Destiempos Opinión Sociedad

Victorino Ruiz de Azúa: El País o la muerte por un activo financiero

V. Ruiz de Azúa Fotografía de Manuel Fernández Valdés

Imaginemos un diario que tras haber sido un prodigioso negocio, cuando muy pocos en el panorama internacional lo han conseguido, descubre que quizá va a cerrar el ejercicio en pérdidas. Sería lógico que abordara un plan de ajuste. Imaginemos que, en vez de poner sobre la mesa de negociación correcciones más o menos drásticas, la empresa y la dirección plantean deshacerse de golpe de un tercio de la plantilla. Lo normal es que se produzca una reacción autodefensiva de los trabajadores y que la redacción ponga en duda la viabilidad del diario después de semejante hachazo. Imaginemos que la dirección y la empresa no admiten la oposición de la plantilla e imponen un clima de amenazas, coacciones e intimidación. Nada más natural que el traslado de la tensión al ámbito público, fuera de los límites de la empresa.

Imaginemos que la dirección decide entonces utilizar las páginas del diario como arma de guerra contra sus propios empleados, mediante informaciones sesgadas y parciales. En un colectivo cuyo trabajo es fundamentalmente intelectual siempre habrá alguna voz que refleje el descontento. Imaginemos que el periódico, símbolo de un cierto trabajo de calidad y emblema de la transición española desde la dictadura a una sociedad democrática, recurre a la censura e ignora y ningunea una protesta de una treintena de sus más destacados colaboradores, encabezada por un premio Nobel de Literatura. Y que acaba comunicando el despido a los 129 de la lista negra un domingo, mediante un mensaje electrónico anónimo.

Y ahora, dejemos de imaginar. Es el increíble recorrido de El País en el último mes. Un plazo en el que el diario fundado hace 35 años por Juan Luis Cebrián ha hecho saltar en pedazos, de forma inmisericorde, la leyenda de un medio de comunicación nacido por y para la democracia. Sus gestores, empezando por el primer director, se han embarcado en una batalla tan descabellada e injusta que era imposible ganarla sin destrozar por el camino los valores que el periódico encarnaba, de manera real o imaginaria, para una porción considerable de la sociedad española, esa parte que solemos denominar progresista. Y entre el destrozo y la victoria, o una negociación y una salida honrosa, han escogido sin asomo de escrúpulo lo primero.

Las heridas internas son de cicatrización imposible. Cuando la redacción planteó una huelga de firmas como fórmula de protesta colectiva, el director, Javier Moreno, descolgó personalmente el teléfono para amenazar uno por uno a los corresponsales internacionales con la repatriación en pocas horas si se sumaban al movimiento. Según ha relatado alguno de los interlocutores, la amenaza incluyó referencias explícitas a la familia de los periodistas. Cuando la asamblea de trabajadores aprobó una carta a Moreno en la que se le pedía la dimisión a causa de estas coacciones, el director replicó que él se debe al consejo de administración, es decir a los accionistas, a los dueños. Moreno ha renunciado a cualquier grado de autoridad moral o profesional sobre la redacción. Es una situación irreversible.

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26 comentarios

  1. Cómo me recuerda el último párrafo al artículo de ayer en el País de Joaquín Estefanía.

  2. Brian Jones

    «Cuando un periódico entra en posición de choque frontal con los valores que ha pretendido encarnar durante más de tres décadas es obligado indagar las razones»

    El País hace tiempo que entró en posición de choque frontal con esos supuestos valores. No defendieron ninguna democracia. Defendieron a la mano que les daba de comer. Ni más ni menos.

    Toca cambiar de mano.

  3. Bendeciré a los que te bendigan, y al que te maldiga, maldeciré. Y en ti serán benditas todas las familias de la tierra. (Génesis 12:3). He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel. (Salmos 121:4)

    Años de hablar mal de Israel tienen su costo.

  4. 4.5000 millones es una cifra que no existe y mencionas en el antepenúltimo párrafo.

    Por todo lo demás muy buen artículo, es una pena que El País esté en esta situación con lo que ha representado, aunque el futuro dictaminará…

  5. Este periódico ha muerto por el desprestigio que ha ido acumulando. Ha sido un arma política y económica en manos de Cebrián y Polanco, descarada, burda y terriblemente dañina para los intereses del país. Ahora pagan el precio. Acabarán cerrando.

    • Federico Martinez

      Siguiendo tu razonamiento, «ABC» debería haber cerrado hace décadas, «El Mundo» hace años, «La Razón» no debería ni haber nacido (el desprestigio de Anson era ya secular), y «La Vanguardia» o «El Periódico» deberían de cerrar ya, antes del 25N («Público» ya cerró en su día). A propósito, estaría muy bien que alguien (¿el autor de este artículo?) informara de las pérdidas acumuladas de todos estos periódicos y de quién pone el dinero para que no cierren. Aunque dudo que lo haga un periodista profesional, nunca se sabe a qué puerta habrá que llamar algún día.

