¿Cuál es d-e-l-e-t-r-e-o más original en una canción?

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Todos hemos escuchado más de una vez y en más de una canción a su intérprete deletreando alguna palabra. Algunas veces es fácil reconocer la palabra o frase en cuestión, pero en ciertos temas hay que afinar el oído (dependiendo del grado de comprensión del inglés cantado, claro). En algunos casos son palabras deletreadas, y en otros suelen ser acrónimos, o sea, palabras formadas por las iniciales de las palabras que forman parte de ella. Voy a obviar la referencia a canciones que aluden a TV, a LA, a USA, e incluso dejaremos que el KKK siga con la novia de Joey Ramone, ya que son siglas bastante trilladas, y nos interesa buscar deletreos más originales. Voten por su favorito o añadan lo que consideren oportuno en los comentarios.

(La caja de voto se encuentra al final del artículo).


«Gloria», de Them

En el caso de nombrar una a una todas las letras de una palabra, a todos se nos vendrá a la cabeza el estribillo de «Gloria», de Van Morrison, tantas veces versionada. Es un caso flagrante de este tipo de deletreos. Aunque el germen de la canción se sitúa en el verano 1963, mientras el León de Belfast tocaba con The Monarchs en Alemania, esta se hizo inmortal el 5 de abril de 1964 en los estudios de la Decca en Londres. Ese día, Them grabaron siete canciones, y «Gloria» saldría en single como cara B de la versión de «Baby Please Don’t Go» en octubre de ese mismo año. Una cara B con el mismo efecto que El padrino II.

And her name is G-L-O-R-I

G-L-O-R-I-A (GLORIA)

G-L-O-R-I-A (GLORIA)

I’m gonna shout it all night (GLORIA)

I’m gonna shout it everyday (GLORIA).


«Respect», de Otis Redding

En este caso se da la circunstancia de que el deletreo no venía de fábrica, como en «Gloria», sino que fue añadido a la versión que Aretha Franklin hizo de la canción, escrita originalmente por Otis Redding en 1965 y publicada en su tercer disco, el fabuloso Otis Blue. No solo esa fue su aportación, sino que el significado del mensaje varía ostensiblemente en boca de Otis a la de Aretha. El 14 de febrero de 1967, dos años después de que la original hubiera cundido en la audiencia de R&B, Jerry Wexler conseguía que Aretha grabase una versión que pretendía abarcar más mercado, como así fue. Si nos fiamos del ingeniero de la Atlantic en esa sesión, Tom Dowd, el deletreo del título fue ocurrencia de Carolyn Franklin, hermana menor de Aretha, quien hizo los coros junto a su otra hermana Erma

R-E-S-P-E-C-T Find out what it means to me, 

R-E-S-P-E-C-T, Take care, T-C-B. 

Curiosamente, nos llevamos de propina el deletreo de las iniciales TCB en este tema, haciendo referencia a «take care business», o sea, «cuida lo tuyo». 


«B-A-B-Y», de Carla Thomas

Sin salirnos de la STAX, un año después de que Otis Redding grabase «Respect», Carla Thomas también se encargó de separar bien separadas las letras de baby en su tema más popular, allá por 1966. La autoría de la canción se debe, cómo no, al tándem Isaac Hayes y David Porter, y llegó al número 3 en las listas de R&B, cota que nunca más volvería a alcanzar la reina del Memphis soul —si exceptuamos «Tramp», su dueto con Otis Redding al año siguiente—. Incluso el título de la canción formaba un acrónimo con las letras de esa palabra.. Si tenéis una recopilación de soul decente por casa, esta canción estará presente en ella.

I live for you and can’t help it

You know I really don’t want to help it

B-A-B-Y, baby

B-A-B-Y, baby.


