
El final de la temporada 2013/14 fue para el Barcelona como el resto del año: una imprevisible montaña rusa. Pese a su fama de equipo rocoso que sabe competir en cualquier circunstancia, los de Pascual pasaron de tener la Copa del Rey perdida a tenerla ganada y a perderla de nuevo en la última décima de segundo merced a una canasta de Sergio Llull. En la Final Four, su trayectoria intachable se vino abajo en un lamentable segundo tiempo, también ante el Real Madrid, en el que cayeron por más de treinta puntos de diferencia.
Tampoco las cosas fueron a mejor en la Liga ACB: en semifinales le tocó el Valencia Basket. Pese a tener el factor cancha en contra, el Barcelona ganó los dos primeros partidos de la serie. Fue llegar al Palau Blaugrana a rematar la faena y perder los dos siguientes, quedando la serie empatada. Para rematar el esperpento, el quinto partido, disputado en Valencia, también tuvo victoria visitante. Lo dicho: una montaña rusa que continuó en la final ante el Madrid, cuando mereció ganar el primer partido pero lo perdió y mereció perder el segundo pero lo ganó in extremis. Esta vez no hubo compasión ante un rival lleno de dudas por su fracaso ante el Maccabi en la Euroliga, y un triple de Macej Lampe, jugador que en febrero ni formaba parte de las convocatorias, le dio el título al Barça en cuatro partidos.
¿Qué hacer con un equipo así?, ¿qué planificación cabe cuando todo es un continuo arriba y abajo? La directiva, y en concreto Joan Creus, director de la sección, optaron por el cambio y la continuidad a un mismo tiempo. Cambio en forma de fichajes y continuidad en la figura del entrenador, Xavi Pascual, que cogió al equipo cuando era un escombro dejado de la mano de Dusko Ivanovic y lo llevó a su segunda Euroliga en 2010, aún hoy la última del club. Para buscar jugadores se puso el foco en el mercado ACB, una práctica que al Barcelona siempre le había ido bien: el mejor base de la liga era Tomas Satoransky, del Sevilla, así que se fichó a Satoransky; los mejores pívots eran Justin Doellman y Tibor Pleiss, así que se fichó a Doellman y Pleiss, y de regalo llegó un alero, DeShaun Thomas, llamado a ocupar por fin el hueco dejado hace años por Pete Mickeal.
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se esta haciendo muy largo esto desde la euroliga de paris
xp esta lejos de la estetica guardiolista
no es tan facil que vuelva todorovic aunque se quiera
el año de deshaun me parece meritorio
dicen que goudelock y vezenkov estan al caer. con xp los problemas seguiran
Muy certero el análisis, aunque hay una cosa que no has mencionado y la cual es la causa de que no me guste nada Xavi Pascual: en ocasiones parece enemigo del talento.
A mi modo de entender los banquillos, sean del deporte que sean, hay dos tipos de entenadores: los que creen a los jugadores capaces de resolver situaciones ellos solitos (Pablo Laso, Guardiola, Belichick…) y los que creen que sin su tutela constante se perderán como gallina sin cabeza (Tom Thibodeau, Aito, Mouriño, Jim Tomsula…), y Xavi Pascual es de estos últimos.
Personalmente, yo soy de los primers, y jamás le perdonaré a Pascual que casi llevase al suicidio a Ricky Rubio (¿En serio? ¿Tienes a Rubio y tienes que cantarle la jugada desde la banda en cada posesión?) y que no se atreviese – aquí estoy hablando de cobardía – a soltar a Hezonja.
Seguramente, ha tenido en sus manos a los dos mayores talentos del basket europeo de los últimos 5/10 años y en los dos casos el rendimiento que les ha sacado ha sido mediocre (en lo personal sin duda, con Rubio al menos ganó en lo colectivo).
No critico su labor en el Barça, sería de necios, pero jamás lo querría de entrenador de mi equipo. Preferiría tener a Laso aunque ‘no sea ganador’ (qué risa).
