
El lector de Manual para mujeres de la limpieza (Alfaguara, 2015) sentirá el látigo, la chispa, el gozo que es Lucia Berlin. Una revelación —polisemia—: iluminación y descubrimiento. Este recopilatorio de sus cuentos, a cargo de su viejo amigo, el escritor Stephen Emerson, cuyo original salió en la editorial Farrar, Straus and Giroux en abril de 2015, lleva veintidós traducciones y fue la sensación del año pasado.
Lusía ha llegado a la popularidad cuando ya no puede verlo: murió en Los Ángeles en 2004, después de superar un cáncer, por las complicaciones de la escoliosis que padeció desde niña. Sin embargo, y aunque tuvo un eco minoritario, sí fue una escritora querida y admirada en vida. En total escribió, consigna Stephen Emerson, setenta y siete cuentos, la mayoría de ellos repartidos en media docena de títulos que se publicaron entre 1980 y 1999. Así que otra manera de verlo es que la popularidad llegó tarde a Lucia Berlin: su talento existió siempre y algunos tuvieron la suerte de disfrutarlo cuando aún podían decírselo.
Lucia Berlin estaba tan cerca que solo existía entre nosotras una amiga de separación: la bailarina y coreógrafa mexicana Andrea Chirinos era una de sus sobrinas. Las hermanas Chirinos Brown, hijas de Molly Brown, hermana de quien fue Lucia Brown antes de casarse —lo hizo tres veces y, aunque se separó, conservó siempre el apellido de su último marido, el músico Buddy Berlin.
Aunque Andrea insiste en que su tía cambiaba las situaciones reales, que lo que contaba no pasó exactamente así, que los personajes no son las personas que los inspiraron, es la propia Lucia Berlin quien reconocía nutrirse de los hechos que le acontecieron. «Exagero mucho, y a menudo mezclo la realidad con la ficción, pero de hecho nunca miento», dice la voz narradora de «Silencio».
Como profesora de literatura en la Universidad de Colorado, Berlin insistía a sus estudiantes en la «verdad» que había de latir en toda escritura. En una entrevista realizada en 1996 por dos alumnos, Kellie Paluck y Adrian Zupp, publicada por primera vez el pasado septiembre en la página Literary Hub, declaraba: «Solo escribo lo que me parece que parece verdad. Emocionalmente verdad. Cuando hay verdad emocional, a continuación sigue el ritmo, y creo que la belleza de la imagen, porque ves con claridad. Por la sencillez de lo que ves».
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Hola
Carlos Cuarón?? Será Alfonso Cuarón
Me refiero a que no lo podéis poner como autor de un buen puñado de éxitos cinematográficos porque no se entiende que sea solo el guionista además de no ser el único guionista de esas películas.
Esa frase da la sensación de ser algo que no es.
Llevo medio libro y no entiendo el hype. Quizas tenia muchas expectativas por las criticas, eso siempre es un problema. Encuentro los cuentos planos, insustanciales. No hay trama ni estilo reseñables. Carver es mas interesante, mas dramàtic, oscuro. Quizas soy un insensible!
Definitivamente lo eres!
Pingback: Lectura de marzo: “Manual para mujeres de la limpieza”, de Lucia Berlin | Club de Lectura de Gijón-Sur
Pingback: Manual para mujeres de la limpieza, Lucia Berlin | Veinte letras por segundo
Un hallazgo increíble. Te dan ganas de que haya escrito diez, veinte, cincuenta libros!
Pingback: Lucía Berlín, una biografía en dos artículos – MujeresEnLaBPPal
¡Gracias!