Ómicron, virus peligrosos, futuras pandemias y nuestra ineptitud para aprender de la historia (1)

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El triunfo de la muerte, Pieter Brueghel el Viejo pandemias
El triunfo de la muerte, de Pieter Brueghel el Viejo.

Con toda la tragedia humana y descalabro económico y social que conlleva esta pandemia, la COVID-19 y sus sucesivas oleadas que ahora nos parecen interminables, es un peso ligero comparada con otras que han azotado a la humanidad en el pasado. Otras pandemias, tanto de origen vírico como bacteriano, han sido incluso más contagiosas y mucho más letales. Y sin embargo no aprendimos de ellas, quizá porque nos parecen lejanas en el tiempo… o porque asolaron a otros. 

Por eso parece oportuno preguntarse, ahora que padecemos la enésima ola de COVID-19, si nos volveremos a olvidar y cometeremos en un futuro los mismos errores. Porque la cuestión no es si habrá otra pandemia, sino cuándo.

Y en un futuro muy próximo, antes de la siguiente pandemia, el peligro es el de una nueva variante del virus de la COVID-19 que llegue después de ómicron, que causa estragos ahora, a principios del 2022. Porque mientras no vacunemos al planeta entero, incluido del hemisferio sur donde se origino ómicron (Sudáfrica) o delta (India), el virus podrá seguir mutando, evadiendo nuestras defensas y haciéndose cada vez más contagioso.  

La historia, incluida la contemporánea, nos enseña que las pandemias han sido un constante azote a la humanidad. Empezando por pandemias prehistóricas que recientemente empezamos a desenterrar gracias a la genética, la peste bubónica que nos diezmó no una sino varias veces, desde tiempos de Justiniano hasta la Edad Media, la viruela producida por un virus mucho más contagioso y letal que el coronavirus actual, la polio que se transmite por niños asintomáticos causando parálisis y muerte en algunos, hasta las epidemias de sida, ébola, gripes aviares y porcinas y los coronavirus del SARS y MERS, también mucho más letales que el actual, pero no tan contagiosos. La ultima gran pandemia, la de la mal llamada gripe española, mató entre 50 y 100 millones de personas en 1918 1919 y desgraciadamente no hemos sabido recordar ahora, en tiempos de la COVID-19, mucho de lo que aprendimos entonces. Pero esto es otra historia (ver Virus. La guerra de los mil millones de años, Espasa) 

A pesar de las mucho mejores condiciones higiénicas de la sociedad contemporánea y de los enormes avances de la biomedicina, hay tres factores principales que hacen que la humanidad sea ahora más susceptible que nunca a las pandemias. Uno es el enorme incremento de la población en el planeta: los virus se transmiten mucho más fácil y rápidamente en condiciones de alta densidad de sus victimas. El segundo es que antiguamente los virus viajaban en unas pocas caravanas que transportaban mercancías entre oriente y occidente o en lentos barcos mercantes que cruzaban los océanos. Ahora los virus se propagan rápidamente de un rincón del globo a otro acompañando a sus victimas en cientos de vuelos transatlánticos diarios. Por ultimo, los virus que han causado epidemias recientes tienen un origen zoonótico, es decir, provienen de animales en los que no causan enfermedad porque ha habido una lenta adaptación, pero al saltar a humanos causan rápidos estragos porque nuestro sistema inmunitario no está preadaptado. Estos saltos entre especies son excepcionalmente raros porque los virus generalmente infectan de manera específica a una especie determinada; sin embargo, el constante asalto de los humanos al medio ambiente donde viven los animales ha incrementado enormemente el numero de contactos y por tanto la probabilidad de salto zoonótico. Ahora, más que nunca, somos presa fácil de las pandemias.

Estas consideraciones, más los recientes precedentes históricos de coronavirus SARS (2002-2004) y MERS (2012-) y gripes pandémicas (1957-58, 1968 y 2009) nos indican que, con toda probabilidad, la COVID-19 no será la ultima de las pandemias en un futuro más o menos próximo. Esta reflexión invita a preguntarnos cuáles son los virus que tienen mayor potencial para desencadenar las que vienen.

