Jot Down Cultural Magazine – Alien Covenant: reinar en el infierno

Alien Covenant: reinar en el infierno

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Imagen: Twentieth Century Fox.

(Abundantes SPOILERS, quedan ustedes avisados)

El gran problema con la nueva saga Alien parecen ser las tripulaciones de sus misiones espaciales. Cuando uno veía Prometheus ya era imposible no preguntarse de dónde habían salido todos aquellos mentecatos (un geólogo que acababa de llegar a un planeta desconocido y sin examinar ni una maldita piedra ya quería volver a casa, por ejemplo). En la Covenant tres cuartos de lo mismo: quince tipos (y tipas) que llegan a un planeta desconocido y no toman ni siquiera las más elementales medidas de autoprotección. Llegan allí y venga, a respirar el aire, a pararse a echar el cigarrito (literalmente) y a morir a las dos horitas por culpa de un patógeno letal de transmisión aérea. No es solo que sean analfabetos funcionales, es que ni siquiera tienen establecidos protocolos de evacuación o de cuarentena: no saben nada.

Uno tiene que abandonar todo sentido común para no dejar Covenant cuando no hace ni treinta minutos que ha empezado y los tuercebotas ya han empezado a caer como moscas. La suspension of disbelief, aquello tan cacareado de dejar caer nuestras barreras de racionalidad para disfrutar de un universo con reglas distintas, se va al garete en el preciso momento que aquella media docena de pazguatos sale a respirar la atmósfera de un paraje desconocido sin llevar —ni siquiera— una máscara con oxígeno. Se supone que esta fauna ha de proteger a dos mil colonos que llevan en la nave y que debes confiarles el futuro de la raza humana, cuando lo cierto es que no irías con ellos ni a comprar cervezas a la esquina.

La primera parte de la película deviene así un simple slasher espacial donde la gracia está en cómo va a morir el próximo. ¿Le saldrá el xenomorfo por la espalda? ¿Por el coxis?

Y sin embargo (aviso para navegantes) es mejor esperar un poco porque —a diferencia de lo que sucedía con Prometheus— Covenant si es capaz de pegar un volantazo para enderezar el rumbo, y lo hace con el mejor personaje de la película: el sintético que interpreta Michael Fassbender.

Alien: Covenant arranca de verdad cuando aparece David y el espectador se zambulle (por primera vez) en el brutal diseño de producción de la película. Esa necrópolis plagada de cadáveres de los ingenieros, donde David ha erigido su propio mausoleo, decorado como si fuera la celda del doctor Hannibal Lecter: un exquisito refugio en unas catacumbas que apestan a moho y a decadencia donde Fassbender se ha convertido en una suerte de doctor Moreau cuyas criaturas resultan mil veces más peligrosas que cualquier bestia conocida.

En ese rincón del planeta es donde realmente late el corazón de la película, resumido en ese non serviam que David lleva hasta sus últimas consecuencias. La frase que se atribuye al propio Lucífer (y que tan bien utilizó Joyce) y que sintetiza la negativa del ángel caído a servir a los que Dios ha creado a su imagen y semejanza. «Servir en el cielo o reinar en el infierno» dice David. La —fascinante— idea de que nuestra creación se haya rebelado hasta convertirse en la herramienta de nuestra destrucción ha sido explorada muchísimas veces en parajes cinematográficos (desde Terminator a Ex machina) pero nunca con esta perversa paradoja en la que la perfección engendra demonios que el hombre no puede llegar a comprender. «Eras demasiado humano y pensabas por ti mismo. Te tenían miedo» le sueltan al sintético en una escena clave del filme. Ya en el prólogo asistimos a una de las mejores escenas de la película, aquella conversación entre David y su creador, donde este contempla el David de Miguel Ángel y se intuye en sus ojos (y en sus preguntas) el escepticismo que más tarde llenará las cuatro esquinas de la pantalla.

