
Batman nació a partir de la inversión deliberada de la dinámica de Superman: Superman fue un alienígena con increíbles poderes; Batman fue un ser humano sin superpoderes […]. Superman comenzó como un socialista, mientras que Batman fue el héroe capitalista absoluto, lo que tal vez permita explicar su actual popularidad y la relativa pérdida de significado de Superman. En un mundo en el que los logros pueden medirse solo a través del poder y la celebridad, no sorprende que los superhéroes más populares de hoy —Batman y Iron Man— sean magnates bien parecidos.
Grant Morrison en Supergods.
El genial guionista británico acierta. Es imposible entender al hombre murciélago sin el Hombre de Acero. Son el Yin y el Yang, o si se prefiere, los dos arquetipos principales sobre los que se sustenta el universo superheroico posterior.
Batman surge como una apuesta más que intenta emular el éxito del primer superhéroe, pero sus creadores —Bob Kane como creador oficial del personaje, y Bill Finger como cocreador en la sombra, cuyo papel ha sido rescatado del olvido en las últimas décadas—, tienen el acierto de separarse lo más posible del modelo que establece el kryptoniano.
La génesis del personaje
En 1938, el escritor Jerry Siegel y el dibujante Joe Shuster crean al mítico personaje de Superman en el número 1 de la revista Action Comics. Este primer superhéroe logra un éxito inusitado, lo que propicia que la competencia editorial saque al mercado a personajes muy similares —por no decir clones—, del Superman original. Así, aparecen nuevos héroes dotados de poderes similares al Hombre de Acero como Wonder Man, Master Man, o el Capitán Marvel.
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Dos «Jackson» puntualizaciones: el nombre del segundo Robin es JASON Todd, no Jackson, y el del coautor de «Batman: el regreso del Caballero Oscuro» es Klaus JANSON, no Jackson.
Jackson gracias y Jackson saludos.
Querer darle ideología a los superhéroes está muy bien en ésta época donde hay que etiquetarlo todo para saber si es de los míos o no, y hablar bien o mal, pero la diferencia entre Superman y Batman no es que uno represente el Socialismo y el otro el Capitalismo. El olvido o el éxito depende de muchos factores, pero básicamente se puede reducir a que Superman es plano, soso y aburrido, y que Batman está igual de loco que los villanos a los que persigue.
Exacto. Superman es un personaje con interés más que limitado. Es demasiado guapo, demasiado honrado y demasiado ideal. Por ser el primero, está realmente poco pensado.
Batman es otra cosa. Batman es complejo, y tiene una relación tortuosa y apasionante con sus amigos y, especialmente, sus enemigos. ¡Y qué enemigos! Ningún superhéroe tiene un catálogo de Némesis como el de Batman, que incluye además al más memorable (e icónico) villano de todo el género. Sólo Spiderman tiene un catálogo de villanos que se queda lejos; los demás ni compiten en eso.
En una cuestión de gustos personales, Batman es mi superhéroe favorito con mucha diferencia. Bueno, ni siquiera lo considero «héroe», pero eso es otra cosa. El resto de protagonistas que comparten con Bruce Wayne mi corazoncito superheróico-comiquero son Lobezno, Lobo y Hellboy. Efectivamente, están todos como una chota.
No me di cuenta de los Jason y jackson. «disteclia» pura. voy a pedir que lo corrijan. muchas gracias…
Pero es que el mismo concepto de politizar a éste tipo de superhéroes es querer ver donde no hay. Entiendo que en el caso de Ironman y su reconocimiento actualmente pueda influir el hecho de que sea rico y famoso, pero es que Tony Stark es él mismo, con «máscara» o sin ella. De hecho Ironman, como personaje es devoto de dar a conocer su identidad en Civil War. Pero Batman no es Bruce Wayne. La persona es Batman, y el rico guaperas es la máscara que esconde todos sus traumas. Partiendo de esa dualidad que en Ironman no se da, la politización en este caso es errónea. Son casos diferentes.
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Otro hecho bastante diferencial con Ironman es que Batman, como bien retratas en el resto, ha tenido éxito desde el principio. La serie de Adam West es un claro ejemplo, y todo lo que icónico de la serie no tiene nada que ver con el hecho de ser «un triunfador de hoy».
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Batman tiene un problema gordo que se lo tiene que hacer mirar. Eso de ir por la noche buscando venganza no es lo que hace la gente normal. Eso es un filón por explotar. Y explotó en los años 80 gracias ¿mayormente? a Miller y cía. Época de superhéroes complejos, lejos de ser bondadosos, como los de Watchmen. Cultura de grises que ha llegado hasta hoy (Sopranos, Sons of Anarchy, Breaking Bad, Juego de Tronos…).
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… Y Superman. Un ser de bondad, sin problemas ocultos. Un carácter blanco, probablemente hijo de su época, tipo Capitán Ámerica, cuyo objetivo es hacer el bien… porque sí. Son todo filantropía. Tan bonito que dan ganas de ahorcarse. Podríamos hacer un Superman atormentado. Una serie alternativa donde sus padres no murieron y va un programa intergaláctico buscándolos desconsolado.
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Pues eso. Una reducción, soso-loco, que me gusta más que la de rojo-facha.
