
A estas alturas, espero que todo el mundo esté de acuerdo conmigo en que, si la velocidad de la luz no puede superarse, viajar por la galaxia es complicado. No es imposible, sin embargo. A velocidades próximas a c una civilización —mucho más avanzada que la nuestra— podría, concebiblemente, explorar su barrio estelar, digamos que hasta un radio de algunos cientos o quizá miles de años. Por poner un ejemplo concreto. Si dispusiéramos de la tecnología para viajar a velocidades cercanas a c y quisiéramos explorar los planetas descubiertos recientemente en órbita entorno a la estrella Kepler-20, situada a unos 1000 a ños luz de la Tierra, y una nave zarpara mañana rumbo a ellos, nos costaría 2000 años recibir la primera señal de nuestra misión (el milenio que necesita la nave para llegar a Kepler-20 y el milenio que necesita la señal de radio para volver). O en otras palabras, si la nave hubiera zarpado en tiempos de Jesucristo, estaríamos recibiendo ahora la señal de ”hemos llegado”.
Un radio de 1000 años luz es la centésima parte de la longitud de la galaxia, pero da bastante de sí. La densidad de estrellas en nuestra región es del orden de 0,01 por año luz cúbico. El volumen de la esfera que podría explorar una civilización capaz de viajar 1000 años luz es (4/3) × π × r³, donde r es el radio de la esfera. Como r = 1000(10³) años luz entonces r³= 10 elevado a 9 (mil millones) de años luz cúbicos y el volumen que obtenemos, aproximando π ∼ 3, es de 4 × 10 elevado a 9 años luz cúbicos. Si ahora multiplicamos por el número de estrellas por año luz cúbico (0,01) nos sale la friolera de 40 millones de estrellas. Mucho que explorar.
Posiblemente las civilizaciones no se expanden de golpe, sino que lo hacen poco a poco, a lo largo de siglos, o quizá milenios, colonizando primero su sistema solar (volveremos sobre el tema) y expandiéndose después hasta las estrellas vecinas. En un radio de cien años luz de nuestro planeta hay 40000 estrellas. Concebiblemente alguna de ellas puede albergar planetas habitables a unas pocas decenas de años luz de la Tierra. Es posible entonces (en principio) viajar a estos y también establecer una red de comunicaciones. Si la siguiente colonia más allá del sistema solar (llamémosle Terra I) está, digamos, a 50 años luz, cada intercambio lleva medio siglo, con lo cual dudo que Twitter tenga realmente un mercado interestelar. Pero aún así resulta posible una red de comunicación asíncrona, pero continua. Si los colonos de Terra I envían todos los días un informe, los habitantes de la Tierra lo reciben también diariamente, eso sí, con medio siglo de retraso. Los habitantes de Tierra se enteran cada lunes de lo que pasó en Terra I medio siglo atrás y viceversa. Si hubiéramos enviado las primeras canciones de los Beatles a Terra I, les estarían llegando ahora.
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Le llamaríamos «no-do» a estas transmisiones entre nodos?
http://www.youtube.com/watch?v=HYXnJHpKpdo
Q conste que no me rio del artículo, me ha parecido fascinante con todas las letras. He pensado muchas cosas en relación a ese tipo de comunicación asíncrona (yo no habia acertado a denominarla asi) porque estoy escribiendo un texto de ciencia ficción y esta «paradoja» de la tardanza en las comunicaciones tiene mucho peso en mi historia, pues va de colonos la cosa. Y claro, dramáticamente tiene mucho juego recibir noticias de acontecimientos q han pasado hace mucho tiempo.
Yo en cambio me he reído a gusto con tu salida del no-do… Suerte con ese texto de CF!
Fascinante el artículo. Está claro que en un área del universo así colonizada la noción de presente cobraría un nuevo sentido, lo mismo que cuando uno mira al cielo y ve tantos «presentes» a la misma vez.
Exacto, es un presente integrado que posiblemente nos convertiría en menos provincianos.
En ese sentido, la restricción «hard» que algunos nos auto-imponemos (respetar en nuestras especulaciones las leyes de la física y la energética, de la energética aún hay mucho que decir) da lugar, curiosamente, a escenarios mucho mas ricos que la aproximación «soft». Si aceptamos que se puede viajar por el hiperespacio y comunicarnos en tiempo real con Andrómeda, sin darnos cuenta estamos forzando nuestra visión provinciana de la realidad…. inventamos el viaje espacial a velocidades translumínicas o aprendemos a comunicarnos en banda de neutrinos (de eso ya hablaré) y lo usamos para pelearnos con los Killingons o cotorrear de banalidades con Terra X?
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