
Cómo no vamos a denostar a veces la política, representada por hombres y mujeres de ideales volátiles y cambiantes. Nuestro error es denostar también la justicia, olvidando que está respaldada por leyes que no varían y personas sujetas a métodos rígidos de aplicación. Es lenta y exasperante, se hace esperar y a veces parece que no va a llegar nunca. Pero cuando finalmente el filo de su espada cae lo hace con tanta fuerza como proporcionalidad.
La justicia ha obligado a los Franco a devolver el pazo de Meirás, ochenta y dos años después, sin que, como ha dicho la jueza, haya mucho que explicar sobre ello. También parece que es tiempo de que sepamos cómo se organizó el PP de M. Rajoy, manejando funcionarios desde el poder, concretamente a un comisario y a un secretario de Estado. Para ver a sus responsables en el banquillo habrá que esperar un poco más, quién sabe, a lo mejor menos que para lo de Franco, y seguir una guía del quién es quién en el caso Kitchen. Hasta Rodolfo Martín-Villa puede acabar ante el tribunal, desterrando de una vez la idea de que la transición fue limpia y modélica en todo. A este paso hasta llegaremos a ver a Juan Carlos I explicando cómo forjó su fortuna. No pedimos tanto, ni siquiera la fiscalía concluya que muchas de las señales de tráfico son machistas. Pero bien si lo hace, estamos en una sociedad nueva y muchos siguen comportándose como si viviéramos cien años atrás.
La vacuna, para cuándo
Debe ser la primera vez que una investigación de laboratorio es más emocionante que la primera entrega de True Detective. No importa cuánto intenten explicarnos los científicos que esto no va así, la política se juega mucho con sus promesas de que pronto nos vacunaremos, en diciembre dice el gobierno español, en noviembre asegura Donald Trump. Vayamos un momento a la fuente del estudio de Astra-Zeneca, la vacuna de Oxford, la que nos llegaría a nosotros. En este enlace pone que la fase III estima que su estudio se habrá completado en octubre de 2022. Es lo mismo que ha dicho la OMS. Y es el único modo en que tendremos un medicamento seguro, libre de consecuencias tan terribles como la talidomida, origen de estos estrictos protocolos en la creación de un medicamento. Lo demás es ficción, rusa y también china. Hay que vivir con el COVID-19, y conseguir una vacuna es como conseguir justicia, se tarda y hay que hacerlo bien.
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