«D-I-V-O-R-C-E», de Tammy Wynette

De un tono bastante triste es la canción en la que Tammy Wynette deletrea palabras relacionadas con la disolución del matrimonio, y con la que consiguió un gran éxito en 1968. En ella nos relata su temor a que se consume el final de su matrimonio mientras intenta que su hijo de cuatro añitos (J-O-E) no se entere de qué va la película, nombrando una a una las palabras claves del proceso (C-U-S-T-O-D-Y, H-E-L-L…). Por lo tanto, esta canción es una mina a la hora de rellenar este artículo.

Originalmente fue escrita en 1967 por Bobby Braddock. Ya había empezado a escribir una canción llamada «I-L-O-V-E-Y-O-U», deletreando la declaración universal de amor, pero no interesaba a nadie. Mas eso le dio la idea para darle la vuelta a la tortilla y, como comentaba antes, construir una letra en la que se deletrearan las palabras claves para que no se enteraran los niños. Al principio a nadie le interesaba grabarla, hasta que pidió ayuda a su amigo Curly Putman, autor, entre otras, de «Green, Green Grass of Home». Este le dijo que le parecía una canción demasiado alegre para tratar un tema tan agrio, así que le dio algunos retoques y la canción quedó atribuida a ambos. A Bill Sherrill, el mánager de Wynette, le encantó, y en poco tiempo la tuvieron grabada y sonando en las radios, convirtiéndose en número 1 en las listas de country. Años después, en 1979, Tammy Wynette grabaría también «I-L-O-V-E-Y-O-U» en su disco Just Tammy. Para esa época, ya llevaba cuatro matrimonios fallidos, así que hubiese sido el momento ideal de grabar «D-I-V-O-R-C-E».

Our D-I-V-O-R-C-E becomes final today

Me and little J-O-E will be goin’ away

I love you both and it will be pure H-E double L for me

Oh, I wish that we could stop this D-I-V-O-R-C-E.


«Biology», de Joe Jackson

En 1980 se grababa el último álbum con la formación original de la Joe Jackson Band, en el sello A&M, antes de que este se pasara temporalmente al swing. El disco, Beat Crazy, pasó por las listas sin pena ni gloria, pese a tener un buen puñado de canciones en la más genuina línea de un Joe Jackson que ya empezaba a sacudirse la etiqueta de new wave. En la canción que nos trae a este artículo, el bajo de Graham Maby comienza martilleando sin piedad, ablandando el terreno para que Joe Jackson intente explicar lo que siente por las mujeres de un modo científico… Así, en el estribillo de la canción, deletrea la palabra que le da título a la canción: 

It’s just B-I-O-L-O-G-Y

Can’t you see It’s just Biology.


«Fire in Cairo», de The Cure

Si todos nos sentimos cómodos y seguros de nosotros al cantar Gloria, de Them, la que viene ahora ya requiere más destreza. Es para el B1 por lo menos.

El 8 de mayo de 1979  vio la luz el álbum con el que se abría la trayectoria de una banda imprescindible, The Cure. El título del disco fue Three Imaginary Boys, y la canción que nos trae aquí, no exenta de exotismo, «Fire in Cairo». Aunque hay varias interpretaciones sobre la naturaleza de la canción, no hace referencia a ningún disturbio ni revuelta en la capital egipcia, sino más bien a la persecución de un amor, de un anhelo, el disfrute del momento y del desvanecimiento posterior. 

You take me in your arms 

And start to burn

F-I-are-E-I-N-see-A-I-are-O

F-I-are-E-I-N-see-A-I-are-O.

Como curiosidad, el pictograma que representa a «Fire in Cairo» en la trasera del vinilo fue usado como portada del single «Boys Don’t Cry».


«Jesse James», de Laurel Aitken

Si en nuestra primera canción Van Morrison deletreaba un nombre propio, Gloria, en este caso el cubano de ascendencia jamaicana Laurel Aitken recurre al apellido de una celebridad, de un fuera de la ley, el forajido de Missouri Jesse James, que murió limpiándole el polvo a un cuadro, tiene guasa la cosa. «Jesse James», canción de  corte rock-steady, fue publicada en 1969 por el sello británico Nu Beat. La letra, pírrica, consiste en deletrear el apellido del forajido y decir que cabalga de nuevo y que no le llamen Billy The Kid, sino Jesse James. Ya puestos podría haber usado el nombre completo, James Woodson James, para estirar la letra un poco más.

