
La Odisea de Homero es importante porque es nuestro relato del mito. Del único mito. Todos los demás son ramificaciones de este. Pero el mito del regreso de Odiseo a su patria es también importante para nosotros porque es el nuestro. En otras culturas, en otras tradiciones, se cuenta la misma cosa y de una forma asimilable, pero nuestros valores y nuestra civilización vienen del mundo de la Odisea, y eso importa, porque para poder entender un mapa hay que conocer una leyenda cuyos signos son arbitrarios. El Mahabharata es un prodigio, y el recuento de los viajes de Baiame en uno de los Tjukurpa de los aborígenes australianos resulta fascinante (perdón, quise escribir: «de los Pueblos aborígenes e isleños del estrecho de Torres», pero el corrector inteligente del vim no me dejó). Sin embargo, esas historias nos pueden ayudar entre cero y nada a alcanzar el objetivo de nuestra existencia mortal como occidentales de pro: recuperar a nuestra esposa y asesinar a los odiosos pretendientes que la acecharon en nuestra ausencia.
Dicho así, esta meta parece completamente desfasada del zeitgeist que se perfila para 2026 —ese espíritu de la época que, según las predicciones, vira hacia lo medieval-digital, lo oral, lo guild-like y la desconfianza en lo puramente virtual—. Pero qué le vamos a hacer: los clásicos verdaderamente intemporales y centrales a nuestra cultura tienen esa virtud incómoda: no se someten a modas ni necesitan justificarse. Sobreviven intactos, generación tras generación, mientras legiones de recién llegados al Mediterráneo —tras cuatro lecturas apresuradas y un súbito furor ilustrado— tratan de imponer visiones catetas y efímeras, como si la profundidad se midiera en likes y no en siglos.
La Odisea describe el camino del reencuentro de la conciencia individual con el alma, de la que se alejó cuando dejó de ser un bebé. Arrojado a la guerra de Troya, a la vida, y una vez solucionado el tema bélico (ya sabemos cómo acabó aquello: Helena, Paris, Agamenón, Aquiles, Patroclo, el caballo de madera, etc.), el hombre que decide convertirse en héroe y dejar de vagar por ahí regresa a su hogar, ese punto central del universo, el eje del mundo, en el que no vivía separado de su verdadero ser. La morada más interior del castillo de Santa Teresa, por decirlo de otra manera, o la cámara del Grial para los del rollo artúrico. Ese regreso al centro, a la re-unión con su alma, no es fácil. De entrada, el malo más poderoso de la mitología, Poseidón, el señor de las pasiones y de la mente que representa el océano, está en contra del asunto, por razones comprensibles. De hecho, si no fuera por la protección celeste de Atenea, nuestro héroe no tendría nada que hacer.
La idea de Homero no es del todo original, pero eso no importa. Las fuentes de la Odisea fueron detalladas por Gabriel Germain en 1954 con pulcritud germánica (a pesar de ser francés y escribir sobre el tema en Marruecos). Otros también le dieron una vuelta académica al asunto, listando fuentes que se remontan, cómo no, a la Epopeya de Gilgamesh, que es el manantial de toda esta historia y hasta del diluvio universal de la Biblia. Pero el Gilgamesh nos pilla lejos, y nos remite a una cultura destruída por una sequía atroz y de una gente de la que apenas si sabemos cosas. Normal. Hace unos 4500 años de aquello.
La noción de que la Odisea es una representación de un proceso interior –psicológico si se prefiere conceptualizar así– no es una ocurrencia iconoclasta fruto de un viaje con sustancias estupefacientes de un catedrático de Toledo el día de Navidad de 2025 mientras vigilaba el asado familiar en un horno de Pereruela. Es más vieja que la tos, o al menos, llega hasta Porfirio, un filósofo neoplatónico fallecido hace unos 1700 años. Este hombre escribió un breve comentario del canto XIII cuya lectura resulta aún hoy fascinante, La cueva de las ninfas, en el que expone esto mismo al hilo de la segunda mitad de la Odisea, la parte en la que el héroe llega a Itaca y esconde en un antro las riquezas que le regalaron los feacios para iniciar la masacre que es el clímax de la obra. En ese ensayo –digno de la Jot Down– ya comenta que autores como Cronio afirmaron que es evidente para el que sepa leer que los versos de la Odisea han de entenderse como alegóricos y figurados. Numenio, otro neopitagórico también del siglo II d.C., ya había ido por ahí, diciendo literalmente que Odiseo es el alma caída del cielo, encarnada, pero que regresará a su patria celeste, y que el viaje de Odiseo no es sino el errar del alma por el mundo material. La interpretación simbólica hizo fortuna y sobrevivió a las edades oscuras hasta el Renacimiento, y de allí hasta nosotros.
