impresionante: un jugador NBA (Rodríguez), otro que no ha jugado en la NBA porque no ha querido (Vázquez), otros dos con presencia importante en sus equipos (Blanco y Txemi Urtasun), tres más con trayectorias firmes en la ACB (Dani López, Jon Cortaberria, y Alex Urtasun) y un puñado que llegó a debutar en la ACB aunque con presencias casi testimoniales como Jan Orfila, Alberto Ruiz de Galarreta, Adrián García, Jorge León o Javier Alvarado, sin olvidar que han aportado jugadores a la Selección en todas las categorías. A pesar del éxito deportivo que arrojan estas cifras, no ha habido ningún intento por retomarlo. Y ahora, con la situación económica que estamos pasando, parece muy difícil que a corto plazo se relance. Por su parte, Siglo XXI en categoría femenina sigue abierto hoy en día con resultados excelentes, aunque esa es otra historia que merece su propio espacio.

 

(*) El resto del equipo técnico lo formaban Iker Mansilla (entrenador ayudante), Santiago Casado (delegado) y Josean Lekue (médico).

 

Agradecemos a Carmelo Echevarria su amabilidad, la paciencia con que nos atendió y todos los datos e imágenes que nos ha facilitado.

10 comentarios

  1. En categoría femenina ya se hizo algo parecido de cara a los JJOO de Barcelona 92, sólo que este equipo si no recuerdo mal, sí compitió en primera división femenina. Como anécdota, recuerdo que en el 92 yo andaba por segundo de carrera. Repetía una asignatura, así que me tocaba ir a una clase en la otra punta del edificio, sin gente conocida. Siempre llegaba tarde, cuando llevaban unos pocos minutos y me sentaba en la última fila. Allí siempre estaba una chica, o llegaba justo después de mi. No nos hablamos mucho, pero nos dejábamos los apuntes a veces. Al llegar el verano me puse a ver un partido de los JJOO en la TV de la selección femenina, y… era ella!!! Mónica Mesa, si no recuerdo mal.

  2. Creo que el médico al que haces referencia es Josean Lekue, actualmente en el Athletic Club, y no Leque ;)

    Muy interesante, por otra parte, aunque ya conocía el caso del centro de Fadura

  3. Gran proyecto, pero no imprescindible en masculino, al existir ya canteras de gran prestigio.

  4. Buen reportaje :)
    La foto del equipo es de los nacidos en 1986 y 1987, esta sería la foto correcta para ese pie de foto (tomada el mismo día): https://www.facebook.com/photo.php?fbid=208837415093&set=a.208835120093.267025.866350093

    • Tienes razón, Iñigo… como no podía ser de otra forma, ya que viviste los centros Siglo XXI en primera persona ;)

      Lo he consultado con Carmelo Echevarria y habíamos confundido a Javi Vaca con Saúl Blanco.

      Muchas gracias por la corrección.

  5. La mejor cantera de baloncesto…Casi no es pretencioso el titular. ¿Qué pensarán instituciones como Estudiantes o Joventut? Sólo de los equipos inferiores de esos clubes ya han salido muchos más jugadores de un nivel igual o superior que del Siglo XXI en la misma cantidad de tiempo. ¿Qué se tendría que decir de un centro del que salen Ricky y Rudy, por poner un ejemplo? Está bien que se valore lo que Siglo XXI hizo por el baloncesto, pero exagerar no le hace ningún favor a nadie.

    • “Más de diez años después de su cierre, es interesante una reflexión: Siglo XXI no tenía a los mejores jugadores de su generación, sino «solo» a los mejores que no habían llamado la atención de las canteras de los clubs de la ACB. Viéndolo desde este punto de vista, y teniendo en cuenta que por Siglo XXI pasaron en torno a noventa chavales, el resultado es impresionante:…”
      Más el hecho de que era una cantera que no contaba con los fondos, instalaciones, tradición y fama que las del Ramiro o la Penya, por ejemplo.
      Creo que está claro el porqué del “pretencioso” titular.

    • Hola, Rísquez.

      No es cuestión de despreciar al resto de canteras, pero las cifras están ahí. Solo hay que tener en cuenta que no llegaron a un centenar de jugadores los que pasaron por Siglo XXI, que en principio no eran los mejores de su generación y que dos de ellos (si contamos a Vázquez) llegaron a tener nivel NBA. Me gustaría saber qué otra cantera española ha logrado que más del 2% de los jugadores que prepararon llegaron a tener nivel NBA. Y eso, creo, no es exagerar.

      Gracias por tu comentario, no obstante.

      Un saludo.

  6. Cojonudo artículo, no sabía de esos centros. El valor de las segundas oportunidades, la ética del trabajo, la altura de miras, la cooperación entre comunidades e instituciones… llamadme empalagoso -me da igual- pero veo un puñado de cosas buenas.

  7. en bcn había un equipo femenino que era el siglo XXI, en el centre de alto rendimiento Joaquín Blume, en Esplugues

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