Arte y Letras Filosofía

Cualquier parecido con la realidad es verdad

Big Fish (2003). Imagen: Columbia TriStar Films.

Se ahorcó a los siete u ocho años. No recordaba la edad exacta, pero seguro que fue antes de la primera comunión, porque en la confesión previa se lo contó todo al cura. 

Era verano y estaba jugando a ser Robinson Crusoe, subido a una pila de cinco palets de madera bajo la higuera del patio. En las ramas del árbol quedaban restos de la cabaña construida por sus primos con un somier atado con pita. Una de las cuerdas colgaba en una parábola invertida, con ambos cabos atados aún a la precaria estructura. Simulaba remar con una caña mientras se balanceaba sobre la torre de madera como si las olas lo golpearan, hasta que tropezó con una tacha oxidada y al caer se enganchó por el cuello con el cordel, de tal manera que este comenzó a retorcerse, a enrollarse sobre sí mismo, estrangulándolo. Su tía oyó gemidos y llegó a tiempo de sujetarlo por las piernas.

Siempre había sido un niño raro, poco hablador y de los que disfrutan de la soledad, así que sus padres no terminaron de creerse la teoría del accidente y pensaron que había querido quitarse la vida. En el pueblo comenzaron a llamarle suicida, fácilmente identificable por la marca de abrasión que perduraría muchos años uniendo sus dos orejas. 

Al principio se esforzó por contar que todo era fruto de un tropezón, pero poco a poco se fue dando cuenta de los beneficios que conllevaba su fama. La presión por completar los ejercicios de Vacaciones Santillana desaparecieron, como también los límites en la ingesta de helados, e incluso su abuela se mostró más laxa en el tiempo de espera para evitar un corte de digestión. La historia de su vida según los otros no era la suya, pero no estaba mal. Acabó aceptando su intento de suicidio.

La relación entre el mundo tal como lo vemos y el mundo tal como lo entendemos está condicionada por el acto de enfatizar algunos detalles para prescindir de otros. Vemos a gente que nace, a niños que crecen, a algunos que se casan, a parejas que se separan, a personas que mueren. Cómo percibimos la vida de los otros es parte de nosotros, de nuestros recuerdos, de nuestros proyectos, de nuestros pensamientos. 

¿Qué es lo que realmente sabemos del otro? Como todos, ese otro tendrá altibajos, preocupaciones, momentos de duda. Pero solo se nos enseña una pequeña parte. No es por eso que el otro no exista en sus diferentes aspectos. Sin darnos cuenta, conocemos fragmentos de la vida de una persona, creamos una imagen que, aunque no se corresponde completamente con la realidad, existe también. Y quizá sea más real, porque es la percibida. No es una estafa. La vida de los demás, aunque sea solo por las redes sociales, a veces es mágica, a veces terrible, a veces divertida, a veces patética, a veces interesante, a veces aburrida. Pero las emociones que nos produce, las lágrimas o los nervios, son reales. 

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9 comentarios

  1. Perdona. Aunque parte de tu razonamiento es lógico, olvidas tantas otras cosas. Para empezar, tu experiencia. Realmente te dice que comunica lo mismo un «te quiero» por whatsapp que cara a cara? Dónde pones más en juego? Qué te hace superar más miedos ante la incetidumbre de que el otro te diga «no»? En cual de los casos se pone más en juego la realidad de tu persona? El problema del net no es la interfaz que genera, sino que nos hemos acostumbrado a ella incluso en la vida real, que nos asusta y nos expone demasiado.

  2. ¿Cómo no va a haber diferencias, hombre? La pertenencia a un ente común llamado vida es algo incuestionable, pero los asuntos «online» y los asuntos «face to face» son cosas muy diferentes. Diferentes y complementarias. El medio importa, marca una pauta, marca una tendencia, ¿o acaso crees que mi respuesta a tu artículo sería esencialmente la misma si se produjera a las 13:00 en una terraza de Sevilla con más gente alrededor mientras vamos por la segunda cerveza, que, por el contrario, a las 00:55 en la soledad de un piso de alquiler que nadie sabe hasta cuándo será costeable y frente a un ventilador que remueve el aire viciado y caliente? ¿Crees tú que en esa terracita iba yo a contestarte empleando términos como pauta o ente común? Vida real, dices, ¿quién es más real, Alonso Quijano o la camarera rubia de aquella fiesta hace 10 años? ¿Es real la luz que ve el paciente intervenido en un hospital cuando el neurocirujano estimula una determinada área de su encéfalo? ¿Qué es real, muchacho?

  3. Joan Feliu Franch

    En respuesta a ambos, lo único que sostengo es que en todos los casos hay un tamiz en la comunicación. No entro en lo que cada uno prefiera, sino en que la realidad absoluta nunca se muestra, siempre se reinventa y, por tanto, no hay más realidad o más irrealidad en razón del canal que se utilice.

  4. 1.»Todo es real, hasta lo imaginado.»

    2.»la realidad absoluta nunca se muestra, siempre se reinventa y, por tanto, no hay más realidad o más irrealidad»

    No contesto por pedantería, lo juro. Me encanta el diálogo que suscita el artículo y en eso cumple una gran misión (que es precisamente generar inquietudes). Llegados a este punto, me gustaría pedirte que trataras de escribir con más detenimiento (igual en forma de artículo) qué significa o por qué diferencias lo real y lo absoluto.

    Insisto, me encanta esta revista porque sus artículos me aportan nuevos puntos de vista y me empujan a pensar. Así que agradezco tu artículo!!

    • Es aquello en lo que se basan tantos impostores. Hasta que alguien los descubre. El último fue el «Pequeño Nicolás». Pero ha habido otros, en España y en el resto del mundo.

  5. Tengo la vaga impresión de que el autor, con su ambigüedad y hasta diría con un cierto pesimismo, nos haya tendido una sutil trampa literaria, pues todos los comentarios entran en esas situaciones que enumera de una en una. Pareciera que ya sabía lo que ibamos a contestar, un futuro azaroso que podría ser o no y que también es la realidad absoluta junto a la disparidad de opiniones. Se acerca mucho a una especulación filosófica bastante dificil de seguir pero que aprecio por la inmediatez y claridad de los ejemplos. Le confieso que esto que escribo me resultaria muy difícil decírselo cara a cara. Habría un sin fin de humanas distracciones que esa «realidad absoluta» que es la vida se obstinaría en manifestar continuamente: la curiosidad, las emociones, las contradicciones, las esperanzas. Es la magia de la escritura, egoista de nacimiento puesto que se está con quien se quiere en soledad omnipotente, sabiendo que el otro no tiene otra posibilidad que escuchar. Muchas gracias por la estimulante lectura.

  6. Invent Man… Si tu vida es una mierda… Pues te la inventas.
    _ Felipe González es mi amigo.
    _Nací en la jungla, me amamantó una loba.
    _ Soy arquitecto estudié en Harvard… Qué asco.

  7. Mujer triste

    Pero, ¿y cuándo mi novio me dejó por Watsapp porque se enamoró de otra por (su) Instagram?

  8. Joan Feliu Franch

    Hola Irene, intentaré trabajar en tu encargo, pero creo que Eduardo Roberto ha acertado en su impresión. Da gusto tener lectores así

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