
Estamos abismados, comenzó a decir, vivimos en los abismos del flujo y los artefactos, empezó a predicar, hemos vendido nuestra alma a los dispositivos y a los drones y a una nube de corporaciones y a una constelación de servidores, para recuperarla tenemos que desabismarnos, recomponernos, recuperarnos. Volver a ser independientes. elecciones
(Jorge Carrión, Membrana)
Introducción: permítanme contarles un secreto
Estas últimas Navidades, en vísperas de la llegada de papá Noël, Javier Cercas publicó en su columna de El País un artículo en el que se lamentaba del cinismo y la mezquindad de nuestros políticos, siempre ávidos por alcanzar el poder, o por perpetuarse en él, así sea a costa de incurrir en embustes, actos antidemocráticos o contradicciones flagrantes, ya saben, donde dije digo, digo Diego, y donde dije que nunca otorgaría una amnistía y proclamo su inconstitucionalidad (qué hace el ejecutivo arrogándose potestades judiciales es otra historia), ahora sostengo justo lo contrario. El escritor catalano-extremeño remató su columna con un puñado de frases tan lúcidas como jocosas:
A partir de este momento me declaro antisistema, paso a la clandestinidad y llamo a la rebelión general. Esto se traduce en dos cosas. Una: de ahora en adelante votaré en blanco. Y dos: abogaré por la lotocracia, un tipo de democracia que propugna la elección por sorteo de nuestros representantes políticos.
Aquello sucedió, les decía, en plena vigilia navideña. Para cuando los Reyes Magos asomaron por estos lares, con sus barbas pulcras y recién recortadas, a Cercas ya le habían llovido cachetadas variopintas (y polimorfas) de izquierda a derecha, y de derecha a izquierda, unos tildándolo de «privilegiado», «sobrado», «ignorante» y «ridículo» (cf. e.g., aquí) y otros reprendiéndole desde el altar por quedarse en las medias tintas del voto en blanco, cuando lo que debería hacer a fin de salvar la democracia es, cómo no, votar a VOX, o por lo menos al Partido Popular (cf. e.g., aquí). Si quieren que les sea completamente sincero, hay dos cosas que me desconciertan en toda esta historia. La primera es que Cercas no se haya enterado todavía de que los políticos, aquí, allá y entremedias, son una panda de embusteros. Como bien escribe Juan Gabriel Vásquez en el prólogo de Los desacuerdos de paz: «la mentira y la política son viejas compañeras, porque son viejos compañeros la mentira y el poder». En ese sentido, lo de que Pedro Sánchez optase por hacer aquello que sostuvo que nunca haría, se me antoja, si no coherente con su propio discurso, al menos coherente con la omnímoda incoherencia de toda la clase política, y Cercas, que ha cumplido ya los sesenta añitos, y además es un tipo inteligentísimo, no debería haberse dejado arrastrar por los meandros de la utopía. (No le juzgo; ser buena persona nunca está carente de riesgos). Lo segundo que me sorprende, lo que más me sorprende, es que nadie parece haber leído realmente la columna de Cercas, o nadie parece haberla entendido. Sí, sí, me consta que al afirmar algo así me expongo a que me tilden a mí también de «sobrado», pero estoy dispuesto a correr el riesgo y, de paso, contarles discretamente, solo a ustedes, en secreto, aquello que nadie parece haber entendido.
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¡Continúa pronto por favor! Eso no se hace, eh!, me enganchas cual serie de televisión y me dejas esperando el estreno del próximo capítulo! Esto es frustrante, ni siquiera te puedo poner a parir con lo que has dicho hasta ahora, ?
Muy interesante. Siendo jurista me llama la atencion que no hable de la aplicacion de las leyes, como de justa es la justicia, sobre todo la internacional y como afecta al hundiento de las democracias. Esperando la segunda parte.
«cómo»
Muy interesante, por ahora. Añadiría como una causa importante de la pérdida de imagen de la democracia la pandemia y su desastrosa gestión por prácticamente todos los gobiernos occidentales, sin excepción. En comparación los regímenes autoritarios no lo hicieron peor e incluso algunos tal vez mejor.
