
Siempre he sido aficionado a las películas de ciencia ficción cuya perspectiva narrativa es panorámica y grandilocuente: 2001, Encuentros en la tercera fase, La invasión de los ladrones de cuerpos, etc. Ya saben: el futuro de la humanidad está en juego, hay una amenaza oculta de gran magnitud, entran en acción militares y gobiernos; ese tipo de cosas. Durante la última década, sin embargo, algunas de las películas de ciencia ficción —también de terror— que más me han gustado se han caracterizado por tener justo un enfoque contrario: una historia de perspectiva reducida que afecta a unos pocos personajes, donde las grandes consecuencias para la humanidad ya han sucedido (cine postapocalíptico, cine distópico) o sencillamente no son tenidas en cuenta.
Este enfoque reducido suele acercar la ciencia ficción al drama de personajes, aunque puede hacerse de distintas maneras. Algunas de esas películas narran de manera convencional y con predominio de un drama bastante al uso: Ex Machina, Her, Moon; otras utilizan una presentación tan directa y una ambientación tan sencilla que el resultado es casi teatral: Man From Earth, Coherence. Las hay más conceptuales, que supeditan el drama a los símbolos y metáforas: Midnight Special, Annihilation, Monsters. O que ponen el concepto en primer plano incluso por delante de la propia estructura narrativa, como Under the Skin. Las películas de este tipo tienen en común la importancia de la faceta emocional de los personajes como motor de la narración, algo que la ciencia ficción acostumbraba a evitar. La ciencia ficción cinematográfica de los años cincuenta solía poner la faceta emocional detrás de la idea o del espectáculo, y pocas veces delante. Una faceta que la ciencia ficción de Kubrick dejaba de lado, véase 2001 o La naranja mecánica. La de Spielberg, siendo tan hitchcockiano él, utilizaba como anzuelo para involucrar al público en una narración cuyo marco, en realidad, se componía de conceptos más generales. Véase el atrezo familiar de Encuentros en la tercera fase (tan conseguido que la película es casi tan buena como drama que como ciencia ficción o suspense) o La guerra de los mundos (no tan conseguido, pero efectivo como parte del armazón).
La tendencia a la ciencia ficción de pocos personajes y motores emocionales es tan marcada, de hecho, que el cine de vocación más palomitera ha efectuado algún intento de aproximación. Piensen en The Arrival, adaptación de un relato intimista y sentimental, además de muy interesante (hay un componente grandilocuente en la película que no me molesta, ¡de ninguna manera!, pero que es un claro añadido hollywoodiense). Lo normal es que, con tantos millones de por medio, se prime el espectáculo y la aventura sobre el protagonismo de lo emocional, como en Gravity. En los peores casos, la película palomitera de turno termina naufragando debido a la necesidad de ceder a los tics propios de los guiones concebidos para acariciarle el lomo a un público masivo; véase Passengers, o cómo arruinar una premisa muy interesante por culpa de las concesiones a las expectativas argumentales del público general tal como las conciben los ejecutivos de los estudios. Un tema más peliagudo es algo como Interestellar; yo creo que su contenido emocional es artificioso y está inflado, pero mucha gente piensa que funciona de maravilla. Nunca he negado mis problemas con el cine de Nolan, que giran en buena parte en torno al tratamiento de los personajes humanos, así que caveat lector.
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Parece interesante, sí. Intentaré verla.
La veré sin dudas por dos motivos, el primero porque presenta ese discutido y áspero tema de los nacimientos extra uterinos, y en este caso, para mayor escándalo, dentro de una incubadora o algo similar, por lo visto sin aporte masculino (deduzco todo esto por que son todas mujeres las protagonistas, que ya es un mensaje en sí mismo. Veremos), segundo para ver cómo se las arregla ese robot para suplir algo que creo insustituible: la presencia de una persona en carne y hueso con sus emociones para criar un hijo.Esta utopia que ya dejó de serla, de una presencia mayor de las mujeres en la sociedad me llena de incertidumbres. Qué sera de nosotros cuando ocupen por amplia mayoría todos los parlamentos de las sociedades democráticas como los hemos ocupado? Gracias por la lectura.
Yo no he interpretado ningún panfleto feminista (camuflado o no), lo que sí está claro es que aunque en la película intentan diseñar al ser humano perfecto, en algún momento cerca del final (y esto no es un spoiler), se percibe que con la boca pequeña te vienen a decir que tarde o temprano volverá a salir otro humano torcido e imperfecto que volverá a joderlo todo aunque pueda parecer que insinúen lo contrario. Porque somos así y nunca cambiaremos.