    • Vaya apreciación ridícula ¿un arma burda? ¿Sabes lo que es un arma? ¿lo que significa burda? EL PAIS ha sido una excepción, una institución, el único periódico de calidad de España, homologabble con las grandes cabeceras internacionales. Un ejemplo de profesionaildad, independencia y compromiso con la cultura y la inteligencia.
      Hace tiempo que es una caricatura, que no vale el precio de cubierta. Aun así, sigue estando en una liga diferente a todas los diarios de Madrid, enefrmizos panfletos de los que lo mas que se puede decir, como hizo el clásico que inventó lo de la abeceina, es que se parecen a un periódico.
      Yo creo que le afectó el encanallamiento de la vida publica española producido por Aznar y Pedro J., esa forma ruin y cizañera de entender la vida que tanto daño nos ha hecho.

  6. El artículo me indigna porque engaña, sistemáticamente. ¿Es esta la primera vez que se censuran contenidos en El País? ¿Es la primera vez que se echa a alguien a la calle por saltarse las «instrucciones» de la dirección?

    Seguir obedeciendo ya no sirve de nada. Hablar de «tendencias libertarias» retrata muy bien al amo y al siervo. ¡Ahora se dan cuenta de que El País ha sido una «palanca» política en manos de Cebrián! ¿Cómo ha podido El País ser una palanca (un garrote) sin que sus trabajadores se dieran cuenta y colaboraran en ello?

    El País, la marca, la cabecera, no vale ya nada. En manos del amo el garrote se ha ido desgastando, y ahora le quema en las manos. ¿No tiene que ver la verdadera causa con esto y no con Slim y González?

  7. Pingback: El País o la muerte por un activo financiero

  8. Lamentablemente ningún periódico, revista o cadena de radio o televisión son para nada ejemplo de valores, todos sin excepción miran por los intereses de algún grupo político o financiero, o ambas cosas a la vez.

  9. Estoooo… y Juanjo Millán no firmó el manifiesto? Pero si se apunta a una ronda de aspirinas cuando se trata de firmar lo que sea, sobre todo cuando se trata de que sean los que se manifiesten! Uy que igual no quiere morder la mano que le da de comer (muy bien, por cierto).

  10. Federico Martinez

    «Si la hipótesis de la venta se confirma…». ¿Y si no se confirma? Esto del periodismo condicional lo veo mucho por los medios de la caverna y los periódicos (sic) deportivos, pero me parece impropio de jot down.

  11. Cebrían no fue el que fundó el periodico. Sólo fue el primer director

  12. El Pais está muerto hace rato. Ahora cuándo el barco se hunde, sus periodistas estrella -qué fueron cómplices durante años- ponen el grito en el cielo.

  13. a todos estos plañideros de última hora, prestos a saltar (ahora) del barco que se hunde, habría que preguntarles por el ímpetu de su boga cuando hace un par de años (a)saltaron a bordo personajes de tan fino espíritu democrático y progresista como… Martin E. Franklin y Nicolas Berggruen (jóvenes, guaperas y de casta), Paul B. Guenther (directivo de YMCA), Alain Minc (de la escudería Slim), Emmanuel Román (Goldman Sach, sí, Goldman Sach), Harry Sloan (capo de MGM y neoconservador convicto y confeso en la industria norteamericana del entretenimiento) y el supercuate Ernesto Zedillo (expresidente mexicano del PRI)… entonces les hicísteis la ola o mas bien, os tapásteis la nariz mirando a otro lado? …Cebrián es simplemente el chico de los recados

  14. y ¿para qué y por qué se endeudaron tanto? claro, luego los editoriales ya se cuidarían mucho de ir en contra de los intereses de los acreedores, que como todos sabemos son todos los intereses habidos y por haber en este mundo, por lo que cualquier crítica al sistema desde la editorial era un ataque directo a los acreedores, cosa impensable para quien debe negociar su deuda, lo que a su vez originaba un descenso de lectores que no entendían la nueva línea editorial. Mal negocio.

  15. Estoy de acuerdo en general con el artículo y en desacuerdo con el primer párrafo. No es que «quizá va a cerrar el ejercicio en pérdidas» es que El País como toda la prensa mundial en papel está en una crisis estructural y a lo mejor irrversible» y esa crisis ha empezado hace varios años. Según la dirección de El País hay 200M€ de ingresos ahora que hace 3 o 4 años (no me acuerdo el dato exacto). ¿cómo se aregla eso?

  16. He dejado esto en mi blog para mis amigos. La verdad es que me siento bastante desanimado porque parece que perdemos de todo, períodico, partidos políticos, algunos ex colaboradores de deportes en la SER, entrenador y educación en mi equipo (R.Madrid) y hasta las opciones de tener una socialdemocracia.

  17. Agustín Marzo Expósito

    La degradación de El País a la que aluden algunos comentarios es cierta, al menos en parte. Sin embargo también es cierto que, desde mi punto de vista, sigue siendo el mejor periódico, con bastante diferencia. Por favor, comparen con el resto. No es el periódico ideal, pero sí el mejor disponible.

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