
Jorge Carrión (Tarragona, 1976) es doctor en Humanidades por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Su tesis, defendida en 2007, tiene por título El viaje contraespacial: Juan Goytisolo y W. G. Sebald y en ella profundiza en dos autores y una temática —los viajes— que serán la base de gran parte de su trabajo posterior. Dirige el máster en Creación Literaria de la UPF-BSM. Es autor de la tetralogía de ficción Las huellas, ha escrito varios libros de viajes y con su ensayo Librerías quedó recientemente finalista del premio Anagrama. También publica regularmente en varios medios de comunicación como El País, La Vanguardia o la revista Altaïr. Ha sido traducido al inglés, al francés, al alemán, al italiano, al polaco y al chino.
Entre otras características, su interés por las series de televisión y el cómic lo convierte en un autor transversal y multiplataforma. Aunque no se siente cómodo como integrante de la Generación Nocilla es defensor del concepto de literatura expandida. Carrión es un autor analítico e hipertextual. Si buscan su nombre en Google, comprobarán que la primera entrada es su propia página web, que posiciona mejor que Wikipedia. Domina la tecnología y experimenta con ella. Nos citamos con él en la librería Laie de Pau Claris, una de sus favoritas, para que nos hable de su obra, del sector del libro y de sus próximos proyectos.
¿Jordi o Jorge?
La verdad que me siento cómodo con los dos, aunque a veces surge la incomodidad según el contexto, por ejemplo, cuando recuerdo a mi maestra de preescolar o de la guardería, que en algún momento decidió que me llamaba Jordi, cuando en los documentos que le habían entregado mis padres y en el trato familiar era Jorge, y eso me incomoda, me molesta. Me molesta que me impongan el Jordi o que me impongan el Jorge o que me nieguen uno de los dos, desde un punto de vista siempre político, porque ese tipo cuestiones nominales del lenguaje siempre son políticas. Pero la mayor parte de mis amigos me llaman Jordi, mis padres y mi familia me llaman Jorge y me encanta usar los dos nombres de modo casi indistinto porque soy totalmente bilingüe.
Dicho esto, hace unos años publiqué una adaptación en castellano de un libro muy importante de la literatura catalana que es El somni de Bernat Metge, El sueño, y con el editor, Sergio Gaspar, nos permitimos una pequeña licencia; si miras el copyright, pone: «por la traducción Jordi Carrión y por el prólogo Jorge Carrión». Me desdoblé jurídica y económicamente en dos. Y ahora, en mi nuevo libro Barcelona. Libro de los pasajes, en la edición en castellano firmo como Jorge Carrión y en la catalana como Jordi Carrión. No sé si eso se ha hecho alguna vez, pero me parece lo más natural del mundo.
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Personaje que, lo siento, no soporto. Esa figura de «intelectual» situado por encima del bien y del mal…
Quiero creer que hay una generación de escritores, algo más joven que el propio Carrión que rompen con ese endiosamiento del que adolece.
El día que alguien pueda hablar de cultura sin citar nombres a diestro y siniestro y con el único fin de presumir, será de agradecer.
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Esta entrevista me ha parecido interesante y enriquecedora.
¡Ojalá supiera qué es big data y storytelling!
Me ha encantado la entrevista. Pocos escritores he visto que hablen con tanta soltura tanto de productos de consumo masivo como de escritores de siglos pasados.
Del punto que comenta de fusionar «big data» y «storytelling» quizá haya visto cierta aproximación con la novela de Evan Dara «El cuaderno perdido», aunque no deja de ser un paso tímido. Me pregunto si a algún analista de datos apasionado de la literatura se le ocurrirá alguna forma de enlace
«Cómo en Teleshakespeare, con Librerías escribes un ensayo sobre que no sabíamos de su existencia necesaria…» Ojalá supiera yo lo que significa esta pregunta.
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