Cine y TV

Catch 22, una serie sobre la guerra de los cuerdos

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Foto: Philippe Antonello / Hulu.

El diálogo aparecía a primeras de cambio tanto en la novela como en la película. El doctor Danika le decía a Yossarian que perdía el tiempo intentando que le diese de baja del ejército por haberse vuelto loco. «¿No puedes dar de baja a alguien que esté loco?», preguntaba el soldado. «Sí, claro que tengo que hacerlo. Hay una norma según la cual tengo que dar de baja a todos los que están locos», contestaba. Yossarian insistía: «¿Y por qué no lo haces?» para que el galeno, a su pesar, se lo explicase: «Porque no me lo piden». «¡No te lo piden porque están locos!», se desesperaba el soldado.

Pero la norma estaba clara. Ningún loco podía seguir en el ejército. Eso sí, antes de darle de baja tenía que pedirlo. Ese era el reglamento y se llamaba la Trampa 22, porque ningún loco podía saber que lo estaba. De hecho, la norma se aplicaba sobre todo al revés. Lo que era de cuerdos era no querer ir a las misiones con los peligros mortales que eso entrañaba, pero a los que no están locos no se les puede dar de baja del ejército. Era una falacia lógica digna de museo. Así lo explicaba después de la discusión entre sus personajes el escritor Joseph Heller:

Solo había una trampa, y era la 22, que establecía que preocuparse por la propia seguridad ante peligros reales e inmediatos era un proceso propio de mentes racionales. Orr estaba loco y podían retirarlo del servicio, lo único que tenía que hacer era solicitarlo. Y en cuanto lo hiciera, ya no estaría loco y tendría que cumplir más misiones. Orr estaría loco si cumpliera más misiones y cuerdo si no las cumpliera, pero si estaba cuerdo tenía que realizarlas. Si las realizaba estaba loco y no tendría que hacerlo; pero si no quería estaba cuerdo y tenía que hacerlo. A Yossarian le conmovió profundamente la absoluta sencillez de aquella cláusula. 

La novela de Heller, de 1961, contaba la historia de un soldado que se enfrentaba a círculos viciosos y contradicciones en términos como esta Trampa-22, las necesarias para que el ejército pueda funcionar, pues no hay lógica alguna que admita que un hombre debe morir en su propio interés. Con ese espíritu bélico también constituía un gran mosaico de lo que eran las fuerzas armadas de leva, una inmensa concentración de personas entre la que nadie se quiere encontrar. Captaba la abulia, el escaqueo y la evasión que empleaban todos aquellos confinados para sobrevivir y, de alguna manera, cumplir con su cometido, que eran las órdenes. Porque los oficiales que las daban sí que querían estar ahí y aprovecharse de esa situación. Las guerras son sus oportunidades.

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5 comentarios

  1. Son alucinantes las razones que le da el doctor y las conclusiones que saca Yossarian. Solo por eso es necesario verla. En un «mundo normal» no dudaría en señalar como una noticia falsa ese retorcido artículo 22, pero conociendo un poco la mentalidad castrense y el momento histórico, no pongo en dudas su existencia y aplicación. Lástima que la serie no haya echado mano a las tantas herramientas disponibles para recrear la realidad. Hay escenas, como bien dijo usted pero en otro ámbito, asépticas, sin fondo. Podrían haber mostrado más bombarderos, como si lo hacen cuando van en formación, en vez de esas tres reliquias llevadas a propósito a Italia. Es poco creíble que solo hubiera tres en un campo de aterrizaje cercano al frente. Además, no me convence del todo la magistral actuación de Giancarlo Giannini con los eternos estereotipos de los italianos en guerra. Gracias por la lectura.

  2. Ni me gustó la novela ni la serie, las dejé las 2 enseguida

  3. Oscar.. se nota se escapo de la mili (sin guerra)…Trampa 22 (pies planos)

  4. Hay una película de Mike Nichols de 1970 con actores como Anthony Perkins, Alan Arkin y… Orson Wells! Además se hizo un intento de serie televisiva tres años después con Richard Dreyfuss pero debió de ser un fracaso porque solo hay un capítulo de 30 minutos. Una buena novela de Joseph Heller que sin embargo no da la talla a la pantalla.

  5. Pingback: 'The Irregulars': otra regular de Netflix - The McGuffin

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