El grupo más sospechoso está compuesto por virus cuyo material genético es ARN. La razón es que la fidelidad de la maquinaria celular de replicación de estos virus es menor que la de virus de ADN, lo que hace más probable las mutaciones que permitan un salto zoonótico y un incremento de su capacidad de contagio (i.e., R0). Además, muchos virus de ARN no tienen, como los virus de ADN, maquinaria molecular que les permita corregir errores de copia del material genético, contribuyendo así a un potencial de mutación más alto (los coronavirus son una excepción, ver figura 1). Una característica importante de los virus con potencial pandémico es que se transmitan por vía respiratoria. Conocemos virus aterradores como el del ébola, de efectos devastadores y mortalidad altísima, pero que al transmitirse a través de fluidos corporales su capacidad de contagio es notablemente menor que los respiratorios. Considerando estas características, destacamos tres clases de virus como especialmente peligrosos por su potencial de desencadenar pandemias en un futuro próximo.

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Figura 1.

Coronavirus

Gracias a la COVID-19, todo el mundo sabe qué son los coronavirus, los actuales supervillanos entre los virus con su famosa corona de espículas. Fueron descubiertos en los años 60, y hasta hace poco eran desconocidos para todos excepto unos pocos científicos especializados en virología. Entre los coronavirus humanos que se descubrieron primero figuran OC43 y 229E, pero en el pasado no atrajeron mucha atención, pues solo producen resfriados comunes y por tanto no son más que una molestia. Hoy sabemos de dos coronavirus más causantes de resfriado común: NL63 y HKU1. En conjunto se estima que estos cuatro coronavirus son responsables de ~25 % de todos los resfriados (PMID: 32501321), y estudios indican que la gran mayoría de los niños tienen anticuerpos contra ellos. Como veremos más adelante, estos coronavirus relativamente benignos pudieran haber tenido una historia más tenebrosa.

Fue a finales de 2002 cuando estalló la primera epidemia de coronavirus, causada por SARS-CoV-1, que afectó a unas 8100 personas ocasionando cerca de 800 muertes. Afortunadamente, esta epidemia produjo un numero relativamente limitado de infecciones por dos razones fundamentales: el virus SARS-CoV-1 causa una enfermedad severa con mortalidad alta, lo que facilita aislar a los contagiados. Además, este virus se replica principalmente en el fondo de los pulmones, en lugar de la nariz y la garganta como el SARS-CoV-2, que se multiplica por tanto en un lugar más accesible y desde donde es más fácil de propagar. El SARS-CoV-1 ya avisó de que el peligro potencial de los coronavirus era mucho mayor de lo que hasta entonces sospechábamos.

Y estos temores se confirmaron con la segunda epidemia de coronavirus reciente, causada por MERS-CoV, que desde 2012 ha infectado a ~2520 persona,s entre los que ocasionó una enorme mortalidad: aproximadamente el 35 % de los infectados fallecieron. Por fortuna, la transmisión de MERS entre humanos es muy rara y ocurre solo en casos de estrecho contacto con pacientes. como el que ocurre en ambulatorios con escasas medidas de protección. La mayoría de los casos se produjeron en Arabia Saudí debido a contacto con dromedarios infectados, que constituyen la principal fuente de infecciones humanas.

Nombre de la epidemia Fecha Muertes Case Fatality Ratio Coronavirus
SARS 2002-04 ~800 10 % SARS-CoV-1
MERS 2012– ~888 35% MERS-CoV
COVID-19 2019– >5,5 millones ~2-3% SARS-CoV-2

Tabla 1. Epidemias contemporáneas causadas por coronavirus.