Emilio de Gorgot, por favor, corrige. No hay un solo feto en el bunker, lo que hay son embriones. Y dada tu afición, es algo que me sorprende que confundas.
No siendo amiga del género, debo decir que me sorprendió gratamente. Cuestiones «humanas» orquestadas por Madre, entremezclando lo que hoy día consideramos separado y elemento diferenciador entre robótica y humanidad. Madre plantea cuestiones interesantes.
Entretenida, sin más. Un intento de final ambiguo que no me ha convencido nada, una Hilary Swank que de sobreactuada se le van a salir los ojos del cráneo, Clara Rugaard muy buena actriz pero sin exagerar y la sorpresa madre (nunca mejor dicho), la interpretación vocal de Rose Byrne (en este punto cabe aclarar que esta película debe ser vista si o si en versión original, dudo mucho que el doblaje le haga la mínima justicia a esa soberbia y magistral interpretación de voz). Por lo demás, algún cabo suelto aquí y allá y, lo siento, un tufazo a telefilm que no sé por qué me ha recordado durante todo el metraje a aquella horterada ultra serie ZZZ y otra Z más de Christopher Lambert titulada «Fortaleza Infernal» (no tiene nada que ver, lo sé, pero por alguna extraña razón, mi mente me la ha estado recordando todo el rato). Lo dicho al comienzo, entretenida sin más. No cambiará el curso de la historia de la sci-fi pero si tienes un par de horas libres sin saber qué hacer, aquí tienes algo en lo que ocupar tu tiempo.
Lo que francamente no entiendo son esas erecciones tan salvajes que tiene la crítica cinematográfica actual con peliculillas que hace veinticinco años hubiesen ido directas al videoclub. Como la tan cacareada y que luego se queda en nada «It Follows», que he oído/leído a algunas personas decir auténticas atrocidades poniéndola a un nivel al que luego ni se acerca. Qué daño le está haciendo al cine estos tiempos de consumo cultural fast-food y que la referencia para guiarte y aconsejarte tengan que ser sitios como Rotten Tomatoes y se haya perdido la figura del genuíno crítico cinematográfico de antaño con un bagaje de miedo a sus espaldas y del que podías fiarte.
Coincido contigo en tus reflexiones finales sobre la crítica de cine. Aunque creo que no se ha perdido del todo, por suerte, la figura del sesudo crítico cinematográfico de cuyas opiniones puedes fiarte; por ej. en Valencia tenemos la Cartelera Turia, una publicación de bolsillo con un nivel crítico muy superior a otras figuras conocidas.
Respecto de la película, para mí empieza muy interesante ( todas esas cuestiones sobre relaciones entre humanos y robots ) pero al poco naufraga, para convertirse en una pelicula de acción, persecuciones y mamporros. De cualquier forma, como digo, oone sobre la mesa unas interesantes cuestiones muy apropiadas para debatir después.
Coincido con la critica que señala la laxitud ética que los «críticos periodísticos cinematográficos» hacen para o bien conectar con los gustos del publico actual o bien para contentar a las productoras/distribuidoras y asi poder seguir recibiendo loquedioxquieraquerecibandeellas.
En cualquier caso es un problema que como la clásica catarata ocular, llega tan paulatinamente que ni te das cuenta. Un dia dices pero que demonios (wtf para los ínclitos designados anteriormente) y descubres que te toman por estúpido.
En fin aprovechare para decir que en la IMDB recibe un 6.8 clasificación que para mi la señala como «no perder el tiempo» y al tiempo que gloso las bondades de acudir a esta referencia (cuyos votos pueden leerse de forma segmentada por edad sexo y alguna otra cosita mas), les dire que para no ser solo una voz negativa mi aportación positiva a esta discusión he visto YOUR NAME que también podemos catalogar de Sci-Fi y me ha gustado lo suficiente como para recomendarla (sobre todo la primera mitad, la parte de conclusión se me hizo un poco bola) pese a la consabida lentitud proverbial del cine japonés intimista.
Una peli más que decente para echar la tarde. No pasará a la historia de (mi) cine, pero se pasan un par de horas distraído sin mirar el reloj, lo que no es poco en el panorama actual para los que somos aficionados a la ciencia ficción. A mí me ha gustado. Espero que nunca haya una segunda parte.
¿Nadie se ha parado a pensar por qué hija se encuentra a una una mujer y no un hombre? Hay que relacionar las últimas palabras que le dice madre a la mujer con un dato de los que aparecen sobreimpresionados en la pantalla al inicio de la película para entenderlo.