
Todos hemos querido ser Dostoievski alguna vez. Sí, ya sé que la Rusia de los zares es un sitio muy chungo, repleto de gobernantes autárquicos y vodka de garrafón. Pero ¿quién no ha deseado desde el sofá de su casa, con una cerveza en la mano y el mando de la televisión en la otra, verse ahí, rodeado de tipos potencialmente revolucionarios, explorando los recovecos más oscuros de la mente humana? ¿Quién no ha querido vivir en un suburbio del San Petersburgo del siglo XIX, rodeado de ratas, para poder decir que conoció el germen bolchevique de Petrogrado en primera persona?
Todos hemos querido ser Dostoievski alguna vez. Y, sobre todo, hemos querido serlo para poder sentir aquello que sintió Fiódor, fuese lo que fuese, al escribir Crimen y castigo. Porque tan magna obra no se redacta al estilo Faulkner, desnudo frente a una Hispano Olivetti con un cohiba entre los labios. No. Para llegar a la sordidez humana como llegó Dostoievski hace falta más. No basta con esa barba hipster que ahora le copiáis. No bastan las partidas de póker con los colegas. Hay que dar un paso más.
Para ello vamos a exponer en este artículo los pasos que ha de seguir el lector para convertirse en un novelista ruso capaz de idear esta obra de arte. Para aquellos que no lo hayan leído, procuraremos no spoilear demasiado, a pesar de que la propia obra lleva el spoiler en el título. Por ir avisando, diremos que hay un tío que se limpia a sus víctimas con un hacha. También diremos que el nombre del asesino se conoce en el momento mismo del asesinato, poco después del comienzo de la obra y sin suspense al respecto, pero que incluso así mantiene la tensión psicológica hasta el final. Dicho esto, es hora de comenzar a trabajar.
Ponte del lado de los asesinos de tu padre
Para escribir Crimen y castigo, esta condición es indispensable. Dostoievski cumplió la orden al pie de la letra. Su padre fue un hombre déspota y agresivo, amargado, entre otras cosas, por la muerte de su mujer por tuberculosis. Bebía como un cosaco (perdonen el juego de palabras) e incluso atizaba a sus hijos casi a diario. No obstante, les había proporcionado una educación exquisita, en escuelas de prestigio y con acceso a lecturas como Cervantes, Shakespeare o Dickens. De familia noble, el padre también intentó traspasarles su fuerte creencia religiosa, algo que calaría posteriormente en Fiódor. Pero la brutalidad con la que actuaba afectaba especialmente a sus mujiks, humildes trabajadores del campo a los que Mijhail Dostoievski explotaba sin piedad. Por este motivo, en 1839 torturaron y asesinaron a su jefe.
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He leído hasta «spoilear». Y no he leído Crimen y Castigo, aunque lo haré, pero no sé cuándo.
He leído a Faulkner y creo su escritura representa, o evoca, todo lo bueno y todo lo malo (incluyendo todo lo sórdido) del ser humano. Y dudo mucho que, para hacer esas cosas, la olivetti y el cohiba sean un impedimento; tampoco una ventaja.
Escribid sin spoilear y así os leeré más (y quizá os critique menos).
Tresko, eres bobo
Tal cual.
Eso (viniendo de alguien que se dedica al «oficio» que muestra tu nick) es un halago.
Gracias por confirmar que eres tonto del culo.
Me cuesta entender por qué algunos (pocos en realidad) autores de esta página se empeñan en literaturizar todo lo que escriben. Que ojo, no digo yo que bien hecho no sea una manera tan buena como cualquier otra de presentar un texto, pero en la mayoría de los casos sucede que un tema interesante como este queda completamente trivializado. No me gusta nada comentar un artículo si no es para elogiarlo, pero me ha dado rabia el regustillo que deja el texto a veinteañero con ganas de parecer brillante.
Yo creo que precisamente el articulo es tan digerible, que puede atraer lectores hacia la obra de Dostoievski. Que después de todo, no es tan ligera como el artículo.
De verdad que no veo lo que dices de «literaturizar». Me parece un texto totalmente ameno y sencillo. Si que es verdad que en esta web hay artículos muy literarios (que siendo una revista cultural suele agradecerse), pero no me parece el caso.
Es bellísimo este artículo. :’)
el terror al spoiler es una muestra de infantilismo, al modo de «no me rompas mi juguete, que me pongo a llorar»
algunos (parece que no demasiados), disfrutamos de un texto (literario o de otra índole) atendiendo a léxicos, sintasis, estructuras narrativas, caracterizaciones, todo lo que ofrece la buena escritura, más allá de «mantener el intríngulis hasta el final»… por mi parte, spoileen ustedes lo que les plazca
Qué Dostoievski leyera a Dickens en la escuela, justito justito, ¿eh? Tal vez en la universidad, y aún así me cuesta creerlo. Se llevaban pocos años de diferencia.
