Arte y Letras Filosofía

Reencuadrar la realidad

Moe y yo jugamos a ver quién pega más flojo y siempre me deja ganar a mí.

(Homer Simpson)

El reencuadre de la realidad produce ganancia de sentido y restituye significados

Reencuadrar tiene relación con relatar la dificultad desde la perspectiva de lo que nos aporta como aprendizaje. Más que dar con la solución, lo que buscamos es que la persona afronte los problemas con su lado más creativo e íntimo.

En cualquier proceso de mejora de la salud, o del ámbito educativo, terapéutico o de investigación sociológica nos vemos envueltos en los efectos de una paradoja consistente en que debemos aceptar y cuestionar a la vez la información de nuestro interlocutor.

Una entrevista es una invitación a la confidencia, de modo que el juicio de valor debe ser excluido de la mente del entrevistador. Por otro lado, no podemos aceptar la información textual que nos trae el entrevistado. De ser así podríamos caer seducidos ante su visión del mundo, justamente la versión problemática que le ha llevado al atolladero que le trae a la entrevista.

El mensaje del entrevistado es una expresión del mapa que tiene del mundo. Mapa que realiza con distintas maniobras como la generalización de experiencias elevada a la categoría de criterios, omisión de datos y distorsión de lo percibido a modo de creación de metáforas que le expliquen el mundo de modo funcional.

En ocasiones el entrevistador puede inquietarse dependiendo de la mayor o menor gravedad del problema de nuestro interlocutor y desde aquí se movilizan dos vías.

La primera consiste en diagnosticar el problema. Aunque este camino tiene ventajas evidentes como conocer el adversario que tenemos para poder diseñar la estrategia de solución, tiene la flaqueza de situar la dificultad fuera del control de la persona. La solución está en el exterior, en manos del saber del especialista. Correspondería más con la vía aristotélica del conocimiento y ya hemos hablado en otras ocasiones de los riesgos del diagnóstico por la vía de la cosificación de la realidad[1].

La segunda vía, tiene relación con reencuadrar la realidad. Tiene la ventaja de que ubica la dificultad bajo el control de la persona y en sus capacidades para resolverla. Es la vía platónica del conocimiento y en la que se centra este texto.

Tal como yo lo veía mi situación constituía un problema. Ahora lo veo de una manera diferente y mi situación ya no es un problema.

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2 comentarios

  1. Notable artículo, señor. Ya con el inicio de Homer invita a reflexionar sobre nuestra visión del mundo y sus paradójicas
    relaciones internas como externas. «Vivimos en ese mundo de fragmentos, sentimos en nuestros cuerpos y nuestras almas el
    despedazamiento del mundo…» un mensaje desgarrador que creo sea destinado a nosotros, los supuestamente sanos, no a
    esos casos patológicos. Y sospecho que será de muchísima utilidad asumirlo cuando a ellos se acercan. Ese Rosen de sus
    referencias debe de ser el mismo autor de «El Talmud e Internet», un hebreo, vasto conocedor de su cultura, y en especial
    modo del Talmud,la Ley, una especie de registro escrito en donde cualquier judío con dudas puede dirigir las más variadas
    preguntas al rabino de turno, desde cuando fue destruido el Templo de Jerusalén hasta ahora, algo que, en tema de religión
    y en especial modo la nuestra, jamás hubiera sospechado, y menos que lo dejaran por escrito para la posteridad, tanto las
    preguntas como las respuestas que a veces son hilarantes, hilaridad que a una segunda lectura no se presenta como tal.
    Una humor sutil, propio de los hebreos como Woody Allen, que lleva más a la desesperación que a la esperanza. Ese
    «tzimtzum», (un «retraimiento de Dios», un esconderse para dar lugar a otros es una metáfora única) que saca hierro a
    una narración tan dramática como es la creación creo que es una prueba. Unas de las preguntas más frecuentes entre los
    creyentes hebreos es aquella mediante la cual piden saber qué hace Dios después de tan inmensa tarea como fue la creación,
    que supongo considerarán terminada. Se podrá reir con la respuesta: en su tiempo libre, Dios combina matrimonios,
    siempre entre hebreos, por supuesto, pero es evidente que con un poco de realidad cotidiana solo trata de que no pierdan
    la fe en Él. O que en su tiempo libre Dios lee el Talmud, o sea lo que piensan de Él sus hijos. Dios preocupado pero
    indiscreto. Debe de ser inquietante para los creyentes. Me anoto esa reflexión de Ghandi. Es una buena arma contra la
    violencia verbal, tanto la de los foros como en lo cotidiano. Muchísimas gracias por la excelente lectura y su prosa.

  2. Lamento haber visto tan tarde este comentario suyo que le agradezco. Excelente reflexión sobre la ocupación divina después de la ardua creación. Gracias de nuevo

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