
El paisaje de badlands lleva implícita en su belleza su propia penitencia. Estas tierras malas rasgadas por el agua fueron denominadas así por los primeros colonos norteamericanos ante la dificultad para habitarlas, cultivarlas o simplemente para cruzarlas en su camino hacia la costa californiana. La erosión creó y sigue creando en sus suelos blandos todo tipo de barrancos o cárcavas que han moldeado a su vez las vidas de sus habitantes, como muy bien supo recoger el wéstern. Pero aquellas extensiones áridas y desoladas, tan unidas a este género cinematográfico como dos pistoleros a punto de desenfundar una Colt 45, no son exclusivas de Estados Unidos. Aunque en este país están algunos de los badlands más espectaculares y sin duda los más fotografiados y filmados, la geología ha ido dibujando paciente las mismas siluetas arrugadas y distópicas en otros rincones del planeta.
El norte de la provincia de Granada es uno de esos territorios. Impresiona, entre otras cosas, por compartir panorámicas con los parques nacionales de Dakota del Norte o Dakota del Sur, Nebraska o Arizona. Sorprendentemente alejado de los circuitos turísticos, por fortuna este territorio será ahora más conocido gracias a un proyecto que lo integra en la Red Mundial de Geoparques de la Unesco. El propio Sergio Leone, durante el rodaje de ¡Agáchate, maldito! (1971), comentaba esta semejanza a un periódico granadino, Patria: «En las épocas que me dejaba libre el trabajo me dedicaba a recorrer su país [España]. Un día llegué a Almería y vi que aquellos parajes tenían mucho parecido con el desierto y también con otros que había visto en Arizona. Luego vine a Guadix y el parecido con Arizona se acentuó: la tierra tiene un color rosado y las montañas son bajas, casi idénticas a las que había visto en ese estado de Estados Unidos».
Y en efecto, los paisajes granadinos, impropios de las estampas típicas de los pueblos andaluces, comparten con los estadounidenses espectacularidad, misterio y también orígenes. Son relativamente nuevos, inferiores al medio millón de años. Contrariamente a lo que dice Wikipedia y se repite en páginas web o folletos turísticos, el geólogo del proyecto del Geoparque granadino, Francisco Juan García Tortosa, puntualiza que el viento no tiene peso en su formación. El profesor de la Universidad de Jaén, especialista en este tipo de formaciones y natural de Galera, resume las características previas que son necesarias para su aparición: «Los badlands se forman en climas áridos y semiáridos. Como llueve poco y hay poca vegetación, el suelo no está protegido. Además, la escasa agua que cae lo hace en periodos cortos de tiempo, de forma torrencial. A ello se suma el tipo de roca: fácilmente erosionable e impermeable, unas características que tienen fundamentalmente los sustratos de arcillas, limos y margas».
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Vaya cuántas novedades, sobre todo con respecto a los alojamientos paleolíticos! Otra novedad es saber que Lawrence de Arabia fue filmada ahí. al igual que Indiana Jones. No me lo habría imaginado. Un desliz ortografico (creo) que me ha causado gracia: «un cajon desastre».»Un cajón de sastre» es una expresión que desconocía. He siempre usado la caja de Pandora sin las connotaciones metafísicas, pero no hace falta mucha imaginación para adivinar el resultado, más cuando uno tuvo una abuela que, aun no siendo sastre poseía una cajita donde había de todo, pero un cajón desastre tiene su sugestión y efectividad. El encanto de las palabras, esas golondrinas caprichosas. Muchas gracias por la lectura.
Un «spin off» de la riqueza geológica y cinematográfica de Armería. Se podría haber completado con alguna referencia más a la provincia hermana. ¿Hablar de badlands sin mencionar Tabernas y el Cabo de Gata?
Soria Teruel como badlands también
El primer western que se rodó en España creo que se hizo en los alrededores de Titulcia (Madrid). Sus cerrillos de yesos y esparto, que se extienden por buena parte de la meseta central, conforman un paisaje semidesértico afín para este tipo de pelis (westerns). Por allí también se rodaron «Los siete magníficos» y alguna de sus secuelas amén de otros títulos destacados. Magníficos horizontes que resecan la boca pero que humedecen el alma.
¿Nadie menciona aquí que los badlands se mencionan en la canción del mismo título de Bruce Springsteen?
Interesante artículo en el que además mencionan a uno de los investigadores cuya obra acerca del paisaje y cine más nos enseña cada día. Me alegro que Belén haya mencionado Abraham Domínguez y su investigación acerca del paisaje en el western.