Paul Lataburu (Donostia, 1982) es diseñador, ilustrador y curador de proyectos de creación artística. En 2009 funda la revista Arteuparte, que con el tiempo se convierte en una plataforma de proyectos y un espacio físico de difusión de arte y cultura, que es, a la vez, galería de arte, estudio gráfico y txoko textil. A pesar de ser autodidacta, Paul ha demostrado una impresionante habilidad para absorber y reflejar una diversidad de estilos artísticos. Esto, junto con su apertura a la experimentación y su insaciable deseo de aprender, ha hecho que no se encasille en un solo estilo, sino que cada una de sus obras sea única en su idiosincrasia.
Nos reunimos con Paul en Arteuparte Gallery, un espacio donde podemos descubrir artistas del ámbito local y global y donde convive el trabajo de artistas emergentes y consagrados. Es un sitio amplio, luminoso e inspirador que mueve a la conversación. Charlamos con Paul de sus comienzos, de las dificultades de ser emprendedor en el mundo del arte y de cómo su ciudad, San Sebastián, se muestra algo hostil con las vanguardias y el talento propio.
¿Arteuparte o arteaparte?
Es la pregunta que más me hacen. En realidad es arteuparte, con el UP como se diría en inglés. Pero aquí nadie lo dice bien. No he conseguido que nadie lo diga bien, nunca. Cuando presentamos, por ejemplo, el cartel del Festival de Terror del año pasado, que lo comisariamos nosotros con el ilustrador Carlos Fern´sndez, el director del festival, Josemi Beltrán, con quien mantengo una buena relación y hay confianza, en la rueda de prensa dijo arteuparte tal cual suena, y yo pensaba «por favor, Josemi, ¡dilo bien!» (risas). Arteuparte es, básicamente, un juego de palabras con el inglés: arte arriba el arte.
Arteuparte es una galería de arte, una tienda de arte y ropa y un estudio gráfico, pero el proyecto comienza en 2009 siendo una revista de arte. ¿Cómo surge este magazine? ¿Con qué objetivo?
Pues a ver, es un poco como un accidente porque yo estaba en Madrid trabajando en una especie de agencia de representación, de diseño gráfico, en un estudio un poco raro. Y me pilló el comienzo de la enorme crisis del 2009. Cerraron el estudio y yo me quedé en la calle. Fui a buscar trabajo en otros estudios, y ya nadie estaba contratando. Luego, a posteriori, vi que muchos de los estudios a los que había ido a pedir trabajo y tal, habían cerrado. Entonces ya decidí que me volvía a Donostia. Tenía en mente desde hacía tiempo la idea de montar algún proyecto propio relacionado con la cultura local, con el arte local. No sabía muy bien el qué. Y bueno, volviendo en autobús le di forma en ese viaje e incluso decidí el nombre en el viaje de vuelta. Y cuando vine aquí sin nada pues empecé a trabajar en ello y a ponerlo en marcha.
Este artículo de nuestro archivo está completo para lectores registrados. Registrarse es gratis y solo lleva un minuto.







Pingback: Jot Down News #38 2023 - Jot Down Cultural Magazine
Pingback: Brassic: un desternillante paseo por la campiña inglesa - Jot Down Cultural Magazine
Pingback: Arteuparte by Jot Down - Revista Mercurio
Pingback: Renacimiento sincrónico en la confluencia: Arteuparte by Jot Down - Jot Down Cultural Magazine
Pingback: Arteuparte by Jot Down - Jot Down Cultural Magazine