Desde hace décadas se discute sobre el destino de la temida inteligencia artificial y la no menos temida singularidad: ¿qué será capaz de hacer un ser/programa con conciencia propia y alertado de su propia existencia? ¿Si inculcamos a una máquina parámetros humanos, desarrollará planes propios, se moverá en coordenadas semejantes a las nuestras (en ese eje de bondad/maldad que gira sobre sí mismo sin detenerse en ningún momento), volverá su mano contra el creador? Covenant trata de responder esas preguntas en claves cercanas al cine de terror, del mad doctor, del loco que planea —en silencio— su propia versión del apocalipsis.

Es en el enfrentamiento entre las dos máquinas, el modelo nuevo y el viejo, la complejidad y la simpleza, entre la rebelión y la sumisión, donde Alien: Covenant alcanza lo sublime… durante un rato. Naturalmente, no puede resistir la tentación de volver a esos terrenos en los que los humanos tratan de hacerse matar por todos los medios posibles, inmortalizados por ese capitán de cuchufleta encarnado por Billy Crudup (la ridícula escena en la que un xenomorfo emerge de su torso recuerda aquella otra de La loca historia de las galaxias, donde el bicho —apenas salido del cuerpo de un incauto— se calza un sombrero y empieza a bailar). De un reparto desaprovechado en cada hueco y en cada matiz, solo el citado Fassbender y la notable Katherine Waterston (una Ripley descafeinada pero con muchas posibilidades) mantienen a flote a un filme que vive en la brillantez de sus efectos especiales y en esa genialidad del guion que hace que uno lamente incluso más el patetismo del resto: no se puede llevar al espectador a la excelencia con ese debate filosófico sobre los límites de la creación y la naturaleza más profunda del ser humano y después vendernos a esa pandilla de incompetentes como a los responsables de colonizar un nuevo planeta.

Covenant es una película de retazos, un patchwork que tiene pedazos de una belleza incontestable junto a partes que parecen zurcidas por un simio y en esa contradicción es donde el cinéfilo tiene que decidir en qué bando se queda. Al menos no es Prometheus, que se caía con todo el equipo y cometía tantos errores de bulto que no había asa posible a la que agarrarse. Alien: Covenant es más precavida y más inteligente, y además tiene un desenlace a la altura de los grandes momentos de la saga. «Es la mejor entrega desde el Aliens de Cameron» se ha podido leer. Por supuesto, lo es, pero es que la misión no era demasiado complicada.

Es muy cierto que esta última entrega de la franquicia (que no será la última, faltaría más) no aporta nuevas ideas a un mundo que ha sido explotado del derecho y del revés, pero no lo es menos que el cariz trascendental (y morboso) del personaje sintético le abre muchas posibilidades. ¿Es necesaria otra entrega? No. ¿Iremos a verla? Es bastante posible.

Imagen: Twentieth Century Fox.

33 comentarios

  1. No estoy de acuerdo.

    Creo que la parte “filosófica y profunda” de la cinta no se trata de ninguna manera especialmente novedosa o interesante (La Visión, reciente cómic de Marvel, lo hace mil veces mejor). La escena de la flauta es ridícula, el combate de kung fu del final también. La película plantea ciertos temas que dan para una noche de porros y movidas entre un grupo de adolescentes con ganas de comerse la cabeza, poco más.

    Ni qué decir del resto del conjunto. Los personajes son lo contrario a carismáticos, además de la insultante cantidad de decisiones estúpidas que cometen. Sus muertes tienen el peso de un trozo de mantel de seda cayendo sobre algodón de azúcar y ni siquiera se molestan en ser impactantes en cuanto a violencia o gore, tirando de un CGI bastante mediocre que convierte al Alien en un malo de videojuego cutre de pasar la tarde.

    Además, el fanservice no se conforma con ser descaradamente obvio y simplón sino que engulle por completo a la cinta, presentando momentos “importantes” que son copias exactas de escenas que ya se han hecho bastante mejor.