Los coronavirus tienen muchas victimas. Aunque no nos lo parezca, los humanos no somos particularmente atractivos desde su punto de vista. Hay cuatro géneros de coronavirus (alfa, beta, delta y gama) que infectan a toda clase de mamíferos y aves. Son bien conocidos en el mundo de la medicina veterinaria pues causan epidemias catastróficas en aves de corral. Por ejemplo, el IBV (Infectious Bronchitis Virus) causa una mortalidad alta y por tanto perdidas económicas grandes cuando infecta a granjas de pollos PMID: 17296157. Otros coronavirus son bien conocidos por sus estragos en el ganado porcino, como el SADS-CoV y PEDV-CoV, que causan diarreas mortales en cerdos (PMID: 29618817).

La alta mortalidad del SARS, el MERS y otros coronavirus que causan pandemias letales en animales de granja contrasta con el efecto relativamente benigno de los cuatro coronavirus humanos más «dóciles», que solo causan leves resfriados ¿Por qué SARS-CoV-1, MERS-CoV y SARS-Cov-2 son mucho más letales que OC43, 229E, NL63 y HKU1? ¿Cómo explicamos estas discrepancias? Una hipótesis atractiva es que alguno, o quizá todos los cuatro coronavirus dóciles, fuesen en el pasado, cuando saltaron a humanos, feroces asesinos. Pero con el paso del tiempo hubo una adaptación mutua: nuestro sistema inmunitario aprendió a defenderse mejor y ellos se volvieron más benignos, con lo que las dos partes salieron beneficiadas. 

Si esto es así, ¿cuándo tuvieron lugar estas antiguas pandemias? Aquí es donde la genética integrada con la historia puede arrojar nueva luz sobre los orígenes de los coronavirus benignos. La genética puede ayudar porque el análisis comparativo de las secuencias de distintos coronavirus nos permite calcular cuándo divergieron evolutivamente. La epidemia de SARS-CoV-1 en 2002-2004 desencadenó la secuenciación en gran escala de genomas víricos, y hoy sabemos las secuencias de los coronavirus humanos conocidos, así como muchos otros que infectan ganado y animales salvajes.

Estos análisis comparativos indican que el pariente más cercano a OC43 es un coronavirus bovino (BCoV), y que divergieron uno de otro hace unos 130 años PMID: 15650185. Esta fecha sugiere un posible salto zoonótico de ganado vacuno a humanos alrededor de 1890, que curiosamente coincide de manera precisa con la fecha de la ultima gran pandemia del siglo XIX que causo la muerte de un millón de personas, un numero de victimas mortales elevadísimo si consideramos que por aquel entonces la población total del planeta eran 1500 millones de personas.

Esta pandemia es conocida como la «gripe rusa» de 1889-1890, y como su nombre indica se atribuyó a influenza, el virus responsable de la gripe. Sin embargo, la coincidencia precisa con el calculo de un posible salto zoonótico ha sugerido la posibilidad de que fuese una pandemia provocada por coronavirus (PMIDs: 32501321, 34254725). Averiguar con certeza cuál fue el agente infeccioso es difícil porque no tenemos muestras de tejido de las victimas para analizar… A menos que haya víctimas congeladas debajo del permafrost siberiano y que ahora pudieran salir a la luz como consecuencia del cambio climático.

Análisis genéticos comparativos del coronavirus humano 229E nos enseñan que parientes cercanos a este coronavirus existen en murciélagos africanos y que en algún momento entre 1680 y 1800 pudieron saltar de los murciélagos en su camino a humanos, con un posible paso intermedio en camélidos (PMID: 26378164).

Más allá de épocas históricas más o menos cercanas, el genoma humano contiene información sobre su evolución que nos permite inferir el impacto de pandemias que debieron ocurrir en un pasado prehistórico muchísimo más lejano. Por ejemplo, un análisis del genoma de distintas poblaciones indica que hubo una fuerte selección evolutiva de determinadas variantes en genes humanos implicados en la infección por un coronavirus (o quizá otro virus con características muy similares). Estos datos nos permiten inferir una epidemia prehistórica que asoló a los humanos hace más de 20 000 años, dejando huellas indelebles en el genoma de las poblaciones que la padecieron (PMID: 34171302).

