Sociedad

Mujer desnuda con hijo

Madre e hijo - 1914 mujer desnuda con hijo
Madre e hijo, de Egon Schiele (1914).

Ya en desnudez total

extraña ausencia

de procesos y fórmulas y métodos

flor a flor,

ser a ser,

aún con ciencia

y un caer en silencio y sin objeto.

(Idea Vilariño)

Está prohibido. Tener un hijo y quedarse desnuda junto al hijo está prohibido, la sociedad no está preparada para ese horror —Dios mío, una mujer tan impúdica—. El mundo, lógicamente, está preparado para que el día contra el cáncer de mama todas las famosas nos muestren sus pechos; también está preparado para ver en millones de portadas el cuerpo de mujeres semidesnudas; también está preparado para que en publicidad el mejor y mayor reclamo sea la belleza desnuda de la mujer. Está preparado para la sensualidad y la sexualidad femenina, para que bajo cualquier pretexto, artículos o series, películas o portadas de libros, veamos a mujeres desnudas. Para lo que no está preparado el mundo es para ver a mujeres desnudas fuera del canon o, peor, mucho peor aún, a mujeres que posan junto a sus hijos. Si no hay más remedio, mejor que aparezcan dando el pecho, o semivestidas —sobre todo, que no se les vea nada que pueda mezclar obscenidad y maternidad—. Dios nos libre de semejante pecado: una mujer que ha dado a luz, que alimenta con su cuerpo a su hijo, que duerme-come-anda-vive con un hijo pegado a la falda, que después se muestre así de natural frente a las cámaras. Qué falta de escrúpulos que una madre llame arte a semejante imagen, o que abogue por la libertad mientras le da el pecho y después lo comparta en una red social, lo enseñe a un mundo inocente que no es capaz de comprenderlo.

Anastasia Chernyavsky es fotógrafa y es madre. Uno de los relatos que aparece en Maternidad y creación trata, precisamente, de una fotógrafa. Acaba de ser madre y se dedica a fotografiar aquello que forma parte de su entorno: la ropa sin doblar, los platos sin fregar, su hija llorando en la cuna. Anastasia hace lo mismo: mujeres, mujeres desnudas, y niños. ¿Qué ocurre con el mundo, que no está preparado para el arte de Anastasia Chernyavsky, pero sí para los ángeles de Women Secret? Porque una de sus imágenes, un autorretrato en el que aparece ella frente a un espejo, con la cámara, con su hija rodeando su pierna, con su hijo en brazos, mujer desnuda, con pecho y leche, una leche que cae lentamente de su pezón; una de sus imágenes, de su arte, en el que aparecen tres personas desnudas, juntas, naturales, porque naturales conviven como madre e hijos; una de sus imágenes fue censurada. ¿Por qué motivo? No qué motivo tiene la persona que ha censurado la foto, sino cuál es el motivo de quienes aplauden la censura.

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3 comentarios

  1. Son todas preguntas y reflexiones pertinentes que solo pueden ser contestadas con una utopía delirante: si la humanidad estuviese representada solo por el sexo femenino, no se presentarían tales cuestiones. Los sistemas binarios son, por definición y cultura, inestables; las estrellas binarias están destinadas a la mutua destrucción; los átomos con dos electrones son los más inestables; los romanos, cuando iban a la guerra con dos comandantes, eran derrotados. Además de continuar a representar el antiquísimo sistema de la evolución por desdoblamiento, la presencia de solo mujeres con muchas probabilidades terminarían con la dicotomia política de izquierda y derecha. Nosotros entramos en escena porque fue necesario en su momento, pero ya comenzamos a estar de más. Una extinción indolora y natural sería una manera de salir de ella con honor.