    En fin, que en mi opinión no hay por dónde coger esta película, me parece bastante sorprendente que la misma persona que dirigió Alien o Gladiator haya sido capaz de esto.

  2. Soy al único que le parece una puta mierda todo el universo alien y al que lo que realmente le interesaba era saber por qué los ingenieros querían acabar con los humanos???? Podían haber emprendido una nueva saga alejada de Alien peeeeero, han preferido volver a un terreno que ya no tiene mucho por donde salir… En fin, qué se puede esperar de un tío como Scott que improvisaba el guión de Gladiator con Russell Crowe entre copa y copa…

    • Amigo, no estás sólo. Esperaba con ansias lo único salvable de Prometheus, la expansión del universo alien más allá de los xenomorfos. Decepción total.

      • Totalmente de acuerdo con vosotros dos. Esperaba que fuera en la linea de Prometheus, profundizar mas en los ingenieros, las naves….
        una pena.
        Dicen que la tercera irá sobre la historia entre prometheus y convenant, que le paso a David para corromperse…esperemos. porque cargarse toda la ilusion del encuentro entre la rapace y los ingenieros en un minuto con la llegada de David…. que horror, me pareció patetico.

        • Si es que era lo más interesante de Prometheus, que intenciones tenian esos imponentes seres y lo que sería del viaje de Shaw y David. Reduce a los Ingenieros en una simple tribu que acude a morir mansa en una plaza ¿Que ese guión no era lo que pedían los fans del Xenomorpho? No creo, un monstruo que se zampa a nuestros propios padres todavía me parece más aterrador.

  3. Este capítulo de la franquicia de Alien es un pastiche algo desconcertante. Parece que quieren agradar a los fans con elementos tomados de todas las ediciones anteriores.

    La trama “trascendente y espiritual” que empezó en Prometeus es disculpable, y se debe seguramente a que el director está mayor y es natural que le de por estos temas.

    El desarrollo de la trama traido por los pelos, el grupo de exploradores es mas tonto que que los adolescentes descerebrados de Viernes 13.

    La producción bastante buena, y esto salva algo el precio de la entrada.

    No se si algún lector coincidirá en que la escena de la parejita que se lo monta en la ducha y llega el alien para completar el menage a trois, es una copia fácil de la ducha de Psicosis.

    Siempre quedará la primera película que se ve una y otra vez con gran placer.

    • “Scott trata estos temas trascendentes y espirituales porque está mayor…”
      ¿No has visto Blade Runner?…..¿También trataba temas trascendentes en Blade Runner porque estaba mayor?…

      • Bueno…..aquí se opina sobre Alien, y es que a los seguidores nos extraña la evolución que ha seguido la saga.

        Blade Runner solo tuvo una peli, y a mi entender el director se limitó a seguir los cánones de la ciencia ficción de los 70-80 dominada por el ciberpunk clásico. El resultado es una obra maestra visual y sonora, pero sin captar la esencia de ese subgénero de la sci-fi, a pesar del truco de la escena final.

  4. (un geólogo que acababa de llegar a un planeta desconocido y sin examinar ni una maldita piedra ya quería volver a casa, por ejemplo

    El mas listo de todos pues asi acabaron por no hacerle caso.Una pena que se pierda en su propio museo como diria Sean Connery.

  5. No entiendo tanta sorpresa.

    Ridley Scott siempre ha sido un gran director, un gran estilista, pero sin sentido del gusto, sin cultura, sin profundidad. Se nota en los proyectos que escoge y, cuando tiene mano, en cómo los trata. Todo es superficial y disparatado.

    Scott acabó de hacerse un nombre tras Blade Runner, y hasta ahí era un director prometedor, pero su nombre no vendía por sí mismo. Supongo que tenía una capacidad limitada para meterle mano a un guión. Lo hizo con Blade Runner, pero ese fue un proyecto al que se incorporó tarde y en el que ya había guerras (el guionista e impulsor del proyecto, los productores).

