
Mientras escribo estas líneas continúa la conmoción mediática en Estados Unidos ante el anuncio de que DirecTV, empresa proveedora de televisión por cable, podría retirar de su oferta el canal AMC en el caso de que ambas partes —proveedora y canal— no lleguen a un acuerdo para renovar el contrato que las une. Eso significaría básicamente que la cadena desaparecería de las pantallas de millones de suscriptores estadounidenses a finales de diciembre, cuando expire dicho contrato. Quizá para cuando usted lea estas líneas el conflicto haya sido resuelto y lo más probable es que se encuentre una solución. Pero si comento el hecho es para poner de manifiesto la relevancia que la serie The Walking Dead ha alcanzado como producto televisivo, algo que nadie hubiese sospechado cuando comenzó a emitirse en el 2010. ¿Por qué lo digo? Porque AMC no ha tardado en lanzar una campaña pidiendo a sus espectadores que llamen por teléfono o registren una petición online para que DirecTV no prescinda del canal, y su eslogan de batalla es: «si no llegamos a un acuerdo, esto podría significar que ustedes podrían quedarse sin AMC y sin The Walking Dead». Así, como suena. La cadena de Breaking Bad y Mad Men no duda a la hora de movilizar a los millones de fans de su famosa serie de zombis, que ha adoptado oficialmente como buque insignia. Así, con los furibundos fans de The Walking Dead, es como AMC ha empezado a ejercer presión.
La serie no necesita presentación. Muchos de ustedes la habrán visto, y quienes no, seguro que han oído hablar sobre ella más de una vez. Su éxito ha superado todas las expectativas hasta elevarla a la categoría de fenómeno digno de estudio y no es extraño que AMC la utilice como principal arma. Después de cuatro temporadas y parte de la quinta, aún estamos por comprobar dónde está su techo. Veamos cómo ha ido creciendo solamente en los Estados Unidos: la primera temporada —muy breve, de seis episodios— empezó con algo más de cinco millones de espectadores, convirtiéndose automáticamente en uno de los programas más vistos de la TV por cable estadounidense, aunque todavía dentro de límites razonables en su franja horaria. Pero eso era solamente el principio. El boca a boca empezó a hacer efecto y la segunda temporada debutó con más de siete millones de televidentes; el decimotercer y último episodio de aquella segunda temporada congregó a nueve millones… un aumento espectacular de dos millones de seguidores más en una sola temporada. Eso no solamente situaba la serie entre los programas reyes del cable, sino que acercaba sus números a los de grandes éxitos de la TV en abierto, que de por sí gozan de una ventaja de salida. Pero ahí no terminó todo, porque la tercera temporada reunió a casi once millones en el debut. La cuarta, ¡a dieciséis millones! La quinta temporada, que se está emitiendo actualmente, debutó con diecisiete millones. Esto es, ¡más del triple que en su primer año de emisión!
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A mi la primera me gustó. La segunda me pareció soporífera. La tercera evolucionó lentamente. Y la cuarta, lo poco que he visto, había ganado mucho en intensidad. Menos culebrón, más zombies y acción, y más cierres inesperados de los episodios.
Qué sigan así, ya que pueden permitirse en USA hacer una serie de este calibre, y porque el tema da para mucho (el cómic es infinito).
A mí la 1ª también llegó a picarme un poco, pero terminé cogiéndole un asquito que para qué. No sé si porque entre temp. y temp. también se estrenaron en el cine largometrajes sobre zombis o porque la serie no evoluciona hacia ningún sitio, están en un bucle de machetazos que la verdad aburren bastante.
Desde el primer episodio -fantástico- ya se veía el enorme potencial que atesoraba esta serie que pasará a la historia de la TV como un clásico asoluto, sin duda alguna. Quiero hacer constar que el terror y el fantástico no son ni mucho menos mis géneros favoritos, debido quizá a la mucha mediocridad que ha imperado en ellos. Pero las excepciones, cuando están tan logradas com es el caso, me compensan de largo. Estoy de acuerdo en casi todo lo que expone en su artículo exceptuando el hecho de que jamás me cansé de la serie y no he llegado a comprender los ataques y deserciones a las que se ha visto sometida. Además, creo, o al menos me pasa a mí, que uno de los motivos de su éxito es algo que puede parecer banal a primera vista; y es el hecho de que por apurada y estresada que pueda llegar a ser nuestra existencia (la del espectador) no se acerca ni de lejos a las tribulaciones y agobio constante que sufren los protagonistas de esta ficción. Y eso es algo, que, arrebujados en nuestro sofá, experimentamos sin llegar a ser conscientes, a veces, de ello. Otro factor, me parece a mí que consiste en el componente de trashumancia, diferentes escenarios, tanto en ciudades como en bucólicas campiñas, en definitiva, la aventura y el viaje de toda la vida, la incertidumbre constante. Esta es una serie en la que, con franqueza, no sé muy bien lo que va a pasar en el minuto siguiente y eso es algo muy atractivo como espectador.
