
Conversamos con Isabel Pardo de Vera, secretaria de estado del MITMA, Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y a Roger Senserrich, uno de los fundadores de Politikon y autor del boletín Four Freedoms, seguido por los principales referentes de la ingeniería y planificación de líneas ferroviarias españolas.
Isabel Pardo de Vera defiende los criterios técnicos a la hora de modernizar el modelo de transporte español, con el objetivo de conseguir una movilidad integrada que tenga al ferrocarril como eje y que sea capaz de combinarse con el resto de medios de transporte. Eso incluye una modernización integral capaz de integrar la digitalización y facilidad de uso para el ciudadano, los retos que impone a las infraestructuras el cambio climático, y la integración de la perspectiva de género en instalaciones obsoletas. Planes que dependen en gran parte de la ejecución de los fondos europeos, cuya mayor partida maneja esta cartera ministerial.
Roger reside en Estados Unidos, trabaja para uno de sus partidos políticos, y aunque dedica gran parte de su boletín a hablar de la actualidad política estadounidense, también escribe muchas entregas sobre su otra gran pasión, los trenes. La afición le vino de una infancia cuyo recuerdo más feliz va ligado a las salidas de fin de semana con su abuelo en los ferrocarriles catalanes, y que hoy se traduce en probar la experiencia de viajar en todos los trenes y trayectos ferroviarios que encuentra. Además de planificar en sus artículos modos imaginarios de explotar las líneas férreas y de cercanías españolas, y mostrarse especialmente crítico con nuestro sistema de tarifas y la frecuencia de paso, porque ambos son variables en lugar de fijos.
En nuestro país nos movemos fundamentalmente en vehículo privado. ¿Por qué se nos manda continuamente el mensaje de que debemos usar el ferrocarril?
Isabel: La clave de todo es la intermodalidad. El ferrocarril es el medio de transporte terrestre más sostenible frente al vehículo privado siempre que haya un nivel de utilización alto, por tanto con las mayores frecuencias, y cuando el tren va lleno. No podemos llevar el tren hasta la puerta de cada casa, ni pagar un billete en algunas líneas que nos está costando a los ciudadanos 450 euros, que se detraen de los presupuestos generales, y que no van a educación y sanidad, para que viajen cuatro personas. Eso no es sostenible. Además las competencias han determinado una brecha en la movilidad que no consigue superarse. La idea ahora es que nosotros, desde la administración central, hagamos la conexión interautonómica que es la que nos compete, y ayudemos a planificar con las administraciones locales y autonómicas para que presten el servicio en sus competencias sin que el viajero se entere. El objetivo es un transporte público donde los ejes troncales sean ferroviarios, y basarnos además en un intermodalidad que pueda combinarse con micromovilidad, apoyados en otros medios de transporte.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.






Excepcional. Muchas gracias.
Qué pena de entrevista.
Apesta a política por los ocho costados.
Ni «criterios técnicos a la hora de modernizar el transporte» ni nada que se le parezca.
publicidad encubierta?
primero soy de argentina, por lo que desconozco el trasfondo politico (si existe) de la nota, con esa salvedad el reportaje me parece excelente, con una explicacion clara de que subsidiar y como hacerlo, explicando los criterios de rentabilidad, etc. Senserich tiene un blog llamado politikon donde hace un monton de comentarios de los servicios ferroviarios tanto estadounidenses como españoles
Esta señora es la que han tenido que echar por comprar unos trenes que no cabían en los túneles por los que iban a circular, ¿verdad? Doscientos cincuenta y ocho millones de euros nos ha costado la broma. Para los que no conocían sus andanzas, vuelvan a leer el publirreportaje después de saber esta información. Quizá tengan una nueva perspectiva.
Exacto Fabio. Además es de Lugo. Preguntadle a los lucenses la situación del tren en esta ciudad. Lamentable