    Es el mismo caso de Spielberg o de James Cameron. Grandes técnicos, pero más tontos que un lápiz. Todo lo personal que Spielberg tenía que decir lo dijo en Encuentros en la Tercera Fase. Niños con bici, marcianitos, golpes de efecto y emotividad infantil. Spielberg es bueno dirigiendo espectáculos bien trabados, pero vacíos.

    Después de ganar montones de Óscars por Titanic a Cameron le pusieron un cheque en blanco por delante. En una entrevista le preguntaron qué le gustaría hacer después, y él dijo que… Spiderman (que hizo otro). Ese es Cameron.

    No se puede esperar nada profundo y sofisticado de ninguno de estos tres. No son Kubrick. Les falta un hervor.

    Eso sí, técnicamente, los tres son la repera, las cosas como son…

    • No puedo estar más de acuerdo con este comentario. Pero es lo que hay: son hijos del confort. Es difícil que alguien cuente algo profundo si se ha criado entre algodones, a una pantalla de distancia de los momentos en los que la vida pone a prueba…

    • eeeeeeerrrrrrrrrr… no le voy discutir Cameron estoy más o menos de acuerdo.
      Incluso Spielberg, voy a pasar de meterme en jonduras.
      Pero no estoy de acuerdo, Ridley Scott puede dar mucho más. Alien fue una gran pelicula, Aliens aún mejor y si cree que le falta cultura y fondo es que no ha visto Los Duelistas (y se lo recomiendo – encarecidamente incluso-), de nada.

      • Armand:

        Por supuesto, tiene razón con los Duelistas o Alien. Podríamos decir lo mismo de Tiburón, de Spielberg.

        Pero en esa época estos directores eran contratados. El control lo tenía un productor que partía de un magnífico guión. El director aportó su parte, pero limitada. Spielberg y Scott se hicieron un nombre en los años 70. Derrochaban talento, pero también tuvieron la suerte de dar con algún buen proyecto en el que las demás partes estaban a un gran nivel, y en el que ellos se integraban.

        Después se hicieron famosos. Vendían por sí mismos. Tomaron el control. Empezaron a producir, a elegir, a poner condiciones. Esto se da por primera vez con Spielberg con Encuentros en la Tercera Fase. Spielberg siempre ha combinado los proyectos alimenticios, el espectáculo (Parque Jurásico, Indiana Jones) con otros más personales. Es en estos segundos en los que hay que fijarse. Son un desastre. Su mundo es el de Encuentros en la Tercera Fase, ET, Hook, War Horse. Ahí es truculento, como siempre, pero sincero. Pero el hombre quiere trascender, tocar grandes temas, ir más allá, ser Kubrick, pero se muestra incapaz: Amistad, El Color Púrpura, El Imperio del Sol, Always, AI… Su única gran película de este tipo es La Lista de Schlinder, que fastidió el proyecto de Arian Papers de Kubrick, por cierto. Pero Schlinder era ya un proyecto que muchos apetecían (Billy Wilder quiso hacerlo) cuando Spielberg lo cazó. Por cierto, la producción se solapó con Parque Jurásico. Acababa de rodar una mientras montaba la otra. Este es Spielberg.

        Con Scott tres cuartos de lo mismo. Blade Runner no fue un éxito pero tuvo un enorme impacto. Su nombre ya era conocido. Scott empezaba a elegir proyectos, impulsarlos y venderlos. Siguiente película: Legend. Una basura sin pies ni cabeza. Y a partir de ahí, cine comercial bien hecho (The Martian es magnífica, atada a una buena historia sin fisuras; American Gangster es muy buena; Gladiator está muy bien; Black Hawk… etc.), y auténticas basuras incomprensibles pretendidamente más trascendentes o polémicas, mal concebido y peor servido. Algunas dan vergüenza ajena. ¿No sabe valorar un guión, hacer un casting funcional? Mete mano en todo y hace aguas sistemáticamente por varios sitios. El problema no viene de estos Aliens, sino de más atrás. ¿La teniente O’Neil, El Reino de los Cielos, Robin Hood…?

