Ciencias

Cuerpo a cuerpo

Figura 01 Anatomica 2014 EBruner
Ceras anatómicas, Museo de la Evolución Humana, Burgos. Foto: E. Bruner.

Cuando los sabios griegos decían «conócete a ti mismo», quizás hablaban de algo profundo y, en cierto modo, intangible. O a lo mejor no tanto. En ambos casos, no viene mal empezar por lo que somos: cuerpos. El cuerpo siempre se ha interpretado como una cáscara, un soporte, un medio mecánico que hay que cuidar como se cuida un coche y que, quien más y quien menos, se debe lucir como se luce un coche. Ya sea por salud o por vanidad, el cuidado del cuerpo es algo que atañe al mantenimiento funcional del armazón, cámara de protección y sostén de nuestro verdadero yo: el cerebro. Como en aquellas criaturas posnucleares de la ciencia ficción donde un enano loco y muy listo controla a un gigante forzudo y bastante tonto, sentado desde el trono de su mismo cuello, el cerebro mueve, cuida y luce el cuerpo para lograr sus objetivos.

Según una perspectiva bastante común, este cerebro-ordenador domina el cuerpo-máquina, que se limita a ejecutar órdenes en la medida de sus posibilidades. Pero ya en el siglo pasado hemos tenido que recular bastante en cuanto a la concepción del cerebro como entidad autónoma e independiente, admitiendo que el medio ambiente es parte crucial del proceso cognitivo: nuestro cerebro piensa «asesorado» e incluso «engañado» por el entorno en el que se mueve y se desarrolla. Aun así, reconociendo la importancia que tiene el contexto en el moldeado y en la orientación de nuestras neuronas, hemos seguido interpretando la mente, es decir aquel conjunto de procesos cognitivos que subyacen a nuestro comportamiento y a nuestros pensamientos, estrictamente como el resultado de un complejo (y totalmente desconocido) proceso cerebral.

Pero la neurociencia, a pesar de las muchas inversiones, de los muchos esfuerzos, y de los logros patentes, no ha conseguido explicar los mecanismos del cerebro reduciendo todo a sus células y moléculas, y el peso del contexto ha resultado ser más y más incisivo. Hasta que unos cuantos ya han decidido no poner fronteras entre el sistema nervioso y su entorno, e interpretar los procesos cognitivos integralmente como el resultado de una interacción entre cerebro y ambiente. Los humanos tenemos además un ambiente muy especial, que llamamos cultura, con elementos materiales muy pero que muy especiales que llamamos tecnología, y de ahí una serie de perspectivas que mezclan neuronas y artefactos, filosofía de la percepción y futurismo cíborg (cybernetic organism), donde la mente ya no es un producto sino un proceso, que se genera a través de un constante y necesario rebote entre un sistema interno al organismo (las neuronas) y un sistema externo (el entorno, los objetos, las otras personas).

Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.

Regístrate gratis

SUSCRIPCIÓN MENSUAL

5mes
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL

35año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 
 

SUSCRIPCIÓN ANUAL + FILMIN

105año
Ayudas a mantener Jot Down independiente
1 AÑO DE FILMIN
Acceso gratuito a libros y revistas en PDF
Descarga los artículos en PDF
Guarda tus artículos favoritos
Navegación rápida y sin publicidad
 

5 comentarios

  1. Pingback: Cuerpo a cuerpo – Jot Down Cultural Magazine | METAMORFASE

  2. Hola Emiliano.Escuché es dia 26 de febrero la entrevista que te hizo Pepa Fernandez en Rne.Digiste algo que esperaba oir alguna vez de un neurocientifico :el cerebro funciona diciendo que no hacer,no funciona diciendo qué hacer.Esta es una de las claves para entender qué es la regulacion (homeostasis) y lo que llamamos mente.Si no entendemos la regulación y por qué existe no entenderemos lo mental.

  3. Sí, es verdad … a veces el cerebro funciona apagando (inhibiendo) y no encendiendo (activando) … o excluyendo opciones en lugar de elegirlas … Tal vez no sea una mala estrategia también cuando se trata de tomar decisiones personales!

    He visto que la entrevista ya está disponible en internet …
    http://www.rtve.es/alacarta/audios/no-es-un-dia-cualquiera/neudc-entrevista-2017-02-26t12-05-576671339/3926358/

  4. Pingback: Bajo cuerdas | Quenántropo

  5. ¡Gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*