(Continúa aquí)

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10 Comentarios

  1. Efectivamente su artículo es la confirmación de que no vamos a aprender nada de esta pandemia. Vacunar “al planeta entero”, además de ser imposible y absurdo, es insistir en el principal error que se ha cometido. El doctor Bossche, experto en vacunas, en su canal de Youtube ya predijo en marzo de 2020 que la inoculación masiva con vacunas no esterilizantes en el punto álgido de una pandemia era un tremendo error, ya que que iba a generar una presión selectiva en favor del escape vacunal, que es lo que estamos observando hoy mismo.

    • Sobre el doctor Bossche:
      https://www.servimedia.es/noticias/1836412

      se habla de él a partir del párrafo 5, no confundir con otro falso doctor del se habla al principio,

      https://saludsinbulos.com/observatorio/que-hay-de-cierto-en-las-afirmaciones-del-virologo-vanden-bossche-sobre-las-vacunas-covid19/

      para el que no tenga ganas de leer los enlaces, un rápido resumen, copio y pego:

      “Asimismo, pide la vacunación basada en la activación de las células NK. Sin embargo, parece que tras las pretensiones del virólogo belga puede haber intereses particulares pues estaba intentando trabajando precisamente en el desarrollo de vacunas para activar las células NK.”

      • Muy interesante lo que comparte ya que básicamente confirma lo que he dicho. El primer artículo no trata del Dr. Bossche sino del Dr. Coleman y dice que este cita al Dr. Bossche. Así que lo ignoro. El segundo es una entrevista al Dr. Cornell en la que critica al doctor Bossche porque dice que Bossche afirma que las únicas vacunas efectivas son basadas en células NK y que tiene conflicto de intereses por trabajar en este campo. Bossche nunca ha escondido ese conflicto y tampoco ha dicho lo que dice Corell. Además el propio Corell reconoce que no hay ninguna vacuna de este tipo.

        Pero es que además no es el asunto que me lleva a escribir el comentario. La predicción de Bossche (en marzo del 21 y no del 20 cómo dije en el primer comentario) es que la campaña de vacunación masiva favorecerá el escape vacunal. En esto Corell le da parcialmente la razón. Lo reconoce aunque matiza diciendo que una “vacunación incompleta” favorece las variantes.

        Ha pasado casi un año y podemos ver que la campaña de vacunación ha fracasado en su objetivo de detener los contagios. Además se observa una clara correlación positiva entre vacunación y contagio. Corell sostendrá que cómo no se han cumplido los objetivos de vacunación, hemos permitido que el virus siga replicándose y encuentre formas de escapar de la vacuna. Aquí voy a citar a la Dr. Karina Acevedo que desde hace un año lleva explicando que la presión selectiva no la pueden ocasionar los no vacunados sino los vacunados. De la misma forma que son los que toman antibióticos los que generan la resistencia bacteriana.

        Las vacunas que estamos utilizando en la UE están mal diseñadas ya que todas usan cómo diana la proteína espiga del virus. Se hizo así ya que se partió de los desarrollos que se habían hecho con el primer SARS. Pero esto se ha demostrado que es un error por dos motivos. En primer lugar porque el virus es muy mutagénico en esta proteína y en segundo lugar porque inocular está proteína o inducir a nuestro cuerpo a su producción en una mala idea ya que es muy tóxica.

        Sólo aprenderemos si somos capaces de reconocer nuestros errores.

        • Sobre la doctora Karina Acevedo:

          https://www.animalpolitico.com/elsabueso/doctora-datos-falsos-manipulados-entrevista-covid-vacunas/

          https://verifica.efe.com/vacunas-anticovid-ninos-no-danos-cardiacos-irreparables/

          Karina Acevedo es una conocida negacionista, muy popular entre los partidarios de estas teorías.