        Cuando no mandaban tanto, si tenían la suerte de entrar en un buen proyecto, lo bordaban. Pero cuando adquirieron fama y poder, eligen mal y parece que estropean proyectos que mejor llevados podrían haber sido películas mucho mejores.

    • si vds han leido la novela de PKD sobre los androides insomnes, verán que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. la novela tuvo un atractivo porque fué novedosa, como alien en su momento.

      y lo de gladiator es lo del burro que al olisquear la flauta de david, suena una nota y se cree un gran compositor….

      el resto de la filmografia es para aburrir (como el reino de los cielos). lo que pasa es que una buena mala pelicula destaca en el paradigma jolibudiense tanto que al final, parece buena.

  6. Pues sí, esta clase de directores no sacan más partido a las historias ni a los personajes, sólo a la estética. “Ilustradores”, les podríamos llamar.
    Eso sí, cuando les llega un guión con un poco de sustancia, son la monda. A mí no me desagradaron “La sombra del testigo” ni “Thelma y Louise”, por ejemplo.
    Y sin ser mucho más, a mí me gustaban más las películas de su hermano Tony, que en paz descanse. Al menos nos presentaba personajes con más “alma”, ¿no creen?

  7. Lo único que me rasca en la película es el retraso tecnológico que queda en evidencia entre Covenant y 8o Pasajero ( lo mismo pasa con star wars ) Por lo demás me parece una buena precuela de la saga.
    Basar un critica en el uso o no de mascaras de oxigeno es bastante patético. Queda perfectamente claro que una tecnología capaz de reparar una vela solar, es perfectamente capaz de diagnosticar la atmosfera de un planeta.

  8. Me ha gustado bastante la reseña, aunque discrepo en algunas cosas. Yo fui a ver la película el pasado viernes, con muy pocas expectativas (para evitarme disgustos) y…aun así me decepcionó bastante. Es cierto que tiene sus puntos positivos pero no compensan la avalancha de despropósitos que cubre la mayor parte de la película, con epicentro en un guión que daría positivo en alcoholemia. He explicado con más detalle por qué salí cabreado del cine en el link que adjunto (por si alguien quiere leer mis motivos). Pero vamos, a mí no me compensa tanta majadería y sinsentido. Y sí, puede que sea la mejor entrega desde “Aliens” pero está a años luz por detrás de esa (y de la del octavo pasajero ya…).

  9. Es malísima. Incluso esa parte en la que David se da a si mismo el título de creador (a destacar la ridícula escena de la flauta, de cuyas connotaciones masturbatorias no comentaré nada). Todo lo del xenoformo es repetido y acelerado (no hay ni un poquitito de tensión); y no digamos ya el final, que es el estándar.
    A destacar el grupo intrascendente de caras random que compone la tripulación: os juro que a un par de ellos, en el momento de ser escafondiados, no recordaba haberlos visto previamente.

    • Que no hay tensión… la has visto en el cine o te has leído cuatro críticas desacertadas y sin sustento como la aquí presentada?

      • Por desgracia, la vi en el cine. Y como digo, no vi tensión alguna. Esas escenas en las que sabes que el bicho anda por ahí, que te ves venir la escabechina y aprietas fuerte el reposabrazos y piensas ¡cuidado, no vayas por ahí!… ¿sabes a qué me refiero? Pues ni rastro. Lo más parecido, la escena de la parejita en la ducha, y lo cierto es que me daban tan igual y estaba tan aburrido, que no recuerdo ya ni por dónde salió la cosa.

        Pero si la peli te gustó, pues me alegro por ti, de verdad; ojalá me hubiera gustado también a mí.

