
En 1975 la televisión americana era un sitio aburrido, burgués, inerme. Los programas de mayor audiencia esos días eran cosas como Todo en familia, Hombre rico, hombre pobre, Laverne & Shirley o Maude. Era un mundo de sitcoms bienintencionadas, fofas y llenas de amables familias de clase media. La idea de un programa innovador esos días era centrar una serie en un personaje como Archie Bunker, un reaccionario de clase media, y ver como siempre acababa por ser un gruñón adorable. Los únicos destellos de vida televisiva petarda eran unas pocas series que abrazaban el setenterismo de forma militante, como la impagable Starsky & Hutch o Sonny & Cher Comedy Hour.
Por aquel entonces, a NBC le gustaba poner repeticiones con los mejores momentos del late night de Johnny Carson los sábados por la noche, aprovechando que era una noche con poca audiencia. El año anterior, sin embargo, Carson pidió a la cadena que dejara de poner reposiciones en fin de semana y las guardara para días laborales, permitiendo que pudiera tomarse un día libre de vez en cuando. Eso dejó a la cadena con un agujero de una horita en una noche demasiado incómoda como para pedirle a nadie decente que te montara un programa, así que llamaron a Lorne Michaels, un comediante y guionista de segunda fila, para que hiciera un poco lo que quisiera. Michaels siempre había querido hacer un programa de sketches en televisión, y decidió que esa era su oportunidad para llamar a sus amigotes, guionistas y cómicos favoritos para sacar un programa en plan gonzo aprovechando que estaba en un rincón olvidado de la parrilla.
La cosa es que Lorne Michaels resultó tener un montón de amigos y conocidos que eran cómicos excelentes. El primer reparto de Saturday Night Live (SNL, o NBC´s Saturday Night, como se llamó esa primera temporada) era extraordinario: Dan Aykroyd, John Belushi, Chevy Chase, Jane Curtin, Michael O’Donoghue y Gilda Radner estaban en ese equipo. Michaels, además, decidió que el programa no iba a tener un presentador permanente, sino que cada semana SNL iba a tener un host distinto que participaría en los sketches. Ese primer año tuvieron a gente como George Carlin, Paul Simon, Rob Reiner, Lily Tomlin o Richard Pryor, aparte de cameos por parte de gente como Billy Crystal, Jim Henson o Andy Kaufman.
Bill Murray se unió al reparto el segundo año, compensando la salida de Chase, que dio el salto al cine. Aun con esos cambios, las primeras temporadas de SNL son cosa de leyenda; una gloriosa expresión de anarquía, creatividad y humor enloquecido que convirtieron el programa en una obra de culto. SNL sacó petróleo de la inagotable energía y talento de John Belushi, el riesgo constante de emitir en directo y un equipo brillante de guionistas (que incluía, por cierto, a Al Franken, hoy senador por Minnesota en el congreso de los Estados Unidos) para crear un programa casi revolucionario. Las demenciales fiestas que supuestamente se montaban actores, guionistas y todo el equipo tras el programa, en el sórdido Nueva York de finales de los setenta, no hicieron más que agrandar el mito.
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Kate Mckinnon es lo mejorcito de SNL ahora mismo. Tanto haciendo de Hillary Clinton, como de paleta contando como la secuestraron los extraterrestres desnuda es desternillante. Y el fichaje de Alec Baldwin como Trump impagable también
Yo lo he descubierto ahora con la parodia de los debates entre Trump y Clinton, y con Melissa McCarthy haciendo de portavoz de la casa blanca, y es de lo más divertido que haya visto nunca. De ahí he ido buscando más y he encontrado sketchs que me parecen geniales.
