
Cuando leían a Hunter S. Thompson, a Tom Wolfe o John Hershey, no veían una gloria irrepetible del pasado. Cuando repasaban la prensa española, no veían un escenario apocalíptico vacío de grandes crónicas, ni necesitado de salvadores. Pero cuando adivinaban su futuro en el sector, sí. Eso les llevó irremediablemente a una de esas conversaciones salvamundos y bizantinas sobre la profesión, repletas de buenas intenciones y sobados formulismos metaperiodísicos. Duró poco. En algún momento inexacto abrieron otra lata de cerveza y sacaron los pies del lugar común, abandonando la idea connatural al plumilla —¡fundemos un medio que haga lo que los demás hacen mal!— para acariciar las solapas de algo más ambicioso. Se mofaron de su propio fracaso antes de que sucediera, bautizándose en consonancia como Libros del K.O.: «Todo va a ir mal, y nos parece estupendo», se dijeron. Han pasado cuatro años de aquello, cuarenta y siete libros, alguna que otra mentira, coqueteos con la bancarrota y decenas de profecías incumplidas. Y ellos siguen, sin darse palmadas en el pecho y arrugando la nariz cuando les llaman emprendedores. Suficiente hay con contar historias y perseguir a los Thompson y Wolfe patrios para que el «periodismo narrativo» o «periodismo de no ficción» deje de ser solo una joya que exportar. Charlamos con Emilio Sánchez Mediavilla y Alberto Almayer (los otros socios son Álvaro Llorca, Guillermo López, Javier Lafuente y Lola Mediavilla), dos de los fundadores de esta locura editorial en la que no todo va mal.
He leído por ahí que os llamáis «príncipes de la escena literaria».
Emilio: ¡Lo niego! Eso me pega que lo haya dicho Álvaro pero espero que en tono irónico, no sería una definición que manejáramos, suena a broma.
Pues mira que sonaba bien como titular.
Alberto: Será una de esas cosas de dar entrevistas borrachos…
El primer libro que editáis es El monstruo, de Pablo Pardo, sobre las torturas del ejército estadounidense, un tema escabroso. ¿Por qué escogisteis este para empezar?
E: Fue un poco al azar, empezamos sin tener ni idea del mundo editorial. Estábamos muy verdes porque a diferencia de otras editoriales jóvenes que han nacido con gente que ya tenía experiencia en el sector editorial, nosotros veníamos básicamente del periodismo, de la contabilidad… Ninguno teníamos la más mínima relación con este otro mundo. Cuando empiezas vas dando palos de ciego, preguntando, lo único que teníamos claro es que sería sello de no ficción periodístico. Empezamos a mover la idea y en el Congreso de Periodismo Digital de Huesca, en una charla con Alfonso Armada, este me habla de Pablo Pardo, que sabía que estaba trabajando en este libro y que, si nos interesaba, estaba ahí. Ya nos pusimos en contacto con él y fue un poco al azar. Estábamos trabajando en algunos otros libros, el de Mata a tus ídolos, pero era una traducción y tardaba más en publicarse, el libro de Enric González de Una cuestión de fe, de alguna manera fue el primer libro de Libros del K.O., porque lo encargamos antes de que existiese la editorial. Que fuera Pablo fue fruto del azar.
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Hace falta ya una historia crítica del metal alemán. Vamos, coño
Er dia que te coha te via dar más palos que a una estera y te via poner el culo como un tomate! Eso der metal aleman no e má que un chiclé a vé si tenteras de una vé!
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Grandes Alberto y Emilio. No han dicho que colaboran con el Baloncesto de Base patrocinando el Senior Femenino de Unión Baloncesto Villalba, que compite en 1º Autonómica de Madrid. ¿Para cuándo un título del mundo del Baloncesto?
Y alucinante que una editorial de Madrid haya publicado la versión en euskera del Plomo en los bolsillos de Ander Izagirre. ¡Grandes!
Sí. Eso fue un detallazo.
Yo soy uno de los clientes de eBook de Libros del KO, así que por favor, no lo dejéis de lado. Sois los únicos que no cobráis barbaridades por el libro electrónico, y cada vez habrá más gente como yo, que lee muchísimo pero se ha pasado al eBook por cuestiones económicas y de espacio. Con apartamentos más pequeños y mudanzas más frecuentes que en el pasado, tener libros en papel se está convirtiendo en un lujo.
Sería bueno que algunos se animaran a leer la novela «Adorada blanca» del peruano Dante Queirolo. Pueden ver referencias a este trabajo en el google tecleando el título de la novela…
La cocaína, descubrió la psiquiatría y retrató a los cenutrios.
Gracias Libros del K.O. Punch!
Leyendo el artículo, y a lo tonto a lo tonto, ya he comprado cuatro libros de esta editorial (hay uno que no sale citado que es «La cárcel identitaria», de Eugenio García Gascón, magnífico relato del Jerusalén actual).
Enhorabuena y muchas gracias por vuestro trabajo.
Pingback: NC#40: Un calendario que echa humo
Me gusta la literatura y el boxeo,a leer me aficioné gracias a las novelas de
CHESTER HIMES y de EL COYOTE de JOSÉ MALLORQUÍ y al
boxeo me aficioné gracias a ver por la tele en los años 60 los
combates de MUHAMMAD ALÍ y JOSÉ LEGRÁ dos artistas
y dos buenos campeones del mundo
https://www.youtube.com/watch?v=e6GjwPxtLVs
https://www.youtube.com/watch?v=QG75b1VKnQw
https://www.youtube.com/watch?v=FPPug8vFIJU
https://www.youtube.com/watch?v=BqnRcv1D27A
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