
Durante una rueda de prensa de la película The fighter a Mark Wahlberg, Marky Mark en los corazones de medio planeta, le hizo cortocircuito el fusible del rencor y enlazó la explicación de una anécdota junto a su compañera de reparto Amy Adams con una puñalada a un director indio: «... nos dimos el lujo de almorzar antes de hablar de otra película, que en este caso se trataba de una película mala en la que yo había participado. Ella esquivó el tema. Yo aún era capaz de… No quiero decir de qué película se tra… vale, era El incidente. A la mierda. Esa era. Los putos árboles, tío. Las plantas. A tomar por culo. No puedes echarme la culpa de no querer intentar interpretar a un profesor de ciencias. Por lo menos no estaba haciendo de policía o ladrón». Un odio puro que emanaba de Wahlberg y en el fondo tenía cierta justificación para quien haya visto El incidente, una película que solo ofrece un arranque cojonudo y un ocurrente plano secuencia con una pistola a ras de suelo antes de ponerse un embudo por sombrero y dar a entender que M. Night Shyamalan ha pasado demasiado tiempo solo en su huerto.
Hasta 1968 la Directors Guild of America (DGA) no permitía a los directores de cine firmar sus producciones con seudónimos. Pero los problemas de autoría con una película que llegó a tener dos realizadores diferentes tras las cámaras (La ciudad sin ley) acabaron desembocando en la utilización de un alias para sustituir el nombre del director en ciertos casos: Alan Smithee. Un seudónimo bendecido por la propia DGA que en años posteriores sería utilizado como comodín oficial por todos aquellos directores que prefirieran no estampar su nombre en sus películas, bien por culpa de la escasa calidad de las mismas o bien porque terceros metieron demasiada mano en el resultado final. La familia de Smithees fue creciendo —Imdb lista unos ochenta títulos en los que el realizador ficticio figura como director—, hasta que en 1997 una película titulada ¡Arde Hollywood! de reparto extraño (Eric Idle, Coolio, Jackie Chan, Ryan O’Neal, Sylvester Stallone o Whoopi Goldberg) convirtió ese apodo en la trama principal. La obra narraba las desavenencias con la industria del cine de un personaje llamado Alan Smithee, e irónicamente resultó ser tan mala que en el mundo real su propio director, Arthur Hiller, decidió firmar también con tan solicitado seudónimo. El fracaso a nivel artístico y económico de ¡Arde Hollywood! acabó llamando tanto la atención que el alias dejó de ser un secreto para el gran público y la DGA decidió renunciar a utilizarlo a partir de entonces.
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¡Me ha encantado el artículo! Añadiría solo el dardo envenenado que lanza Bill Murray a «Garfield» en una enorme escena de «Zombieland». :)
No estoy de acuerdo con Marky ni con el escritor de este artículo en cuanto a sus valoraciones de El incidente, a mí me gustó la película, bien llevada por Shyamalan, inquietante, original hasta cierto punto y con algunas escenas, como la primera y la que protagoniza la estupenda Betty Buckley (pedazo actriz), difícilmente olvidables. Lo peor fue precisamente la actuación de Marky, negado absoluto para todo lo que sea interpretar cualquier papel en el cine. Lo tuyo es marcar paquete, chico!!
El puto polen tio, el puto polen.
Claro que si, obra maestra y señales mejor todavía. XD
Bueno, si hubieras levantado la vista del paquete del Whalberg lo mismo te habrías dado cuenta del bodrio de película que estabas viendo.
Un saludo
Hay un código no escrito que obliga a los críticos a hablar mal de Shyamalan venga o no a cuento. Creo que les quitan el carnet si no lo hacen.
En cambio, ni una palabra de «El árbol de la vida», uno de los mayores bodrios que se han estrenado en los últimos años y del que el propio Sean Penn dijo que no sabía ni de qué iba. Hay casos en los que no tiene cabida ni la ira, ni la negación, ni la negociación. Sólo el estupor de ver cómo una película tan mala en todos los sentidos y que ni sus propios actores entienden, puede recibir tantos aplausos entre la crítica. ¿Qué es lo que habrán entendido?
Es un asunto interesante el del grandioso éxito de crítica (y sólo de crítica) de «El árbol de la vida». Casi sólo comparable al de peli de título similar y de director similarmente prestigioso en según qué círculos, «La fuente de la vida».
