Arte y Letras Entrevistas

Rachel Muyal: «Parece mentira que ahora se pueda romper un escaparate porque esté Lolita de Nabokov»

Fotografía: Ferran Mateo

Rachel Muyal para JD 0

Durante más de dos décadas, Rachel Muyal estuvo al cargo de la Librairie des Colonnes, de Tánger. Fundada en 1949, en el momento álgido del periodo internacional, esta librería relativamente pequeña ha ejercido, y aún ejerce, una gran influencia en la vida cultural de Tánger y de Marruecos. La lista de escritores que pasaron por la ciudad del Estrecho es larguísima (Samuel Beckett, Jean Genet, Juan Goytisolo, Paul y Jane Bowles, William Burroughs, Tennessee Williams, Truman Capote, etc.) y hoy sigue siendo un polo de atracción para intelectuales locales y extranjeros de paso. Para hablar de los escritores en Tánger, Les Colonnes es el palco privilegiado desde el cual observar su puesta en escena, así como los bastidores entre los que se fraguó la historia de su mito literario.

A pesar de que la realidad ahora es otra, Muyal no cultiva la nostalgia y ve con gran optimismo el momento actual. En esta entrevista, que duró todo un día del mes de marzo, nos acompañó el escritor y director de la librería Simon-Pierre Hamelin. También se añadieron, en distintos momentos, el escritor argentino Santiago de Luca y la hispanista Randa Jebrouni. La conversación discurrió en el café La Colombe del bulevar Pasteur, la casa de Rachel, la antigua sinagoga Nahón situada en la medina y en el restaurante del nuevo hotel Hilton.

¿Cómo fueron los inicios de la librería, cuando abrió sus puertas en 1949 en la céntrica avenida Pasteur de Tánger?

Rachel Muyal (R. M.): Las primeras libreras, las Gerofi, dos cuñadas judías de origen húngaro, regentaron la Librairie des Colonnes en la época del Tánger internacional, cuando la ciudad estaba llena de bancos y de compañías extranjeras. Primero llegó Isabelle, que tenía una librería-galería en Bruselas, y luego su cuñada, Yvonne, que fue bibliotecaria en la Universidad de Bruselas. El marido de la primera y hermano de la segunda fue el arquitecto Robert Gerofi, conservador del Museo de la Alcazaba y profesor de arte en el instituto francés; tenía una cultura enciclopédica. Juntos formaban un trío extraordinario: sumaban una cultura sin parangón en la ciudad. Se entraba a su librería como se entra en una capilla.

¿Por qué decidió la editorial Gallimard invertir en una librería en Tánger?

M.: Circulaba mucho dinero en la ciudad y la editorial vio el potencial. Ya tenían un pie en Marruecos con las librerías Farraire en Casablanca y Céré en Rabat, con las que se asoció para el proyecto de Tánger. Cuando yo empecé, la editorial tenía un papel testimonial, pues vendió sus participaciones poco antes de que yo entrara, en 1973. Pero la editorial y sus comerciales siempre mantuvieron una relación especial con la librería, a pesar de sus modestas dimensiones.

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9 comentarios

  1. Fantástica entrevista. Gracias por descubrirme este lugar y estas personas.

  2. Manuel Rincones

    ¡ Qué se puede decir!. ¡Un comentario sobra!

  3. Gracias. Una entrevista rutilante y exquisita.

  4. Redgauntlet

    La lectura de LOLITA de las feministas – pero no solo las feministas – que ve en el libro una apología del abuso de menores tiene tan poco sentido como ver en EL EXTRANJERO de Camus la apología del asesinato azaroso de un árabe, o en EL SILENCIO DE LOS CORDEROS, la apología de canibalismo…

    …demuestra cuantos malos lectores hay. Lo de «la suspensión de credulidad» (¿se dice asi? En ingles, «suspension of disbelief») conlleva también una suspensión de nuestro juicio moral – no es la facultad operativa en la lectura de un libro en todo caso – puesto que de alguna forma milagrosa, sabemos distinguir entre ficción y realidad.

    Lo que si que es escandoloso en torno a LOLITA es la adaptación al cine de Adrian Lynne con Jeremy Irons como prota. Aquella bazofia trata Humbert Humbert como un autentico romántico, en lugar del grotesco figura cómica y abyecta que es. Es una pelicula que a mi me pone nervioso.