P.D: Si tanto te gusta Pleiss, tardando estás en comprarte una camiseta de los Utah Jazz http://www.somosbasket.com/2015/07/01/jazz/la-agencia-libre-de-utah-jazz/
Quitando esas preferencias por un terriblemente anodino Doellman (hay circunstancias intangibles, pero muy necesariamente valorables, como la intensidad, la implicación, la mirada «asesina»… que deben impedir un voto de confianza basado en la esperanza o en el talento latente) y por Pleiss (más de lo mismo, aunque con la siempre difícil decisión de optar por desconfiar de un pívot de su altura), el resto del análisis me ha parecido muy acertado y, lo que es loable en periodismo, objetivo dentro de la perspectiva opinadora obligada en un artículo de estas características.
El artículo tiene cosas interesantes, pero también realimenta los clásicos tópicos que rodean al juego del Barcelona y que no tienen asiento en la realidad. Ahora bien, resulta que estos tópicos están tan extendidos que todo «buen análisis» los mencionará, y casi todo aficionado al baloncesto aplaudirá sin molestarse demasiado en pensar sobre el tema. Me gustaría centrarme especialmente en esta frase:
«No es poca cosa y no hay que subestimarlo, pero es cierto que ya van demasiados años que el Barcelona no juega bien al baloncesto, que sus partidos resultan demasiado trabados, con pocos puntos, con la sensación de que algunos jugadores están sobreutilizados y otros, al contrario, apenas reciben oportunidades.»
Puede aceptarse parcialmente lo de «juego trabado». Este año, a partir de la plaga de lesiones de los escoltas y la desaparición de Marce -con la importancia que tiene este jugador para generar en el 2×2 y dar algo diferente- es cuando todo se oxida y el juego del equipo se resiente. Ahora bien, sin pretender que la temporada global del Barcelona haya sido buena, la primera mitad fue bastante buena en cuanto a nivel de juego -quizás algo despistados en ACB, pero muy concentrados en Euroliga-. Es a partir de enero, como decía, cuando el equipo se desmorona. Los Play Offs y la Euroliga no han sido más que el colofón final a este descalabro. Descalabro del que Pascual tiene bastante culpa, pero ni mucho menos toda.
Ahora bien, que el Barcelona juega a pocos puntos es algo que es falso. Quizás no juega a tantísimos puntos. Pero pasa de 80 pp y su media anotadora esta temporada en ACB revela que es el equipo que anota más puntos por posesión (solo que juega posesiones más largas que otros equipos, ergo menos posesiones por partido que otros, lo que provoca que no lidere el apartado de puntos por partido). Lidera la ACB en porcentajes de tiro. El año pasado fue el 3er equipo de la liga en puntos por partido, por detrás de Madrid y Valencia. En fin, que Pascual consutruya a su equipo partiendo de la defensa -no en vano, la mejor de la competición con un equipo lleno de malos defensores- no significa que el equipo olvide la ofensiva.
En segundo lugar, está el tema de los jóvenes. En el Barcelona hay ahora mismo dos, sin contar a Hakanson, que evidentemente no está para estas lides, ni a Eirksson, que ha estado lesionado toda la temporada. Estos jugadores jóvenes son Abrines y Hezonja.
Aquí me parece que mucha gente que habla -no digo el periodista que firma este artículo, que no dudo que lo ha hecho- no ha visto demasiado a Hezonja, o lo ha visto con las gafas de «este tío es un NBA futurible all star». Estas gafas, que muchos aficionados llevan por el hype que rodea a Hezonja -hype merecido, qué duda cabe- solo provocan leer la temporada del croata de modo erróneo. Siguiendo esta lógica, parecería que cada minuto en el banquillo de esa estrelas es un minuto «desaprovechado» por Pascual. Y esto es sencillamente falso porque Hezonja, aunque él lo crea, no es ninguna estrella todavía. Y cuando parecía que podía dar pasos firmes en esa dirección, él mismo se ha encargado de enterrarse.