Tiene usted razón, esta serie no esde las obras maestras que ocupan el podio; pero sí es, al menos para mí, la primera de las que se han quedado fuera.
Siempre y cuando sean podios para más de tres, ¿no, Maestro…?
Sí, mis podios son de 6 o 7 más o menos, ¡ja, ja, ja!
¿Y usted, Tip, no tiene nada que decir sobre The Walking Dead? ¡Anímese hombre!
¡Uy, ni hablar del peluquín! ¡Con lo miedoso que soy, que si miro al fondo de un pasillo oscuro siempre acabo viendo algo moviéndose! ¡Quite, quite usted!
Emilio ,muy bien descrito el fenomeno walking dead.
Yo ,por amor a los comics ,empeze a verla desde el principio y he visto como mucho «intelectual de series» ,que la tenia como una serie de frikis , han dejado los perjucios a un lado y se han enganchado como el que mas. No todo tiene que ser breaking bad y los soprano.
En cuanto a las cuestiones morales , politicas, tiene mucho paralelismo con la novela «the road» the Cormac McCarthy.
Animo al que todavia la ve como una serie de zombies ,que le de una oportunidad.
EL comienzo de la temporada 5 ,es de lo mas salvaje y tenso que he visto en la television. Para mi ,memorable.
También encontré mucha similitud (especialmente en esta temporada) con The Road.
Muy buen artículo Emilio, siempre te leo. Coincido con todo lo dicho, igual, creo que tiene un largo camino para llegar al Olimpo de las series, pero sin duda tiene lo suyo y va mejorando temporada a temporada, me sorprendió lo de 7 temporadas más!
Creo que desde el primer capítulo (para mí sigue siendo el mejor de la serie, y mira que los ha tenido buenos) queda claro que el motivo principal de los protagonistas no es otro que la pura y dura supervivencia, si bien es cierto como dice el autor que los guionistas han ido girando con maestria la amenaza principal de los zombis a los humanos supervivientes.
Muy de acuerdo con el texto aunque discrepo de la crítica algo/bastante en los continuos elogios hacia la quinta temporada. En la emisión en España llevamos cinco capítulos y pese al furibundo inicio de los tres primeros (crema) el cuarto y el quinto ya han bajado el pistón, en lo que ha sido desde siempre uno de los vicios de la serie desde la segunda temporada: centrarse en exceso en tramas muy secundarias masticándolas hasta que el chicle ya no solo quedaba sin sabor, sino que estaba tieso. En ocasiones (y me declaro fan de la serie, conste) ha habido momentos sobre todo en la 4a temporada, que me recordaba la definición que dan en «Clerks 2» sobre la trilogia de El Señor de los Anillos: se convirtio en una serie sobre gente que anda de un lado para otro, más The Walking Survivors que The Walking Dead.
La serie me encanta, pero temo como a un nublado que le acabe pasando lo mismo que a LOST (para mi la serie con la que tiene más puntos en común) y no sepan «resolverla» bien. Honestamente, al leer lo de las «Siete temporadas más» me eché a temblar, y no de miedo.
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Parece mentira que en el análisis de la serie que hace el articulista no se mencione ni de pasada el medio en el que se basa, el comic de Robert Kirkman. De hecho, esos puntos fuertes de los que habla están directamente inspirados en los guiones de Kirkman, y la serie, pese a trazar algunas líneas argumentales distintas e incluso introducir personajes nuevos, bebe plenamente del cómic en lo tocante a sus guión.
Coincido con quien afirma que los peor de cada temporada son sus capítulos centrales, así que supongo que lo peor de esta quinta entrega está a punto de caer.
Como fan fatal tanto del comic como de la serie de televisión me gustaría apuntar algunas cosas:
Sobre la tan comentada y muchas veces criticada alternancia de episodios con mucha acción y de otros más lentos con desarrollo psicológico de personajes hay que decir que el propio autor expone sus intenciones en el prólogo del comic diciendo cosas como: «Quiero explorar cómo se enfrenta la gente a situaciones extremas y cómo esos acontecimientos cambian a la gente». Y por supuesto en el comic vemos también momentos de calma tensa, de evolución de personajes, salpicados de explosiones de violencia. Es decir, la serie es fiel al espíritu del comic.
Dentro de ese intento de ser fiel y a la vez introducir variaciones de personajes y tramas para no ser previsibles creo que la serie alterna errores con grandes aciertos que incluso mejoran el original. Prefiero centrarme en los aciertos (con los spoilers necesarios sobre lo que va de serie, por si alguien no anda al día):
– El desarrollo y aprovechamiento de los personajes de Shane y Carol, muy secundarios en el comic, y a los que la serie da mucha más importancia (los dos actores tienen mucho que ver en esa decisión). A Shane prácticamente le dedican la segunda temporada, y Carol se está convirtiendo en una versión femenina de Terminator ante la algarada de la troupe de fans.