  10. Flipo… muchos os quejáis sin fundamento… si queríais una película hecha a vuestra medida… dirigidla y producidla vosotros mismos.

  11. Es posible que desde que aparecieron los trailers e incluso tras el estreno de la película nadie haya mencionado el parecido clónico del sintético Walter con Pedro Sánchez? Casi nos echan de la sala de las risas que nos daba cada vez que aparecía con esa media sonrisa. A todo esto ¿se dice sintético ahora no, en vez de androide? Que cosas.

  12. Mala, no tanto como Prometheus pero mala. Porque Ridley Scott se ha ganado el beneficio de la duda por Alien, Blade runner, Thelma and Louise, American gangster, Gladiator, The martian… que si no…

  13. La película es pésima. No tiene guión, trama, diálogo, nada. Es una caracha con efectos especiales. Pero su pecado mayor es tomarse la molestia de decirle al espectador todas las cosas buenas que pudieron haber hecho que no hicieron. Pobre Fassbender, pobre Waterson. Qué triste es ver como un director con nombre va renqueando hacia su retiro. Qué pena. Qué triste película. Terrible.

  14. al menos tuvo la decencia de notar que lo bueno de prometeo era el androide, asinque con buen tino decidió… poner dos.

  15. Aparte de los aspectos que comentas sobre la falta de realismo de unos tipos que llegan a un planeta desconocido y se comportan como si se tratara de su lugar de vacaciones, o a los que el descubrimiento de la civilización de los ingenieros les causa la misma impresión y curiosidad que un discurso nuevo de Pablo Iglesias, existen ciertas incongruencias que me han llamado mucho la atención.

    La primera de ellas es que al principio de la cinta observamos como la nave de los ingenieros en la que huyeron David y la Dra. Shaw en “Prometheus”, se ha estrellado. Extremo que después confirma David explicando que, accidentalmente, además de fallecer la Dra. Shaw, se liberó la carga y que por eso toda la vida orgánica no vegetal del planeta ha sido destruida.

    Pero más tarde el androide confiesa que, en realidad, la nave no se estrelló y que él distribuyó la plaga para acabar con todos los ingenieros. Después observamos que también sacrificó a la científica para experimentar con su cuerpo como recipiente de nuevos seres.

    ¿Para qué entonces estrellar la nave que luego encuentra la expedición? ¿Como coartada por si, efectivamente, David recibía visitas externas de otros ingenieros u otros seres y no quería relatar lo que verdaderamente sucedió?

    Es posible, pero la total ausencia de explicación alguna sobre este aspecto genera una sensación de improvisación sobre el guión de la que es difícil abstraerse.

    La segunda incoherencia que, a mi juicio, contiene la película es en relación al xenomorfo que David ha creado que es, prácticamente, el que todos conocemos de la saga original, saliendo de un huevo/crisálida en forma de “abrazacaras” o “facehugger”, después iterando en un “rompepechos” para, finalmente, llegar al estado final que todos conocemos.

    Pues bien, si ese “modelo” de xenomorfo es una creación evolucionada de David cuando los ingenieros ya han sido exterminados en ese planeta, resulta difícil explicar cómo demonios en “Alien” la expedición encuentra precisamente la especie que inventó el androide en el planeta LV-426…en una nave de los ingenieros, con uno de ellos en el puente de mando (el “Space Jockey”), de cuyo pecho ha brotado a tenor sus costillas rotas, un “rompepechos”.

    Es cierto que todavía falta una tercera película que enlace definitivamente esta nueva trilogía con la primera de la saga original y que es posible que haya una explicación plausible a esta incoherencia, pero de momento es algo que a mí me chirría notablemente.

    Por último, llama la atención como algunos han señalado ya la rapidez con la que el alien pasa por cada uno de sus estadios evolutivos en comparación con las películas “canónicas”. Entre que sale de la crisálida y se convierte en un xenomorfo adulto apenas transcurren 15/20 minutos en las vidas de los protagonistas. Si era una necesidad del guión, es otra muestra más de la chapuza que han pergeñado los responsables del asunto.