Veamos. Hezonja es un chaval de 19 años con un ego desorbitado y una madurez muy muy baja. Sencillamente, cree que es MJ desde que tiene 15 años. Pero jugar en Euroliga y en el Barcelona, por inverosímil que parezca, no es ninguna broma. Y, sencillamente, en muchos momentos no ha demostrado estar preparado. Salir y no defender es algo que se paga con banquillo. Saltarse los esquemas y pelarse una mandarina de 8 metros en baloncesto FIBA gracias a Dios se paga con banquillo -y aquí ha tenido por momentos manga ancha por aprte de Pascual, sí, manga ancha-. Ser tan egoísta en el juego como ha sido por momentos -esa adicción al foco, el síndrome del divo- es algo que se paga con banquillo. Intentar hacer frivolités pasando (recuerdo varias con él haciendo pick ad rollo) y perder una bola tonta es algo que no se puede permitir en un equipo profesional. Sí, profesional, no una cantera donde se pueda esperar a los chicos y pulir sus fallos en partido. Porque en baloncesto profesional, tener a 3 minutos en cancha a un jugador que ha hace el tonto es perder partidos.
Ahora bien, luego ha tenido momentos de verdadera exhibición. Y esto seguro que ha provocado en muchos la sensación de que podía hacer mucho más, habrá hecho surgir la rpegunta de «Si puede ser tan buena, ¿por qué no es así siempre?» Y la respuesta que se ha dado entre la propia afición del BCN y en la prensa ha sido: por Pascual, que es un amarrategui y no sabe llevar a los jóvenes. No, lo siento pero no. El principal ausante de lo que le ha pasado a Hezonja ha sido 1 su cabeza, 2 que en varios aspectos de juego está verde, como en e bote y la penetración -aunque aquí se le intuye un potencial muy grande claro-. Y Pascual, en todo esto, en el «no triunfo» del croata ha jugado un papel pequño.
Ahora bien, hasta ahora he hablado de aspectos técnicos, cualitativos. Vayamos a los fríos números. Hezonja ha jugado a pesar de todo lo que he explicado, a pesar de haber estado un mes apartado del equipo por razones oscuras sobre las que hay rumores chungos, 600 minutos en acb con 19/20 años. En Euroliga, 360. Algo menos de 1000 min. en total. Un poco más que Mirotic con esta edad, y un poco menos que Porzingis (pick inmediatamente anterior en este draft que el de Hezonja, y teniendo en cuenta que el letón juega en un equipo con 400 veces menos exigencia, presión y competencia en su puesto que Mario). Por tanto, donde está la «falta de oportunidades a los jóvenes» con Pascual? Lo único que ha habido es lo lógico y normal: que a alguien tan joven, salvo circunstancias totalmente excepcionales, -ser un superdotado total o jugar en equipos de bajo nivel- nunca va a tener muchísimos minutos.
Hasta aquí Hezonja. Ahora, el otro «joven» al que podría referirse el artículo: Álex Abrines.
Este ha tenido también 1000 minutos enter acb y Euroliga. La confianza de Pascual en él ha sido total, lo digo muy en serio. En muchas ocasiones ha cometido fallos y no se ha ido al banco, ha buscado que el jugador se sintiese confiado. En la primera parte de la temporada, era una de las 3 referencias de este equipo junto con Tomic y Marcelinho. Jugaba más de 20 minutos, es decir, era titular de facto. Luego empezaron su problemas de lesiones. Una fascitis le ha fastidiado desde mediados temporada y ha provocado que estuviese jugando infiltrado, entiendo que con minutuos restringidos y con el rendimiento que puede dar bastante mermado. Lógicamente, esto ha provocado que jugase muy poco, porque además ha perdido forma para la recta de final de temporada. Mi opinión es que esta es la causa de estuviese desaparecido en al final. Claro, todo el mundo se ha preguntado qué pasaba con Abrines y para respodner esta pregunta han acudido a la «sabiduria tradicional»: es Xavi que no sabe llevar a los jóvenes. El tópico que se reproduce eficazmente.