Dostoievski cita a Dickens en algun libro, suyo así que no hay dudas de ello. Otra cosa es que lo leyera mas o menos tarde. Pero yo he leído la biografia de Dostoievski y hay muchas otras cosas en ese artículo que no se ajustan a la realidad. Aunque por el tono medio creativo del artículo ya se entiende que no todo lo que se dice es verdad, o almenos no está revisado cual publicación universitaria.
Dickens pblica en 1938 y no llega a Rusia hasta 1953, Dostoi… tiene 32 años, y su padre lleva muerto 15 años. Eso de que inici a a su hijo en la lectura de Dickens??? el resto del artículo en esta línea.
Respecto al artículo en general, me ha gustado, pero prefiero seguir escribiendo mis textos simples y minimalistas, que tener que pasar por tanto sufrimiento para escribir una obra como lo es Crimen y Castigo. Vaya vida más jodida.
Viruela, no estoy de acuerdo. Lo que planteas está muy bien a la hora de leer poesía, pero cuando estoy delante de una novela o una película, no me gusta nada que me la cuenten. Aunque hay críticos de cine que te cuentan toda la trama, como si su comentario fuera lo central del asunto, mucho más importante que la película. Pecado capital. La incertidumbre es parte fundamental del disfrute de la obra.
se trata de comparar la realidad vs la ficción. La realidad no admite spoilers, pues se desarrolla ante nosotros en tiempo real. Evidentemente soy muy poco aficcionado, porque en la malla mediática en la que estamos instalados, las mejores historias las vivimos asistiendo al devenir de los acontecimientos, que ni el mejor de los fabuladores es capaz de imaginar. Es así como la literatura deviene en arte literario, sin necesidad de amarrarnos a ella en un vínculo psicológico placentero, esperando ansiosamente que nos suministre nuestra correspondiente ración de «soma»
Comprendo el asunto (neura) de spoiler De hecho prefiero saber el argumento de una película y el chisme de la trama Con frecuencia luego veo otra cosa que no tiene nada que ver con lo que me han contado
Leí hermanos Karamázov. Me pareció repetitivo, irreal, lento…
La parte del gran inquisidor muy bien pero el resto… Sobre todo el final, bastante insufrible
Esto mismo lo cuenta -mejor- Félix de Azúa en «Lecturas compulsivas» http://www.casadellibro.com/libro-lecturas-compulsivas-una-invitacion/9788433967596/932150. No soy fan de Azúa, pero este libro es muy disfrutable
«Todos hemos querido ser Dostoievski alguna vez». Yo no. Y conozco a otros dos o tres que tampoco. Así que … empezamos mal. Y para que leer el resto.
Leí Crimen y Castigo con 20 años y 30 años después puedo decir q es el mejor libro q he leído… Yo sí q hubiera querido ser Dostoievsky alguna vez… Recomiendo El idiota, Apuntes del subsuelo… Con los hermanos Karamazov no pude… X él llegué a estudiar ruso!
Un artículo magnífico, y con un humor delicioso. Enhorabuena.
Excelente artículo. Cabe decir que empecé a leer Dostoyevski por su última obra y quedé fascinado y anonadado con ciertos retumbes en el alma. Mi duda era si encontraría las otras obras al mismo nivel y, ¡oh sorpresa!, he pasado por Apuntes del subsuelo, Humillados y ofendidos (en espera Noches blancas) y madre mía, ¡cuánto placer y exquisitez!
Me han enamorado los rusos, ahora estoy con Chéjov (¡qué delicia sus cuentos!) y Gógol (apenas El Capote)
Si este escrito lo entresacamos y lo llevamos a Word, y allí lo resumimos y lo despojamos de tanto modismo y lenguaje ‘simpaticorro’, queda un artículo bastante explicativo de la condición de escritor de Dostoievski.
Gracias por tus palabras hermano
Pingback: Cómo escribir «Crimen y castigo» en cinco pasos El Tímpano Ilustrado
Curiosamente es el último libro que he leído y curiosamente también, uno de los mejores.
El artículo está muy bien. Ligerito. Pasajes de la vida del escritor, con algo de humor y conocimiento, desde luego. Unas viñetillas con el padre ahogado en vodka y el hijo con cara de flipado ante la ruleta y así es como contarían su vida en la revista »El Jueves».
Me ha gustado mucho, sobre todo: »qué no rezaría el bueno de Fiódor la mañana del fusilamiento» O »Por el camino, se volvió a fundir lo poco que tenía en cualquier casino…»
Pero si el que no ha leído nunca a Dostoievski, no lo hace tras esto, no tiene algo de curiosidad por saber qué diablos escribía este tío, es que nunca lo hará y mejor que siga con otros entretenimientos.
Saludos.
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