          Copio y pego unos párrafos:

          “La doctora Karina Acevedo, académica de la Universidad Autónoma de Querétaro, mezcló datos equivocados y en otros casos verdaderos, pero sin el contexto necesario, para poner en duda la eficacia de las pruebas PCR -una de las más confiables para confirmar casos de COVID- y de vacunas como las de Pfizer y BioNTech.”

          “Acevedo incluso llama a autoridades de Salud de México a reconsiderar acciones como los cierres de comercios, dado el supuesto nivel de falsos positivos.

          En México, se han confirmado al menos 113 mil muertes por coronavirus. Además está el dato de exceso de mortalidad, 200 mil muertes más que el año previo, ya sea por COVID u otras causas durante la pandemia este 2020. La afectación a la salud pública, por el virus, es algo real.”

          Entonces, si los que toman antibióticos son los que generan la resistencia bacteriana – como Vd. afirma – ¿ cuál es la solución ? ¿ no tomarlos ? qué pena que todos los investigadores y médicos del mundo no se hayan dado cuenta de ello.

          Es una pena que la OMS y las autoridades científicas de los Estados no se dejen asesorar por Vd. o por la doc. Acevedo.

          • Confirmo, Luchino, que tiene usted querencia por los ataques ad hominem. Mire, “la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero”. En cualquier caso, para poder criticar debería tomarse la molestia en conocer lo que dicen Malone, Acevedo o Bossche. Si lo hiciera, en vez de conformarse con lo que otros dicen que dicen, comprobaría que Acevedo parte siempre de publicaciones científicas. Se podrá estar de acuerdo con ella o no, pero llamarle “negacionista” en realidad no dice nada de ella sino de quién la desprecia de esa manera. Acevedo se ofrece a debatir públicamente con cualquiera que esté dispuesto. En su canal tiene varios debates con los pocos que se han atrevido a aceptar el desafío y la verdad es quedan bastante mal todos ellos por su falta de conocimiento. La verdad es que estaría muy bien un debate entre Corell y Acevedo. Corell es de los poquísimos científicos mediáticos que me parece que saben de lo que hablan y que da su opinión sincera no buscando la conformidad con el discurso oficial, cómo hacen casi todos. Eso hace que siempre resulte estimulante escucharle esté o no de acuerdo con él. Creo que esa es la actitud que deberíamos tener todos. Ser receptivos a opiniones que no sean las nuestras.

            En cualquier caso, llevamos un año con la campaña de vacunación y los que han acertado en sus pronósticos son aquellos que advertían que no serviría para detener los contagios. Creo que no hay mucho debate respecto a quién tenía razón. Quizás es momento de que empecemos a escuchar también los otros riesgos que nos advierten.

            PD: la respuesta sobre los antibióticos es bastante simple. Deben tomar antibióticos aquellos que estén enfermos y se debe tomar durante el tiempo que esté pautado independiente de que el paciente se encuentre bien. Que aplicado a las vacunas frente al SARS-COV-2, se traduce en que la campaña de vacunación debería haberse dirigido exclusivamente a la población de riesgo y que previamente no hubiera pasado la enfermedad. El 99% de los fallecidos por covid tenía al menos un factor de riesgo y habitualmente más de uno. Además, se deberían haber fomentado hábitos saludables referidos a la actividad física y nutrición. Justo lo contrario que lo que se ha hecho al confinarnos.

            Y sí, es una pena que las autoridades sanitarias no escuchen a personas cómo Acevedo. Comparto su canal por si tiene una mínima curiosidad intelectual. https://t.me/akashacomunidad

            • No, no tengo querencia por los ataques ad hominem. Sólo intento dar a entender que, lo que dicen Bosschen o Acevedo no tiene ninguna credibilidad. O muy poca. Por si no queda claro, lo de que la OMS debería dejarse asesorar por Acevedo era una ironía.