Resulta llamativo –y en cierto modo inquietante– lo precaria que fue la transmisión del texto de la Odisea a lo largo de los siglos. Constantinopla y el mundo bizantino desempeñaron un papel central como guardianes y transmisores de la cultura clásica griega durante toda la Edad Media, cuando el conocimiento de esa lengua se había perdido casi por completo en Occidente. La mayoría de los manuscritos medievales completos o casi completos que hoy conservamos de Homero fueron copiados en el ámbito bizantino, muchos de ellos en la propia Constantinopla, hasta la trágica caída de la ciudad (y por tanto, del Imperio Romano) el 29 de mayo de 1453. No existió una única copia: hubo decenas (y probablemente cientos) de copias repartidas por el imperio. Tras la conquista otomana, muchos de los manuscritos huyeron con los eruditos bizantinos hacia Italia, acelerando la recuperación directa de los textos originales en el Renacimiento. El tropo muy extendido de que Occidente recuperó el mundo clásico griego gracias a la transmisión árabe-musulmana es inexacto: si bien esta vía fue importante para la filosofía, en el caso de Homero la cadena de transmisión principal fue la bizantina. La catástrofe de la caída de Constantinopla puso fin a un centro de copia continuo, pero al menos dio lugar a una diáspora de libros y saberes que alimentó directamente al Renacimiento.
Los cantos finales de la Odisea incluyen la matanza de los pretendientes, ese proceso por el cual el individuo acaba de una vez con los odiosos vecinos que había dejado entrar en su casa y que no han cesado de cortejar a su mujer desde que marchara a Troya, a la lucha de la vida. La identificación de estos con las debilidades humanas, los vicios, los egos de los gnósticos, las alimañanas de Santa Teresa, o como se quiera llamar a las bajas pasiones egoístas de la naturaleza humana que impiden la unión con lo noble, bueno, virtuoso y humano –el alma–, es antigua. Ayudado por su hijo Telémaco y por su fiel criado Eumeo, Odiseo regresa a su casa como un pordiosero (gracias a la magia de Atenea), y se enfrenta a los pretendientes en el reto final que ha fijado su mujer Penélope, cuyo nombre, por cierto, es el de un ave acuática; símbolo muy apropiado para el alma.
La prueba consiste en armar el arco de Odiseo y lanzar una flecha a través de doce hachas hincadas y alineadas en el suelo (los meses del año). Ninguno lo consigue, y sólo nuestro héroe –que les ha convencido para poder participar en la prueba final– arma el arco, pulsa la cuerda que anticipa el fin de los malvados, y lanza la flecha con éxito. Lo que sigue es una encerrona en toda regla en la que se produce la gran matanza literaria de la antigüedad. Tras la posterior purificación de la casa del baño de sangre, llegamos a la escena final de Odiseo siendo reconocido por Penélope gracias a que sólo él sabe el secreto de su cama nupcial (que él mismo construyó sobre un olivo milenario que taló para fijar el lecho). La escena anticipa la unión y el final feliz, más algunos añadidos posiblemente posteriores que aportan poco.
Sabemos que el ambicioso intento de Porfirio de erigir una síntesis universal del saber clásico, capaz de resistir y superar lo que él consideraba la grosera irrupción cultural del cristianismo, terminó en fracaso rotundo. El tiempo circular de los griegos —el de las doce hachas que Penélope dispuso como prueba imposible, el de los mitos eternamente repetidos— cedió paso ante la línea recta e irreversible de la historia salvífica, la del Dios único y su libro revelado. La desesperación de aquel hombre extraordinario, formado en las más altas tradiciones de Oriente y Occidente, discípulo de Longino en Atenas, de Plotino en Roma y del geómetra Demetrio, debió de ser profunda. Testigo privilegiado del ocaso de un mundo, vio cómo la filosofía neoplatónica, con su promesa de ascenso del alma hacia lo divino, era arrinconada por una fe que él juzgaba irracional, bárbara y contradictoria. Su Contra Christianos, quemado por orden de emperadores cristianos, no logró detener la marea: solo dejó ecos en las refutaciones de sus adversarios. Aun así, en su derrota reside una lección trágica: la antigüedad no se rindió sin pelear, y uno de sus últimos defensores paganos encarnó, con lúcida amargura, el fin de una era.