En otro orden de cosas, ¡qué cansino leer una y otra vez el falso mantra de que Hitler llegó al poder por las urnas! Quien quiera informarse puede leer, por ejemplo, «A treinta días del poder» de Henry Ashby Turner, Jr. , en donde se explica con detalle el golpe palaciego que llevó al bigotudo a la Cancillería.
No conozco la referencia, pero le echaré un ojo, gracias. Por otra parte, es cierto que el partido Nazi fue el más votado de las elecciones de 1932 y 1933, pese a que no consiguiese una mayoría para gobernar. Y, bajo la presión y el riesgo de más violencia, el Presidente Hindenburg aceptó nombrar a Hitler como canciller. La pregunta de si lo que hizo entretanto fue sobre todo dar un golpe de Estado (incluido con la ley de 1933 que facultaba a los nazis a gobernar por decreto: https://en.wikipedia.org/wiki/Enabling_Act_of_1933) o tergiversar las instituciones democráticas para convertir a la Alemania nazi en una régimen autoritario, es muy légitima e interesante. Igual que la pregunta de si Orban en Hungría gobierna en una democracia o no.
El partido Nazi no obtuvo la mayoría en las elecciones de marzo de 1933, pero el gobierno encabezado por Hitler, sí. Los nazis tuvieron el 43,9 % de los votos, pero con el partido Nacional Alemán de Hugenberg, socio minoritario en el gobierno designado el 30 de enero anterior, la coalición encabezada por HItler alcanzó el 51 %. La gente sí votó a Hitler como Canciller del Reich. Otra cosa es que este rápidamente se desembarazara de sus socios y estableciera desde la ley de plenos poderes (de junio de 1933, creo; cito de memoria) una dictadura totalitaria.
Me ratifico. Hitler fue nombrado canciller en enero de 33, NO en marzo, mediante un decreto presidencial, NO por el parlamento. Los conspiradores, entre ellos el hijo de Hindenburg, engañaron al presidente que se cree ya estaba senil y no sabía lo que firmaba. Los sucesos de marzo distan mucho de poder considerarse democráticos. La izquierda estaba prohibida o encarcelada y los diputados de centro y derecha votaron bajo amenazas.
Joaquinillo, aprende a leer. Hitler fue designado el 30 de enero para encabezar un gobierno de coalición, prohibió a los comunistas tras el incendio del Reichstag (que les endilgó), y en marzo, con parte de los candidatos de oposición proscritos, la coalición que encabezaba obtuvo el 51 % de los votos. Son hechos, es historia.
Jopé, pero que manía de faltar a las primeras de cambio. Recuerde: el primero que insulta pierde la discusión. Dado que no ha escrito ud. ni una sola palabra que desmienta las mías, repito por tercera y última vez: Hitler NO llegó al poder por las urnas (es decir nombrado por un parlamento democrático salido de elecciones libres), sino por un decreto presidencial (en enero del 33) arrancado con engaños a un anciano senil que nunca lo hubiera firmado de estar en uso de sus facultades. Si ud. considera democráticas las elecciones de marzo del 33 debe ser la única persona del mundo que lo hace. Saludos cordiales. Pd: En el futuro le rogaría que no me dirija más la palabra.
Si el autor de este artículo es «jurista», abogado, juez o cualquier cosa que remita al «derecho», desde aquí le digo en plena cara que es un chorizo que basa su existencia en velar por los intereses (lamer el culo) de los poderosos, en perjuicio de las clases desfavorecidas.
En plena cara no se lo dice, se lo dice bien escondido tras una pantalla, como aquí estamos todos.
Y menos mal, ¿no, Juanet? ¿Se imagina las hostias que habría y las sillas que volarían sobre las cabezas? ¡Esto de internet es un gran invento! Y estos de Jot Down, son de lo mejor a la hora de tener manga ancha con los comentarios. En otras webs o como se digan, si no les haces la pelota SIEMPRE y se te ocurre decir algo en contra del fantasma o la fantasma de turno que firma la sección, sencillamente ni apareces. Bloqueo, me dicen por aquí que le llaman
Totalmente de acuerdo. Estas catarsis son impagables. La labor social que cumple Jot Down no tiene precio. Fíjese que en otros países se van al colegio o a un centro comercial a liquidar congéneres, y aquí lo peor que le puede pasar es que le aticen con un comentario envenenado.
