
Los hermanos Gil absorbían tendencias y estilos musicales como esponjas, pero los canalizaban todos con dos premisas: velocidad y energía, en la línea del revival mod del 79 y el punk del 77. Un estilo, el de su grupo Brighton 64, distintivo y característico porque en la primera mitad de los ochenta no era tan habitual ejecutar así las canciones. Llegaron a tener hits en lo más alto, como «La casa de la bomba» y «El mejor cocktail», que todo amante del pop español recordará, y un disco anterior de solo ocho canciones, Haz el amor, que es una verdadera gema. Albert Gil (Barcelona, 1963) ha publicado en Las cosas por su nombre (66 rpm) una serie reflexiones y memorias sobre aquella época accidentada. Años en los que todo pudo ser, años de efusión adolescente en contraste con el paso del tiempo, la llegada de la madurez y las decepciones de un negocio que es en la actualidad, parafraseando a Luis Miguélez, mucho show pero poco business. Mascarillas en ristre, nos encontramos en Mataró.
Tu abuelo y tu padre estuvieron muy comprometidos políticamente.
Mi abuelo era murciano, vino aquí a hacer el servicio militar. Estudió y llegó a ser director de la escuela de Sallent, la escuela republicana. Conoció a mi abuela, se quedó y se integró absolutamente. Aprendió a hablar catalán en una época en la que no era tan habitual. A los murcianos que vinieron aquí y se establecieron y tuvieron descendencia con catalanes es a quienes llamaron charnegos.
Como director de la escuela le cogió la guerra civil, se metió en el ejército y acabó en el exilio. Luego estuvo en la resistencia e intentó entrar con los maquis. Estuvo bastante tiempo escondido. Todo esto son historias que te cuenta la familia, porque cuando yo era niño, de esto se hablaba muy poco. Murió cuando yo tenía nueve años. Era una persona muy afable, pero todo este periplo lo dejó castigado y murió de un ataque al corazón. Mi padre no lo conoció hasta que tuvo diez años, y en un piso clandestino. Creo que eso marcó la trayectoria de mi padre.
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«El catalán está atacado desde todos los puntos. Los medios en catalán son mínimos. Tengo una hija de dos años y la oferta de dibujos animados en catalán es muy pequeña. Aprenden antes a decir expresiones en castellano que en catalán porque las oyen continuamente en los dibujos o en la calle.»
Uf, qué trauma. La chiquilla va a aprender al mismo tiempo catalán y español. Habráse visto. Si es que esa gente vive bajo una opresión fascista estructural. Toda la artillería en Cataluña está dirigida a reprimir el uso del catalán. Un niño va por la calle, suelta un «si us plau» y una mano azul mahón le da una colleja. Así no se puede vivir. Pobres niños, pobre pueblo.
En enseñanza, para ilustrar los sesgos de género y mostrar los micromachismos se recurre a menudo a la inversión.
«El español está atacado desde todos los puntos. Los medios en español son mínimos. Tengo una hija de dos años y la oferta de dibujos animados en español es muy pequeña. Aprenden antes a decir expresiones en catalán que en castellano porque las oyen continuamente en los dibujos o en la calle.»
Si oyéramos esa perla a un salvapatrias voxero, lo tildaríamos con razón de varias cosas feas. Pues este señor tan cool y que seguro que se cree un progresista no se diferencia en nada del primero.
Trumpistas nacional-populistas todos ellos. Mala peste.
Su hija de dos años, aprende expresiones en castellano que le oye a su padre respondiendo entrevistas como esta. Una entrevista que lógicamente le habrán obligado a responder en castellano, los malos.
Entrevista Albert Gil
Muchísimas gracias por esta memoria que compartes
«…uno infumable de Jethro Tull, el Minstrel in the Gallery, de 1975…». Hasta luego.
Del royo Mod a la rumba….auténtico por los cojones, criticas al loco, venga hombre.
Los Brighton 64 han sido a la musica lo que Ariadna, su hermana,al cine:Una vulgaridad absoluta.
Increíble entrevista :O
Muy ilustrativo: padres que se consideran tolerantes, que fomentan el espíritu crítico y educan en libertad pero que dan una hostia al hijo por vestirse de mod.
Eran malísimos y unos pijos. Viajaban a Londres con 16 años a comprar discos y su madre le daba 200 pesetas al día. ¡ y dice que no había dinero en casa! Yo tengo 10 años menos y me daban 200 pesetas a la semana. El típico pijo que viene a venderte la moto de la lucha independista y lo mal que lo pasaba porque su padre un día le dio un bofetón.
Desde luego cuanta mala baba hay, no es necesario escupirla a borbotones, también os la podéis tragar. Soy más madrileño que el chotis, mis cuatro abuelos de Lavapiés y nací en Gerona, mis padres fueron felices allí. Esta discusión ya es muy cansina para mí, he tenido que hacer muchas veces de abogado del diablo, en uno y otro sentido, pero ciertas opiniones y, sobre todo, la forma en que se expresan, fabrican cada vez más indepes. Yo creo que viven en una ensoñación, pero si te dicen a menudo eso de «catalanes, os vamos a matar» puedo entenderlos algo más. No creéis? En cualquier caso, yo hubiera pensado que era menos nacionalista y más internacionalista, que es lo que debe ser alguien de izquierdas. He dicho.
Por lo demás, el tío me ha caído muy, muy bien. Le conocía de refilón, lo mismo que a sus grupos. Ni sabía que era hermano de su hermana… Además le honra lo que dice de Loquillo, ese si que tiene tela…
Siempre me ha parecido interesante la gente con algunas contradicciones, pero tantassss… bufff…
Y el tipo confesó q era independentista y las cabezas empezaron a girar 360° y se escucharon maldiciones en arameo y la espuma comenzó a brotar de las bocas…
Interesante entrevista a pesar de todo.
«Desde la universidad, mi padre se convirtió en un activista. Primero en el PSUC, un partido del que dice que entró y salió por la misma razón, porque era comunista.»
Claro, su padre lo era de verdad, lo dejó a finales de los 60 y los demás, decenas de miles de albañiles, fontaneros, obreros de quimicas y del metal que pasaron por las filas del PSUC dando lo mejor de sus vidas, no eran comunistas. Eran otra cosa. Menuda sobrada y menuda falta de respeto.