J-A-M-E-S, James

Jesse James

Jesse James rides again

Don’t call me Billy the Kid

Call me James

Jesse James.


«Friction», de Television

Marquee Moon, ópera prima maestra el la que Television regateaban al punk —y le marcaban un golazo—, se grabó en febrero de 1977 en los estudios del sello neoyorkino A&R Recordings. Uno de los trabajos de orfebrería guitarrística del dúo LloydVerlaine que en él se incluyen es «Friction». Pero no solo de guitarras vive Television (de hecho Richard Lloyd no le da mucha importancia a su fraseo en esta canción), sino que Verlaine además es un consumado letrista. Y en la canción que nos ocupa hace uso de no pocas referencias subliminales y referencias sexuales (u homosexuales) más o menos explícitas hasta llegar, en el tramo final de la canción, a deletrear la palabra que titula la misma.

And too much friction (friction)

But I dig friction (friction)

We’re both crazy ’bout friction (friction)

F-R-I-C-T-I-O-N.


«T-R-O-U-B-L-E», de Elvis Presley

La palabra trouble es un lugar común en el rock and roll. En el trono de los problemas está, sin duda, la composición de Leiber y Stoller para Elvis Presley en 1958, inmortalizada en la película King Creole. Aquí no hay deletreo que valga, pero, curiosamente, en 1975, Jerry Chesnutt (el autor de la deliciosa «A Good Year for the Roses») escribiría para Elvis otra canción titulada «T-R-O-U-B-L-E». Como podréis adivinar por el título, en esta sí hay deletreo por parte del narrador de la canción, un pianista de un night club, quien, durante uno de sus shows, ve entrar en el local a una mujer fatal, e intuye que va a haber jaleo, que esa mujer va a traer problemas —temática políticamente incorrecta en nuestros días—. Para poder completar las rimas, Chesnutt recurrió a  más deletreos, como A-L-O-N-E o L-O-O-K-I-N-G. Y la verdad es que Elvis lo hace de maravilla.

Well, hello T-R-O-U-B-L-E

What in the world you’re doin’ A-L-O-N-E?

Say, good L-double O-K-I-N-G

I smell T-R-O-U-B-L-E.


«Trouble», de The Music Machine

Si decíamos que trouble es un lugar común en el rock and roll era por algo… En este caso es el californiano Sean Bonniwell, el hombre del guante, el icónico frontman de The Music Machine, quien nos hace ver que hay vida más allá de «Talk Talk» y se marca una letra de miedos y tormentos adolescentes, regada con una buena dosis de fuzz, en «Trouble». La canción se incluyó como segundo corte del único álbum de The Music Machine, (Turn On) The Music Machine, editado en 1966, y en ella Bonniwell deletrea la palabra que le causa el tormento y que bautiza la canción, y la finaliza con cierto aire, no sabemos si consciente o inconsciente, a Gloria, de Them.

How to rectify the

Growing mental pain

Of T-R-O-U-B-L-E , trouble-wow-wow-wow-wow.


«Lola», de The Kinks

Vale que el deletreo de «Lola» no es para tirar cohetes, pero dada la magnitud de la canción (seguramente, la mejor del artículo) y de Ray Davies, el creador (sin duda, el mejor del artículo; aunque su hermano Dave reclame infructuosamente la autoría de la música), se ha ganado todo el derecho a figurar en el listado. La canción se publicó en single el 12 de junio de 1970 —con «Berkeley Mews» en la cara B— y reconcilió a los de Muswell Hill con las listas de éxito: «Lola» llegó al número 2 en el Reino Unido. Aunque el mensaje de la letra es ya de sobra conocido por cualquier amante del pop, quizá no es tan de dominio público que ya en 1918, en plena época de la prohibición, había una canción anti ley seca que rimaba «Lola» con «Coca-Cola». En «Ev’ry Day’ll Be Sunday When The Town Goes Dry», escrita por William Jerome y Jack Mahoney, se incluye la frase «At the table with Lola they will serve us Coca-Cola». Pero el tema que nos trae aquí es que Ray Davies recurre al deletreo en esas dos palabras clave, «Lola» y «Cola», justo en las dos primeras estrofas de la canción. 