Artículo muy incompleto. Bill Hader se unió a SNL en octubre de 2005 pero no empezó a brillar hasta años más tarde, gracias a Stefon, como no. con Jason Sudeikis prácticamente igual. No mencionas a Chris Farley, cómico clave del programa que falleció por sobredosis. Zach Galifianakis solo estuvo dos semanas de guionista, Sarah Silverman y Stephen Colbert estuvieron algo más de tiempo pero no pasaron de media temporada, al tiempo que ni mencionas a Bob Odenkirk («Breaking bad / Better call Saul»), que estuvo 4 temporadas escribiendo. Tampoco mencionas ni a Steve Martin ni a Alec Baldwin, no digo porque Baldwin haga de Trump sino porque comparten el record de haber presentado el programa el máximo de veces. Ni el incidente con Sinead o’Connor, que llegó hasta a España en una época que SNL ni se conocía. Y por lo que veo, no has visto el programa desde 2006: Ni Fey / Sarah Palin, ni Stefon, ni The Californians, ni The Lawrence Welk show…..
a. Hader tiene varios números brillantes desde el principio, igual que Sudekis. A los nuevos siempre les cuesta unos cuantos episodios que los guionistas les metan en sketches, pero hader salió en muchos casi desde el principio.
b. Olvido imperdonable de Chris Farley.
c. Lo mismo con Odenkirk.
d. Martin y Baldwin son geniales, pero nunca han sido técnicamente miembros de SNL.
e. Veo SNL cada semana – y la verdad, era mejor el 2004-2006 :). Este año el mejor sketch ha sido Tom Hanks como redneck en un concurso para negros, de lejos, pero ha tenido sus momentos.
f. Stefon, Welk y Palin son clásicos, pero nunca he entendido The Californians. XD
Pues a mí me ha parecido un análisis muy preciso de lo que es SNL.
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Bill hader forever
La mejor época de Weekend Update fue con Norm Macdonald.
Y aunque la química de Fey con Poehler es innegable, creo que Fey lucía mejor con Fallon al lado.
De Norm Macdonald me flipaba su parodia de Burt Reynolds haciendo el Celebrity Jeopardy, con Will Ferrell de presentador y perdiendo los nervios con los inútiles de sus invitados.
McKinnon, como han dicho arriba, es una joya.
Sudeikis y Hader eran muy buenos, me gustaba especialmente este último por la facilidad que tenía para ‘romper el caracter’ y su gran química con Armisen y Wiig.
Te han faltado Eva Hache y Edu Soto
We need more cowbell….
Se agradece el intento de acercar al vulgo patrio las grandes joyas del entretenimiento televisivo de allende los mares. Y se nota que el autor se mudó a los USA en 2004, y que antes de esa fecha no había tenido ni la más remota idea de la existencia del SNL.
Coincido con roger en que el SNL comparte con los simpson el honor de ser el programa de televisión más longevo y cuestionado de la historia, términos que se contraponen casi cual oxímoron. Llevan ambos en supuesta decandencia casi la mitad de su trayectoria. Y sin embargo, nadie ha podido en los últimos 45 años facturar algo en TV de una repercusión y calidad que se acerque siquiera.
Y luego viene la parte a desterrar del artículo:
«La realidad es que SNL nunca ha sido un programa brillante. Basta mirar uno de esos episodios de tiempos pasados, sin embargo, incluso los de la era Murray/Chase/Belushi, para darse cuenta de que SNL siempre ha sido irregular, a ratos facilón y con demasiados actores sin el suficiente talento. La inmensa mayoría de los sketches, en todas las eras, tienden a ser un chiste medio gracioso estirado durante demasiado rato, a menudo con el pobre presentador de turno poniéndole voluntad pero fracasando en eso de ser cómico. Casi cada semana hay uno o dos segmentos que referencian alguna oscura noticia o fenómeno cultural de esos días, pero que son ahora casi incomprensibles. El monólogo inicial siempre es un poco forzado; el segmento recurrente de Weekend Update (un telediario ficticio) siempre tiene chistes que naufragan horriblemente.»
Esto es, señoras y señores, una locura. Considerar el SNL como un show irregular y genialoide, es no haberlo visto más que en diagonal.
¡¡¡¡¡Live from NY, is SNL!!!!!!
Y sí, amor eterno a Tina Fey y Kristen Wiig.
¡Gracias!