Bueno, a mí hace nada me han censurado un comentario en otro tema y no ha aparecido. Total, para que luego no escriba nadie.
No niego nada de lo que dices.
Solo digo que el compañero Rosique dice que dice a plena cara y yo le digo que no lo hace.
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1)Cada país tiene los gobernantes que merece.
2)La democracia es el menos malos de los sistemas de gobierno y su único súper poder es sacar de en medio a quien la cague en demasía.
3)El derecho y la justicia no es lo mismo.
4)La política es el arte de lo posible.
5)Si le dices al elector que tienes x ideas pero por la convivencia eres capaz de transigir y llegar a acuerdos nadie te vota.
6) Lo que nos lleva al primer punto.
LO QUE NO CONOCEMOS, LO QUE NO SABEMOS
Este comentario por su extensión necesita ser dividido en dos partes aprovechando que el articulo principal también lo está en parte 1 y 2.
Juan Ignacio García Jaime, es abogado y colegiado ejerciente, denunciante y perjudicado, ante la Excma. Sala Segunda del TS, al amparo del art. 53.2 de la CE, en defensa y reconocimiento del derecho fundamental del art. 23.1 de la C E, denunciando el engaño y la estafa universal del sistema del voto, con denuncias presentadas la primera en la significativa fecha del 2 de mayo de 2022; y segunda 31 de marzo de 2023, causa especial 3/20335/2023, sobre el D. Fundamental del art. 23. 1 C E, y la que posiblemente deba ser nuevamente presentada en 2024, y todas las que sean necesarias hasta poner fin al engaño y la estafa más universal y sublime del ingenio sublime del sistema del voto o derecho de voto.
LO QUE NO CONOCEMOS, LO QUE NO SABEMOS
Parte 1.
“Democracia” . . sin ciudadanos.
La democracia de políticos es democracia sin ciudadanos. La democracia sin ciudadanos es dictadura, necesariamente dictadura, sin ciudadanos solo es dictadura, y solo puede ser dictadura. Solo los ciudadanos son democracia. Si eliminamos los ciudadanos, eliminamos la democracia. Todos los países del mundo dicen ser democráticos, hasta ahora ninguno lo es.
La esclavitud también fue universal en todos los países y parece que Dinamarca fue el primero en abolirla y seguidamente los demás hasta el último, sin perjuicio que la esclavitud física haya sido sustituida por la esclavitud económica igualmente capaz de causar la muerte y mucho sufrimiento humano y mucho más general y universal que la propia esclavitud.
Los políticos son la alternativa excluyente de los ciudadanos y del derecho fundamental de los ciudadanos, derecho ABSOLUTAMENTE DESCONOCIDO, como puede comprobarse en esta página en la que no es mencionado ni conocido ni en el artículo principal, ni en ninguno de los comentarios al artículo principal, aunque el artículo principal concluye prácticamente en la Participación directa de los ciudadanos mediante sorteo igualitario, legítimo y democrático, y no otra cosa es el contenido esencial del derecho fundamental del art. 23.1 de la CE en su primera forma la que está justo antes de la vocal, antes de letra – o – de dicho art. 23.1 C E.
