Ciencias

Resolviendo el problema de la Santísima Trinidad de las pseudociencias

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Fotografía: Jorge Gonzalez (CC).

Lo primero que suele hacer un científico para resolver un problema es entenderlo lo mejor posible, definiéndolo y cuantificando todo lo que sea posible para contextualizarlo. Por ejemplo el problema de las pseudociencias.

Bueno, pues lo primero que debemos tener en cuenta es que el problema del que estamos hablando es en realidad un conjunto de problemas totalmente diferentes. Cada uno de ellos se inicia en un momento diferente, está motivado por causas diferentes, y se debe entender con detalle su forma particular para poder actuar de manera razonada y así buscar maneras de resolverlos.

El primer problema es cómo evitar que la gente crea en las pseudociencias. Sin evidencia en sentido contrario parece imposible que absolutamente todo el mundo pueda dejar de creer. Por cómo somos los seres humanos, los sesgos que tenemos y cómo usamos y necesitamos las creencias en nuestro proceso cognitivo, no parece posible. Se podrá reducir, pero nunca eliminar. Incluso personas con una gran capacidad intelectual o científica han tenido creencias de un tipo u otro en algún momento de su vida. La solución que se plantea actualmente para este problema, promulgada por la mayoría de los más ruidosos paladines contra las pseudociencias de nuestro país, es la divulgación científica.

La divulgación de la ciencia es imprescindible, pero desafortunadamente una cantidad relevante de personas se inician en la homeopatía por motivos diversos que hacen complicado que una impida la otra. Desde motivos sociales (su entorno lo hace, una nueva pareja tiene una tienda de productos homeopáticos —esto es de un caso real—…), pasando por motivos personales y emocionales (gente que quiere ser buena persona y como lo natural es bueno, pues claro), así como diversos motivos más. Por cierto, podemos encontrar entre estos motivos algunos iguales a los que hacen que muchas personas empiecen a fumar, como la presión social del entorno, por ejemplo. La solución en cada caso sería diferente a otros, y la divulgación no hará que alguien que, por ejemplo, ha crecido en Alemania rodeado de homeopatía a todas horas, deje de consumirla.

¿Por qué ese interés en la divulgación como solución? Es un negocio del que unos pocos consiguen vivir, ahora que estamos de nuevo en lo alto del ciclo de los contenidos divulgativos. No hace mucho empresas privadas se quejaban de quedarse fuera del pastel de las subvenciones para divulgación. Es más, el enfoque elitista hacia el que está girando esta corriente tiene el riesgo de alejarse de las nuevas generaciones, que aprenden más de ciencia con YouTubers como los creadores de Experimentos Caseros o celebrities como ElRubius. Estos divulgan mientras hablan su mismo idioma, son personalidades en las que confían, y son a menudo despreciados por una supuesta falta de rigor u otros motivos espurios.

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3 comentarios

  1. Hay que empezar a llamar a las cosas por su nombre. Cuando una persona con cáncer renuncia al tratamiento médico para usar homeopatía, o hierbas, o lejía, o el poder de las flores, etc. y por ello entierra sus posibilidades de sobrevivir a la enfermedad estamos hablando de dos cosas, responsabilidad individual y selección natural.

    Lo siento, sé que suena duro, pero es así.

    Salvo en el caso de los antivacunas, cuya ignorancia nos puede afectar a todos, creo que hay que dejar de ser tan paternalistas, y sobre todo coincido en que hay que dejar de decirle a la gente que es estúpida, la literatura está ahí, al alcance de cualquiera con un poco de interés en conocer lo que sabemos, quien prefiera negar la mayor y abrazar el pensamiento mágico está en su derecho, siempre que sea adulto y en posesión de sus facultades mentales. Cada uno es responsable de sí mismo y del uso que quiera darle a su inteligencia.

    Saludos.

  2. Yo estoy de acuerdo con Antonio. Si alguien es tan idiota como para beber lejía pensando que es un remedio eficaz para una enfermedad, pues igual es una línea genética de la que se puede prescindir tranquilamente. A estas alturas de la película, el que vive en la ignorancia es porque quiere y está demostrado que la presión de la especie sobre el planeta empieza a ser excesiva. Si se alivia un poco, no pasa nada.

  3. Ignacio alonso

    Soy médico desde hace 43 años y he sido testigo de grandes cambios en mi profesión. La implementación del método científico y el concepto de evidencia científica supuso un vuelco en la práctica médica y ha servido para desterrar creencias y cambiar paradigmas en el enfoque y tratamiento de muchas enfermedades. Sin embargo está siendo utilizada también como un “escudo” para no admitir otros enfoques o terapias que han demostrado ser muy útiles pero que tienen más difícil llevar a cabo proyectos de investigación en gran parte por la dificultad para conseguir la financiación necesaria. La Quiropráctica de la que soy un gran defensor y además la utilizo para mejorar y potenciar mi salud no utiliza tratamientos farmacológicos y eso hoy día añade más dificultades para conseguir recursos y poder realizar proyectos de investigación.
    Hay suficientes investigaciones y publicaciones en revistas científicas de elevado factor impacto como que sea sacada del epígrafe de seudociencias. El problema es que los ataques a la misma se realizan por divulgadores que buscan titulares más que la verdad que hay detrás de la misma
    Un saludo

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