En la línea de las decepciones, Christopher Nolan ha filmado una Odisea que se estrenará en verano. Tiene el plus de que es la enésima ocasión en que nuestro adorado Matt Damon intenta volver a casa (Salvar al soldado Ryan, El marciano, Interestelar, y no sé cuántas más). El tráiler ha despertado las iras de los historiadores de Bluesky, horrorizados ante las inexactitudes de una película que parte de una obra literaria. Las terribles ofensas van desde el vestuario a la paleta de color, o el clima, pasando por la arquitectura. Toda la vida luchando para acabar con la idea de Ciencias y Lerdas, y nos salen con esas. Habrá que ver si la película de Nolan resulta mejor que la versión de los Simpson (yo lo dudo), pero el daño ya está hecho: hablar como si la Odisea fuera la crónica de la vuelta de un señor tras la guerra de Troya trasluce una visión miope de aquella tradición occidental que intentaron construir gente como Numenio o Porfirio.








Fascinante el ensayo que se marca aquí el compañero. No tenía ni idea de esta interpretación, pero me parece muy interesante. Buscaré. ¿No irá la película de Nolan por ahí? ¿No será esa paleta de color algo aproposito para que tengamos claro que no está hablando de Grecia, sino de otra cosa? Ahí lo dejo.
Iluminador. Gracias por enseñarnos a mirar, profesor. Volveré a leer la Odisea con esta clave.
El texto defiende con fuerza la centralidad de La Odisea como mito fundacional de Occidente. Me parece sugerente, aunque algo excluyente: ¿no podríamos dialogar con otros mitos sin perder identidad? Quizá lo intemporal también se enriquece al contrastarse con otras tradiciones.
zeitgeist, guild-like, likes…
A ver si nos acostumbramos en español a traducir los términos extranjeros, como hacen sistemáticamente los quebequenses con las palabras inglesas.
Gabriel Germaine… Gabriel Germain
como no… cómo no
Habrá que ver que si la película… Habrá que ver si la película
«El tropo muy extendido de que Occidente recuperó el mundo clásico griego gracias a la transmisión árabe-musulmana es inexacto: si bien esta vía fue importante para la filosofía, en el caso de Homero la cadena de transmisión principal fue la bizantina.»
El tropo en cuestion es exacto, con excepciones. Las excepciones a la regla no anulan la regla.
Tipicamente conservador y un tanto neo-colonialista la idea de que la maravillosa «Odidea» es «el unico viaje» y el centro de toda nuestra cultura… Quien exactamente es este «nosotros» por cierto?
Cuando hablamos de descolonizar, estamos hablando de eso, de no dar por sentado la vision eurocentrica y supremacista de la historia y cultura del mundo que ha sido promovido en la gran mayoria de los casos por una clase privilegiada a sueldo del mismo Estado y elite que tantos reditos han sacado de la colonalizaion, la esclavitud, el expolio del resto del planeta, es decir, por catedraticos universitarios y otro intelectuales publicos que frecuentan los mismos circuitos…
«Descolonizad a la universidad!» exigio el gran Edward Said…
Igual no hay un «unico viaje», igual hay uno para cada cultura… igual ver siempre la homogenidad y casi nunca la heterogenidad es nuestro gran error o limitacion…
En todo caso, es una gran obra sin duda, pero todo en La Odisea es exterior, no hay interioridad de los personajes, de ahi que es perfecto para llevar al cine de Hollywood, aunque no es la primera vez…
El famoso ensayo de Auerbach, «La Cicatriz de Ulises» contrapone La Odisea con un pasaje de la Biblia, el sacrificio no consumado de Isaac, sacando la conclusion de que la interioridad que da pie a lo llamamos literatura occidental se encuentra en la Biblia mucho mas que La Odisea, siendo la primera el libro fundador de la literatura occidental mucho mas que el segundo…
En cuanto a la interpretacion, cada epoca tendra su vision de la historia. Para Joyce servia como esquema de un solo dia de vida en Dublin, sin ir mas lejos…
PD: en cuanto a la referencis a «legiones de recien llegados al Mediterraneo» que vengan a opinar, en primer lugar, no capto la referencia y en segundo lugar, tiene el mismo tono despectivo y la misms displicencia tan caracteristica de la clase intelectual de la Transicion de este pais..
