
«Los Estados Unidos son un banco, y el negocio de un banco es vender dinero». Desde Richard Nixon a Donald Trump este ha sido el lema que ha guiado la política de los presidentes estadounidenses. Un show me the money que de nuevo parecía a punto de conducirnos a una Tercera Guerra Mundial, tras el asesinato del general iraní Soleimani. Trump dejó claro que la guerra es tanto económica como militar, rebajando la tensión bélica generada por los misiles no mortales contra sus bases, pero anunciando nuevas sanciones económicas. ¿Por qué? Uno de los motivos detrás del conflicto en Oriente Medio se relaciona con el dinero en efectivo.
No, nos hemos vuelto locos. Aún no. En 1971 Richard Nixon convenció a Arabia Saudí y resto de grandes productores de petróleo en Oriente Medio de que hiciesen sus transacciones comerciales en dólares. Era importante seguir siendo la divisa hegemónica del comercio internacional, el cómodo lugar que se reservaron al final de la Segunda Guerra Mundial con los Acuerdos de Bretton Woods. Podrían seguir «vendiendo dinero» a cambio de protección militar. Kuwait pagó por la guerra del golfo, no fue gratis.
Así que mientras China se compra medio mundo financiando megaestructuras, EE. UU. gasta dinero y reputación en Oriente Medio, generando también ingresos. Hillary Clinton se preguntaba hace diez años aquello de «cómo puedes negociar en serio con tu banquero». Irán, Corea del Norte y Venezuela cuestionaban el valor de la divisa de referencia, poco antes de pasar a integrar el eje del mal. Apenas el año pasado Irán daba preferencia al euro. Y en medio de todo este lío, el ejército estadounidense y sus aliados de la OTAN «protegen los mercados», y los presidentes Made in USA enlazan una guerra con otra. Esta semana los índices se hundieron, el petróleo subió, Trump dijo que son autosuficientes energéticamente y la historia ha terminado con millonarios ingresos para las entidades financieras que comercian en dólares, la divisa del 80 % de las transacciones. Controlada por el país con la deuda y el presupuesto militar más salvajes del mundo moderno.
¿Y Soleimaini? Había acudido a Irán invitado por su primer ministro, y a sugerencia de Trump, para desescalar la tensión con Irak. Dijeron que habían matado al mediador por terrorista, pero nos quedamos con el hilo de Adam David, colaborador de The New Yorker. En el mismo explicaba que existe una conexión entre la Trump Organization y los guardianes de la revolución iraní… general Soleimani incluido.
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Pareciera que los males del mundo lo tiene Estados Unidos, pero me niego a creerlo. Y si los tuviera tendría el atenuante, de frente a las demás potencias actuales, de ser la primera voluntad política en crear una moderna democracia en aquellos tiempos de oscuridad y prepotencias aristocráticas. Si la cultura griega fue un milagro debido al entorno en la cual nació, la constitución americana fue otro, una democracia para el pueblo, con el pueblo y por el pueblo que no está exenta de errores o vicios.
PD: En el artículo se dice que Soleimani, general Iraní, había acudido a Irán invitado por el primer ministro (¿?) Supongo que debería decir “a Irak”.
Gracias por la corrección Eduardo, efectivamente, acudió a Irak invitado y de hecho alguna fuente comenta que para rebajar tensión.
No pretendíamos transmitir que EE.UU. tenga la culpa de todos los males, sí que durante las últimas décadas ha sido quién ha marcado el ritmo y ahora que puede perder esa posición (China mediante), la batalla no es sólo por los recursos sino también por la moneda de referencia. Quién controle la moneda de referencia tiene capacidad de controlar la economía.
En breve saco otro artículo sobre el tema del sistema monetario.
Un saludo y gracias de nuevo por leernos y comentarnos
Pensaba que a estas alturas todos estábamos de acuerdo en que la legalización de las drogas era un imperativo.
Si no tenían la intención de decir que EEUU tiene la culpa de todo el mal, creo que el comienzo del artículo desnaturaliza tal intención, una afirmación rotunda que me trae recuerdos de reflejos condicionados de pavloviana memoria: No creo en dios, pero de vez en cuando se me escapa, Oh, dios mío. O continuar a considerar las democracias inevitablemente «burguesas» que son las únicas en las cuales podemos estar relativamente seguros, o decir que todavía hay lumpes, o el fetiche del dinero, sobre estructuras fantasmagóricas, o continuar a decir el «imperio» americano cuando lo que tiene EEUU no es un emperador, sino un presidente que no puede ejercer más de ocho años. etc. etc. EEUU no es un banco, es una democracia en donde los bancos hacen negocios, como en cualquier otro país, financiando obras necesarias y también creando burbujas financieras que terminamos pagando nosotros, y con las guerras que no quisieron llegaron a ser lo que son gracias a la industria de las armas. Le recuerdo que en la historia del americano banco Citibank, activo y nefasto en mi país, está a su favor (entre otras) la financiación (más del 50%) del ferrocarril La Paz, Bolivia, y el puerto de Antofagasta en Chile, pero también las críticas que recibieron los dirigentes de parte del primer Roosvelt en el discurso inaugural en medio de la crisis del 29: Inescrupulosos, incompetentes, cambistas de dinero y responsables de la depresión, y la investigación en el senado de los EEUU del lavado de dinero en Argentina. El capital para financiar es necesario, pero la corrupción que genera es patológico. Recuerde también el plan Marshal y que el atentado en el AMIA, centro judío en Buenos Aires con 85 muertos solo tiene sospechosos iraníes.
Es cierto que la rotundidad de la frase puede despistar. La idea de la misma era introducir la importancia del dinero en el análisis. Por eso después se incluye el comentario de Hillary Clinton sobre China siendo el banquero de EE.UU.
La clave es que siendo el dolar la moneda de uso generalizado a nivel mundial, con aproximadamente entre el 70 y el 80% de las transacciones (estrictamente sería el doble porque se mueven dos divisas en cada cambio), EE.UU. ha conseguido tras Breton Woods una ventaja competitiva al tener la máquina de hacer el dinero que más se usa.
Efectivamente todos los países tienen cosas buenas y malas. Siendo una democracia joven su sistema de no más de dos legislaturas impide la perpetuación de líderes. De hecho muchas dictaduras lo primero que hacen es cambiar esa barrera, Putin está ahora en Rusia viendo como la circunvala.
Pero sin ahondar en detalles, si ha dado la sensación de que queríamos demonizar a EE.UU. no era esa la intención del artículo. El objetivo era comentar cómo los problemas que vemos ahora mismo pueden ser en gran medida síntomas de otro, que es la batalla monetaria, cada vez más enfocada a reducir el efectivo, batalla dónde hay un líder que es EE.UU. por el dolar.
Su respuesta lo honora. Muchas gracias.
Se les ha colado una errata en el artículo: en español se escribe Cataluña y no Catalunya.
Si me va a contestar con que Catalunya es el «nombre oficial» entonces sea coherente. Sin ir más lejos puedo leer Arabia Saudí cuando el nombre oficial del país es المملكة العربية السعودية.
¿en qué quedamos? ¿en la ley del embudo?