              Llamar negacionista a alguien no es, en principio, un insulto. Es sólo una forma de indicar que sus teorías – procedentes de Qanon, sectores ultraconservadores yanquis, partidarias de Trump – son esas, negar el consenso científico internacional sobre la Covid ( o sea, las vacunas no sirven, incluso causan muchas muertes, las causas de los fallecimientos no son la covid, sino otras, todo es un complot de B. Gates y G. Soros, etc )

              Sí, la verdad es la verdad la diga Agamenón o su porquero. De acuerdo, pero ¿ cómo sabe Vd. cuál es la verdad ?

              La pregunta sobre los antibióticos también era redundante: claro que generan resistencia, pero la solución no puede ser, como Vd. insinúa, que dejen de aplicarse. ¿ O es que todos los médicos y científicos del mundo no se han dado cuenta de esto ?
              El ejemplo que Vd. nos pone no me sirve: el Covid está causado por un virus, no por una bacteria. Nada que ver.

              “El 99% de los fallecidos por covid tenía al menos un factor de riesgo y habitualmente más de uno.” No sé de donde saca ese dato, no lo he leido en ningún sitio. Y sí, vaya, conozco uno que no lo tenía: 58 años y sin patologías previas. Qué casualidad.

              “Además, se deberían haber fomentado hábitos saludables referidos a la actividad física y nutrición. Justo lo contrario que lo que se ha hecho al confinarnos”. Vale, o sea que la solución, en vez del confinamiento, era fomentar hábitos saludables. Sin comentarios.

              También afirma Vd. que las vacunas están mal diseñadas y en general que la estrategia es equivocada. Entonces, ¿ porqué todas las naciones del mundo están aplicando, poco más o menos,, la misma ? ¿ Todos los científicos y médicos están errados ?

              También le inviito a visitar algunas webs:
              https://www.who.int/es/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019/covid-19-vaccines

              la OMS, que nos indica que la solución a la pandemia es la vacunación, copio y pego:

              “No obstante, no son las vacunas las que detendrán la pandemia, sino la vacunación. Debemos garantizar un acceso justo y equitativo a las vacunas y que todos los países las reciban y puedan desplegarlas para proteger a su población, empezando por los grupos más vulnerables.”

              https://www.publico.es/sociedad/covid-diferente-impacto-coronavirus-vacunados-no-vacunados.html
              https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2021-12-10/cuerdas-conspiranoicos-estudio-narcisistas_3331670/

              • Llamar negacionista a alguien respecto a la ciencia cumple la misma función que el uso del término fascista en la política. Ambas son palabras-policía que pretenden situar al otro fuera de lo aceptable. Son un atajo burdo para intentar ganar un debate. Es un recurso que por desgracia se utiliza mucho en nuestros medios de comunicación. Puede que resulte efectivo entre personas sin criterio ni formación. Por eso digo que define a quién lo utiliza ya que presupone que el que recurre a ello está por encima de su interlocutor. Y por eso usted tiene necesidad de sacar a paseo a Trump, Qanon, Gates o Soros (en su “pack” ha olvidado mencionar a Miguel Bosé). Además de la falacia ad hominem, cae usted en la falacia del hombre de paja. La falta de argumentos le lleva a intentar infructuosamente estos trucos.

                Yo no sé cuál es la verdad. Lo que quiere decir esa frase es que se debe atender a lo que se dice sin importar la reputación que tenga quién lo haga. No sé porqué hace una interpretación literal. Le ha faltado decirme que el porquero de Agamenón era un mentiroso.

                Descarta usted muy rápidamente y sin argumentar que las vacunas puedan generar presión selectiva (si lo estamos comprobando hoy mismo). La comparación en ese sentido con la resistencia a los antibióticos es pertinente. Debería argumentar porqué no se pueden comparar. Es obvio que decir que virus y bacterias no son lo mismo no es suficiente. Por otro lado, no he insinuado “que dejen de aplicarse” los antibióticos. He dicho todo lo contrario, que deben usarse cuando se haya comprobado que alguien está enfermo.