Tenemos que estar de acuerdo con ustedes en todo. Si no, somos un elemento alborotador…
Este artículo le queda a usted muy alto, señor. El texto del estimado gira alrededor de la interpretación de la Odisea del clásico Porfirio, conocido polemista y apologeta. El tono autoral se corresponde perfectamente con el homenajeado (o, para la mayoría, descubierto). Está hecho como lo hubiera escrito el mismo Porfirio de vivir hoy. Descúbrase. Por otro lado, traer a colación cuestiones mundanas, y tonterías pijoflautas como la descolonización, cuando el artículo trata de cosas trascendentes y elevadas, es de una gran vulgaridad por su parte. Pero descuide, que cuando el autor dice ‘nosotros’ no se refiere a usted.
En cuanto a la derechas de este pais, seguramente se escandalicen con la idea de que un señor, un aristocrata como Ulises / Odiseo – que son dos nombres en latino y griego del mismo personaje – regresa a su finca y sus tierras hecho un pordiosero…
…seguramente se paran a preguntarse que por que no se tomara la molestia de pasar por una posada de la epoca para asearse y ponerse una camisa fresca y bien planchada y comer algo en caliente antes de presentarse ante la vejada Penelope, dale que te pego con el huso…
Asi son las derechas de este pais, no entienden nada, de un nivel intelectual menos cero, un desierto… por eso adoraban a Vargas Llosa, ese señor si que era un intelectual de las derechas…
En cuanto a cultura occidental, no, no creo, ni yo ni mucha gente del mundo en desarrollo, que se pueda ir alegramente reafirmando su valia absoluta, porque siempte son terminos absolutistas que emplean, siendo conecedor de la barbarie de la esclavitud, el expolio y la colonizacion…
Iban juntos, van juntos, la supremacia blanca occidental y Homer, claro que si…
Si nos encontraramos con un aleman hoy en dia, despues de los Nazis, que nos dijera, «nadie capta las esencias del alma aleman como Wagner», que pensariamos???( recordemos que Hitler dijo que sin Wagner, el proyecto Nazi era «inconcebible»)….
Eso es lo qie es alzar El Odiseo a estas alturas, como si nada, para un hindu o asiatico o un latino seguramente, y en Europa, las clases obreras – de Escocia y Irlanda seguro – que siempre les / nos ha «pillado igual de lejos» que el Mahabharata pongamos…
Boris Johnson cita a Homer en griego, porque la cultura greco-romano siempre se ha instrumentalizado contra las clases populares y su cultura en las Islas, joder…
Yo me alegro de ser del «vulgo» señora, que quiere decir en Latin «el pueblo», por tanto de ser «vulgar», y de haberme educado fuera por mi cuenta, en gran parte, del sistema universitario capitalista que no hace mas que reproducir las mismas esquemas, ideas y dogmas jerarquizantes en pro drl hombre blanco, una u otra vez, tanto que ni siquiera nadie las cuestiona…
Me gustaria saber si Tapiador se ha molestado, sin irnos de la «cuna de la civilizacion» euopea, de leer las sagas islandeses de las que hablaba tan bien Borges, o el Ciclo de Ulster de Culchulan y las leyendas de Irlanda, comparable con los griegos, que tanto inspiraban a Yeats antes de veniros con su dogma de siempre que es absolutamente el mismo de hace siglos de todos los petardos de Occidente, dicho por tantos catedraticos euopeos durante tantos siglos para acabar en «horror, el horror» de Conrad que es una referencia a nosotros y los europeos, no a los africanos si usted no lo sabia..
El articulo de Tapiador es muy endeble, una mina de oro para cualquier solvente con las grandes ideas de nuestro tiempo, que son precisamente el patriarcado y la descolonizacion y dos dedos de frente….
