
Hablábamos no hace mucho del intrigante retorno discográfico de la formación (casi) original de Van Halen, y decíamos que iban a publicar un disco con David Lee Roth y Eddie Van Halen al frente por primera vez desde el hiperexitoso 1984, editado hace casi tres décadas. El cantante y el guitarrista son dos viejos iconos del rock festivo de los setenta y ochenta a los que todo hard-rockero de pro quería ver cabalgando juntos de nuevo, aunque sólo fuese por una cuestión de “veamos lo que pueden hacer”. Sin embargo, este tipo de reuniones siempre conlleva el serio peligro de torcerse —no en lo personal, porque las cosas entre ellos están torcidas desde hace mucho— y terminar decepcionando a los fans.
Pues bien, estamos de enhorabuena porque el disco está aquí y no, no va a decepcionar a nadie. Es decir, quien ya detestase a la banda de antemano, la seguirá detestando ahora, de eso no cabe duda. Dudo mucho que A different kind of truth vaya a ser recibido con vítores en el mundillo indie y que empiecen a pincharlo en según que locales entre La buena vida y Lori Meyers. Eso no va a pasar. Entendámonos: esto es un disco de Van Halen y está hecho a medida de quienes aman las guitarras veloces, las baterías contundentes y mucha técnica interpretativa combinadas con una actitud de “estamos en la fiesta de fin de curso y vamos a bebernos hasta el agua de los floreros”. Aquí hay tanto pop como en una overtura de Richard Wagner, esto es, cero. Es un disco de Van Halen.
Porque suena a lo que quizá no nos atrevíamos a soñar que sonara: a los viejos Van Halen. Con sus matices, claro: el sonido de la grabación es menos crudo y más pulido —que no necesariamente menos intenso— que el de sus viejos álbumes. O dicho de otro modo, el sonido está más comprimido, la guitarra de Eddie suena menos a amplificador de válvulas y más a tecnología computerizada. Pero eso es lógico, es el signo de los tiempos; quizá ya no haya estudios capaces de grabar con aquel sonido de final de los setenta. Pero esto es a nivel de grabación. Por lo demás, la banda que hace muchos años conocimos ha resucitado, simple y llanamente. Lo cual resulta sorprendente y emocionante a partes iguales.
A different kind of truth es un buen disco, muy bueno si tenemos en cuenta las circunstancias; yo al menos no salgo de mi sorpresa. Claro, no es comparable a sus grandes discos del pasado, eso es cierto… pero no creo que sea justo pedirlo a estas alturas. Nos da mucho más de lo que podíamos esperar, justo en el estilo que deseábamos de ellos, y eso es mucho decir. Ya que los Van Halen clásicos graban un nuevo disco, que lo hagan en su registro clásico. Eso es justamente lo que han hecho. ¿El resultado? El disco ha sido un éxito, las críticas están siendo casi unánimemente elogiosas (hasta en el NME le han puesto una buena nota… muy a regañadientes). Hemos comprobado que, por una vez, no siempre lo que podría salir mal, sale mal.
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Pingback: Van Halen: A different kind of truth
Que asco de disco, si no fuera que no se hallan reunido a grabar un disco nuevo desde 1.984, este album seria lo peor de Van Halen con un cantante muy mediocre que no se compara a la voz poderosa de Sammy hagar, Q.E.P.D Van Halen.
Bueno,muy bueno,si señor.Van Halen en estado puro.
En fin, Emilio como siempre, nunca llega a convencerme del todo. Si en la crítica a The Wire tuvo los santísimos cojones de acusar a McNulty de personaje simplón y de estar llanamente interpretado, ahora, por segunda vez, intenta convencernos de que un grupo de mierda como Van Halen se merece más respeto porque no intentan ser más de lo que son, esto es una puta mierda, no porque no puedan -que no pueden- sino porque su royo es otro… Y encima critica a un buen grupo – y no soy un moderno de las narices – como Lori Meyers por el camino.
