
José Martí Gómez (Morella, 1937) es reportero. El mejor reportero español, en opinión del entrevistador. Más que una entrevista lo que sigue es una charla sobre la vida de Martí y sobre periodismo, muy parecida a muchas otras que durante un tiempo se mantuvieron de forma regular, cada lunes a mediodía y ante un número variable de martinis, en la coctelería barcelonesa Boadas. El encuentro se realiza en un domicilio particular en el que aún es posible fumar puros.
La primera entrevista que hice en mi vida te la hice a ti, en 1975. Yo era un crío y no tenía opciones de publicarla en ninguna parte. Sólo quería conocer al periodista del que leía cada día la columna Ver, oír y callar, más conocida como Los monos, en El Correo Catalán, antes de decidirme a entrar en el oficio. Después de esa pseudoentrevista me convencí de que el periodismo podía interesarme.
Craso error.
La culpa es tuya. Y tú, ¿por qué te dedicaste a esto?
Estudié Magisterio y, mientras lo hacía, decidí que quería ser periodista. Cuando ya lo era, pasó aquello típico de que sale la tía diciendo: “Desde pequeñito ya tenía esa afición porque iba al fútbol y sólo hacía que machacar al abuelo preguntándole si ése jugador está casado, y ése cuántos años tiene, y ese de qué trabaja…” Quizá fuera así.
¿No había antecedentes familiares?
No, ninguno.
¿Cómo empezaste?
Como corrector en el Diari de Barcelona, donde estuve un par de años. Entonces me enteré de una vacante en el Diario del Mediterráneo, de Castellón. Como yo había estudiado Magisterio allí y conocía a gente, me ofrecieron el puesto. Dije que sí. Fui a Castellón, donde me casé, y me quedé hasta el referéndum de la monarquía, en 1969. Estuve bien, era un diario pequeño que te permitía hacer de todo. Aprendí a confeccionar, hice crítica de cine… un poco de todo. El director era un hombre que trabajaba por la mañana en Aduanas y por la tarde y la noche en el diario, una fuerza de la naturaleza. El diario era del Movimiento, pero el director era un católico que normalmente dejaba hacer cosas. Estamos hablando de los años 1965 o 1966 y el director ya escribía algunas cositas en catalán y me dejaba entrevistar a Raimon o a Juan Antonio Bardem… Eso se rompió cuando el referéndum sobre la monarquía. Me dijo que tomara un taxi y me fuera por los pueblos a ver qué se respiraba. Cuando volví me preguntó “¿Qué tal, Pepín?” (me llamaba Pepín) y le contesté que traía unas historias divertidas: el alcalde de un pueblo se puso a la cola y pidió a sus vecinos que le enseñaran las papeletas para comprobar que todos votaran “Sí” y no hubiera equivocaciones; en otro pueblo, el alcalde me explicó que una señora le había dicho que su marido ya había muerto, pero que en vida siempre la daba la razón a Franco, y le sabría mal no votar; el alcalde permitió que votara el muerto. El director del diario me dijo que eran historias interesantes, pero que no se iban a publicar. Me vio tan hundido que, por la noche, antes de irme, se acercó a mi mesa, me dio una palmada en la espalda y me dijo: “Lo siento, Pepín.” Y lo dijo sinceramente, comprendía que eso me frustrara, porque conmigo siempre se había portado muy bien. Una vez hice la reseña de una conferencia del Delegado de Información y Turismo (esta anécdota refleja cómo iba el país en aquella época); al día siguiente, el director me informó de que el delegado del Movimiento había ordenado que me despidieran porque al final de la reseña no había puesto que “las palabras del señor Delegado fueron recibidas con una gran ovación.” Mi director había contestado que no me podía despedir porque yo venía recomendado “de muy arriba”. No era verdad, pero como el director me explicó, “en este país, si vienes recomendado de muy arriba, ya nadie pregunta nada más.” Después de lo del referéndum quedé muy tocado y, viendo la época que se acercaba, llamé a Josep Maria Huertas, éramos muy amigos desde hacía años, para preguntarle si había algún puesto en El Correo Catalán. Como necesitaban un confeccionador y yo había aprendido en el Mediterráneo, me ofrecieron el trabajo.