I met her in a club down in North Soho

Where you drink champagne and it tastes just like cherry cola

C-O-L-A cola.

She walked up to me and she asked me to dance

I asked her name and in a dark brown voice she said, «Lola»

L-O-L-A Lola, lo lo lo lo Lola.


«R.A.M.O.N.E.S.», de Motörhead

«Fue el máximo honor. Como si John Lennon escribiera una canción para ti». Esas son las palabras de Joey Ramone preguntado acerca de «R.A.M.O.N.E.S.». A partir de 1991, la canción se convirtió en titular indiscutible en los directos de Motörhead. Homenajeando a los neoyorkinos ya desde la misma duración de la canción, un minuto y veintiséis segundos, y subido en una locomotora que viaja hasta Rockaway Beach, Lemmy va desgranando en el estribillo cada una de las letras del nombre de la mítica banda. Además de esto, nombra a cada miembro del grupo en la canción, finalizando con un «Joey, call me on the phone». En el concierto de despedida de los Ramones, Lemmy se subió al escenario a cantarla con ellos.

Misfits, twilight zone,

R-A-M-O-N-E-S, R-A-M-O-N-E-S 

RAMONES.


«Vacation», de Connie Francis

La primera en la frente. Concetta Rosa Maria Franconero, nombre original de Connie Francis, comienza la letra de «Vacation» nombrando cada una de las letras de la santa palabra, bajo un ritmo muy high-school. Viendo la racha de desdichas que atravesó la de Nueva Jersey entre 1974 y 1984, no sería extraño pensar que Connie pidiera vacaciones de la vida; pero la composición, de Gary Weston, Hank Hunter y la propia Francis, se remonta a 1962, cuando la italoamericana estaba en lo mejor de su carrera. Según declaró la propia Francis, «cuando me enviaron la canción, solo tenían “V-a-c-a-t-i-o-n in the summer sun”. Eso es todo lo que escribieron. El resto de la letra lo escribí yo». Pero vaya, tampoco es una letra de la cual alardear, querida Connie…  La canción llegó al número 9 del Billboard en septiembre de 1962, siendo el último Top 10 de su carrera.

V-A-C-A-T-I-O-N in the summer sun

Put away the books, we’re out of school

The weather’s warm but we’ll play it cool

We’re on vacation, havin’ lots of fun

V-A-C-A-T-I-O-N in the summer sun.


«L-O-V-E», de Al Green

Al Green es amor. Así se titulaba el disco que en 1975 publicó el reverendo Al Green en Hi Records. Su noveno álbum, una obra dedicada al amor. Cuatro canciones del disco tienen la palabra love en el título y, para colmo, uno de los saxofonistas es Andrew Love, de los Memphis Horns. La canción que nos trae aquí es la que abre el disco, y se lanzó como single, llegando al número 1 en las listas de R&B el 12 de abril de 1975, desbancando a Eddie Kendricks. La escribió el propio Al Green, con ayuda de dos grandes: Willie Mitchell —quien también produjo el disco— y el sublime guitarrista Teenie Hodges. En ella, Al Green lo fía todo al amor, aun sin saber bien cómo explicarlo, a lo largo de tres minutos.

En 1982, Edwyn Collins, al frente de sus Orange Juice, intentó llevarla a su terreno combinando la naturaleza soul de la canción con su marca personal: elegancia y pop.