                Lo de que el 99% de los fallecidos por covid tenían al menos un factor de riesgo hay multitud estudios que lo confirman. Le aporto un artículo referente a Italia que he buscado rápidamente: https://www.lavanguardia.com/vida/20200318/474247204595/muertos-coronavirus-italia-otras-patologias.html

                Supongo que no es necesario decir que las experiencias personales de cada uno no son más que experiencias personales y que no son ciencia. Así que lo que haya observado a su alrededor no tiene relevancia en esta conversación.

                Sobre lo de los hábitos saludables, está demostrado que, por ejemplo, el déficit de vitamina D, aumenta el riesgo de fallecer por Covid. ¿Sabe la población esto?, ¿sabe la población que en España el 50% tiene bajos niveles de vitamina D? Le aporto una referencia para evitar que me la pida ya que se fía poco de lo que le digo (hace bien). https://www.redaccionmedica.com/secciones/sanidad-hoy/covid-vitamina-d-baja-relacionada-trombos-inflamacion-2246

                ¿Están errados todos los científicos? No, por supuesto esto no es así. Hay miles que han manifestado su desacuerdo. De todas formas, la ciencia no se construye con consenso, sino con evidencia. Bastaría con un sólo estudio que demuestre que una teoría es errónea para que sea descartada por mucho que esa fuera la teoría establecida y generalmente aceptada. Esto ha ocurrido infinidad de veces, que uno tenía razón frente al consenso.

                Los medios de comunicación están haciendo un mal servicio a la ciencia y de esto son responsables muchos de los científicos que participan en ellos. Desde el principio se ha acallado la voz de aquellos que planteaban dudas y problemas en las medidas para combatir la pandemia. Se les ha vilipendiado y descartado su opinión sin ni siquiera someterla a juicio ni darles la oportunidad de defenderla. Entre dos científicos, uno que esté seguro de algo y otro que manifieste dudas, tengo claro que preferiría al segundo por incómodo que eso resulte. Resulta bastante irrisorio ver programas en los que invitan hasta a siete científicos y que todos digan exactamente lo mismo. Algún día podrían llevar a alguien que plantee dudas y visiones alternativas. Supongo que se justifica no hacerlo para evitar que esas dudas puedan trasladarse a la población. Pero la justificación de que lo hacen por nuestro bien no es admisible en una sociedad libre.

                Cuándo se plantea un ensayo clínico hay que definir un objetivo y un criterio de falsabilidad. A este respecto para las vacunas frente al SARS-COV-2 se estableció que deberían “demostrar” una eficacia de un mínimo de un 50% frente al contagio. La eficacia se midió cómo la reducción del riesgo relativo. Aunque este criterio es bastante discutible, no lo abordo aquí. El caso es que el criterio que permitió la aprobación de emergencia de las vacunas ahora mismo no se cumple. Se insiste en que reducen enfermedad grave y muerte basándose en modelos estadísticos que desde el punto de vista científico tienen menor garantía que un ensayo clínico. Así que las vacunas deberían volver a pasar por el proceso de revisión y aprobación.

                Parece que la variante Ómicron, está cambiando las cosas. Algunos se atreven pública aunque tímidamente a dudar de la efectividad de las vacunas, de la necesidad de vacunar a los niños y de los problemas que pueden ocasionar las vacunas de refuerzo. Esperemos que no sea demasiado tarde.

