Nos encontramos con David Gascón en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, a medio camino entre su Zaragoza natal y Malta, ciudad a la que se dirige para realizar una sesión como DJ de música techno, una de sus grandes pasiones. La otra, la principal, es su inquietud por los avances tecnológicos, principalmente los relacionados con la internet de las cosas, como se denomina a la conexión a internet de objetos cotidianos. De hecho David Gascón es el artífice de Waspmote, una de las plataformas con más presencia en el mercado. David y su equipo desarrollan tecnología que se usa en el mundo entero e incluso más allá, en satélites espaciales, y además la hacen accesible y utilizable para que todos podamos disfrutar con ella sin conocimientos técnicos. Nos adentramos con David en el mundo de los sensores y de las ciudades inteligentes, atisbando el futuro que nos espera.
Quiero empezar con una frase, para que nos la expliques: «La marabunta empieza a volar y se convierte en un enjambre».
Ahí hay varios conceptos. Marabunta es una red que creé cuando tenía veintiún años y estaba estudiando Ingeniería Informática. Me apasionaba la manera que tienen los animales de optimizar los caminos, los recursos. Marabunta es la manera que tienen las hormigas de conseguir comida de forma óptima, porque ellas no tienen una visión espacial, e intentan aplicar una máxima —el camino óptimo es el más corto— y por ende son los caminos que más veces recorren. Las hormigas los marcan con feromonas al transitar, por lo que los más marcados son los que se consolidan como los óptimos. Esta idea me gustó para crear algoritmos de transferencia de información por internet, que encontraran las mejores rutas. Hacer caminos que se fueran enriqueciendo cada vez que pasara un paquete de datos. Luego pensé cómo aplicar eso mismo a las redes inalámbricas. Hace seis años, lo único inalámbrico que teníamos era el móvil y la WiFi, no había nada más. Ahora hay una amalgama increíble de tecnologías. En aquel momento pensé llevar esa misma idea de la marabunta cableada a una red inalámbrica. Fue lo que denominé enjambre: la adaptación a protocolos inalámbricos de esa optimización de los caminos por parte de las hormigas y sus feromonas.
Dices también que el principal objetivo de la marabunta es luchar contra la censura en la red y asegurar la libertad de expresión. ¿Cuánto queda de esa máxima en tus proyectos en la actualidad?
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Pingback: Bitacoras.com
La última vez que lo miré Malta era un país, no una ciudad. Por lo demás una entrevista muy interesante.
Qué chulería tienes, Ernestito. Malta ciudad de Portugal, no Malta país. Supongo, vamos, porque dice que Madrid queda a medio camino entre Malta y Zaragoza. ¿Lo pillas?
Pingback: David Gascón: «Para un ingeniero no hay nada más grande que enviar algo al espacio»
Buena muestra para ver que la universidad española sigue siendo desastrosa y que internet es mucho más de lo que piensa una mayoría…
Es un tío completísimo, Bunbury.
¿Bunbury no vivía en la ciudad de California?
Talento como el de este hombre son los que dan prestigio a un país.
Una estrofa de la nueva poesía: «arnertship con IBM y que nos ha permitido poner IPv6, que es la nueva versión de IP»
…cambiar el mundo…cambiar Yo…
Hombre, hombre: lo de «enviar algo al espacio» será algo grande para los ingenieros aeronáuticos. Digo yo que para los ingenieros navales, por ejemplo, su sueño será enviar algo a la mar (y que flote, claro).
Totalmente, además de que algo puede ser cualquier cosa, como basura espacial, eso sí con su firma porque el caso es dejar huella. No hay nada nuevo salvo un ego»after»ego. Imagen por encima de todo. Una gran oratoria eso si, un discurso elocuente para no decir nada, el producto es él mismo.
La tecnología es la nueva mágia solo que en lugar de trucos utiliza conceptos que muchas veces no tienen nada detrás pero le dan un halo de sobrenaturalidad que hace que cause fascinación y la gente compre tan contenta un teléfono móvil por cuatro veces más de lo que cuesta fabricarlo. Puro marketing.
A parte de un mayor acceso a la información, nuestras vidas no son muy diferentes a las de nuestros abuelos.
Langenscheidt, reina, Ernesto tiene razón. Desde que viajamos en avión Madrid está a mitad de camino entre Zaragoza y cualquier otro lugar del abroad. Así que Malta (Portugal) debe consignarse como Malta (Portugal).
Pingback: entramado.net » Resumen semanal de enlaces
Pingback: David Gascón en JotDown | Texto casi Diario
Que cuente todo ¿no? y que cuente que los sensores del asfalto de Santander los han tenido que quitar todos y ponerlos de otra empresa…
Pingback: Genís Roca: «En internet hemos vivido nuestro Mayo del 68, pero ya está apagándose»
Pingback: Genís Roca: «En internet hemos vivido nuestro Mayo del 68, pero ya está apagándose» |