
La Academia Argentina de Letras está ubicada en los fondos de un palacio de estilo parisino donde funciona un museo en el barrio porteño de Palermo. Es una institución casi centenaria que está atravesando carencias presupuestarias, falta de insumos y problemas de mantenimiento en una de las recurrentes crisis argentinas. Después de meses sin actividad presencial por la pandemia, 2021 encontró a los académicos apoyando los reclamos de los empleados frente al Ministerio Nacional.
En este lugar, donde hay una biblioteca con el nombre de Borges y una sala enmarcada por los retratos y nombres de nuestra tradición literaria, nos citó Jorge Fernández Díaz (Buenos Aires, 1960). Miembro de número de la Academia desde 2016, periodista y escritor multigénero: cuentos, investigación periodística, ensayos y novelas. Habla con calma y seguridad, no esquiva a las polémicas y se entusiasma con todo lo que hay más allá de los límites que impone el periodismo porque para eso está la literatura. Este hijo y nieto de asturianos tiene un lazo especial con España, el hogar del que salieron sus padres para buscar la tierra prometida que alguna vez fue la Argentina.
Sos una persona con doble doble nacionalidad: española y argentina, pero también escritor y periodista. Siempre decís que desde muy chico querías ser escritor y que el periodismo llegó después.
Primero quería ser detective pero era chico y no se lo quería decir a nadie, quizás por eso después fui inventando algunos detectives por el camino, como algo tremendamente vital, no profesional. Lo intenté cuando fui cronista policial durante tantos años, intenté ser una especie de detective del periodismo. Eso tiene que ver con la infancia, básicamente con la infancia. Soy fruto de dos asuntos que mi padre y mi madre me regalaron: primero la colección Robin Hood que me regala mi madre y después Cine de Superacción, que yo veía con mi padre; empezaba los sábados a la una de la tarde y terminaba a las doce de la noche y me lo dejaban ver completo. Mi padre, Marcial, un asturiano, mozo de bar, con muchas dificultades para comunicarse conmigo. Sin embargo veíamos los grandes clásicos de John Ford, de John Stevens.
¿Ibas con él al cine?
No, en la televisión. Era un ciclo que salía en la televisión, en blanco y negro, horas y horas. Mi padre intentaba comunicarse conmigo a través de las películas. Yo siempre digo que John Ford me salvó la vida. Hay una escena en Qué verde era mi valle en la que al chico le pegan en el colegio, le hacían bullying pero no se llamaba así entonces. A mí me pegaban en el colegio y yo no sabía si mi padre sabía, pero sí sabía. Estábamos viendo el momento en que al pibe le pegan y los hermanos le enseñan a boxear para defenderse, entonces mi padre y mi madre se miraron y después en la cocina mi madre me dijo «hay una academia de judo». Me mandaron a judo y eso me salvó la vida porque me dejaron de pegar.
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Interesante entrevista. Me quedé con ganas de haber leido esta entrevista, conociendo algunos libros suyos. Hubiese ubicado mejor al personaje. Buscare el tan comentado «Mamá».
Un apunte; En España se conoce poco la figura de Perón o el Peronismo. Aunque lo que se conoce hay que decir que le hace justicia a lo que era Perón. Esto es, en su exilio se vino a vivir con Franco a Puerta de Hierro, y entre alguno de sus negocios estaba traficar con armas. Esto mismo hizo Otto Skorzeny por cierto, venirse a España con Franco a traficar con armas entre otras cosas. (En el documental de Otto Skorzeny, sale a la luz que Eva Perón, custodiaba el dinero del exilio nazi en suiza).
Recientemente descubrí un documental argentino, una biografía, sobre un cineasta secuestrado, torturado y asesinado por los milicos durante la dictadura. Raymundo Se llama el documental sobre la figura de Raymundo Gleyzer. En un tramo de este documental, se fija la foto, sobre la postura política y vital de Perón.
Para los que tengan dudas o quieran conocer más sobre Perón, aquí queda claro quienes eran los suyos sin lugar a dudas. A mi siempre me ha parecido increíble, la ambigüedad con que algunos le juzgaban. A muchos les era difícil ubicarle. Esto es porque atendían a sus palabras en vez de a sus hechos, tengo la impresión. En cualquier caso me pareció un gran documental sobre una parte de la historia de Argentina y sobre un hombre valiente: Raymundo Gleyzer. Dejo aquí el link del documental que no tiene copyright: https://vimeo.com/38124853
Por cierto, me encantaría conocer historias de las mafias del futbol en Argentina. Es un tema que me apasiona, los amaños, la traición a los colores a la hinchada que vive ignorante de como sus idolos les traicionan.
Lo dicho espero leer en breve algo de Jorge Fernandez Díaz.
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