Aqui, parece que pocos se han dado cuenta…
PD: perdona, ests entrada de arriba es la respuesta a la señora Marina y su muy clasista entrada con referencia a ideas «perro flauteras»…
La descolonizacion empieza con uno mismo por supuesto, y eso pasa tambien por pensar criticamente sobte los totems culturales que nos rodean…
Esa frase de Sanchez Ferlosio lo capta muy bien: «Mientras no cambien los dioses, no habra cambiado nada…»
Y este otro de Conrad a traves de su narrador, Marlowe, «Toda Europa estaba en el hacer de Kurtz», o tal vez en «el exito de Kurtz» ( «all of Europe was in the making of Kurtz»)
Lei el otro dia en wiki que «Corazon de las Tinieblas» es el libro sobre mas que se ha escrito en cuanto a tesis doctorales en el mundo anglosajon, y es por algo…
Es el gran libro en el que descubrimos con Conrad / Marlowe que el «horror, el horror» somos nosotros, los europeos y nuestra civilizacion (una pena que F.F Coppola no llegase a entenderlo del todo yo creo)…
Ni siquiera 30 años despues de la publicacion de «Corazon de las Tinieblas», que es de 1910 creo, «el horror, el horror» que habia visto Conrad / Marlowe llega al corazon de Europa en la forma de los Nszis que implementan las mismas politicas racistas y colonialistas – el genocidio, los crimenes de lesa humanidad, el desplazamiento forzoso, la violencia extrema, la jerarquia racial – de «toda Europa» en sus territotios ultra mar con una parte de su propia poblacion alemana, es decir, a los judios…
Hanah Arendt traza la linea directa que va del colonialismo europeo ultra mar a Auschwitz y la medianoche de Europa…
De ahi, tambien para nosotros, los eutopeos, la importancia de la descolonizacion…
No, pero estan aqui de nuevo los fascistas de antaño, hay que darles la respuesta, aunque sea en un espacio como este…
Jose Maria Aznar, el señorito que vota en contra de la Constitucion de 78, no que hay que olvidarse de eso nunca, y que acaba de publicar un libro que se llama: «Libertad y Orden…»
Te partes de risa con esa derecha tan inepta y transparente de este pais: «libertad» para el y los suyos, «orden» para los demas…a ver si nos entendemos..
O sea, mercados libres sin limitaciones para las derechas, y mano dura en la calle para nosotros, al mas puro estilo Augusto Pinochet…
Ya han vuelto. Ya estan aqui de nuevo…
La derecha española en 50 años de democracia no ha llegado a conectarse y nutrirse de las corrientes de pensamiento liberal / de derechas en el mundo anglosajon (Locke, John Stuart Mill, Hume y Smith, Hayek y muchos mas) de forma que, cuando vienen mal dados, van a volver a lo suyo, la violencia del Estado sin limites y el nacionalismo-catolico español…
No, pero en serio las derechas de este pais son las derechas «special needs» de Europa…son derechas que no se han percatado aun que para gobernar hay que tener un programa o lo que los americanoss llaman una plataforma… son pateticas..
Cuando las derechas anglosajonas privitizan algo – la Thatcher de mi atribulada infancia en Escocia – se llenan la boca con Hayek y como los mercados saben regular «supply and demand» – ni se como se dice en español eso; hay toda una vocabulario que falta en España en la vida publica debido a la ineptitid de la derecha española – mejor que el Estado…es toda una conversacion que no existe aqui…
Y no voy a aceptar nunca la imposicion de los catedraticos / expertos que utilizan la cultura clasica como arma arrojadiza…
En la Escocia gaelica que nunca conoci pero aun asi añoro, la que mis antepasados vivian durante siglos, cada clan tenia su gaitero y su bard.. bard es una palabra gaelica por poeta…
…se les mandaba a Irlanda pars aprender la tradicion oral durante años, y solo despues podian ocupar su puesto en el clan…
Para componer un poema, el poeta gaelico se metia en un sito oscuro durante dias y dias, con un poco de queso y un poco de fruta quizas, igual cogia un pequeño barco de remo en tierra y lo daba la vuelta y se quedaba debajo…
El csso es que en la Escocia gaelica se componia en la oscuridad, y solo despues de componerlo y memorizarlo, tras varios dias, salia a contarlo al clan…
La tradicion oral…
Todo esto nos lo cuenta la poeta gaelica y profesora Meg Bateman…
Todo eso nos lo cuenta la Bateman y otros en Escocia, pero el caso es que realmente no necesitamos a los expertos y los catedraticos y sus administradores de Edimburgo o Glasgow para pasar veredicto sobre si aquello era civilizacion o barbarie como decian entonces…
El caso es que todo aquello casi lo extirparon, porque lo valioso eea Homero, Shakespeare y Tacitus y Beethoven, y las tierras vacias para poner ovejas, o un papelito con sello de universidad y la pasta en el banco…
Seguimos muchos en Escocia sin poder tragar aun con aquel brutal y forzado extirpacion de una cultura absolutamente basado en la musics y la poesia que remontaba 1500 años…
El gitano andaluz analfabeto que toca las cajas en el bar de la esquina en Jerez, ese chaval si es la cultura, no ya los que no hacen mas que jerarquizar y pasar sentenciar…
No hacian falta la verdad los «expertos»..