Para reamatar encima equipara esta vuelta a la de The Rolling Stones, como comparar una nueva película de Martin Scorsese con una de Keenen Ivory Wayans…
A ver cuando este magacine, el mejor que hay por cierto, deja de homenajear tanto a grupitos basura como este que no es más que una respuesta a gustos personales propios y deja de criticar tanto a buenos grupos sólo para ser los snobs de los snobs para rendirle un articulazo a un grupo que si es grande y que si que ha tenido un royo propio inencontrable e inexplicable en cualquier otro pais del mundo, Extremoduro.
O aunque sea una pequeña reseña del mejor disco jamás publicado en castellano, Poesía Básica…
Y para que se vea que no le tengo inquina al autor, que me ha quedado un poco así el comentario, decir que todavía me descojono recordando ciertos pasajes de su artículo: «Star Wars, a la vejez precuelas».
Belisario,
Creo que hay varios conceptos que debería aclararte porque creo que entenderás mejor el espíritu de Jot Down: uno, JD nos deja bastante libertad a los redactores para hablar de lo que nos apetezca, lo cual personalmente creo que es un acierto. Yo elegí hablar del disco de Van Halen y si otro redactor elige hablar sobre un disco de Lori Meyers, me parecerá genial. A mí Lori Meyers me seguirán sonando a la sintonía de un culebrón de instituto para quinceañeras, pero ese es mi gusto personal, que no impongo a nadie en la redacción como ellos no me imponen el suyo. Tu idea de que JD debería marcar los criterios estilísticos no se ajusta demasiado, tal y como lo veo, a lo que JD es ahora mismo. Si JD te gusta, creo yo, es precisamente porque cada redactor habla sobre lo que le gusta o interesa a él/ella, para compartirlo con lectores que tengan gustos afines o con aquellos que no lo hayan descubierto todavía. Obviamente no coincidirás con el gusto y tendencia del 100% de los redactores, pero ahí está lo bueno: hay donde elegir porque no hay uniformidad. Aquí, por ejemplo, escriben redactores de izquierdas y de derechas, con visiones totalmente contradictorias entre ellos. No creo que sea algo muy abundante en los medios. Me parece muy saludable poder escribir sobre VH y que otro lo haga sobre Trish Keenan.
Así que la responsabilidad de homenajear a este «grupito basura» es mía, no puedes culpar a una revista por concederles autonomía de criterio a sus redactores, ¡todo lo contrario! Yo lo veo como algo muy positivo. Como comprenderás, no me parece buena idea ponerme a escribir un artículo sobre Extremoduro cuando no han significado nada para mí jamás, pudiendo en cambio hablar de música que me resulta más cercana, no sé, Jeff Beck, Willie Nelson o MC5.
En cuanto a tu opinión sobre los Van Halen como grupo, eres muy libre de pensar que son basura. Yo creo que, como mínimo, cualquier persona que no se ciegue por sus prejuicios debería reconocerles al menos dos cosas más o menos objetivas que no tienen nada que ver con que te guste su música o no: una, que desarrollaron todo un concepto de espectáculo en vivo, y dos, que Eddie van Halen revolucionó muchas técnicas de su instrumento. Van Halen podrán gustarte o no, pero el papel de la formación original esta banda en la historia de la industria musical fue muy relevante y de hecho su disco ha saltado a los primeros puestos de las listas norteamericanas, señal de que fueron importantes y la gente no los había olvidado.
El que te gusten a ti es otra cuestión. Pero, ¿se merecen que hablemos de ellos? A mi modo de ver, mil veces más que Lori Meyers o Extremoduro. Van Halen fueron un fenómeno cultural de primer orden, al menos en los Estados Unidos. Si otro redactor piensa de manera diferente, que lo escriba… yo desde luego no se lo voy a intentar impedir aguantando la respiración como Obélix.