L-O-V-E

Love is a walk down Main street

Love is an apple that’s so sweet

Love is something that can’t be beat

L-O-V-E

It’s strange to me


«L.A.F.S.», de Nick Lowe

El amor vuelve a ser el leit motiv, el motor de la siguiente canción, en este caso escondido tras la letra L del título. El debut de los Cowboy Outfit como banda de respaldo del gran Nick Lowe tiene lugar en mayo de 1984 con el lanzamiento del LP Nick Lowe and His Cowboy Outfit. La décima canción del disco, «L.A.F.S.» estuvo producida y arreglada por Elvis Costello, bendito compañero de fatigas de Lowe, quien le aporta un toque soul con su correspondiente arreglo de vientos a la inevitable reminiscencia newwave que destila la canción. El título son las siglas de Love At First Sight, amor a primera vista, algo que se produce a diario. Y es ahí donde encontramos el deletreo.

L.A.F.S. means love at first sight

I heard and read and talked about it

Up until last night

L.A.F.S. means love at first sight

And something left like lightning strikes once

But never ever.

«W-O-M-A-N», de Etta James


Como respuesta al «I’m a Man» de Bo Diddley, y con tan solo siete meses de diferencia, Etta James lanzaba, en octubre de 1955, «W-O-M-A-N». La canción saldría como cara B de «That’s All», en el sello Modern Records. La música se inspiró claramente en «I’m a Man» —que a su vez robó el ritmo a «Hoochie Coochie Man»—, y la letra fue obra de la propia James junto con las hermanas Abye Malloy y Jean Mitchell, sus dos compañeras de viaje en su primer grupo, The Creolettes, reconvertidos en The Peaches por obra y gracia de san Johnny Otis. Con la fiereza blusera que es capaz de desplegar, Mrs. James pone los puntos sobre las íes a los hombres, reafirmándose a sí misma como mujer, reafirmando su sexualidad, su atractivo físico, su carisma. A medida que avanza la letra desafía a prohombres tales como Jesse James, Davy Crockett o John Dillinger, deletreando con rabia cada letra de de palabra clave, y título, de la canción. 

Now John Dillinger

The woman in red got him

Now teach all you hardies about a W-O-M-A-N

I’m a W O M one A and a N

A woman

A woman.

Propongo que sea entonada en las manifestaciones del próximo 8 de marzo.


Lemmy canción
Lemmy Kilmister. Foto: Cordon.

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37 Comentarios

  1. El G.U.A.D.A.L.A.J.A.R.A. de Hermanos Cubero en el último disco es el más difícil y cachondo que conozco…

  2. D-A-N-G-E-R-O-U-S A-N-I-M-A-L-S de los Arctic Monkeys en su tercer álbum Humbug, para mí quizá el mejor de todos, o al menos, el más escuchado.

  3. MI voto va para BE AGGRESIVE que alguien menciona por arriba. De deletreos olvidados, les diría Mannish Boy, de Muddy Waters (peñazo de canción, la verdad)

    j

  4. Por favor, Girlfriend de los Modern lovers, hombre.
    Y mitiquísima esa D.I.S.C.O, de Ottawan, discotequera a más no poder.

  5. Echo en falta el M-E-T-H-O-D O-F L-O-V-E en “Method of Modern Love” de Hall & Oates, del languideciente álbum “Big Bam Boom” de 1985.

    Pero lo de poner a Joe Jackson ha sido lo más. El único voto será mio.

  6. Ahora que se ha separado los Daft Punk no está mal recordar al papá de uno de ellos, Daniel Vangarde, que desde finales de los 70 centró su carrera como productor y compositor de música disco tardía en Francia,y en la que tanto se inspiraría su hijo, Thomas Bangalter.
    D.I.S.C.O. de Ottawan es un buen emjemplo de este tipo de música y de canción con título en deletreo.

  7. Falta “If You See Kay”, de Memphis Slim, que ya se la jugaba en los 50 con este juego; décadas más tarde, le copiaron el chiste Turbonegro, con una canción diferente pero homónima. If you see Kay es F.U.C.K. deletreado.

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