Supe de Diego Moldes por azar. Acababa de leer uno de los textos más fascinantes de la literatura universal: El manuscrito encontrado en Zaragoza de Jan Potocki y me encontraba en ese estado hipnótico que sobreviene cuando uno ha descubierto algo especial que aún no ha acabado de procesar. Sumido en ese «éxtasis cultural» empecé a indagar sobre todo lo relativo a la novela del autor polaco y, en una pequeña librería, apareció ante mí una ilustración de estética vintage —neoart déco— embelleciendo la portada de un curioso libro que llevaba por título el mismo que la novela de Potocki y un subtítulo revelador: «La novela de Jan Potocki adaptada al cine por Wojciech Jerzy Has».
Embrujado por las dos bailarinas, comencé a leerlo nada más llegar a casa y, a medio empezarlo, tuve que detenerme: se me hacía imposible continuar sin ver antes la película de la que hablaba el libro y que había realizado un director nacido en Cracovia de nombre indeletreable para un sevillano. Fue otro momento de descubrimiento. La cinta me dejó asombrado, tanto por su ambición visual —esos travellings laterales que permiten seguir a los personajes caminando— como por su fidelidad al espíritu laberíntico de Potocki. Debí sentir lo mismo que Buñuel, que —algo completamente inusual en él— llegó a ver la película tres veces. Consecuentemente, decidí interesarme por aquel director del que hasta entonces no había oído hablar y del que ahora se celebra su centenario.
Detrás de aquella edición estaba la autoría de Diego Moldes, un nombre que pasó a mi lista de intereses por escribir esa pequeña joya que aún guardo entre mi biblioteca íntima junto con Las partículas elementales de Houellebecq y Tiempo para amar de Robert Heinlein. Desde entonces he seguido sus escritos —ensayos, prólogos, artículos, entrevistas— con la sensación de estar ante un intelectual humanista que entrelaza la literatura y el cine como los dos rostros del Dios Janos: uno que mira hacia la tradición y otro hacia la modernidad, ambos conscientes de que el conocimiento verdadero surge en el umbral que los une.
Ahora aparece en librerías Más grande que la vida. Escritos sobre cine 2000-2025, un libro donde reúne más de dos décadas de su trabajo como estudioso del séptimo arte, desde los libretos que acompañaron ediciones de películas hasta los artículos publicados en Zenda Libros, Turia o Leer. Es un compendio que no solo documenta su trayectoria, sino que permite comprender la coherencia de su pensamiento; Moldes escribe sobre cine, pero en realidad escribe sobre lo humano: sobre la belleza, la decadencia, el tiempo y la memoria. Recuerdo que este admirador del conde polaco fue uno de los primeros autores que quise entrevistar cuando lanzamos Jot Down en el año 2011. Por azares del destino no surgió la oportunidad y esa conversación quedó pendiente, como una cita aplazada con alguien que uno siente conocer desde hace tiempo. Quizá por eso la lectura de Más grande que la vida llega a mis manos con forma de reencuentro. Como si, al recorrer sus páginas, escuchara por fin las respuestas a las preguntas que no llegamos a hacerle.
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