Hasta aquí al chapa sobre tópicos que rodean al juego del barcelona y que son falsos.
para mí, la verdadera razón del fracaso este ha el tener un equipo enormemente descompensado, con un un cuatro que no ha dado el nivel de estrella europea que se le presuponía en la ofensiva, y que ha sido esperpéntico en defensa. En segundo lugar, la desaparición de Marce y el problema de Thomas, que si bien ha cumplido bien para su sueldo y para ser su priera temporada, tenía muy cumplido rendir al nivel que hay que hacerlo en un equipo candidato a Euroliga. Y también, sin duda, lo desaprovechado que ha estado Pleiss-como deja entrever el redactor de este artículo-, que tiene mucho clase y seguro que hueco para jugar 15 o más minutos de calidad y que no ha cumplido. Posiblmente, en esto último Pascual ha sido incapaz de adaptar al jugador y el BCN lo pagará caro. Además, la decadencia de Navarro, unida a la desaparición de Marce, ha puesto la guinda, dejando al equipo sin sus dos generadores más importantes.
A todo esto que digo hay que ponerle matices, claro, pero creo que hay material aquí para comenzar un debate y para cuestionar algunas de las cosas que se suelen decir sobre el BCN
Amén.
El FCB que ganó la Euroliga era una orquesta defensiva sinfónica. Y eso me da que es el mayor mérito de Xavi Pascual: haber creado el mejor equipo defensivo FIBA de los últimos 15-20 años.
Sin embargo, desde 2010 se ha producido un cambio radical en el cambio de juego en el baloncesto FIBA. Y no es jugar bonito como hace el Madrid, sino orientar ofensivamente tus sistemas para que tu equipo tenga mejores recursos tácticos para tirar más veces desde la línea del triple con acierto y, defensivamente, tener la capacidad para negar y/o reducir el acierto desde la línea de 3 de tu rival en un entorno en el que además se ha producido un cambio de normas que persiguen un juego con más posesiones.
Ahí es donde Xavi Pascual naufraga respecto a Laso. El basket FIBA ha cambiado y él no ha sido capaz de entender que tenía que perfeccionar sus sistemas de juego ofensivos y defensivos desde un paradigma en el que ahora los exteriores son más importantes que los interiores para seguir siendo el mejor equipo, que es para el FCB la exigencia deportiva moderna que ha perdido en beneficio del Madrid.
A mi me parece que el que firma el artículo no tiene ni idea de ´Basket. Abrines será un buen tirador pero no un jugador de baloncesto. No defiende nada. Y si no repase el video donde Rodriguez mete la última canasta en la copa y se va por el lado derecho de Abrines como y cuando quiere. Lo de Hezonja es otro caso particular, es un tirador pero no defiende nada, Para su altura ni rebotea ni pelea ni intensidad ni penetra. Tira de ocho metros y las mete y los no entendidos dicen que bueno es. NO, en baloncesto a parte de meterlas hay que defender, luchar, penetrar, rebotear y sufrir, cosa que este chico no hace.
Otra idiotez es decir que Rudy juega de alero, pero que partidos ve usted, El equipo con el que salta a la cancha el madrir es base LLul, escolta Rudy, Alero Rivers y los dos pivots. Y todavía hay otro alero que es Macilius. Cuando Rudy se va al banquillo a veces Llul juega de escolta. Lo que pasa es que es tan bueno que parece que juega de todo. Defiende, penetrar, salta, y rebotea, cosa que no hace Abrines.
Pleiss es un madero, tarugo o como quiera definirlo. Tomic es un bladengue, un sin sangre para jugar de pivot. Navarro está para jubilarse y no ha defendido nunca. Por ello en la NBA no triunfó porque a sus grandes cualidades de jugador más importante europeo, en la NBA hay que bajar el culo. Y cualquier mediocre jugador de la NBA se le iba.