                • No, no estoy empleando atajos burdos para ganar un debate.
                  Si le llamo negacionista ( de la Covid ) es porque sus argumentos son calcados a los que ellos utilizan, he tenido polémicas con un conocido que lo es y estoy un poco harto, es imposible hacerlos razonar. Al final, cuando lo acorralo, su respuesta es siempre la misma: que los artículos que enlazo son de la prensa “del sistema” y por tanto que no se cree nada ( y eso que suelo alternar los medios de izquierda con los de derechas )
                  Si saco a pasear a Qanon, Trump y compañía es porque todo viene de ahí, todo el negacionismo parte de ellos. Si alguien no quiere ver esto, pues me parece muy revelador.
                  Lo que he intentado hacer ver ( se vé que no me explico muy bien ) es que, los argumentos de la doc. Acevedo y similares ( Médicos por la verdad, por ej. ) son muy poco fiables. ¿ Se fiaría Vd. de un matemático que dijera que dos mas dos son cinco ? ¿ no pondría en cuarentena todo lo que dijera después ?
                  Por cierto, ya he visto uno de sus “trucos”: vencer por agotamiento. Sus comentarios son tan largos, sus oraciones tan enrevesadas e innecesariamente extensas que acaban por agotar a cualquiera. Se puede decir lo mismo con la mitad de palabras.
                  Y sobre las visiones alternativas – que por lo visto Vd. defiende – , comentar que si les llama así es justamente porque son eso, alternativas, y contrarias al consenso científico universal. También son visiones alternativas el terraplanismo, el negacionismo del Holocausto o el negacionismo del viaje a la Luna. ¿ Deberíamos incluirlas en los debates serios ?
                  Y, aviso, este es mi último mensaje. Aunque Vd. no se atreva a decirlo, creo que es negacionista ( no sé si es fascista o no, pero eso es igual, a mí también me han “acusado” alguna vez de comunista, por cierto, otra palabra para desacreditar al oponente )

  2. Mis mensajes son progresivamente más largos porque mi técnica de debate consiste en que responder a cada una de las cuestiones que surjan sin desviar el asunto principal de la conversación. Es usted el que, en lugar de centrar el debate, prefiere construir un hombre de paja para evitar confrontar argumentos. En esta respuesta cita a Médicos por la verdad a los que nunca me he referido. Y por supuesto ha terminado por recurrir a la reductio ad Hitlerum. No sé si esta técnica le funciona con su amigo, pero aquí me parece que es usted el que se encuentra acorralado. No sé si es consciente de que utiliza exactamente los mismos argumentos que su amigo. Al igual que hace su amigo al reducirlo todo “al sistema”, usted construye un grupo ficticio de negacionistas en el que engloba a todo el que no piense cómo usted. Efectivamente hay mucho magufo diciendo tonterías, pero hay también gente seria y con conocimiento que desde el principio ha cuestionado cómo se estaba abordando la pandemia. Además han acertado en muchas de sus predicciones. Le vuelvo a recomendar que se interese por lo que dice la Dra. Acevedo y que no se conforme con lo que otros dicen que dice.

  3. Deberíamos tener un poco más de objetividad: en vez de llamar a este virus “coronavirus” o “covid-19”, su denominación oficial debería ser “virus chino covid-19”, aunque sólo sea para recordar qué país ocultó información sobre su origen y su letalidad, poniendo trabas a prácticamente cualquier investigación seria y detallada con excusas pueriles y con una total falta de transparencia. Semanas y posiblemente meses antes del anuncio oficial sobre la exitencia de este virus (31-12-2019), el virus chino covid-19 andaba ya extendido por varios países, produciendo infecciones y causando fallecimientos. China sabía perfectamente lo que estaba pasando, era consciente de la peligrosidad del virus y decidió ocultar el problema hasta que comenzó a salir masivamente de sus fronteras. Ya no digamos la cantidad de fallecidos chinos ocultados para que no proyectasen sombra sobre al propaganda oficial. China se ha ido de rositas cuando ellos han sido responsables de todo lo que ha ocurrido, negligentes y obstruccionistas, causando más de 5 millones de muertes. Por eso es de justicia denominar a este virus como el virus chino covid-19. Si todo Occidente exigiese compensaciones económicas a China y boicotease las relaciones comerciales con dicho país, a lo mejor cambiaban su actitud chulesca y prepotente.

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