Arte y Letras Literatura

Centenario en el prostíbulo

Juan Eduardo Cirlot. Foto: Francesc Català-Roca, cortesía de Arts Santa Mònica.
Juan Eduardo Cirlot. Foto: Francesc Català-Roca, cortesía de Arts Santa Mònica.

El centenario del nacimiento del poeta Juan Eduardo Cirlot (Barcelona, 1916-1973) ha traído consigo un descubrimiento feliz. El poeta también era novelista. Al menos así lo quiso en el verano de 1950 cuando escribió una novela, su única novela, cargada de un vacío asfixiante y duro como un adoquín. Hasta ahora una copia del manuscrito permanecía durmiente en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares, mientras que el original del autor se había perdido en fatal mudanza. En su momento, debía haberla publicado José Janés, el editor que solicitó la autorización de la obra al órgano de propaganda pertinente. Según relata la propia hija del poeta, Victoria Cirlot, en el epílogo de la novela, que ha rescatado la editorial Siruela en el aniversario del escritor, la censura fue implacable con Nebiros, título que remite al nombre del demonio del pecado desconocido. La verdad es que más allá del interés histórico del funcionamiento de la burocracia franquista, los fragmentos de los informes de los censores tienen su gracia crítica, a veces incluso acertada, aunque abusen de cierto autoritarismo bilioso de púlpito e incurran constantemente en el spoiler avant-la-lettre. Vayan algunos ejemplos de la vapuleada Nebiros:

Libro fatalista, saturado de contradicciones y pesimismo, cuyo protagonista —un imaginativo sexual, tímido y sin fe—, después de un largo paseo por el barrio de los prostíbulos de su ciudad, en el que se le ocurren los más paradójicos y peregrinos comentarios, llega a la escéptica conclusión que toda ansia de superación y mejora espiritual es inútil. El libro además de pesado es peligroso por los disparates que dice, y la turbia sexualidad servida en descripciones pornográficas, y no está exento de cierto matiz demagógico.

Otro informe es mucho más sintético pero no menos categórico y demoledor:

De una moralidad grosera y repugnante. No se debe autorizar.

Efectivamente, Nebiros es un libro fatalista. El viaje espectral y noctívago de un personaje sin nombre por una ciudad portuaria anónima. Deudora de un existencialismo a la sazón muy en alza, la novela fluye según la corriente de los pensamientos sombríos de su protagonista. La acción es mínima y la sensación de asfixia pertinaz. No es de extrañar que el gris oficinista se convierta en un frecuentador de prostíbulos, menos por un deseo sexual perentorio que por regodearse en el barro. De hecho, es un mirón solitario y tristísimo. Lleno de nada. El relato, pese a que en ningún momento alude al presente histórico franquista, describe una realidad tétrica (en blanco y negro, como se acostumbra a decir en estos casos), timorata y soez. Qué duda cabe de que las descripciones de mugrientos prostíbulos portuarios (muy posiblemente barceloneses aunque nunca se dé una referencia concreta), las parafilias del protagonista y su nihilismo umbrío no podían ser del gusto de un régimen que requería de mucha fe y cinismo para mantenerse incólumne.

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

Un comentario

  1. Pingback: Centenario en el prostíbulo (Jot Down) | Libréame

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*