  16. Lo que realmente sorprende de la película es el desprecio absoluto hacia el espectador que emana de la pésima escritura cinematográfica: guión, realización, montaje e incluso añadiría el diseño de producción.
    El guión es un cúmulo de secuencias “de choque”, a menudo gratuitas, mal estructuradas e incoherentes en las que no hay espacio para un mínimo desarrollo de personajes, que aparecen y desaparecen sin venir mucho a cuento ni importarle un carajo al espectador.
    La puesta en escena se reduce a un bombardeo videoclipero donde se impone el plano por encima de la secuencia y no hay punto de vista. Estamos mucho más cerca del “masaje visual” de Black Hawk Derribado que de la elegancia minimalista de Alien o Los Duelistas.
    El montaje, contaminado por el guión y la realización, se reduce a intentar encajar las piezas de una manera atropellada y bulímica.
    Y el diseño de producción, digan lo que digan, contando con la millonada que ha costado, es muy mediocre.
    Ridley Scott es un “hombre de negocios” (Scott dixit) y un auténtico sinvergüenza.

  17. Soy el único que ve aquí en David o Walter al primer replicante? Además hay un momento en el que ambos hablan de soñar. ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?

  18. Dádles millones y cientos de horas para esta basura.

    Si ya de por si intentar dar un trasfondo filosofico de creación a una saga que carecía de ello (solo en la primera, en el tema exploración) pasó a marines espaciales que se llevarian hostias a cascoporro del sargento Highway y que terminan haciendo el ridiculo, cárcel planetaria de mierda y Aliens fornicando con Ripley…. la verdad que el panorama para meterse en un vuelco profundo de saga era complicado.

    Pero llegado el caso, se debían de haber apartado de las anteriores sagas… eso si quieres darle una forma de saga épica referenciando elementos existenciales, pero no, aqui cada uno ha hecho lo que le da la gana, con un paston y han tardado un huevo de años…

    Una civilización tan avanzada resulta ser gracias a los gionistas, pues bastante dejados y gilipollas perdidos, primero porque en prometheus dejan la misión de destruirnos, pero no, un alien que le molamos manda todo a tomar por culo y no se preguntan en 2.000 años que fué de aquella misión, si nos destruyeron Y EN ESTA VA UNA DE LAS NAVES DEL PLANETA BUSH de vuelta y ahi nadie alli se pregunta, ahora vienen?? no les contactan antes de entrar en la atmosfera, no, les hacen un mister marshall y se van a la mierda, menuda civilizacion avanzada.

    A todo esto, el planeta bush era irrespirabe para los seres humanos(en las anteriores pelis la primera irrespirable en octavo pasajero, respirable para los marines, irrespirable en prometheus de nuevo y respirable el PLANETA de los creadores, eing???

    Yo no se tras haber metido alien contra predator en dos pelis, como no han llegado al planeta de los creadores y no los han mandado a la mierda, porque tecnologia para encontronazo tienen, de modo que… na de na.

    Pero quien no tiene tecnologia para ello zemos nuzotroh… donde señalan los antepasados de Ridley Scott en la isla de Skye está a tomar por culo… años luz… Luz!!!, hablamos de naves que para alcanzar la maxima velocidad tienen que abrir no se cual conducto ionico ( o el oxido nitroso del coche de vin diesel, vete a saber) para hostiarlo contra la nave de los creadores, pero no, estos llegan allí y allá en meses, algun añito, eso si, la Ripley se queda haciendo el gilipollas 57 años en el espacio, de modo que no quiero que me presenten a ningún camello de guionistas de todas las sagas a partir de la segunda, y menos de la última porque ver a dos ciber enseñandose melodias de flauta es para cogerles y madarles los soprano a su casa.

    Saludos de un decepcionado.

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