Burroman. Creo que en el largo texto que escribo, en ningún momento reduzco a ninguno de los dos personajes, ni su éxito o fracaso a su ideología política. Muy al contrario analizo múltiples factores que dan interés al personaje. Tu reducción a que la verdadera causa de su popularidad o falta de ella se debe a que uno es soso y el otro está loco, tampoco me parece un análisis muy pormenorizado la verdad.
Tampoco creo que que hoy día haya que dotar de ideología todo. Simplemente lo apunto como un factor más que ayuda a explicar su popularidad actual.
Sostener que Batman no tiene superpoderes es cuanto menos arriesgado. Mientras que Superman tiene una lista de poderes limitada, al menos en teoría, superfuerza, rayos láser y X en los ojos, sentidos sobrehumanos y vuela, Batman tiene un único superpoder, la superpasta, que en esencia se traduce en que tiene tantos poderes como desee. Básicamente, para cualquier situación, ante cualquier amenaza, Batman siempre tiene alguna bat-mierda para resolver la situación. ¿Cómo olvidar la famosísima escena del bat-repelente para tiburones de la serie de televisión de Adam West?
Es, como bien se menciona al principio del artículo, la quintaesencia del capitalismo: cualquier cosa es posible si tienes bastante pasta. Con suficiente dinero uno puede convertirse en Dios.
Pero es que el mismo concepto de politizar a éste tipo de superhéroes es querer ver donde no hay. Entiendo que en el caso de Ironman y su reconocimiento actualmente pueda influir el hecho de que sea rico y famoso, pero es que Tony Stark es él mismo, con «máscara» o sin ella. De hecho Ironman, como personaje es devoto de dar a conocer su identidad en Civil War. Pero Batman no es Bruce Wayne. La persona es Batman, y el rico guaperas es la máscara que esconde todos sus traumas. Partiendo de esa dualidad que en Ironman no se da, la politización en este caso es errónea. Son casos diferentes.
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Otro hecho bastante diferencial con Ironman es que Batman, como bien retratas en el resto, ha tenido éxito desde el principio. La serie de Adam West es un claro ejemplo, y todo lo que icónico de la serie no tiene nada que ver con el hecho de ser «un triunfador de hoy».
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Batman tiene un problema gordo que se lo tiene que hacer mirar. Eso de ir por la noche buscando venganza no es lo que hace la gente normal. Eso es un filón por explotar. Y explotó en los años 80 gracias ¿mayormente? a Miller y cía. Época de superhéroes complejos, lejos de ser bondadosos, como los de Watchmen. Cultura de grises que ha llegado hasta hoy (Sopranos, Sons of Anarchy, Breaking Bad, Juego de Tronos…).
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… Y Superman. Un ser de bondad, sin problemas ocultos. Un carácter blanco, probablemente hijo de su época, tipo Capitán Ámerica, cuyo objetivo es hacer el bien… porque sí. Son todo filantropía. Tan bonito que dan ganas de ahorcarse. Podríamos hacer un Superman atormentado. Una serie alternativa donde sus padres no murieron y va un programa intergaláctico buscándolos desconsolado.
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Pues eso. Una reducción, soso-loco, que me gusta más que la de rojo-facha.
Que cansinez.
¡Qué interesante tema! Y aquí están, tíos con bigote intercambiando «sesudas» opiniones. Pues nada, hombre…
La polémica que se desata por la cuestión de la ideología de un superhéroe es más que interesante. Prueba la importancia de los arquetipos del superhéroe en la sociedad actual. Estos son el símbolo de nuestros sueños, de lo mejor de nosotros mismos, de aquello a lo que aspiramos como sociedad. De algún modo juegan el papel que jugaban los dioses y heroes en la cultura grecolatina. Otorgar una ideología a Batman es como hacerlo con caperucita, pocoyo o popeye el marino. Hablamos de un ser de ficción. Y sin embargo, en el caso de un superhéroe rebatimos aquello en que no coincidimos con pasión. De algún modo, nos duele que cambien nuestra percepción del personaje. La causa para mi está clara, como superhéroe Batman representa algo más. Es un símbolo, un modelo que nos explica y como tal, es interesante analizarlo en clave sociológica.
Jo y yo esperando a que se dijera o mencionara su deje homoerotica con Robin.Demasiado políticamente correcto creo yo.
No soy partidario de la teoría homosexual entre Batman y Robin. Creo que el joven que acompaña al héroe es un método de identificación para el lector joven que se identifica con el maestro que me supera en saber, sin que ello implique ninguna cuestión erótica. Robin y Batman son, en mi opinión, como alcibiades y sócrates en los diálogos platónicos.
Señores con los huevos negros discutiendo sobre ficción, que penica. Menos mal que tenemos a otro señores entrometiéndose en la vida de los demás. Eso si que es interesante y llena el alma.
Este rincón literario no tiene desperdicio. Es alucinante, tanto por los temas propuestos como por los comentarios. Y lo lindo es que todos tienen algo de razón. A mi me gusta Batman por lo retorcido que ni sus riquezas pueden menguar, y ahora de grande siento gran pena por la castidad de Superman.Y vaya a saber por qué me viene el entrañable recuerdo por el vendedor de cómics de los Simpsons y de rebote el odioso Mrs. Burns. Y si aquellos dos representan de alguna manera la izquierda y la derecha, me crearían un problema político ya que ambos buscan la justicia y el bien de la humanidad, cosa que la derecha jamás ha hecho, solo conservar los privilegios y discriminar. Muchísimas gracias a todos.