Sociedad

Amityville, la puerta del infierno

The Amityville Horror, 1979. Imagen: AIP / Cinema 77 / Professional Films / MGM.

El 13 de noviembre de 1974, a las 3:15 de la madrugada, una figura de manos negras le entregó un rifle del calibre 35 a Ronald DeFeo. Luego le siguió en silencio, de habitación en habitación, mientras Ronald disparaba a bocajarro a sus padres y a sus cuatro hermanos en su casa del número 112 de la avenida Ocean de la pequeña ciudad de Amityville.

La policía encontró a los DeFeo en la misma posición en la que Ronald los había dejado: en sus camas, boca abajo y con la cabeza reposando sobre sus brazos cruzados. A su padre y a sus cuatro hermanos (de dieciocho, trece, doce y nueve años) les había disparado por la espalda. A su madre, en la cabeza. Tras asesinarles, metió su ropa ensangrentada y el rifle en la funda de una almohada y lanzó el paquete a una cloaca.

Ronald, que era consumidor de heroína y de LSD, fue condenado a seis cadenas perpetuas sin posibilidad de libertad condicional. Su abogado alegó locura con el argumento de que Ronald había asesinado a su familia obedeciendo las órdenes de unas voces procedentes de la casa.

Tras su condena, Ronald, que hoy tiene sesenta y cuatro años y sigue en la cárcel, aprovechó los puntos ciegos de la investigación para cambiar su versión de los hechos varias veces. El principal de esos puntos ciegos, el hecho de que ningún miembro de la familia se despertara tras el primer disparo de Ronald. Tampoco ningún vecino dijo haber oído nada. Lo cual resulta extraño teniendo en cuenta que Ronald no utilizó silenciador y que ninguno de los DeFeo había sido sedado esa noche.

Un año después de los asesinatos, la casa de los DeFeo seguía en venta y su precio se había desplomado hasta los ochenta mil dólares. Una ganga, teniendo en cuenta que la enorme vivienda se encuentra a apenas veinte minutos del aeropuerto JFK de Nueva York y al borde de una gigantesca laguna que conduce directamente hasta el océano Atlántico, a solo seis kilómetros de distancia.

Este era el anuncio de venta:

Zona residencial de Amityville: seis dormitorios, colonial holandés, espacioso cuarto de estar, magnífico comedor, atrio cerrado, tres baños, sótano completo, garaje para dos coches, piscina de agua caliente y amplia caseta para botes.

A George y Kathy Lutz, que tenían tres hijos y un perro labrador llamado Harry, no les importó que la casa superara en casi treinta mil dólares su presupuesto. El embarcadero privado les permitiría ahorrarse el dinero que ahora gastaban en un embarcadero de alquiler. Tampoco pareció importarles el hecho de que la casa hubiera sido el escenario de una masacre solo un año antes. Y aún menos que la casa estuviera todavía amueblada con las pertenencias de los DeFeo. Por cuatrocientos dólares extra, esas camas, armarios y sábanas eran una segunda ganga.

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12 comentarios

  1. Pingback: Amityville. La puerta del infierno – Jot Down Cultural Magazine | BRASIL S.A

  2. 3:15… ¿no trataron de venderlo bajo carcasa bíblica? Gran artículo. Muy en la línea de la resurrección que plantea REVII. Relato prototípico.

  3. Maestro Ciruela

    Yo bajo a esa habitación roja si me pagan 10 millones de euros. En realidad, cualquiera podría hacerlo incluso gratis porque no iba a pasar absolutamente nada sobrenatural. En todo caso, algún montaje perpetrado por algún espabilado o «graciosillo». También sería posible que el techo o el suelo se hundieran por problemas estructurales y se pudiera acabar palmando en la aventura. Aunque desde luego, nunca se me ocurriría pensar en influencias etéreas y diabólicas. ¡Que no hay nada, señoras y señores! ¡¡Y eso es lo que da más miedo!! O más bien, melancolía y desasosiego. Por lo menos a mí…

  4. Pingback: Amityville. La puerta del infierno – La Diferencia 103

  5. Las grandes religiones, esclavitudes y tiranías se han basado en la credulidad y la sugestionabilidad. Las mías rozan lo artístico: si veo una peli de terror me cuesta dios, ayuda y nueve panfletos antisupersticiosos sacar un pie para ir al baño, o llegar al frigo a ver qué hay o estirarme para coger el teléfono porque el cabrito no para, eso si no reclamo quorum a estridente media voz. Frente a las religiones sobrias, la católica, con todas sus encarnaciones, tentaciones e imágenes nos hace propensos a creer en visiones. Vivir en lugares llenitos de retorcidas tradiciones sincréticas y leyendas pavorosas nos hace entusiastas y eufóricos fanáticos del descreimiento. Tenemos excusa. Pero ¿y los protestantes, y los racionalistas, y los agnósticos, qué hacen con su continua afición al terror, qué pretexto tienen? (no cuela lo de que reírse de gente como yo es de lo más digestivo: las cifras de su negocio apuntan más allá de mi pueblo). Así que, además de miedo a la enajenación, a la enfermedad, a la pobreza, a la horterez y al fracaso sexual, tenemos miedo al miedo, ¿eh? Parece mentira.

    • Ya en la primera frase estoy en desacuerdo: el terror y el crimen manejaron las esclavitudes y tiranías. Disculpad por este pequeño entredicho doméstico.

      • y ese «por» es innecesario, por cierto.
        Sin extenderme mucho: hoy tengo un lunes de lo más dominguero, gris, decadente y feúcho, de ahí lo precedente.

  6. Arkaitz Mendia

    Cojonudo, me ha encantado. Cuando describías lo que ocurría antes de desvelar el fraude acojonaba un poco y todo, serían unos estafadores de poca monta, pero para las visiones infernales tenían una imaginación de lo más retorcida.

  7. bender rodriguez

    Los espíritus le tienen mas miedo a una camara y un micro que a una banda de curas con agua bendita. Esto sí es un hecho comprobado…

  8. Andrés Mauricio García Cardona

    Nadie se dio cuenta de las 3 formas que parecen caras de niños en el fondo en la ventana que está al otro lado del arbol

  9. Defeo jr un asesino…psicopata.mato a sangre fria a su propia familia para quedarse con la herencia. Y le salio el tiro x la culata de q le sirvio antes de las 24 fue preso.intento desviar la investigacion mintiendo cambio varias veces su version .no existe posecion ni historia de terror
    Si fueinspiracion para escritores y productores de cine la historia de esta pobre familia asesinada.que en paz descansa .Planifico todo para masacrarlos y nunca mostro arrepentimiento ni cargo d conciencia merecia pena de muerte x suerte murio .no existe ninguna historia de terror ni maldicion eso lo invento la flia lutz negocio q hicieron con el abogado de defeo. Para que la historia de la posesion fuera creible en la corte
    Aun asi fue de recaurdar dinero esa gran mentira. Hasta el dia d hoy. Es mas los derechos los hubiera cobrado defeo ja.pobre familia masacrada lucran a costillas d ellas hasta el dia de hoy .

  10. ¡Gracias!

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