Los problemas del Barcelona no están en la calidad de sus jugadores que se les sopone. Está en la defensa. Un equipo que no defienda nada este año. Mire usted como le ganó el Madrid los partidos. Xavi Pascual lo sabe y por ello se deseperaba al ver que nadie podía defender a los contrarios, El Madrid hizo lo que quiso donde y cuando le apeteció. Para jugar como el Real Madrid de Laso, no se lie con Aleros o no aleros altos. es en la defensa donde se ganan partidos. En para las penetraciones y los constantes cambios y acudir con velocidad a las constantes ayudas. Cosa que el Barcelona no ha hecho esta temporada, porque no tiene jugadores para hacerlo. Ni Navarro, ni Abrines, ni hezonja, ni Tomic, ni Pleiss, ni Lampe defienden. Solo lo hace Olesson en forma y Storansky, Sin defender no ganará nunca. Ni aunque fichen todo lo que quiere fichar ahora.
El problema del Barcelona no ha sido de calidad, ha sido de mentalidad. Y Xavi P. no sabe gestionar esa carencia, ya le pasó en su primer año. Y sobre el «buen baloncesto»… ni en su mejor versión han hecho un baloncesto de cara al espectador. No sé de ningún otro entrenador con tantos cuartos en los que los equipos, ni el suyo ni el del rival, hayan llegado a diez puntos.
El ni-ideismo que se marcan algunos comentarios es bastante digno de leer. Todavía hay uno que se permite decir que el periodista no sabe de basket, y acto seguido escribe lo que escribe. Hay que taparse un poco
Dice el autor en alguna parte del articulo: «Tomic es un jugador espectacular con una gran virtud: es aún mejor en los partidos importantes. Basta con echar un vistazo a sus actuaciones contra el Real Madrid este año y el pasado para darse cuenta de ello»…
Pues en esos dos años el Madrid le ha ganado casi todo al Barcelona, luego no tiene tanta trascendencia como parece. Muy buen jugador de ataque, pero muy nulo defensivamente. Desde que salió del Madrid, no se le ha echado en falta.
Jugadores así, mejor en el equipo contrario jejejeje.
No comparto casi nada del análisis hecho. Para mi Xavier Pascual ha hecho una muy mala gestión de la plantilla este año. Pienso que tiene grandes jugadores y las mejores promesas de futuro y no ha conseguido implicarles. Tan pronto los sacaba titulares como los sentaba, cero confianza.
Oleson es un jugadorazo que parece un comodín, un mero secante de Carroll. Abrines tan pronto titular tan pronto ni sale, Hezonja igual… Así nadie juega con comodidad, Pascual ha hecho un equipo en el que todos esperan a Navarro y si Navarro no está se apagan las luces. Thomas empezó la serie final de titular, le defendió bien KC dos ataques y no volvió a salir casi. Eso no puede ser.
Doellman es un jugadorazo, Nachbar muy aprovechable, Pleiss lo mismo, pero no se sienten importantes. No están implicados y se nota. Pienso que eso es culpa de Pascual.
Discrepo con la corriente dominante respecto a Tomic. A mi particularmente me parece un problema más que una solución. Es un tipo que condiciona el juego del equipo, es muy lento en las ayudas defensivas, los rebotes que coge, le caen no los gana. No es bueno técnicamente por mucho que digan, lo principal es ejecutar un gesto técnico rápidamente, a su velocidad lo haría un cerdo manco y sólo gana ventajas por su envergadura. No es fuerte, coño, Doncic le arrancó un balón de las manos, un niño de 16 años. Joder, soy del Madrid pero si fuera del Barça me habría dado un ataque. Meter 20 puntos cuando tu equipo pierde de 30 es una mierda. Croacia se come los mocos año tras año con él de pívot titular. Estoy cansado de oír a los comentaristas televisivos glosar las virtudes técnicas de Tomic. Me da pena y vergüenza. Si Germán Gabriel tuviera sus centímetros le barría y eso que no es un prodigio de velocidad. Por favor no insulten nuestra inteligencia hablando de la técnica de Tomic a gente que ha visto a Vujacic, Olajuwon, Duncan, Sabonis (eso por hablar de pívots)…