
No conozco nada más magnífico que unas nalgas que se sacuden bajo una mano, se endurecen y a continuación vuelven a suplicar otro azote. Se entregan y se rebelan en el mismo movimiento…
El arte del azote, Jean-Pierre Enard
19 de agosto de 1996. En el Radio City Music Hall de Nueva York, la cantante Carly Simon se siente aterrorizada ante la perspectiva de actuar en pocos minutos, en función privada, con motivo del quincuagésimo cumpleaños de Bill Clinton. Para calmar su miedo escénico recurre a un remedio habitual en sus giras, y lanza un gesto nervioso a su orquesta. Sonriendo, el saxofonista, el trompeta y el trombón se turnan para poner a Carly sobre sus rodillas y darle unos juguetones azotes en el culo. Desgraciadamente, el telón se levanta antes de tiempo, en plena azotaina. «Estoy segura de que a Clinton le encantó», recuerda la cantante… El dolorcillo físico la distraía del paralizante malestar mental; la azotaina funcionaba como disipador de tensiones y nudos emocionales. Sin embargo, de entre los múltiples usos de las palmadas en las nalgas, no es este el que más me interesa.
En el mismo 1996, la periodista Daphne Merkin escribió un controvertido artículo en The New Yorker hablando de su atracción erótica por el spanking, es decir, por verse azotada en las nalgas «por una firme mano masculina». Es una lectura interesante a pesar de su innecesario aire de disculpa y autojustificación: como veremos, no hay nada extraño en gozar de la estimulación extra que ofrecen los azotes interpretados como dolorosas caricias. Por supuesto, el arte de la azotaina no tiene nada que ver con el machista e impotente axioma nietzscheano («si vas a ver a una mujer, llévate el látigo»), ni tampoco con los castigos infantiles, afortunadamente ya en desuso. En este artículo libertino planeo compartir con los lectores y lectoras el placer de las nalgas enrojecidas y los azotes firmes, sea como acompañantes del frenesí sexual, sea como práctica erótica en sí misma… Así que desabróchense los cinturones y vamos allá.
El sutil equilibrio entre golpe y caricia
Pregunté a Michèle si la azotaina le había hecho daño. Ella dijo que sí, con un tono cuya modestia sugería de forma irresistible el orgullo y un placer, una felicidad incluso, sordas y salvajes.
Elogio de la azotaina, Jacques Serguine
Cuando el azote se practica como juego libertino, no se corre el riesgo de que el presidente Clinton abra la puerta en cualquier momento… Pero sí hay que tener cuidado con qué se hace y cómo, a riesgo de acabar convirtiendo un juego erótico en una inesperada batalla a muerte.
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Este inocuo y estimulante arte erótico está condenado a desaparecer. Cómo haremos para transmitir a nuestros descendientes un mecanismo represivo-inductivo vital para nuestra conducta socio-erótica si no hay madre ni padre que se animen a dar unos buenos chirlos en las nalgas a sus hijos cuando se lo merecen sin probar temor por las críticas?
Los chirlos y las nalgas coloradas, no desaparecerán nunca…. Son la base de la transmisión cultural patriarcal.
Yo nunca recibí este tipo de represión en mi niñez, ni en mi adolescencia y he aprendido a disfrutarlos como receptor a mis cincuenta. La madurez ayuda a entender que tu cuerpo y mente son un mundo lleno de agradables sorpresas por descubrir. ¡Viva el apaño!
Magnífico artículo, muy completo y muy muy certero. Me encantan las citas literarias y las anécdotas cinematográficas, Hollywood está lleno de guiños al spanking… Esos bonitos cepillos para el pelo dan mucho juego, jejeje https://youtu.be/J8Br0K7fMKU
Excelente narrativa. Me servirá de mucho para un libro que estoy escribiendo.
El spanking como todos lo conocemos es todo un arte para algunos de nosotros, no hay nada mas precioso para un spanker, que unas redondas nalgas perfectas con el colorido colorado en ellas.
Desaparecer? Justamente hoy dia en pleno siglo XXI es cuando mas spankee´s chicas estan saliendo del armario, el porque de esta situacion siempre es algo que ignoramos, pues hoy dia es cuando menos peliculas se producen con escenas de azotainas a las protagonistas o actrices segundarias, pero aun asi existen nuevas producciones de series para television con escenas de azotes. Incluso hay peliculas modernas con esta tematica de incluir escenas de azotainas, cierto que en el cine de los 30 a 70 habian muchas peliculas con escenas muy graciosas, incluso con instrumentos tan primitivos como el cepillo del cabello, o la clasica zapatilla, aunque la mas popular eran escenas de azotes con la mano, pero tambien la clasica «The Cane» se suele ver.
Yo personalmente aparte de spanker, soy un gran coleccionista de estas peliculas que llamanos cariñosamente, escenas de cine Vainilla, puedo decir que actualmente en mi coleccion tengo mas de 400 peliculas completas, aunque entre ellas tambien estan incluidas series television.
Desaparecer? Mientras exista una buena filmoteca de peliculas, el decir que desaparecera el arte mas popular de la historia conocido en España como «El vicio ingles» es aventurarse demasiado en el pesimismo.