
Supimos de proyectos para hacer agujeros con bombas atómicas. Nos dejamos llevar por la música, por el mod de Brighton 65, y la electrónica de Stromae. Hemos releído a Silvina Ocampo, Saul Bellow y Anton Chéjov. Y pensado en esos libros que no leeremos jamás. También en normalidad social, prensa local, Battlestar Galactica. Y en un aviador del Reich cuya cara era más cicatriz que rostro. Y alguna cosa más. Te lo resumimos todo en este Jot Down News, con todas las publicaciones de nuestra revista, para que no te pierdas nada. Donde a partir de ahora listaremos los artículos publicados agrupados por temática para facilitar al lector encontrar más fácilmente aquellos que sean de su interés.
Música
«La desaparición de Paul Van Haver» por Silvia Panadero. Stromae es maestro en verlan, argot francés que consiste en invertir las sílabas para crear una nueva palabra. El belga comenzó subiendo en 2009 a YouTube las Leçon, donde mostraba su proceso de composición de letras y música, por entonces rap. La número 8, «Alors on danse», le llevó al éxito en muchos países de habla no francesa. Que pasaron por alto la retahíla de desgracias que contiene su letra. Así ocurriría también en otros de sus grandes éxitos, como «Papaoutai», la que hasta el momento le ha dado mayor fama. Y por tanto la mayor razón para su retirada y desaparición, como nos explica este artículo.
Entrevistas
Álvaro Corazón Rural entrevista a Albert Gil, líder del grupo Brighton 64, que en la primera mitad de los ochenta recuperó el movimiento mod para la música de nuestro país. Con motivo de la publicación de Las cosas por su nombre (66 rpm), su libro de memorias, nos habla en esta entrevista de sus orígenes, ligados al activismo político de su padre y abuelo, puerta de entrada a los cantautores, y de ahí al resto de los estilos musicales. De aquel panorama de sus inicios en la música, que obligaba a elegir entre punk o rock, y luego de los viajes a Inglaterra tras los que se convirtió en mod. A partir de ahí nos embarca en un viaje por el pasado musical, y por su propio tránsito a través del tiempo y los escenarios. Con fotografías de Edu Bayer.
Sociedad
La epidemia fue la patada final a la normalidad. Natalia Junquera lo analiza en «Cuando éramos normales», repasando en qué consistía la vieja normalidad. Elecciones donde se votaba, alguien ganaba y gobernaba. Desayunos tardíos convertidos en brunch, autofotos en selfis, y estrenos de series en maratones de sofá. Un no parar acelerado hoy por una realidad empeñada en hacer correr más deprisa a la historia.
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