Cine y TV Estrenos

La impaciencia del corazón, el regreso del gran cine de origen europeo.

TheKiss PressStill3 credits Christian Geisn scaled 1

Si esta fuera una historia romántica más también sería una película más sobre las relaciones entre dos personas muy jóvenes y muy poco experimentadas, ambientada en aquel mundo previo a la Primera Guerra Mundial. Pero lo que la hace original e inesperada es la pregunta central alrededor de la que gira todo su argumento. ¿Puede la compasión convertirse en amor apasionado, o solo en condescendencia? El mismo asunto a que Stephen Zweig dedicó una de sus obras cumbres, y que da título en español a esta adaptación libre de su director y coguionista, Bille August.

August tiene especial preferencia por adaptar novelas al cine, en su filmografía encontramos Smila: Misterio en la nieve, Los Miserables, Tren de noche a Lisboa, y Pedro el afortunado, que se corresponden con títulos de Peter Høeg, Víctor Hugo, Peter Bieri y Henrik Pontoppidan. Pero más que trasladar los argumentos literarios al lenguaje del cine, August siempre pone la mirada en la humanidad de los personajes y en su conflicto, habitualmente ligado a una época muy concreta de la historia de Europa. En el caso de La impaciencia del corazón, a aquella sociedad previa a la Primera Guerra Mundial, la del Imperio Austro Húngaro, cuyos valores se esfumaron con este primer conflicto bélico y quedaron completamente desterrados tras el segundo. El libro de Zweig está hoy alejado de la forma en que entendemos las relaciones de pareja, aquel sentido del deber, obligaciones adquiridas y hasta castidad que ataba la conducta. Pero además de no haber perdido su gran valor literario, el argumento resulta absolutamente contemporáneo, como tantos otros escritos del autor, por centrarse en las relaciones de pareja en personas con diversidad funcional.

Zweig se adelantó a su tiempo poniendo una reflexión en la cabeza del protagonista masculino, el subteniente de caballería Anton, que podría estar escrita hoy. La de que las mujeres enfermas, las inválidas, las inmaduras, las demasiado viejas, las excluidas y las marcadas socialmente, también aman. Para Anton esa verdad simple resulta una asombrosa revelación. Y si Bille August se hubiera limitado a coger tal idea y adaptar a Zweig esta sería, todo lo más, una película correcta. Pero precisamente una de las tareas a que dedicó más tiempo el director como preparación previa al guion fueron las visitas a la Asociación de Discapacitados de Dinamarca. Allí, y en múltiples reuniones mantenidas con mujeres, escuchó cómo se veían a sí mismas, y el sentimiento común a todas de que tenían que trabajar por ganarse el amor de los demás. Lo que le pareció un horrible contraste frente a la idea común de los no discapacitados de que el amor era algo que tenemos garantizado y a lo que tenemos derecho por nacimiento.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*