    No asi – como no podría ser de otra forma – en el caso de Kubrick cuya adaptación deslumbrante vi de nuevo hace poco en FilmStruck, cuyo cierre hay que lamentar si solo por eso.

    Kubrick empieza su adaptación con el mágnifico y hilarante duelo entre Humbert Humbert y un Quilty protagonizado por un Peter Sellars que pocas veces ha estado mejor, destacando desde el primer momento la esencia cómica, ridicula y abyecta de la historia…

    Cuando le preguntaron a Nabokov por la provenencia del libro contestó: «Vi un mono en una juala y pensé en Humbert Humbert…»

    Pues eso…

  5. Redgauntlet

    Quiero decir que la versión filmica de LOLITA de Lyne concuerda bastante con la lectura de las feministas – pero no solo las feministas – del libro de Nabokov.

    Es una lectura terrible porque el libro deja de ser una comedia negra negrisima y se convierte en un drama, o incluso una tragedia, cuando no es aquella la intención de Nabokov para nada: la clave, la pista adicional si hacia falta, es Quilty, que es el doppleganger de Humbert Humbert o mejor dicho su sombra y quien no cabe en una drama, mucho menos recitando a T.S Eliot mientras se agoniza…

    Dicha lectura otorga a Humbert Humbert la capacidad de amar, una facultad que muchas menos personas tienen que se suele suponer. No es cierto que todo el mundo sabe o puede amar, puede ser incluso la excepción.

    Humbert Humbert es radicalmente incapaz de amar, y la idea de que realmente ama a Lolita es esperpentica… es un enfermo el hombre.

    Ese arranque famosisimo de «my sin, my soul, Lolita», es rapsódico arranque hay que leerlo por lo que es: un liricismo barato y vulgar y esperpentica. Y Nabokov en general tiene bastante de lo esperpentico, como tiene Thomas Bernhard también por cierto.

    Nabokov, por cierto, no dijo «un mono en una jaula» por supuesto. Estamos hablando de Nabokov, y por tanto dijo exactamente que clase de mono era, que no me acuerdo cual era…

  6. Redgauntlet

    Es decir: los feministas y los viejos verdes leen LOLITA con los mismos ojos miopes, cara A y cara B del mismo disco…

    Las feministas la leen y se indignan, los viejos verdes se regodean en ella como si fuese una novela casi erótica, un libro un poco picante («saucy» o «racy» se diría en inglés) como si fuese EL AMANTE DE LADY CHATTERLY por ejemplo….¿no?

    Claro, es una lectura que no tiene pies ni cabeza, no hay nada de sexo en el libro.

    Si sé que esa lectura existe, es porque hace poco, al releerla, comentaba cuanto me gusta LOLITA y algun hombre – español, un director de cine bastante sonado y algo zafio para ser exacto – y me miró casi con un guiño…

    Claro, es peligroso decir que te gusta LOLITA, hay que tener cuidado, los malos lectores acabarán con el mundo… o nosotros en todo caso.

    Y los hombres deberíamos de ser tan duros con los hombre que lo lean asi como estamos con las feministas.

    El zafio Lyne merecía ser denostado en su momento, junto con Stephen Schiff el guionista / productor, un autentico bruto del tipo que pululan por la industria del cine, un varapalo en condiciones les tocaba a ambos diría yo, no creo que fuese así… Jeremy Irons también, menudo horror de pelicula…

    En cuanto a Nabokov, creo que es el gran escritor del siglo XX. Lo tiene todo. Los hay que dicen que el argumento convencional ya no vale, pero Nabokov demuestra que si puede valer si se hace bien; la construccion de sus argumentos es inmejorable… hay otros que no les interesa describir un paisaje o el color del cielo, pero eso Nabokov lo hace mejor que nadie (los colores sobre todo).

    Hay escritores que a mi me gustan mucho como Thomas Bernhard o Don Javier Marías con su prosa envolvente, escritores de estilo, puedo leerles todo el día, pero sus argumentos son mas bien pobres en comparación con Nabokov, quien tiene estilo y TAMBIÉN una capacidad de fabulación fuera de lo normal…

    LOLITA es tan real como la vida misma…

    Un libro alucinante…

  7. Antonio Cabrera

    Fascinante artículo!!!

  8. Interesante y reveladora entrevista!! Recuerdos que mis padres no tuvieron tiempo de contarme mucho.

  9. Pingback: Nuevas rutas culturales en Marruecos para descubrir con tu coche: Un viaje de película y literatura - Jot Down Cultural Magazine

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