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Y nos quieren hacer creer que es lo mismo «un tipo que se acostó con la amante de un torero que a su vez se lió con no sé quién» porque sale en la tele con una pluma estilográfica en la mano que un Periodista.
Una entrevista morrocotuda.
¡Felicidades!
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Qué bonita entrevista. Y mientras los directores de periódico quieren convertir a sus diarios en cementerios para el «análisis sosegado de la realidad», los auténticos reporteros como Martí reivindican salir a la calle. Si el periodismo muere, no será por gente como él.
Gracias por la entrevista.
Enhorabuena a Martí y Enric. Y eso, más textos largos y menos despieces sin sustancia. ¡Queremos leer y masticar¡ ¡Fuera el puré para desdentados que nos ofrecen los periódicos!
Una delicia de entrevista y una maravillosa reivindicación de un oficio más necesario que nunca y que agoniza entre intereses empresariales y falsa modernidad digital.
Gracias a los dos.
Yo pondría esta entrevista de lectura obligatoria en todas las facultades de periodismo (ustedes perdonen en todas las facultades de ciencias de la comunicación, hasta el nombre de la profesión nos quieren hacer olvidar).
Yo estudié en una de esas facultades que ahora llaman de «Ciencias de la Comunicación» y me licencié en Periodismo… Leer esta entrevista nos obliga a enfocar lo que realmente importa en esta profesión. Olé Martí Gómez. En mi generación no veo gente como usted.
No lo he leído y ya lo aplaudo. Gracias. Gracias-
Una entrevista imprescindible y sincera. Me ha gustado mucho el texto, pero quiero remarcar que la fotografía es estupenda; felicito a Jorge Quiñoa.
Maravillosa entrevista. Os recomiendo escucharles los lunes a partir de las 13 h. en Radio Barcelona. Una delicia
Imprescindible
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Gracias devolverme el sabor y la emoción que siempre me produjo estar en un periódico.
Voy a seguir el blog http://lamentable.org/ que no conocía.
Gracias.
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Gracias por la entrevista
Esta entrevista huele a rotativa antigua. Magnífica.
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Estoy de acuerdo: de lectura obligatoria. Enhorabuena
Lees una entrevista como ésta y te vuelves meláncólico perdido. La vida, la frescura, la autenticidad hace tiempo que volaron del periodismo. Esta entrevista es un precioso pecio del gran naufragio del periodismo.
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Me ha encantado esa parte de la entrevista de J Marti a M.Fraga I: «Que opina de «echarse al monte»? (refiriendose a Giron )», y Fraga responde » Que no todo el monte es oregano».
Resultado parcial: 1 – 1.
Agur (desde Bogota-Colombia , un catalanet)
No sabía que Martí trabajó en el Mediterráneo. Yo hice prácticas allí en verano y me trataron genial. Una gran entrevista entre dos veteranians con mucho talento, así da gusto.
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Buff! Muy grandes los dos. No hay cinta?
Esta entrevista tenía que estar en mi recopilación semanal de «Visto y leído». Gracias a periodistas como Martí todavía tenemos perspectivas correctas: http://bit.ly/LTdAkY
Felicidades a los dos. Hacen falta más periodistas como ustedes. Gracias.
Hola Josep. Hace ya unos años, los últimos que he estado prisionero, que no sabía nada de tu actividad periodística. Oye, he tenido que modificar mi nombre y apellidos, porque al intentar hacerme una cuenta en facebook me sorprendió ver que existían muchos que se llaman ANDRÉS TORRIJOS ARTÉS, de suerte que se me ocurrió hacer un correo electrónico y facebook con algún cambio.