    • vamos a ver…
      entiendo que por la cantidad de cometarios en publicaciones esta a pago así que mi esfuerzo será el mínimo que te mereces… que narices sistemas binarios, que negacionismo absurdo respecto al puritanismo y a la autocensura, por culpa de roles machistas que ven imágenes sensuales cuando no sexuales, donde en realidad solo hay imágenes de la naturaleza humana.
      Si alguien ve en un cuadro Sorolla un ápice de pederastia, el problema es del que lo mira (en este caso censor),… e idem sobre los ejemplos del articulo.
      El problema de fondo es la educación sexual reprimida y un desconocimiento profundo del otro, que provoca un miedo reprimido hacia el sexo opuesto.
      Recordáis aquel papa, que una vez ungido, con martillo y cincel se ocupo de cercenar cualquier muestra de sexo en el vaticano….
      El negacionismo de la realidad respecto al nuevo puritanismo os hace cómplices de esta autocensura, y las personas que lo apoyáis e incluso fomentais os hace que os percibamos igualmente enfermos de ver pederastia y/o porno donde solo hay arte simplemente naturaleza.
      Arbur

      • Su comentario tiene varios puntos que dan para pensar, especialmente ese en el cual dice “… Si alguien ve….el problema es del que lo mira…”, o “… El problema de fondo… educación sexual reprimida…”, pero me da la sensación de que usted está diciendo, a grandes rasgos y desde el punto de vista de un crítico, lo mismo que en el fondo dice la autora, o sea señalar la autocensura y, en especial modo, la otra censura, la más peligrosa. No lo sé. Tal vez me equivoque. Pero vayamos a lo mio, a los sistemas binarios, mas antes me gustaría saber qué quiso decir con “…cantidad de cometarios en publicaciones esta a pago…”. No la entiendo, salvo por la ironía de la cantidad. Los autores, como en cualquier otro trabajo reciben su compenso; yo, aun si el mínimo también pago pues es un excelente rincón literario. Volviendo a lo mio, antes le diré que aprecio su “íncipit” sincero: “Vamos a ver…”, “… el mínimo que te mereces…” (con pocas palabras ha conseguido que me haga una idea de su estado de ánimo) “… que narices sistemas binarios…”. La presencia de la Humanidad sobre el planeta, para mí, es un problema. Y creo que razones no me faltan mirando el pasado e imaginándome el futuro. La Humanidad, para ser tal necesita de los dos componentes, dos miradas y constituciones un poco distintas. Yo no tengo la culpa si los sistemas binarios son, por definición inestables. En los últimos tiempos, con tantos divorcios y el asomarse del feminismo me lo confirman. Los sistemas binarios tendrían que ser unicamente atributo de la vida “inferior”, para goce y horror por la belleza y por la indiferencia e inmoralidad de las criaturas de la evolución. Nosotros, del momento que descubrimos nuestra autoconciencia, comenzamos a pretender algo más elevado. Las religiones, la filosofía y dentro de esta la metafísica siguen dándonos esperanzas (Con respecto a la represión sexual de la cual habla, notable recuerdo es aquel Concilio en donde se discutió qué sexo tenían los ángeles), pero yo, le confienso, aun participando en la propagación de la vida, digamos con bastante éxito, siento algo de bochorno por haberme comportado como los animales “inferiores”, obligado a repetir un rídiculo cortejo que ahora, con unos años de más puedo criticar, emperifollándome (una de las pocas veces), perder momentaneamente la razón, que a veces me pregunto qué diablo es, y unos cuantos kilos, extraviarme y delirar en manera sublime para conquistar la presa etc. etc. Por esto digo que sería preferible un solo sexo para continuar con la humanidad. Ellas, al no tener un motivo por la competición sexual creo que serían muy distintas a lo que son ahora. Nosotros, por el determinismo biológico masculino, no damos esperanzas de un mundo mejor. Somos demasiados competitivos, rotundos, desconocemos lo que es llevar una vida dentro con todas sus consecuencias. La vida, intimamente es femenina. Recuerdo al personaje de un cuento en el cual un padre, en busca de un partido mejor para su hija, describía las cualidades de su hija a un posible candidato: vientre generoso, dócil, aunque un poco INGENUA, pero BUENA en el fondo. Ingenuidad y Bondad, exactamente igual a como lo es la naturaleza que propagala la vida con bondad y a manos llenas, e ingenuidad, pues no sabe el daño que puede provocar. Agradezco la lectura.

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