
Si me metieran en una prisión turca, Kathleen sería la primera a la que llamaría por teléfono. (Kristie Macosko Krieger, productora asociada con Steven Spielberg).
Kathy podría dirigir un banco o las Naciones Unidas, o presidir los Estados Unidos si se lo propusiera. (Josh Lowden, director de Skywalker Sound).
Hollywood es un mundo de hombres. Es muy raro que una mujer llegue a posiciones de mucho poder. Y no hablo de actrices famosas que ganan mucho dinero, que de esas ha habido, hay y seguirá habiendo. Ni de directoras, que es verdad que hay pocas, pero las hay y creo que cada vez habrá más. Hablo de mujeres que ocupen un puesto ejecutivo decisivo en la cúpula de un gran estudio. Eso sí que es raro.
Kathleen Kennedy es la excepción. Algunos dicen que es «la mujer más poderosa de Hollywood», y tienen razón; preside Lucasfilm y está a cargo de la saga cinematográfica más popular de todos los tiempos, Star Wars. Desempeña un papel clave en la corporación más grande del mundo del espectáculo, un solo escalón por debajo del hombre más poderoso de Hollywood: Bob Iger, presidente de Disney. El desempeño de Kennedy al frente de Lucasfilm la ha convertido en objeto de muchas críticas y no diré que no se merezca parte de ellas, porque desde luego ha cometido errores de bulto; yo mismo la he criticado y lo seguiré haciendo mientras continúe manejando Lucasfilm con evidente torpeza. Pero este artículo no es una crítica, o no es solamente una crítica. Además de lo que sabemos que ha hecho mal en Lucasfilm, creo que no está de más recordar que Kennedy es una de las mejores productoras del mundo. Es como si miramos el historial de Michael Jordan como jugador de béisbol: no era lo suyo, pero eso no nos puede hacer olvidar lo que ese hombre fue en el baloncesto.
Hace unos años, a ojos de un espectador cualquiera, Kathleen Kennedy era uno de esos nombres que aparecen en los títulos de crédito y que parecen solo una excusa para empezar a masticar palomitas. Una señora que aparecía hablando en los extras de algún DVD o en algún documental. Una productora. Y los productores no le importan al público.
Su salto a la fama generalizada se produjo cuando se convirtió en mano derecha de su amigo George Lucas en Lucasfilm. Nuestro perpetrador de secuelas favorito ya estaba pensando en apartarse de su empresa y suponemos que pensó que, con su amiga Kathy al frente de Lucasfilm, él seguiría teniendo influencia sobre el mundo de Star Wars. Después, cuando se formalizó la venta, resultó que Kennedy, ahora presidenta de Lucasfilm, se comportó desde el minuto uno como una ejecutiva que seguía fielmente el mandato de quien efectivamente le pagaba el sueldo: Disney. Y dentro de ese mandato estaba deshacerse de George Lucas. Ella, que había garantizado a Lucas —en su cara y ante las cámaras— que él sería el portador de la antorcha, hizo poco movimiento visible para llevar esa garantía a término. Esto fue interpretado por muchos espectadores como una puñalada de Kathleen a Lucas, lo cual es debatible porque, en efecto, se había convertido en empleada de Disney. Que cada cual juzgue la situación según sus parámetros éticos.
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¡Pues nada, hombre! ¡Solo te falta pedir la mano de la dama! Y desde luego, ¡Stan Lee no pincha ni corta ya ni aquí ni en ningún sitio!
¿Dónde está el botón de anda y que te acuestes?
Decir que JJ Abrams tiene visión artística por su dirección en Star Trek es un insulto a cualquier fan de la saga, igual que decir que «Los últimos jedi» es mejor que las precuelas, cuando la primera no tiene ningún tipo de coherencia argumental, imaginación en los mundos que desarrolla o personajes memorables. La venganza de los sith le da una patada en el culo mil veces.
Este artículo es u insulto a la inteligencia y su autor se debería retirar.
Las películas de LGDLG de Disney son malas porque son de Disney. No hay más.
¿Alguien mira el canal Disney, por ejemplo? Es lo más inmoral que se emite en televisión. Es atroz.
La visión de esa empresa es monolítica y todo lo hacen igual, le convenga o no al material. Y así les salen las cosas.
«…Los spin-off, Rogue One y Solo, han sido rehechos sobre la marcha, cambios de directores incluidos…»
Sobre Rogue One: https://io9.gizmodo.com/rogue-one-director-gareth-edwards-gives-his-side-of-the-1789888932
La primera entrada de Google, no me ha hecho falta buscar más, entiendo que sabes inglés. Ya que vas de cínico-boyerista-teenager, que menos que documentarse del todo. No ibas mal, pero te pasa en todos tus artículos, se te calienta la boca.
Pingback: Kathleen Kennedy, la más fuerte del cine
¿Qué opinas de The Mandalorian? Está tocando bien muchas teclas, ¿no?