Artículo 23.1 de la Constitución Española, dentro de los derechos fundamentales de la Constitución y con las garantías de los derechos fundamentales de la Constitución como el derecho a la vida y demás derechos fundamentales todos ellos muy conocidos salvo el Derecho Fundamental de los ciudadanos a Participar en los asuntos públicos, directamente (sorteo entre todos los ciudadanos, todos iguales conforme al art. 14 de la C E, sin posibilidad alguna de clases de ciudadanos, unos pocos sujetos o individuos de clase A, (políticos, sujetos o individuos no ciudadanos que no aceptan y no se conforman con su propio derecho fundamental igual al de los demás, no se conforman con ser ciudadanos iguales a los demás, sino solo individuos superiores a los ciudadanos), y ciudadanos de clase B, todos los ciudadanos a los que ha sido previamente confiscado y requisado por la ley (electoral) su Derecho Fundamental a Participar en los asuntos públicos del art. 23.1 de la C E, antes de la vocal de la letra – o – vocal – o – de dicho artículo, ciudadanos o políticos; sustituido y cambiado en su perjuicio y estafa de este derecho fundamental por el mal llamado derecho de voto o derecho de sufragio, que no fue ingeniado para beneficio y servicio de los que votan sino para lucro de los muy pocos previamente determinados que van a ser destinatarios del voto y a ejercitar mediante ese sublime engaño universal, el más universal y sublime de los engaños y de las estafas, la estafa más universal nunca conocida de todos los derechos fundamentales ajenos de todos los ciudadanos y el Poder que corresponde al enorme número de ciudadanos para ejercerlo unos pocos en perjuicio y daño de los ciudadanos a los que ha sido engañado y confiscado y requisado inmediatamente por ley este derecho fundamental absolutamente desconocido y que muy aparentemente lo entregan “de forma voluntaria” en las urnas no ya como derecho fundamental a Participar en los asuntos públicos, sino como “derecho de voto” y aunque no voten, abstención, también eliminada, segunda eliminación acumulada, mediante la no exigencia de cuórum mínimo alguno en la propia ley electoral para la validez del proceso electoral y del resultado electoral, sea cual sea la abstención. Se elimina a los ciudadanos mediante eliminación de su derecho fundamental a Participar en los asuntos públicos y se le elimina también en el voto mediante eliminación de la abstención a votar. Voluntad popular sin la voluntad popular. Voluntad del pueblo español sin el pueblo español. Segundo engaño adicional acumulado al primero y principal de la muy conocida “Presentación de Candidatos”, muy aparentemente lógica, muy aparentemente inocua, muy aparentemente legítima, muy aparentemente constitucional y muy aparentemente democrática . . . . cuando no conocemos el Derecho fundamental de todos los ciudadanos todos iguales del artículo 23.1 de la CE en su primera forma única verdadera: Participar en los asuntos públicos directamente (sorteo), en relación con los artículos 1.2 14, 53.1 y 67.2 de la C E, todos ellos infringidos, vulnerados, conculcados y contrariados por el sistema alternativo falso de la llamada participación indirecta representativa, falsa, quíntuplemente falsa, muy aparentemente legítima y muy aparentemente constitucional y democrática; sistema del voto, sistema alternativo y falso, quíntuplemente falso sistema de la no Participación de los ciudadanos y eliminación de los ciudadanos en los asuntos públicos en las instituciones de escaños, sus asuntos públicos y sus instituciones de escaños, que solo serán democráticas cuando correspondan por sorteo a los ciudadanos, todos los ciudadanos, todos iguales, arts. 1.2, 14, 23.1 en su primera forma, art. 53.1 y 67.2 todos ellos de la C E; y arts. 26 de la Ley perversa electoral y arts. 8, 13, 18 y 23 de la Ley Orgánica del Tribunal del Jurado, sorteo, sorteo, sorteo; y también sorteo legítimo, igualitario y democrático en la D. Transitoria Novena de la propia Constitución, en la que también se hace aplicación del sorteo igualitario para garantizar la igualdad entre iguales.
La esclavitud no fue creada ni establecida para el bien y el beneficio y de los esclavos que la sufrían, ni la bomba atómica fue ingeniada para beneficial a los que iban a ser sus destinatarios; del mismo modo el sistema del voto anterior incluso a la máquina de vapor, no fue ingeniado en favor y beneficio y para el servicio de los que votan, sino precisamente para eliminación de todos los que votan y también de los que no votan evitando con ese sublime ingenio, el más sublime de los ingenios, puedan ninguno de ellos Participar en los asuntos públicos y en las instituciones de escaños a las que corresponde la respectiva competencia de los asuntos públicos: parlamentos o instituciones de escaños. (solo los escaños, nunca el resto de cargos públicos en sentido estricto para los que sí es precisa y necesaria una determinada cualificación, art. 23.2 de la C E, cargos públicos que no deben ser confundidos con los escaños, únicos a los que sí es aplicable el derecho fundamental del art. 23.1 de la CE, de todos los ciudadanos.)