El mayor catastrofe que sucedio en mi pais se llama «the Highland Clearances», el despejamiento o desplazamiento forzoso de los clanes de las Tierras Alta, que sucedio mas o.menos entre 1780 y 1880…
Los metian en hierros para ponerles en barcos destinados a EEUU, quemaban sus casas, les dejaban a la intemporie, con la excusa de que la cultura gaelica era el retraso y la barbarie y la civilizacion era la cultura anglosajona con sus adiciones (Homero por ejemplo)
Resultado? Las Tierras Altas de Escocia hoy en dia es una de las regiones mas despobladas de toda Europa, alli donde antes vivia el 30% de la poblacion…un desastre humano, claro, pero sobre todo un desastre cultural…la maravillosa y multi talantosa gente gaelica, la gente mas brillante de las islas (casi todos saben cantar o tocar un instrumento y suelen hablar 3 o 4 idiomas) quedan como algo mas bien testiminial en Escocia hoy en dia…
Luego batimos todos los demas paises en Europa por alcoholisno y muerte por drogas, somos number one en eso… como los indigenos desplazados de EEUU…no es casualidad eso..
Ya lo dijo Stevenson, nacer escoces es una gran suerte, pero tiene un coste, viene con un precio muy elevado….
El hombre escoces es el europeo que se muere primero, tenemos una expectativa de vida que quedan en distancia en unos 10 años de un español…
Tenemos que recuperar nuestra soberania nacional y restaurar el pais. Nos va la vida, literalmente, en ello…
La gaita sigue sonando
Para ti y para mi
Siguen diciendo
Un dia seremos libres!
Y tu alma jamas desvanecera
Seguiras vivo para siempre
Mientras suene la gaita…
Si los escoceses eran tan pesados y cansinos como McNaughton ya sabemos por qué les laminaron los ingleses. Bromas aparte, está disparando a la diana equivocada. La cultura latina, o hispánica si quiere, es integradora y nada tiene que ver con la depredación anglosajona. La Odisea es una obra mediterránea, clásica, del mundo grecolatino que fue el sustrato de la cultura hispánica. Si se estudia en Oxford o Cambridge es porque es central a la cultura de la civilización occidental.
Ls gaita en escoces se dice pibroch, con la ch al final como vuestra jota, the pibroch…
Es muy importante en Escocia the pibroch….
No lo inventamos, pero lo desarrollamos y hicimos de aquello un arte y un lenguaje que igual te rompe el corazon…
The Mcrimmon escuela de isla de Skye, generacion tras generacion, perfeccionando the pibroch…
Inventando un lenguaje nuevo…
Un gaitero escoces es cosa seria. Es duro. Es leal. Es riguroso y hasta severo…no te lo jueges con un gaitero escoces…
Son anonimos, pero para mi, son la columna vertebral de Escocia, lo mejor de lo que tenemos…
Una figura mitica al nivel mundial ya, el.gaitero escoces…leyendario…
Ls puta hostia, coño…
PD: Charlie Stuart’s gone awa
Will ye no.come back again!!!
A la convencion de Lores
Fue Claverhouse quien hablo,
diciendo «antes de romper la Corona,
Hay coronas para romper,
Que cada hombre que quiera el honor
Y mi, que siga el gorro de Bonnie Dundee»
Llena mi copa
Llena mi petaca
Ensillen a mis caballos
Y convoquen a mis hombres
Abred la puerta del oeste
Y dejadnos ser libres!!!
Y arriba! Con el gorro de Bonnnie Dundee…
Hay tierras mas alla de Pentland
Hay terras por Forth
Hay lores en el sur
Hay clanes en el norte
Hay 3000 chavales x 3
Que se van a la ahorca
Por Bonnie Dundee
Come fill up my cup
Come fill up my can
Saddle my horses and
Call out my men!
