Arte y Letras Literatura

António Lobo Antunes, la memoria fermentada

António Lobo Antunes
António Lobo Antunes, 1991. Fotografía: Getty.

Hospital Miguel Bombarda, Lisboa, julio de 1979

Un joven médico psiquiatra escribe novelas en el tiempo que le queda entre las consultas, las guardias y las urgencias. Siempre a mano y siempre en bloques de hojas A5 con el membrete del hospital, siempre con un libro cerca para colocarlo encima de las cuartillas si alguien entrase por sorpresa y siempre con la puerta abierta de su despacho, escuchando los ecos de los pasillos como un fondo desasosegante. António Lobo Antunes, que decidió que sería escritor con siete años, ha estudiado medicina, ha ido a la guerra de Angola y ha vivido la revolución del 25 de abril sin dejar de escribir y de romper lo escrito. Compulsivamente, con el ansia de quien se asume predestinado y solo quiere acelerar el paso del tiempo, intentando llegar cuanto antes a lo que él considera un nivel literario aceptable.

Escribía todos los días, cuando podía, y si no, luego, por la noche, hasta las tres o las cuatro de la mañana (…) Lo hacía en la guerra, en el hospital, escribo en los hoteles, en cualquier sitio.1

Como todo es susceptible de ser conquistado si se insiste lo suficiente, un día llega una novela que se resiste a ser destruida, que tiene vida propia y se manifiesta de modo diferente a las demás. Esa es la novela que lo cambia todo y aunque no es ahí donde el escritor nace, porque la gestación de una obra está mucho antes de que sus páginas existan, en ese punto exacto en que la obra se deja acabar y se convierte en un organismo autónomo se acaba el desvelo del aspirante que no se siente lo suficientemente bueno y empieza otro, el del autor que teme no poder superarse la próxima vez.

Cada vez tengo más miedo. Es como cuando los trapecistas dejan un trapecio para coger el otro, ese momento en el vacío, esa incertidumbre y esa angustia se parecen a lo que siento frente al libro que escribo: no sabes si lo vas a conseguir… Y me pasa lo mismo con los escritores que me gustan, me da miedo que hagan algo mal.2

Dicen que todo, absolutamente todo lo que escribimos, es autobiográfico, incluso Los viajes de Gulliver, sin embargo, hay retratos más evidentes que otros. La primera novela publicada de Lobo Antunes transcurre en un día y una noche; el protagonista es un psiquiatra que quiere ser escritor, que trabaja en el mismo hospital que él, que vive atormentado por sus recuerdos de la guerra colonial en una especie de espiral autodestructiva que le aleja de su pareja y de sus hijas. Como una profecía autocumplida, los primeros capítulos los escribe estando aún con su mujer, pero acabarán separándose, tal y como cuenta la novela.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

2 comentarios

  1. José Antonio

    Grandísimo y necesario escritor. No hay más que añadir, quien lo lee se engancha.

  2. Pingback: Lídia Jorge: «Una unión de España y Portugal sería peligrosa para todos» | sephatrad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*