– Daryl Dixon. Himself. La serie necesitaba incorporar a un tipo así (en el comic no existe) para hacer con Michonne un dúo paritario de brazos armados con personalidades misteriosamente ambiguas. Los personajes preferidos de la afición, como es lógico.
– El episodio referido en el artículo, «The Grove», y particularmente la escena de la ejecución. Consigue ser aún más incómoda moralmente que su equivalencia en el comic, y para mí es la mejor escena hasta ahora. Por cierto, ¿soy el único que ve una extraordinaria referencia cinéfila a la muerte de Fredo en El Padrino II? Tyreese observando la escena a través de un cristal como Michael Corleone (no olvidemos que hay un componente casi familiar en esa niña) y la frase repetida como una oración: «Mira a las flores». Como la oración de Fredo. Bueno, yo lo dejo ahí.
– Y finalmente otra escena muy difícil de trasladar del papel a la imagen, la ejecución de los caníbales en la iglesia del tercer episodio de la quinta temporada. En el comic se desarrolla a través de elipsis que ahí funcionan bien pero que difícilmente lo harían en la pantalla. La serie lo resuelve en una escena que logra la misma crudeza pero de forma vertiginosa. Una gran solución para un gran reto.
Y bueno, para terminar el pequeño ladrillo, no creo que la serie tenga problemas para solucionar su continuidad. Es un éxito enorme y el interés de lo que está por llegar, a poco que acierten con la adaptación, es enorme. Queda lo mejor.
Pero es que a cualquiera se le alcanza que entre un cómic fántástico y una serie fantástica, no hay color, sencillamente y quien opine sin acaloramientos, llega a la conclusión de que el cine es el medio idóneo para plasmar los avatares del género humano.
Quien opine sin acaloramientos y con unos prejuicios de aquí a Pernambuco.
A ver, son medios distintos y pueden ser igual de adecuados si se hace bien. Hay tantas películas basadas en cómics, sean fantásticos o no, que dan mucha vergüenza ajena… En este caso creo que son absolutamente defendibles ambas versiones.
Tan sólo una aclaración: Normalmente casi todo el género zombie no trata sobre «simplemente zombies», suelen reflejar y criticar la sociedad, nuestro comportamiento en momentos críticos y nuestra humanidad. Es por eso que suele gustar el género y no simplemente sangre y vísceras. Es curioso como la mayoría de gente que se queja de la
brutalidad de la serie, después se sientan a ver los telediarios y ni siquiera parpadean.
No, si al final voy a tener que tragarme también la 5ª temporada :D
Aparte de «tragarse» la quinta temporada recomiendo no perderse la sexta, séptima e incluso octava (depende de lo que entretengan las tramas por el camino). No va a ser un duro esfuerzo, en serio :)
Spoiler alert:
Yo no he superado la muerte de Andrea. De todos los personajes femeninos que ha tenido y tiene la serie, era el que más me gustaba. Fuerte, guapa, inteligente e independiente. Y casi la única sexualmente activa.
El éxito de The Walking Dead radica en que trata de zombis, y en el mercado de cosas de zombis gana por incomparecencia de cualquier otro rival. Directamente, porque es la única ficción de zombis que existe actualmente. Y los apocalipsis zombi gustan a nuestra generación. Es placentero ver todo ese desastre e imaginar cómo sobreviviría uno. Es muy de ésta época, muy del futuro que todos imaginamos como no tan poco probable. Y lo dicho, es el único producto que trata eso. Porque a mí me gusta la serie, pero vamos, no tengo reparo alguno en admitir que la calidad del guión es muy mediocre si lo comparamos con ésta edad de oro de la televisión.
Z-NATION …, otra de zombies. Nada que ver, pero vale la pena.
Buen artículo, aunque habría estado bien empezar diciendo que se inspira en un fabuloso cómic cuya lectura recomiendo tanto como seguir viendo la serie.
Para mí, TWD nunca ha sido una serie sobre zombies. Desde el primer episodio de la primera temporada me ha parecido que la trama básica es la de las relaciones humanas en un mundo apocalíptico en el que reina la ley del más fuerte. Los zombies son un adorno más pero para nada fundamentales, los guionistas podrían haber hecho prácticamente la misma serie con un holocausto nuclear como fondo. Y luego está el elemento de cómo lois personajes van perdiendo sus sentimientos humanos ante la necesidad de sobrevivir. Incluso creo que el título (Los caminantes muertos) hace referencia a los personajes vivos y no a los zombies. En resumen, una serie que sin ser una obra maestra es entretenida y «engancha».
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Se hubiese agradecido alguna mención al cómic en el que se basa la serie. Parte de la evolución que aplaude el autor del texto ya quedó reflejada en su páginas.
En líneas generales, de acuerdo en que cuanto más avanza la serie, mejor es.
Eso sí, me temo que los capítulos más celebrados no son los más cerebrales y sí aquellos en los que las escenas de acción de El Equipo A son revisitadas.
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