Unhook the West Port
And let us be free
Y arriba con el gorro de
Bonnie Dundee!
Dundee esta montado
Va por la calle libre
Los relojes van atras
Los tambores se paran
Dice el lor protestante
«Que se vaya de aqui, siempre estaremos mejor / sin el diablo de Dundee!!!»
Come fill up my cup
Come fill up my can
Saddle my horses and
Call out my men!
Unhook the west port
And let us be free!!!
Y arriba con el gorro de
Bonnie Dundee!!!
He vivido en el monte y libre
He vivido con el zorro
Asi que temblad whigs falsos
En medio de vuestra alegria
Pues no habeis visto lo ultimo
Ni de mi gorro ni de mi!!!
Llena mi vaso
Llena mi petaca
Ensillen a mis caballos
Y convoquen a mis hombres
Abrid la puerta del Oeste
Y dejanos ser libreeeees!
Y arriba con el gorro
de Bonnie Dundee!!!
Boina, no gorro…
Menuda cagada de traductor…
Y arriba la boina de Bonnie Dundee!
Ya, he leido La Odisea dos veces, de joven y hace poco de mayor, es maravilloso, no es el texto que me supone un problema, es la fetichizacion y misticismo que imponen los Tapiadores que me molesta…
No es el «unico» viaje. Hay otros viajes. Hay»The Birlin of Clanranald» por ejemplo, epico escrito en gaelico escoces en el siglo XVIII, que seria comparable…
La cultura sale de forma espontanea en todos los paises del mundo…no tiene mayor misterio…
Ese afan por priorizar lo greco-romano obedece a una ideologia politica y reaccionaria…
Por que, cual es la linea de transmicion aqui? La cultura griega es fundamental para el Imperio Romano, luego cuando sale el Imperio Britanico miran a Roma, claro que si…
Destrozan 90% de la cultura gaelica de Escocia porque es supuestamente «inferior»…los Tapiadores de la Isla…
No es para nada inferior, sino directamente comparable con la cultura greca-romana..
Recordemos por favor que los Romanos nunca llegan a conquistar ni Escocia ni Irlanda…
Estamos hablando de una cultura milenaria…la unica casi en Europa… la gaelica de Escocia y Irlanda
…
Saludos
Estimado MacNaughton: Lo sigo en su línea argumental en el sentido de ver en el texto del Sr. Tapiador un intento por elevar la Odisea a la categoría de mito-madre (o mito-padre…vaya a saber uno si así se interpreta mejor la intención del autor) del occidente centro europeo (que representa una de las variaciones de la paleta cromática cultural de lo que llamamos Europa -y que porsupuesto es más que un territorio físico…aunque algunos insistan en ello).
La Odisea es, para el Sr. Tapiador, «el» viaje, «el» mito, el tronco desde el cual arrancan ramificaciones -otros mitos- carentes del sentido prístino que yace en este relato griego. Como ya se imaginará, a la luz de este lenguaje no solo se defiende una forma de interpretar el mito, sino también de sentir aquello que el mito transmite. Y aquí es donde creo que anida el peligro, vale decir, en el hecho de reconocerse parte exclusiva de una comunidad simbólica inserta en un territorio determinado. La sola lectura épica (guerrera) de la Odisea da para eso…para circunscribir y excluir. La figura del héroe es su vehículo. Afortunadamente, sus referencias a Conrad neutralizan dicha lectura. Sí, porque Conrad también es parte de Europa, pero de la Europa que se sabe parte de un mundo heterogéneo, de la Europa que se entiende más como actitud crítica que como territorio -físico y cultural- excluyente.
La Odisea, en mi opinión, es un hermoso y crudo relato que puede hablarle al mundo, a los seres humanos que emprenden día a día (así, tal vez, lo vio Joyce en su Ulises) su lucha por la existencia, en el más amplio sentido de este tan manido término. Visto así, Odiseo no es menos que Arjuna, ni este más que él.
Pero, al final, me queda la pregunta acerca de qué significa, en el orden simbólico claro está, para el Sr. Tapiador:
«alcanzar el objetivo de nuestra existencia mortal como occidentales de pro: recuperar a nuestra esposa y asesinar a los odiosos pretendientes que la acecharon en nuestra ausencia»
Ahí lo dejo. Un saludo
Tapiador y sus verdades absolutas…