
Cuando se hagan «los mejores de» y «los peores de» este año, la peli de Elvis será de lo poco bueno para recordar, entre tantas sequías, incendios, crisis energéticas, guerras, Coldplay y cosas por el estilo.
La película, realmente, no es nada del otro mundo, aunque la hayan vendido como algo impresionante. Bueno, a algunos sí les habrá parecido una cosa fuera de serie, pero a mí no. Supongo que en los Óscar tendrá sus estatuillas, como le paso a la de Queen. La película brilla como todas las de su creador, el australiano Baz Luhrmann (el de Romeo y Julieta, el de El gran Gatsby», el de Moulin Rouge!), pero se queda en eso: en el brillo. Además, ¿a que no saben quién narra la historia? Pues el mayor enemigo de Elvis, que no entendía una palabra de la música que hacía, y además le daba igual, y que le llevó por la calle de la amargura todo el tiempo que estuvo con él. Así como veinte años, hasta que se murió. Sí, la narra el coronel Parker, transformado en Tom Hanks, con veinte capas de maquillaje, una voz indescriptible y poniendo todo de su lado.
Lo que sucede es que… la vida y los trabajos de Elvis son tan soberbios, tan fuera de la realidad, que al final, la película se convierte en un biopic fallido, pero bigger than life, porque al poner en la película de Luhrman retazos de las canciones, y las actuaciones de Elvis, con el barniz del director, se convierten en algo loco, delirante, pasado de rosca y realmente atractivo. Pero no hay ningún estudio en profundidad de los personajes, nada de Priscilla, nada de los padres, nada de los amigos de Elvis, ni de los músicos, ni de nadie, ni siquiera —diría yo— del propio Elvis. Eso sí, el maquillaje que lleva Elvis es perfecto. Sobre el actor elegido para dar vida al Rey, Austin Butler, pues lo hace bien, muy bien, pero se echa de menos un desarrollo medio en profundidad. Aunque eso, como decía, aquí es cosa imposible. No creo que ni aunque le añadiesen las dos horas que le quitaron en producción.
En fin, una alegría para verlo, espectáculo de primera, pero absolutamente vacío. Y lo de Tom Hanks, de juzgado de guardia. Pero ¿en qué idioma habla?
La lista de películas que cuentan la vida y los hechos de Elvis son numerosas. Entre ellas, hay de todo. Vamos a echar un vistazo, fijándonos en sus protagonistas. Con lo que a él le gustaba el cine, y las ganas que tenía de hacer papeles como James Dean o Marlon Brandon.
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Buen resumen. Coincido con el análisis de la película, no se puede hablar de Elvis ni de Parker sin hablar de el sur, ese sur que alumbró criaturas como Jerry Lee Lewis o el mismo Elvis, y eso en la película ni sale. En cambio ese ambiente estaba muy bien retratado en la serie de Michael St. Gerard.
Creo que si haces un biopic lo haces, y no te andas con circunloquios para, imagino, esquivar el posible golpe, y eso hace la última película. Por lo demás Elvis es un icono pero no muy demasiado complejo, whitetrash aupada a la cima del mundo que termina mal, no hay gran profundidad, relació n enfermiza con la madre, pero no dejaba de ser un cazurrete sin mucho trasfondo intelectual, a los mismos Beatles les pareció simplón pero bueno, sigue siendo El Icono.
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