El artículo 23.1 de la C E de 1978, es idéntico al art. 21.1 de la D.U.D.H de 1948, e idéntico al art. 25.1 del Pacto Internacional de Derechos civiles y políticos de 1964, todos ellos redactados por políticos que reconocen por primera vez en 1948 a los ciudadanos del mundo el derecho fundamental a Participar en los asuntos públicos como uno de los derechos humanos esenciales o fundamentales necesario para tener la condición de seres humanos y la condición de ciudadanos, y siendo políticos quienes redactan tales instrumentos jurídicos internacionales y nacionales introducen inmediatamente en ese mismo reconocimiento la alternativa a su favor con el sistema muy ingenioso: “o por medio de representantes libremente elegidos” instrumento e ingenio, por medio del que ya no son y no están los ciudadanos a los que corresponde el derecho y debe corresponder su ejercicio, aunque en tales artículos no se impone aún sobre los ciudadanos, sino solo dejando la puerta abierta para su posterior imposición en las leyes electorales respectivas y en nuestro caso también en artículos posteriores de la propia Constitución 68, 69, 140 y 151, preceptos meramente orgánicos, no fundamentales, inferiores en rango constitucional al art. 23.1 C E, ocurriendo que al llegar a tales artículos meramente orgánicos, el derecho fundamental de los ciudadanos misteriosamente, sin razón constitucional alguna, se ha perdido por el camino, y en ellos solo ha llegado ya la alternativa de los políticos sin ciudadanos, mediante el voto o sufragio con olvido y eliminación del propio derecho fundamental de los ciudadanos a Participar en los asuntos públicos, y de los propios ciudadanos en favor exclusivo de la segunda opción o alternativa del art. 23.1 C E: políticos sin ciudadanos frente a la única legítima y primera de ciudadanos sin políticos.
Lo anterior constituye una absoluta antinomia, choque de leyes o contradicción interna absoluta de la propia Constitución, de modo que en ella existe una parte verdadera y democrática: los ciudadanos y su derecho fundamental; y una parte no verdadera y no democrática: los políticos y el engaño del voto “o por medio de “representantes” “libremente elegidos” que no los son ni representantes ni libremente elegidos y que elimina haciendo inefectiva la parte verdadera y democrática de la propia Constitución: los propios ciudadanos, la democracia, el estado de derecho, la soberanía del pueblo español y el pueblo español.
“Representantes de los ciudadanos”
Parte 2.
Supongo que viviendo en Ginebra las cosas se ven de manera distinta. Aquí en mi entorno la amnistía da mucha pereza. Es un paripé donde se deben de decir y representar unas cosas aunque se piensen y se crean otras muy distintas. Lo hizo Sánchez y lo ha hecho Feijoo, una sobreactuación y un rigor que a la gente en la calle inmersa en sus problemas reales, cercanos y cotidianos terminan por parecerles artificiales, por causarle desafección porque lo son frente a pagar la hipoteca o el alquiler, que te llegue la pensión, conseguir y no perder el trabajo, conseguir independizarte, estar en una lista de espera médica, tener que dedicarle buena parte de tu tiempo a desplazarte para ganarte la vida o llevar a tus hijos al cole con estrés y cansancio de la rutina diaria. Las cosas necesarias de la vida en esta España tan desigual. Siempre habrá algún friki o algún fanático interesado en remover las aguas para ver cuánto saca pero son minoritarios aunque hagan mucho ruido. Siempre estarán los medios para arrimar el ascua al partido político o grupo de presión económico que los financia con publicidad pero hasta estos pierden fuelle y seguidores. Las democracias liberales no se pierden por el uso de la tecnología, aunque puede ayudar a catalizar, o por problemas territoriales que son síntomas siempre de que algo ocurre con la estructura económico social del país.