Me parece estupendo que algunos no améis el hard rock; puedo llegar a entender que la sensibilidad pop que algunos abrazáis como maná merme las posibilidades de que algún día sepáis apreciar el buen sonido de una guitarra como la que suele sonar en los discos de VH. Pero tachar a la banda de Eddie y Diamond Dave de mierda solamente denota vuestra estrechez de miras. Esta banda es seguramente uno de los puntales del género; crearon un sonido propio, una marca de la casa. Y este disco es simplemente, la constatación de que los grandes del género siguen capacitados para ofrecer un producto digerible (en este caso placenteramente digerible) en plena era del anti-rock. Capaces de triunfar en los días de ñoñerías de todo a cien, VH patean los culos de aquellos que aun denostáis un género que no solo se resiste a morir sino que va a ser el gran protagonista del año. En unos meses, nuevo disco de Kiss. Preparad vuestros esfínteres: el largo mástil del bajo de Gene Simmons amenaza vuestra popera integridad anal.
Yo no peco de poppie modernillo y anti-rockero, la maor parte de mis discos pertencen a Iron Maiden, AC/DC, Helloween etc. pero lo que no puedo tolerar es que se me pretenda convencer de que los VH se merecen más atención o respeto del que ellos mismos se han dedicado.. No hace falta más que ver sus carreras…
Y desde luego, no se puede comparar su vuelta con la de los Stones… es que lo pienso y algo se me revuelve en el interior
Para acabar, creo que Jot Down debería prohibir las amenazas en sus comentarios y yo creo que ninguno de los que hemos comentado en contra de este artículo hayamos utilizado un tono tan fuerte o tan faltoso como para que se nos amenace con un nuevo disco de los Kiss.
Porque si este nivel de cometarios y amenazas va a seguir así, ojalá reediten todos los discos de Pereza y te los envien a casa con un beso del Leiva.
Pues hombre, Belisario, un poco sí que te has salido de tono; creo que Van Halen no merecen ser llamados «grupo de mierda» sólo por que no te gusten. Tampoco son santo de mi devoción, ni creo que sean puntales del género, como dice Jesse, pero hay que reconocerles los buenos temas del principio de su carrera. Personalmente hasta que escuche el disco les doy el beneficio de la duda.
Belisario: el escribiente no critica a Lori Meyers al decir que no pincharán a VH en el mismo sitio que pinchen a LM. Vamos, creo yo.
Rebuscando por la red reseñas del nuevo disco Van Halen, me he encontrado con esta, y decir que me ha parecido acertadisima y muy bien elaborada. Yo era de los primeros escépticos a la hora de echarme a la oreja este nuevo disco, y mas después de escuchar el single «Tatto», aparte de tener como prioritaria la etapa de Sammy Hagar en Van Halen. Estaba equivocado y es que el disco me ha sorprendido como pensaba que Van Halen jamas lo volviera hacer. Ahora a disfrutarlo.
En cuanto a las descalificaciones hacia Van Halen, sin mas. A estas alturas de la película ya nada me sorprende, y es que esto de los gustos en la música es como el culo, que cada uno tenemos uno diferente. Lo dicho, enhorabuena por la critica.
Menudo sorpresón, me acabo de tropezar con la crítica del disco del 2012 de Van Halen.. por los comentarios veo que a mucha gente no le gusta. Me importa un huevo,sé el país en que vivo… Me gustan Van Halen, Kiss, Aerosmith (los de antes no este engendro de ahora), Grand Funk, Alice Cooper, Hanoi Rocks y un buen puñado de cosas que sé q jamás le gustarán a mi vecino… pero ese es su problema. Este grupo en concreto es un subidón de adrenalina y no un grupo menor como esa basura alemana de Halloween y demás q os han colado a muchos. Esto es electricidad pura, energía, y tiene un rollito imprevisible muy alejado del heavy tontorrón que la borregada suele escuchar, sus riffs sorprenden y te descolocan, no viene lo que esperas, no siguen un canon…eso jode a alguna ameba q hay por ahí y algún pretenciosillo (Lori Meyers? déjame q me descojone..). Animo Emilio sigue dándonos momentazos así
el mejor riff de la historia ?
Aint Talkin’ Bout Love
https://www.youtube.com/watch?v=Y-IUB62zDlA