
(Viene de la segunda parte)
Influenza virus
Antes de la COVID-19, el virus de la gripe (Orthomyxoviridae o influenza virus, descubierto en 1931 por Richard Shope) era el candidato numero uno a desencadenar la siguiente pandemia. Y posiblemente lo sigue siendo, aunque ahora, con las cercanas epidemias de SARS y MERS y la actual pandemia de COVID, se podría discutir si los coronavirus disputan a influenza el titulo de clase de virus más peligroso. Al igual que el SARS-CoV-2, el material genético de influenza virus es RNA, ambos se transmiten eficazmente por la vía respiratoria mediante aerosoles y ambos pueden contagiarse de persona a persona justo antes de que se presenten síntomas (aunque en el caso del SARS-CoV-2 el periodo de tiempo contagioso antes de presentar síntomas es más largo que el de influenza).
Todas estas características hacen que ciertas clases de coronavirus e influenza virus sean particularmente peligrosos. Influenza virus tiene una importante propiedad adicional: su genoma de RNA esta dividido en segmentos que pueden barajarse (reagruparse, en terminología técnica) de manera que si dos virus distintos infectan la misma célula se pueden generar nuevas partículas de virus con segmentos intercambiados, lo que incrementa la capacidad de variación y por tanto el potencial de generar nuevos virus peligrosos. La extraordinaria capacidad de variación de influenza virus por reagrupamiento de los segmentos de su genoma, además de mutación de los mismos, es la razón por la que las vacunas contra la gripe tienen que renovarse cada año.
Orthomyxoviridae incluye cuatro géneros de virus principales que infectan toda clase de animales terrestres y acuáticos. Dos de ellos, influenza virus A y B, son responsables de las epidemias estacionales en humanos, pero es influenza virus A la que causa pandemias globales, puesto que tiene superior capacidad de variación e infecta también otras especies. Patos, gansos, ocas y otras aves acuáticas son reservorios naturales de la mayoría de influenza virus A, pero también infectan aves de corral y muchos otros animales como cerdos, perros, caballos, focas, ballenas etc.
Influenza virus A se clasifica en distintos subtipos dependiendo de dos glicoproteínas de la superficie vírica: hemaglutinina (H), utilizada por el virus para unirse al receptor y penetrar la célula, y neuraminidase utilizada por el virus para salir de la célula infectada después de replicarse. Hay 18 subtipos de hemaglutinina (H1-H18) y 11 subtipos de neuraminidase (N1-N11), pudiendo dar lugar a un total de 198 combinaciones posibles, de las cuales se han detectado 131 en la naturaleza. Aunque tres combinaciones han causado pandemias recientes (ver tabla), solo dos de ellas H1N1 y H3N2, circulan actualmente de manera amplia en humanos. Variaciones en estas dos ultimas son responsables de las gripes estacionales que causan entre 290 000 y 650 000 muertes por año (dato de la Organización Mundial de la Salud), a pesar de cierto grado de inmunidad proporcionado por anteriores gripes. Las vacunas anuales están diseñadas contra epítopos en glicoproteínas de H1N1 H3N2 en influenza A, así como epítopos de influenza virus B, y su administración es esencial para prevenir muchísimas muertes y hospitalizaciones.
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Interesantísimo artículo (colección de artículos).
Si nos decantásemos por leer este tipo de informaciones (y no las bazofias sensacionalistas que abundan en los medios generalistas) el comportamiento y opinión de la población sin duda mejoraría.
Enhorabuena y gracias al autor, Juan Botas, por el esfuerzo didáctico, y a JotDown por la publicación.
Saludos.
Enhorabuena por el artículo, de una calidad en sus explicaciones de altísimo nivel, así como sus links a los papers científicos que lo avalan. Da gusto leer este tipo de informaciones en un medio generalista.