Lo que ocurre es que hay críticos que confunden automáticamente lo críptico con la calidad. Su «razonamiento» es que algo tan incomprensible tiene que ser por fuerza bueno de narices. Y además quedas como un señor disfrutando de tu diferencia de gusto con las masas presuntamente cretinizadas por el último blockbuster de Hollywood, etc etc. Vamos, lo más antiguo de mundo: la élite marcando su territorio.
Pero hay muchos ejemplos de pelis difíciles, incluso crípticas, que son buenas (o por lo menos interesantes), desde «2001» a «Mulholland Drive», pasando por «Stalker». En cambio, «El árbol de la vida» (como «La fuente de la vida») ni siquiera es interesante. Lo más fácil del mundo es hacer una peli críptica. Y después los críticos leerán en ella lo que quieran.
Y sí, a mí también me gustó «El incidente».
«El arbol de la vida» es una gran película. Amo esa obra maestra.
Ojalá todas las películas mierder fueran como «El incidente». Y los actores o los artífices de las películas no siempre son los más idóneos para valorarlas. Ahí está Operación Reno, por ejemplo, que es estupenda (y me da a mí que a lo mejor el ingrato Ben Affleck aprendió 2 o 3 cosillas de Frankenheimer a la hora de dirigir él mismo, de ahí ese aire 70’s de los films que ha firmado hasta la fecha)
Completamente de acuerdo. El único deporte con más practicantes que «odia todo lo que ha hecho Shyamalan» es «critica True Detective S02″… Mucho borrego suelto sin criterio.
Siempre hay uno. Siempre, siempre, siempre hay uno.
Que salado es nico, que tiene una biker azul cielo a juego con sus ojos.
También me acuerdo de Michael Caine acerca de «Tiburón, la venganza», donde comentaba aquello de «I have never seen the film, but by all accounts it was terrible. However, I have seen the house that it built, and it is terrific.» (copiado de Wikipedia)
Añadiría el odio de James Cameron hacia «Piraña II». Creo que dijo que «es la mejor película sobre pirañas voladoras que podría haber rodado».
Me hace gracia cómo David Cross, Alec Guiness y el resto de actores que reniegan tanto de la calidad de las películas filmadas, se escusan diciendo que no las hubieran protagonizado si no fuera por el dinero que les ofrecieron en su momento. Me parece un acto de hipocresía, pues entonces que devuelvan el dinero, pues cuando uno va a filmar «Alvin y las ardillas 3» ya sabe que lo que tiene delante no es precisamente una obra de arte, pero en ningún caso reniegan del dinero que pactaron libremente, pero, eso sí, luego lanzan vituperios contra el film. No me parece justo, sobre todo porque muchos de ellos han protagonizado muchísimos más films infumables y de ellos no reniegan. O todo o nada, pero que no se hagan las vedettes ni las víctimas. No haber firmado el contrato o haberlo roto en su momento.
Al contrario. Un acto de cinismo, en todo caso. Hipocresía hubiese sido alabar las películas que tanto les disgustaban.
Saludos
Hombre es que hay que entender que a un tipo del inmenso prestigio de Sir Alec Guinnes, siendo ya un anciano venerable, le choque toda aquella historia de las galaxias, los cromas, los efectos y demás parafernalia. Que él venía de dónde venía. Lo que sí tuvo fue un olfato importante, porque según tengo entendido, como no estaba muy convencido de participar, firmó a porcentaje, lo que le convirtió en un hombre rico….
Excelente artículo, me lo he pasado como un enano mientras lo leía. Felicidades!
¿Nadie de «Streaptease» se ha arrepentido de intervenir en ese engendro?… ¿O «Bámbola»?…
El documento anti tarados del actor que hizo de Biff Tannen es una genialidad.
No tanto, pone su dirección de email.
Pone la web en la que, imagino, podrás contactar con su agente.
Saludos.
En una pausa en el rodaje de Superman ,Terence Stamp le preguntó a Brando porque no se aprendía los diálogos como los demás. Su respuesta fue genial: » Verás Terry , me pagan mucho dinero por hacer este papel, si me los aprendiera no trabajaría aquí y necesito el dinero».
¿Qué habrá sido de Shyamalan, por cierto? ¿Estará reponiendo estanterías en el Badulaque de su primo Apu?
:-)
Este comentario ni siquiera es gracioso. Lo siento si pensabas que lo es. Te equivocaste. A mí Shyalaman me trae sin cuidado y la corrección política me parece un bodrio, pero si vas a hacer un chiste racista, por lo menos que sea ingenioso.
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