Intermon Oxfam Sociedad

La nadadora entre los tigres

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(English version)

Reportaje realizado con el apoyo de Oxfam Intermón

Los paramilitares invadieron el pueblo de Condoto, robaron, torturaron, violaron, asesinaron y establecieron sus leyes. Por ejemplo: las mujeres debían cocinar para ellos, las mujeres debían lavarles la ropa, las mujeres debían quedarse en casa al ponerse el sol, las mujeres no podían vestir prendas cortas, las mujeres no podían llevar el pelo corto. María Eugenia Urrutia, una chica negra de 18 años, hirvió de rabia. Se rapó la cabeza al cero, se puso un tanga, cruzó el pueblo a zancadas, se metió al río casi desnuda y nadó arriba y abajo.

Mientras los paramilitares disparaban, requisaban las cosechas y expulsaban a las familias de sus minas artesanales de oro y platino, María Eugenia se empeñó en defender nadando su pequeño territorio: la playa del río Condoto. No era una playa cualquiera.

Ella nació en la ciudad de Cali en 1966. A los 10 años se le murieron el padre y la madre. Y marchó con sus tres hermanos al pueblo de su familia, a Condoto, en la región del Chocó, en la selva ecuatorial. Los habitantes del Chocó son indígenas (12%) y sobre todo negros (82%), descendientes de esclavos que el imperio español envió a esta comarca para extraer oro de los ríos. María Eugenia Urrutia lleva la vieja marca de la esclavitud (ese apellido vasco de un patrón) y la vieja marca de la rebeldía (una piel negra que expuso a los 18 años, que fue herida y que ahora vuelve a exponer con riesgo y orgullo).

El día en que llegó a Condoto, huérfana de 10 años, salió de casa de sus tíos y cruzó el pueblo con pasos lentos. Recién llegada de Cali, le sorprendieron las casas pequeñas, sin luz eléctrica y con las puertas siempre abiertas. Le gustaron los huerticos, las gallinas que correteaban por la calle, las plantaciones de plátanos, los campos de maíz. Llegó al río y le entusiasmó. Los hombres pescaban en las aguas transparentes, las mujeres lavaban la ropa, los niños se bañaban desnudos entre la playa y la selva. Este es el paraíso que me regala Dios después de la muerte de mis padres, pensó María Eugenia.

Con quince años empezó a dormir algunas noches en la playa. Sus tías tenían una preocupación: las aguas podían crecer y llevársela. Ese era el miedo. En Condoto a nadie se le ocurría que alguien molestase a una niña que duerme sola en la playa.

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24 comentarios

  1. Pingback: Swimming among tigers

  2. Por demás intenso, por demás conmovedor. Excelente . Gracias!

  3. Tremendo. Sin palabras. Los límites del ser humano don inimaginables, para lo bueno y para lo malo. Sería interesante elaborar una lista y publicar aquellos que sufragan estas barbaridades

  4. Pingback: La nadadora entre los tigres » Ander Izagirre · Blog y web personal

  5. Pingback: La nadadora entre los tigres

  6. Sin palabras, magnifica narración de la crueldad y la Violencia humana en los conflictos, pero a su vez un relato de esperanza, superación y triunfo ante la adversidad.

  7. Relatos conmovedores, que muestran las dos caras del ser humano. Cruda realidad que logra llegar al alma. Excelente artículo!

  8. Pingback: Lecturas de Domingo | Maven Trap

  9. Pingback: Mi Waterloo | Atonement

  10. Excelente reportaje. Crudo, real. Doloroso. Hace pensar. Periodismo comprometido. Gracias, Ander.

  11. Pingback: No quiero sentirme valiente, quiero sentirme libre | bruixesdavui

  12. Gracias por los comentarios, me alegro de que os interesen las historias de estas mujeres con tanto coraje. Saludos.

  13. relatos muy fuertes donde nos damos cuenta que vivir en esta época de libertad aun existen países donde la represión el abuzo y la crueldad aun están presentes de la manera mas brutal . y aun con todo en contra existen mujeres con el espíritu de superación así como la actitud para ayudar y brindar el apoyo moral a personas con los mismos daños a su integridad física y moral.

  14. ¿Cuándo veremos en el tribunal de la Haya al paramilitar Álvaro Uribe Vélez, el ex-presidente colombiano? Pocos asesinos de su calibre ha habido en Latinoamérica.

  15. Pingback: De cuando mi vida cambió | Las Reincidentes

  16. Pingback: La guerra contra las mujeres » Erreadas

  17. Pingback: Colombia en pie contra la violencia sexual como arma de guerra por Ander Izagirre | PIEDRA DE TOQUE

  18. Pingback: ‘Mujeres trinchera’ en Colombia: cuando tu cuerpo es un arma de guerra | Con reservas

  19. Pingback: ‘La nadadora entre los tigres’, finalista en el premio Colombine » Ander Izagirre · Blog y web personal

  20. Gracias por el reportaje. Estremece y da mucho que pensar. ¿Cuándo conseguirá la humanidad encerrar en un psiquiátrico a paramilitares, violadores, codiciosos, corruptos e inversores acaparadores de tierras y riquezas? Porque hacia ahí debe apuntar el esfuerzo de todos los que quieran un mundo mejor…

  21. Pingback: Trescientos asesinados bajo una escombrera » Ander Izagirre · Blog y web personal

  22. Pingback: Nos defendemos con un bastón » Ander Izagirre · Blog y web personal

  23. Pingback: Premio Europeo de Prensa para el reportaje ‘Así se fabrican guerrilleros muertos’ » Ander Izagirre · Blog y web personal

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