En los últimos años que he estado en prisión sí que pude saber que habían fallecido José María Huertas y la Mercè Conesa. Aunque ambos me sepultaron en el olvido. Sí, ya sé que no le parecería ético seguir brindándome su amistad, después de haber quebrado para ellos «su confianza». La de apostar por mi, después de los apoyos de amistad que me ofrecieron durante años, y volver a desafiar el delito.Mi mujer me abandonó por influencia expresa de alguna voluntades, por el influjo de algunas amistades, aunque comprendo que la mujer con la que has hecho una familia pueda dejarse persuadir, ante un posible abandono, cuando el marido y soporte familiar aterrice una vez más en un recinto carcelario, el averno de más zahiriente dolor con el que se pueda topar una persona. Ahora, con el peso de la edad, y con la mayoría de mis coetáneos bajo tierra, sin una acción evaluable que echarme a la boca, es como vivir en la oquedad vacía de aliciente. Y es que ya han muerto casi todos, y lo poco que queda son algunas «joyas» de aquella delincuencia 60-70 son despojos, en medio de una legión de facinerosos foráneos. Bueno, cambiando de tercio. Como hace unos meses que le zafé de las garras enconadas de veneno de la administración penitenciaria, venía cobrando los 400 euros de ayuda (contributiva), pero ahora me lo han suprimido. Por un lado no dispongo de otra ayuda, de otro, en la reciente Sentencia de divorcio, la juez me obliga a pagar 200 euros mensualmente, pero sin derecho a ver a mi hija de 16 años, la que no he visto en los últimos años, por haber estado encarcelado e impedir la madre todo asomo de contacto. Tengo ese correo electrónico por si quieres comentarme algo, aunque me imagino que no vas a perder tu tiempo conmigo, ya no soy noticia ni falta que hace. Ah, sí me gustaría saber como diablos de elimina de Internet todas las página que salen en la Web con muchas noticias que hacen alusión a episodios de hace
Toma! Igual que Jordi…el «Rojano» que estava en el «campolo» retirado…
Ahora está en una residencia para pobres mientras otros viven de p… madre. Pocas visitas. Jamás he visto a Martí Gómez y su humanidad visitándolo.
No le esperes…
Cómo se puede contactar contigo_ Andrés?
Terminaba el trabajo de la mañana a las 14’00 horas.Salia corriendo a casa a picar la crónica de folio y medio.Babeando el café me iba al ordinario para entregarle el sobre con las 50 pesetas de propina.En la estación de autobuses de Alicante, el conductor de la furgoneta de la Verdad que se imprimia en Murcia, pasaba a recoger mis 45 líneas que al dia siguiente , si tenia suerte
se reducian a 25 publicadas . De nuestro corresponsal Manel.A las 16 horas continuaba con mi trabajo de la tarde
pensando que mi noticia iba a salir en primera.Todo, gratis total!
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Enric González me apasiona y la entrevista en general está bastante bien, pero he notado un cierto tono pelota en el texto. Me equivoco?
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Gràcies per l’entrevista, Enric; sense ser entrevistat eres de les persones més interessants que conec. Segueix així.
Me encanta Jose Martí Gomz,empece a óirle en la Ser de contertulio y ahora me parece un lujo escuchar sus comentaríos en «Aúúvisn
¡Que lujo de entrevista! Estoy de acuerdo en que debería ser de obligada lectura y examen en las Facultades de Ciencias de la Información. No conozco a Enric González pero a José Martí Gómez lo sigo desde hace años y actual-mente, los fines de semana en la SER, con Javier del Pino. (Creo que debería tener mayor participación). ¡Me encanta! Si yo fuera periodista, me hubiera gustado ser de ese tipo de profesionales. Hay que ver como te introduce en los temas, creando el ambiente y el entorno idóneo para creer que los estás viviendo, valiéndose, de otros dos aspectos que le adornan: la voz y la entonación. Ojalá podamos seguir muchos años disfrutando de sus colaboraciones. Salud.
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Os dejo mi reseña de ‘El oficio más hermoso del mundo’
https://despuesdelhipopotamo.com/2017/03/29/oficio-mas-hermoso-mundo-jose-marti/
una crónica personal y desordenada, llena de sabiduría y humor, en la que Martí cuenta su trayectoria periodística. Una recomendación infalible
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